LA FARÁNDULA

 

Venimos del conjuro de la farándula y la etnia de los poetas. El pasado 21, Día Mundial de estos últimos, recordé al poeta secreto Luis Feria, cliente habitual del ‘Montecarlo’, en la Avenida de Anaga (mi Macondo). El camarero nos preguntó quién era y un día lo saludó: “Muy buenas, don Luis Feria”. Él lo miró secamente y negó ser ese poeta. El camarero le siguió la corriente y no lo volvió a llamar por su nombre. En la próxima edición de la efeméride, sugiero divulgar el poemilla de Whitman, que descubrí entre sus ‘arenas en setentena’, titulado ‘Mi canario’. El poeta norteamericano compara el gorjeo del pájaro ‘paisano’ (en “vacía estancia, larga mañana”) con toda la sabiduría que le habían reportado los libros. Ayer, en el Día Mundial del Teatro, retomé los apellidos familiares de Viera y Clavijo, al margen del padre de la Historia de Canarias: Francisco Martínez Viera (alcalde masón de la capital tinerfeña y autor de ‘Anales del Teatro en Tenerife’) y José Clavijo y Fajardo, el ‘pensador’ rompecorazones ilustrado de Lanzarote, que conoció en París a Voltaire y Montesquieu, y en el Madrid de la segunda mitad del siglo XVIII alcanzó notoriedad al no casarse con la hermana menor del autor francés Beaumarchais, que lo desafió a duelo por el honor de la dama despechada. El episodio saltó a la ficción, de obra en obra, hasta que lo cogió en sus manos el mismísimo Goethe (el hombre más culto de su tiempo, que supo de Canarias antes que el propio Humboldt) y convirtió al ‘ilustre’ galán isleño en protagonista del drama prerromántico ‘Clavijo’. Lope de Vega (otro mujeriego llevado al cine) escribió una obra sobre los guanches de Tenerife y una segunda (que rescató María Rosa Alonso) sobre Nuestra Señora de Candelaria, inspiradas en Viana. Conmemorar el día del teatro, aquí, es saldar deudas con la adolescencia: el actor Pascual Arroyo, que se abrazó a la pintura a tiempo completo; Chela, que cayó como fulminado por un rayo en la calle del Pilar, a las 12:55 (este jueves hará tres años); Pilar y Antonio Abdo, que conocen el oficio como ‘La Palma’ de la mano; Gilberto Alemán, nuevamente hospitalizado; Luis Alemany, que está de buen leer; Pérez Minik, que Miguel G. Morales exporta a Madrid en su documental; Francis del Rosario, el último ausente;  los hermanos Camacho, Cervino, Paco A.Galván, De la Barreda, G. Talavera, Elfidio Alonso, Marisol Marín, Maite Acarreta, Teresa Alfonso, H. Guzmán, los Omar, Tito Galván… y Cipriano Lorenzo, que ahora espera le respondan los amigos aunque los relojes hayan cambiado de hora.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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