SI TE DICEN QUE YA NO ESTOY EN RADIO CLUB

 

 

 

En los últimos 32 años he vivido en Radio Club. Mañana, tarde y noche en un caravasar. El lunes día 5 le di un abrazo por última vez a la puerta principal de la emisora enla Avenidade Anaga –como en un ‘planking’ puesto en pie-, por si, en efecto, no vuelvo a franquearla nunca más después de la noticia, que ha sido la más amarga de las noticias que me han contado en los últimos tiempos y que hablaba de un señor de 54 años, casado y con un hijo de diez meses, al que despedían después de más de tres décadas de trabajo en una empresa que no cotizó por él ala SeguridadSocial, aunque parezca inverosímil. El sujeto de la noticia era el mismo al que se la daban. O sea, yo.

La soledad del despedido sólo la sabe el que la padece. Es lo más parecido a un cero eléctrico emocional. Un apagón. En mi caso, me apagaron por dentro. Pero, por más que reclamé, no me ‘pagaron’ por fuera un céntimo de indemnización por los servicios prestados. Eso no. En esta crisis, han sido despedidos centenares de compañeros de profesión, que engrosaban las listas del paro. Mi caso es tan relevante o irrelevante como cada uno de ellos, ni más ni menos; sólo el grado de conocimiento de mi persona es lo que abulta la noticia. Buena parte de los periodistas parados, por suerte, quedaron con las espaldas cubiertas temporalmente bajo una prestación por desempleo. En mi caso, no tengo derecho a ese ‘privilegio’ universal y, por mucho que a algunos les cueste creerlo, tendré que ‘malvenderme’ para vivir mes a mes, multiplicando a partir de ahora las posibles colaboraciones por las horas que no tiene el día. O mi familia sufrirá con carácter inmediato  los efectos de un despropósito camino de los tribunales. No tengo las reservas que se me suponen tras una larga vida profesional, y quienes con la mala fe que les caracteriza (saltando de alegría al verme en la calle) me alinean con el poder -esa añagaza que difunden de siempre cuatro trileros-troleros de este oficio para desprestigiarme-, siento defraudarles: no soy de su ralea y por eso nunca me enriquecí. La mayoría de los compañeros parados, como digo, fueron indemnizados antes de perder el puesto de trabajo. A mí me han señalado el camino de la puerta con la frialdad de una flecha pintada en la pared. Y me he ido, a la espera de lo que diga un juez.

Conté los escalones, pensé en 32 años mientras los bajaba por última vez hacia mi ‘Yoknapatawpha’ del alma, que quienes me conocen saben que esla Avenidade Anaga, el condado de ‘Da Gigi’. Y no me traicionaron las lágrimas del desgarro casi visceral que representaba para mí tan sólo pensar que no volvería a subir esos peldaños para hablar por la radio con la gente como cada uno de los días de los últimos 32 años vividos delante de un micrófono. He hablado más por la radio entre esas cuatro paredes que fuera de ellas en todo este tiempo. Me dije que me despedían porque habría durado demasiado una imposible historia de amor.

Yo he querido a Radio Club con la pasión de un amor sin fin, que superó todos los estragos y traiciones. Me la presentó formalmente Paco Padrón en 1979, y un poco antes, estando de paso con mi hermano Martín, lo hizo Juan Rolo, sin saber que de niño ya había pisado aquellos estudios de Suárez Guerra de la mano de una diosa de la radio: Genoveva del Castillo, que me recitó en antena unos versos de mi propia inspiración. Después, el idilio cogió un rumbo fatídico: parecía que era para toda la vida. Y eso es fatal si un día se rompe traumáticamente. El lunes se rompió de un modo unilateral. ¿Se acabó el amor de Radio Club hacia mí? Sin duda. Bajé las escaleras metabolizando ese desengaño horrible. No entiendes que te dejen de querer. Ni siquiera las paredes, las mesas, los micrófonos. Y, por supuesto, las personas que tienen la última palabra. Creo que hay un puñado de compañeros y compañeras, que allí quedan o ya se han marchado, que me guardan de verdad el afecto que yo les profeso. Pero es inevitable sufrir el duelo del adiós. Mi propio pésame.

