OTRA VEZ EL MEDITERRÁNEO

Los microclimas políticos regionales que difieren entre sí hacen imposible ahora mismo una radiografía global del mapa social, económico y político de un presunto mundo interrelacionado. La crisis es el telón de fondo, pero cada estado y área geográfica han acentuado sus diferencias como nunca, hasta hacer irreconocible el rostro de este siglo. La revolución juvenil del Magreb, tanto vía Facebook y Twitter como megáfono en mano cuando las autoridades apagaron Internet, hace saltar por los aires, de modo autónomo, uno de los escenarios geopolíticos en apariencia más estables bajo regímenes autoritarios que despreciaron las demandas de libertad de un pueblo cada vez mejor informado de su retraso y su atavismo. Aquí las redes sociales estoy convencido de que han obrado el milagro de hacer ver la naturaleza de esa marginación saltando por encima de la censura local. Y, sin embargo, el riesgo es que detrás de esta insurgencia adolescente que oxigena países con las ventanas cerradas venga a pescar en río revuelto el islamismo radical que está al acecho, sin dar la cara. Europa es un falso proceso en marcha. Está completamente paralizado como proyecto político plurinacional. Y el euro sobrevive porque Francia y Alemania no han decidido darle la estocada. Por ahora. La visita de Angela Merkel a España este jueves tiene rango de test a una de las economías que ponen en peligro la continuidad de la moneda única. La Unión Europea, a fecha de hoy, es un espejismo. Estados Unidos naufraga en su ‘crisis’ de identidad. No sabe si lidera aún el mundo o está ya fuera del marco y en el cuadro sólo queda la huella de su paso. Un fantasma gobierna un ficticio mundo global, cada vez más localista. Asia manda. China hace tiempo que dirige el cotarro. Y está India. Y está Brasil. Y en la Casa Blanca está Obama mirando al jardín de espaldas por la puerta acristalada del despacho oval. Solo. Sin el mundo ya a sus pies. El resto es América Latina. A su aire: Chávez, Evo, Castro…, cada uno a lo suyo. Ahora arde África por arriba. Todo vuelve a suceder a orillas del Mediterráneo.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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