EL INFORME ‘TRANSFORMAESPAÑA’, EL 7 A LAS 7 EN CAJASIETE

 

La salida de la crisis no es el único problema. Hay otro inexcusable: la salida del propio modelo de país en estado de catalepsia democrática, que impone, tras una prolongada pasividad, un compromiso de cambio de la sociedad civil y, en particular, de los jóvenes, dado su papel tractor en toda revolución. La ya segura retirada de Zapatero, a lo sumo en 2012, acelera este proceso de activismo social inaplazable en la actual coyuntura del mundo.

De ahí que el informe de la fundación Everis, ‘TransformaEspaña’ (cuya presentación en Tenerife será este jueves 7, a las 7 –de la tarde-, en CajaSiete), que conceptúa de “mediocre” el índice de calidad de los actuales líderes españoles (“los políticos no dan la talla”, sentencia con severidad), invita a reflexionar o quizá moviliza –lo sabremos pronto- a los ciudadanos a vencer el escepticismo, para obrar un cambio sistémico y profundo entre todos en todos los pilares del Estado, desde un macroedificio autonómico en cuestión hasta la educación, y desde una justicia mal vista hasta el sistema electoral.

Eduardo Serra, que pisó la arena de la política con una cierta heterodoxia ideológica y preside esta fundación constituida hace diez años para promover las tecnologías de la información en la empresa y la formación y reciclaje profesional, trae a Santa Cruz un informe sin medias tintas que incomodó al Gobierno de Zapatero y que conoció de primera mano el Rey antes que el propio presidente. El diagnóstico de las 120 páginas del ‘TransformaEspaña’ elaborado por un centenar de economistas y empresarios, es demoledor: el país no funciona; la democracia sufre un grave deterioro; la separación de poderes es una falacia; la justicia, un desastre; la Administración padece una macrocefalia enojosa por exceso de duplicidad, y falta lo más importante en una sociedad desarrollada, el consenso de las grandes ‘fuerzas’ en las grandes ‘cuestiones-fuerza’ que definen el futuro (educación, ciencia y energía). El consenso se da por impracticable hasta ahora entre nosotros, toda una prueba de primitivismo político que condena al fracaso de la sociedad.

La España posZapatero

La situación de la España que deja Zapatero, tras anunciar en las últimas horas que no se presentará a la reelección, es, a juicio del informe de Everis, “peligrosa y preocupante”. Este informe responde al nuevo escenario del mundo, de Europa y de España tras la crisis de 2007 y, específicamente, aborda un panorama que comenzó a ser desalentador para el país con los rescates de Grecia e Irlanda, antes de que se consumara la reciente caída del gobierno portugués y su inminente intervención por parte del fondo de auxilio de la UE-FMI.

El acto de CajaSiete contará con la participación, junto a Serra, de Ángel Ferrera (presidente de la Fundación Bravo Murillo), Dulce Xerach (diputada del Parlamento autonómico y miembro activo de la sociedad civil de las islas, tras haber dirigido la política cultural del Cabildo de Tenerife y del Gobierno de Canarias) y Marc Alba (patrono de la fundación y coordinador de la iniciativa). Esta no es una mera puesta en escena del polémico informe; a poco que se perciben las ramificaciones de un acto como éste, en vísperas de las elecciones del 22 de mayo, todo apunta a un eventual informe ‘TransformaCanarias’, con la presencia de líderes, analistas y empresarios locales y nacionales (el informe nacional contó con una nutrida contribución de estos últimos equivalente al 90% del Ibex). El momento político e histórico que vive Canarias, respecto a su economía, sus desafíos en África, su vulnerabilidad energética y su horizonte educativo y científico, anima a este tipo de evaluaciones con la mirada puesta en 2020. Dentro de un estado que se replantea, no sin ligereza, algunas conjeturas del modelo autonómico, así como en el seno de una Europa expuesta a nuevos interrogantes, Canarias, como una Región Ultraperiférica llena de incertidumbre a partir de 2013, está obligada a replantearse con anticipación los aspectos esenciales de su modelo que han podido caducar en los últimos treinta años, con la perspectiva del día después de la crisis económica. Mirar a otra parte y esconder la cabeza bajo el ala, dejando que transcurra el tiempo, mientras se degradan unos partidos políticos convertidos en maquinarias electorales sin más, sería, es, una irresponsabilidad que no se merecen las generaciones futuras.

‘Valor-país’

El informe ‘TransformaEspaña’ es demoledor sobre la evolución del indicador ‘valor-país’ del Estado (competitividad, sostenibilidad, influencia, bienestar, calidad del Gobierno y la economía): llega a la conclusión de que, tras diez años de logros y prestigio, España ha entrado, a partir de 2007 (origen de la crisis), en un descalabro progresivo como marca y potencia, que tira por tierra toda una década de desarrollo. Traído a Canarias este periscopio, tendremos que darnos respuestas a muchas preguntas sobre nuestro marco conceptual como autonomía superadora de una fragmentación geográfica irreversible, y sobre los grandes soportales de nuestro modelo: el turismo y el REF, básicamente.

El informe revela que, pese a unos líderes limitados, la sociedad española se comporta de manera “sumisa” ante la demagogia indocumentada de algunos de sus peores políticos. Esta es la razón de la llamada a la participación ciudadana de los agentes más comprometidos, desde la sociedad civil, para dar un giro copernicano a una ‘crisis’ de sociedad y no sólo de sistema económico. Acaso, dos de las observaciones del informe pequen de centralizadoras y requieran de otras ópticas periféricas y, particularmente, insulares: la que invoca una ley electoral que reduzca la voz de las minorías nacionalistas y la que califica de “inmanejable” un Estado con 17 autonomías.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a EL INFORME ‘TRANSFORMAESPAÑA’, EL 7 A LAS 7 EN CAJASIETE

  1. Canario preocupado

    Me parece muy interesante la reflexión dse Carmelo sobre el documento Transforma España, elaborado por Everis. Creo que hay dos ideas motrices sobre las que habría que cargar las tintas. Hay un estancamiento de la dinámica tradicional política y se ha arrinconado el concepto de consenso de todos los agentes que intervienen en la sociedad. El tiempo nos está demostrando que el sistema democrático, si quiere ser útil y operativo, debe sufrir un proceso de ósmosis y abrir sus poros para que otras opiniones y sensibilidades extraparlamentarias se impliquen en el funcionamiento de la sociedad para oxigenar la vída política y en definitiva cívica. Por eso me atrae la idea de Everis a la que hay contrapuntear alguna veleidad centralista, como apunta Carmelo. Felicidades a Everis y adelante.

     

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