Le dije a quien me transmitió la decisión que cometían “un crimen” conmigo. Porque eso es lo que sentí. Un disparo en la frente. Me fui a casa desangrándome por dentro. Con el Premio Canarias haciéndose pedazos por el camino, creyendo oír las burlas de más de uno detrás de mí. Hablo en serio. Acaso es la profesión la que me expulsa. Siempre fui un inadaptado. Tuve miedo a parecer petulante por el misántropo que me acompaña como un heterónimo de Pessoa. Y me mantuve demasiado solo, sin formar camarillas, clanes, sectas puntocom. En lugar de ‘padrino’ de nada ni de nadie, sí me sentí muchas veces estos años ‘padre’ (y a veces padre frustrado) de muchos buenos periodistas que iba viendo nacer y prosperar en las élites ejecutivas de este oficio de artesanos tristes, como dice Alfonso González Jerez. Solo. He estado siempre más tiempo solo que rodeado. Mis amigos son los de antes, durante y después, o sea los mismos, una media docena escasa, a quienes veo de San Juan a Corpus (fíjense, cuanto conspiramos, por cierto). Y ahora me apena dar este disgusto a quienes eran mis amigos en la sombra. Que los oyentes me perdonen por que les deje de hablar. Echaré de menos los ‘comentarios’ y ‘los desayunos del Mencey’. Echaré de menos a ‘Multiópticas Rodríguez’, que no me quitó el patrocinio ni en los peores trances de la crisis. Guardo un recuerdo de Gilberto Alemán inventando oficios cuando se quedó si el oficio de toda su vida. Éste del que me echan.

El lunes día5, ala una, la directora de Radio Club Tenerife, Lourdes Santana, fue la persona designada para darme la mala noticia dela SER.“No vas a seguir en Radio Club”. Sin indemnización, sin derecho a paro. En la calle. A sabiendas de que es falso, me despiden como un ‘colaborador’ ocasional (32 años de pasantía). Esa idea no cabe en ninguna cabeza, y decenas de miles de oyentes son testigos de las horas en que me prodigué cada día ante el micrófono de Radio Club, como una fratría donde trabajar era para mí vivir. La mentira apoteósica que nadie se cree, ni los crédulos interesados, o estaríamos todos locos.

Cuando Polanco vivía yo creía ingenuamente que viviría cien años. Polanco era un hombre poderoso cargado de sencillez. Una vez me dijo en la puerta de su despacho de Santillana, en Madrid, con desconsuelo. “¿Y ahora te vas para Tenerife? ¡Qué suerte! Yo tengo que esperar hasta el viernes por desgracia”. Adoraba a la isla, al sol de la isla, donde tenía una emisora en la que yo trabajaba de sol a sol. Una noche, en el despacho de Xuáncar, nos anunció con los ojos humedecidos que estaba dispuesto a ir a la cárcel antes de pagar la fianza por el ‘caso Canal Plus’, la indecente persecución contra él y Cebrián. Uno de aquellos veranos en que se mudaba a Tenerife para olvidarse del mundo, tardó en recibirnos a mi hermano y a mí –algo tan impropio en él que era para extrañarse-. Tardó mucho. Y al cabo de un largo rato, irrumpió en el vestíbulo del Jardín Tropical –‘su hotel general’ antes del Abama- y nos contó que había estado vomitando toda la tarde. Fue la primera vez que caí en la cuenta de que Polanco era humano y un día se iba a morir.

Pero yo nunca reparé en que jugaba con fuego trabajando en un sitio sin estar en plantilla, llevado de eso que ya no se usa ni ahora, ni antes de la crisis: la buena fe. Yo cumplí todo este tiempo con mis obligaciones y pequé de confiado. A decir verdad, nunca pensé que viviría muchos años. Hace diez meses, cuando mi hijo Ángel Benza nació, me prometí regularizar mi situación laboral en la radio. Por él. Lo primero que hice, ante el cambio de dirección (Lourdes Santana por Xuáncar, camino dela COPE), fue hacérselo saber a la empresa, pero no fue posible alcanzar acuerdo alguno y ahora los tribunales tendrán que decidir: si soy un colaborador ‘machaca’ esporádico o, formalmente, un trabajador por cuenta ajena con todos los derechos, que tenía que estar en nómina desde hace 32 años. Yo siempre supe que no podía enfermarme para no dejar de trabajar. Ahora sé que no podré jubilarme dignamente nunca. ¿Quién me devuelve 32 años sin cotización?

