EL TURISTA QUE VIENE DEL FRIO

 

El controvertido tema de los brotes verdes, que puso de moda Zapatero y ahora rescata Paulino Rivero, invita a extremar las precauciones sobre el año económico que acabamos de emprender. Para que no se tuerza un optimismo fundado en convicciones fiables, y devenga la versión más catastrofista de los amigos del todo va mal, incluso a peor y los Reyes nos dejarán carbón el jueves bajo la lógica de a perro flaco todo son pulgas.

Llegados a 2011, y visto el último parte del paro correspondiente a diciembre que publicó el martes el Ministerio de Trabajo (e Inmigración, termómetro de que el empleo remonta cuando ella repunta en nuestras costas y aeropuertos), ya nadie a estas alturas debe tener dudas de que en Canarias hay una tendencia favorable en el mercado laboral, pues desde mayo (con una salvedad no alarmante en octubre) baja, mes a mes, el desempleo en la comunidad que tiene la tasa más alta de todo el Estado. En el último mes del año pasado, las islas registraron unos 2.000 parados menos, la quinta parte de toda España (más de 10.000). De manera que, aunque persiste la pérdida de afiliados a la Seguridad Social, se reaviva la oferta de trabajo.

No es despreciable el hecho de que diciembre haya sido el mejor mes laboral del país en la última década, si, finalmente, es una señal de que la crisis tocó fondo y comienza la lenta rehabilitación de una economía que estaba en coma.

En Canarias, no sólo debemos mirar al barómetro del Ministerio de Trabajo (ya no digo al del CIS de diciembre, que torpedea toda tentativa de levantar el ánimo, vertiendo un jarro de agua fría sobre 2011, con la mayoría de los encuestados esperando que empeore el desempleo, la inseguridad, las drogas, el medio ambiente, la vivienda, la inmigración y las pensiones), sino, también, a la evolución del paro en Alemania, de cuyo restablecimiento dependemos en gran medida: es, junto a Reino Unido, un emisor clave de clientes turísticos de nuestro destino, con Günter Grass a la cabeza hospedándose en La Palma.

Y el último informe (esta misma semana) de la Oficina Federal de Estadística refleja cifras de contratación que baten un récord de empleo, lo cual es la mejor noticia que recibe Canarias en este umbral de año, al lado del recorte del paro local. La Alemania de Angela Merkel, la senderista de La Gomera, vive un milagro económico en toda regla: se comporta como si no hubiera tal crisis a su alrededor, con índices de pleno empleo en algunos länder y tan sólo un 6,2% de paro en todo el Estado.

El reto de reducir a la mínima expresión ese volumen desproporcionado de 254.000 parados en el archipiélago pasa por la revitalización del turismo, sobre lo que parece existir un amplio consenso. De ahí que la bonificación de las tasas aeroportuarias puede ser considerada la medida más eficaz del año 2010 para Canarias (al menos, para el el turismo y la economía de las islas).

De todos es sabido que, entre la multitud foránea, se cuelan a menudo practicantes del balconing ciegos de alcohol, de cuando en cuando algún pedófilo vergonzante huido de las redes policiales, o un mafioso siciliano condenado en rebeldía a cadena perpetua por degollar a tres miembros de una familia por encargo de la Cosa Nostra, como el prófugo Salvatore Marino, sorprendido en el sur de Tenerife. No es el primero, ni será el último de un listado de camorristas, narcotraficantes y traficantes de armas, genocidas, nazis y otras malas hierbas, que confirman las peores sospechas de Roberto Saviano, el autor de `’Gomorra’. La cara y la cruz de esta parada y fonda que nos da de comer a más de dos millones de estómagos compelidos a simpatizar con rufianes y turistas de bien.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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