ESTADO DE ALARMA II

Este partido todavía no ha terminado. Ahora toca jugar la prórroga. Y el caso es que los controladores aéreos sufrieron una goleada el 3 de diciembre cuando fueron militarizados tras un plante asilvestrado, como si perdieran el balón en la hierba y se quedaron mirando al cielo, y al día siguiente del partido maratoniano, ya bajo estado de alarma, volvieron a tener la pelota en los pies, pero sólo consiguieron empatar. Ahora, el Gobierno pide al Congreso –y sabe que tiene los votos con el sí de CiU por anticipado- que prorrogue el estado de alarma hasta el 15 de enero para garantizar unas Navidades en paz en los aeropuertos. Prórroga y desempate.

A Canarias, la damnificada por antonomasia si hay un nuevo colapso aéreo, la noticia calma los temores del Gobierno autónomo, que fue el primero en poner el grito en el cielo el 3 y el 4, como si fueran las terminaciones de los números de la lotería a los que juegan los controladores cojoneros. Los 8 aeropuertos canarios, como las aguas, aspiran a ser archipielágicos, formando una Aena propia, sin asomo de privatización como Barajas o el Prat. Si con el estado de alarma bis, las ‘aguas’ de Aena vuelven a su cauce, lo agradecerán muchos miles de pasajeros en las islas y en todo el Estado (de alarma).

¿Hace bien el Gobierno estirando la medida de excepción ya no para sofocar un incendio, sino para prevenirlo, como quien se pone la venda antes de la herida? En otras circunstancias se diría que es un absurdo abuso del uso de la fuerza y, como ya está diciendo el PP, una manifestación más de la incapacidad del gabinete de Zapatero para resolver un problema. Pero a nadie se le esconde que los controladores son, sindicalmente hablando, un caso aparte, que, en su modus operandi y teatralidad, propenden a la astracanada y el desmadre circense, y que ya le vimos las orejas al lobo como para tropezar por segunda vez en la misma piedra con cara virginal de Caperucita Roja.

Mientras dilucida la fiscalía los cargos y penas que se les imputa, estos ‘señores de la guerra’ del aire no son de fiar. Y acaso por su impronta insurrecta les vaya como anillo al dedo someterse al ordeno y mando militar, bajo cuyo influjo ceden sus fuerzas, retornan a las consolas a pies juntillas hipnotizados como C.W.Briggs en ‘La maldición del escorpión de Jade’, y vuelve la normalidad a los aeródromos, antes auténticos campos de batalla.

Zapatero ha hallado un filón en las torres de control como el náufrago que se salva de noche bajo el foco providencial del faro de la isla. Y aunque teme sin disimulo que la revuelta se repita, pues de perdidos, al río, también se regocija gestionando, manu militari, una situación (al menos, una) con el respaldo incondicional de los ciudadanos, que les recuerda las viejas adhesiones demoscópicamente probadas al cheque bebé. La primera acción de gobierno casi en años que cuenta con apoyo popular no iba a agotarla en tan sólo unos días, así que hilo a la cometa hasta el 15 de enero. Qué menos.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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