Polanco, en efecto, murió. Yla Ser, a mi juicio, empezó a dar bandazos como un muñeco de trapo, sin alma. Ya no está Daniel Gavela. Ni Antonio García Ferrera. Ni Carlos Llamas. Ni los González, Castaño y Lama, ni… No queda nadie de entonces, con quienes conviví meses en Radio Madrid mientras hacía con mi hermano Martín la biografía de Iñaki Gabilondo, que tampoco ya está ante los micrófonos dela SER. Incluso, en sus días de mayor gloria, con más de tres millones de oyentes, el genio de la radio en España me preguntó en el comedor de su casa: “¿Qué dicen de mí los jefes? ¿Crees que me quieren?” Su mayor temor era que un día le dijeran en la cara, como al histórico Antonio Calderón: “No vas a seguir enla SER”.

Me acordé el lunes de Iñaki.

En Buenos Aires, antes de que cayera la tarde y nos acribillara a balazos el frío, me cité en una taberna con Carlos Carnicero. Cuando llegué, estaba escribiendo en el ordenador, en una de las mesas, feliz como un niño con barba postiza de adulto glotón en su arcadia. “Sí, aquí la verdad es que soy muy feliz”, nos dijo a mi esposa y a mí como si presintiera que no podía ser duradera una dicha tan grande. Cuando nos despedimos, se me grabó su mirada melancólica de español a gusto en América, que le llevaba la contraria a Cernuda triste y trasterrado. Carnicero no tenía nostalgia de España, ni mucho menos, le aburrían los monotemas de sus compatriotas y agradecía tomar distancia y vivir allá lejos, cuando no en Cuba. Pero me dijo adiós con un presentimiento en los ojos infantiles temiendo que le quitaran el juguete de Argentina de las manos. Y, por si acaso, cerró el ordenador, que también dijo adiós.

Cuando el otro día lo despidieron recordé aquella escena,. Son esas premoniciones que vamos acumulando en la vida. Cuánto dicen, incautas, las miradas. Cuánto callan las palabras para no desmentirse. En otra arcadia mesetaria dela Españapeninsular, imagino a Carlos Blanco, ya autodespedido dela SER, en una placentera ‘prejubilación’ que ya quisiera para mí poder disfrutar algún día. Me temo, Ángel, que no va a ser posible, salvo trabajar toda la vida que me reste.

Pasé las últimas vacaciones en Perú. Busqué hasta el último día un mamey por encargo de mi amigo José Antonio Pardellas, se lo conseguí. De vuelta al ferragosto de Santa Cruz, se lo entregué en mano. Y los dos ya sabíamos que no íbamos a volver a estar en la tertulia de ‘Tajaraste’. ¡Qué se va a hacer!

Cuando Martín y yo escribíamos en ‘Triunfo’ o ‘El País’; cuando yo le di a los 12 años aquel soneto a don Víctor Zurita, que lo publicó en ‘La Tarde’; cuando nuestro tío Paco el librero nos leía de noche los artículos que escribía a lápiz sobre ópera; cuando Manuel García Padrón me contrató en su despacho de abogado de la calle Castillo con la condición de estudiar a todas horas si no tocaban la puerta o sonaba el teléfono, me dictaron lecciones de humanidad que nunca olvidaré. Por eso este lunes, una vez despedido, me acordé de todos ellos. ¿Por qué nos habremos deshumanizado tanto? Ni siquiera en ‘Up in the Air’ funcionan los despidos telemáticos, y el que ha visto la película sabe que Ryan Bingham (George Clooney) acaba imponiéndose a la máquina y es rehabilitado para despedir en persona a los trabajadores que caen en desgracia, una vez fracasada la videoconferencia. El guión de mi historia es aún más macabro: te despiden cara a cara sin la paga del mes y, al irte, ese sitio ya es tu cenotafio.

