SOY ATLÁNTICO

 

Plaza de Xemaa el Fna (Marrakech)

La plaza  de Xemaa el Fna, en Marraquech, donde estalló una bomba el jueves (“la plaza de los extintos y de los muertos”, la llamó J.A.Valente), que segó una quincena de vidas para tratar de truncar la ‘primavera’ reformista en el ‘regio’ régimen granítico de Marruecos, es patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, como nuestro silbo gomero, y símbolo de la Ciudad Roja. Esta mítica ágora de la palabra en vivo, el mayor ‘facebook’ físico del mundo, es el lugar favorito de Juan Goytisolo, que ahora truena contra el protervo terrorista que accionó a distancia el temporizador, y clama para que la plaza global siga siendo un regazo de convivencia y diversidad. La historia de esta explanada donde se cruzan las culturas me intrigó siempre leyendo al autor de ‘El mañana efímero’. Me inclino a soñar con un espacio así aquí, en Santa Cruz, acaso en la desusada Plaza de España, abierta al mar, al cielo y a la isla, en cuyo Añazo, hace más de 500 años, se fraguó la guerra terminal de la Conquista, con el desembarco de Lugo y la intrépida respuesta del mencey loco. Ahora es una plaza diseñada como para recibir a un papa (estuvo a punto de venir el ya beato Juan Pablo II), con jardines verticales y el lago de Herzog & De Meuron; antes, por estas fiestas de Mayo, se transformaba esta noche, como en las mesas de Xemaa el Fna, en el gran comedor del baile de magos. La imagino como un hábitat de cuentacuentos, danzas, recitales y aguadores. En la presentación, en el TEA, de la novela de la tinerfeña Edna López, ‘En busca del tesoro de Kola’ (debut de una autora perdurable, premio Edebé de Literatura infantil: en la sequía de una isla, el tesoro es el agua), coincidí con Benito Cabrera y le pedí que me pasara su comentado tema ‘Soy atlántico’. Lo escuché de inmediato y se cumplen los pronósticos: “Atlántico, yo soy atlántico…”, la melodía se nos cuela por los ónfalos, es como el océano que baña la plaza que invoco, una Plaza Atlántica, como el café del mismo nombre, donde quepan los jóvenes narradores ‘atlantes’ de la antología ‘generación 21’, de Ánghel Morales, los poetas nómadas, los volatineros, la farándula, la pareja Martín y Sicilia (‘Black Friday’), nuestros ‘Gilbert & George’… Xemaa el Fna aúna a ‘cuentistas’ y encantadores de serpientes. En la Plaza de España, a veces, paraba Mario ‘el Pintor’, del que estuve hablando con Paco Dorta, novelista de nuevo cuño. Y no cuesta imaginarse charlando en ella, como hacían en París, a Óscar Domínguez y Ernesto Sábato, que ha puesto rumbo, casi centenario, a la ‘petrificación del tiempo’.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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