LA TUMBA DEL FARAÓN

 

Ha caído Mubarak. En Tahrir, la Plaza de la Liberación, cuyo nombre hoy cobra todo su significado, los jóvenes que se lanzaron a la calle han logrado derrocar al dictador. En 2011 hemos empezado por descubrir que eran posibles todavía las revoluciones. Incluso, que éstas en tan sólo unos días lograrían sus objetivos. Las revoluciones de antes duraban más, la de Cuba en Sierra Maestra, la rusa de 1917, la de la Nicaragua de Somoza por los sandinistas, guerras de guerrillas, luchas en la calle, asaltos a cuarteles y un reguero de sangre inevitable antes del triunfo. ¡Patria o muerte!, coreaban Fidel y el Che.

Esta revuelta de las redes sociales ha resultado, por lo general, pacífica, salvo los muertos de la represión y los inmolados a lo bonzo. La revolución de los jazmines, la tunecina, la del vendedor de verduras ambulante, la de alza de los precio, la del precio de la libertad. En medio de este océano de crisis de las ‘suprime’, de los hipotecados del mundo, de la banca sin escrúpulos y la pirámide de Madoff, llegan estos disturbios de Facebook y Twitter en el Magreb.

Nace la libertad en la región dilapidada durante decenios por sus dictadores disfrazados de reyes, electos y líderes espirituales. Es la gripe de los manumisos, el virus de la democracia, y no tenemos una OMS para medir las dimensiones del contagio de esta pandemia norteafricana, que nos lleva a mirar a Yemen, Jordania, Libia, Argelia y….. ¡Marruecos!

Las primeras manifestaciones han comenzado a fraguarse en Rabat. Se anuncian movimientos callejeros para el 20. España, Europa tienen que mirar para Marruecos, y esta vez los derechos humanos exigen mayor sensibilidad que tras el desalojo del campamento de El Aaiún y las persecuciones a los saharauis, algunos huidos en pateras a Fuerteventura. O se exigen cambios al rey Mohamed VI, transparencia y democracia o se monta un Túnez, un Egipto aquí al lado. Y Mohamed se convertirá en Mubarak.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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