Me levanté el lunes, me duché y me afeité para ir a mi propio funeral en Radio Club. Ahora que estoy muerto en la radio puedo decir qué se siente. Ganas de volver a empezar. De cero.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 40 comentarios

40 Respuestas a SI TE DICEN QUE YA NO ESTOY EN RADIO CLUB

  1. Rafa Avero

    Carmelo, amigo, tu “muerte” me ha matado. Increíble. Sé que pronto volveré a leerte, a escucharte. A ti no te van a faltar ofertas de trabajo. Y en cuanto a esos 32 años, que te los paguen. Te los ganaste a pulso. Lucha por ello. Nada más. Mudo me quedo. Cuenta conmigo para lo que quieras.
    Un Abrazo

     
  2. Paco Almagro

    Mucha suerte en esta nueva andadura profesional que, sin duda alguna, se abre con tu salida de Radio Club.
    Un abrazo

    http://www.elblogoferoz.com/2011/09/06/sociedad/la-gente-del-medio-september-morn-amanecer-de-septiembre-por-paco-almagro/

     
  3. jose antonio pardellas

    Nunca se ha dicho tanto, y bien, en tan poco espacio. Te conozco ahí de toda la vida y en muchas publicaciones hay fotos tuyas con los micrófonos de SER y Radio Club que demuesstran tu vinculación al medio desde hace muchos años. Un abrazo.

     
  4. david delgado

    Carmelo ánimo la luz esta al final del camino para atras ni para coger impulso

     
  5. Un Oyente mas

    Quizás te han hecho un favor, vete pa’la Cope, la Ser se está hundiendo.

     
  6. Ana

    Las injusticias duelen mucho, el desagradecimiento también. Estoy convencida de que usted renacerá de sus cenizas y se le dará la razón en todo lo que ahora le están negando. Mucho ánimo y todo el apoyo de sus oyentes, que son muchos.

     
  7. Cler Diaz Batista

    Amigo, lo lamento mucho, pero tu eres muy grande, uno de los mejores profesionales que conozco, si necesitas algo ya sabes donde estoy, un beso

     
  8. Carmen Coello

    Me he quedado de piedra con la noticia.
    No nos conocemos personalmente pero te aseguro que te conozco desde hace más de 30 años: me he despertado contigo, te he seguido en la tertulia y he visto cómo has estado en esa emisora en todos los momentos claves.
    Ser un inocente no es malo, ser ingenuo tampoco, pero creo que has sido demasiado confiado y siempre nos debe quedar un cachito de picardía para darnos cuenta que todo el mundo no es bueno.
    Estoy convencida que el mal trago pasará y pronto te oiremos en otro lugar de las ondas; ya sabes, soy una testigo fiel de tu paso a diario por esa emisora.
    Un saludo

     
  9. Miriam Pérez Mendoza

    Querido amigo de toda la vida, me quedo con: “Ganas de volver a emprezar. De cero.”. Sabes que puedo entender lo que sientes, no hace mucho hablábamos de mi despido, ahora hablamos del tuyo. Tan Injustos como dolorosos. Pero la vida continúa y ahora con la mirada y la sonrisa de tu hijo iluminando tu camino, no te angusties, aunque ahora vayas tropezando con la ceguera de las lágrimas sé que la oscuridad no va a durar mucho en tu vida. Sabes que estoy aquí como cientos, como miles, de amigos y gente que te quiere y respeta.

     
  10. Un parado mas

    Como es posible que una persona tan inteligente como tu ( supuestamente ) permitas estar trabajando sin contrato y encima recibiendo un salario al cual ( me supongo ) no declaras a la hacienda española, lo cual creo que esta tipificado como delito de estafa a la hacienda y no te preocupes por encontrar un nuevo empleo que tus amigos de rtvc se encargaran de colocarte por algun lado, que tengas suerte, que para martir ya tenemos a nuestro señor Jesucristo que murio crucificado en la cruz.

     
    • Carmelo Rivero

      Te conozco. