LA NOCHE Y LA ALBORADA

 

A estas alturas del año que parecía llamado a bajar el telón de la crisis, nos preguntamos entre bastidores: ¿Cómo está el mundo? Hecho unos zorros y  fuera de sí, cuyos líderes, orates del gran manicomio mundial, no dan pie con bola. Aquí, en Perú, donde retomo el hilo, descubro a economistas, como Jorge González Izquierdo, que cuentan cómo está el mundo por televisión con la pedagogía de un niño. Lehman Brothers (septiembre de 2008) clausuró un imperio financiero, víctima de los préstamos subprime (todos nos hemos vuelto a la fuerza economistas exprés), y fue la mayor quiebra de la historia, a falta de saber ahora qué va a pasar con EE.UU., ese coloso que restituye ‘El hundimiento del Titanic’, de Hans Magnus Enzensberger, a una nueva vigencia con ojos de Perú mirando la deriva del norte. Me encuentro en el arca peruana de Noé que crece al 9%, como si navegara cargada de oro en medio de la tempestad de los mares de la crisis del mundo (a los peruanos les pongo de ejemplo la España ‘superávit’ para que no cometan los mismos errores) y, en un acto reflejo, releo al autor que tradujo a César Vallejo al alemán. Si el mundo se hunde (es metáfora), entonces esto no es 2011, sino 2001, y las profecías milenaristas se retrasaron diez años en el reloj de la historia. Así que las librerías, invadidas de una actualidad novelada,  deberían colocar en los expositores el ‘Apocalipsis’ del Nuevo Testamento, esa obra insular (escrita en la isla de Patmos por un desterrado discípulo de Jesucristo), para ver pasar los cataclismos sin perder la esperanza en la salvación. Bajo las noticias apocalípticas con que España espera al Papa, sabemos que estamos cayendo, aún no a dónde. Es la caída de un modelo político –la democracia desgastada-, económico –el capitalismo con pecado concebido-, hegemónico –China viene, EE.UU. se va yendo cayendo-, ideológico –a izquierda y derecha, una sequía -, ético – la corrupción desbordó el vaso-, de partidos, sindicatos…, amén. La crisis que importamos de EEUU en agosto de 2007 y esta nueva recesión que viene asomando afectarán a nuestros bolsillos y a nuestras cabezas y ya no seremos los mismos seres humanos cuando esto acabe el día menos pensado de 2016 o 2017, y entonces, como una teofanía celestial, cante el gallo del nuevo mundo.

 

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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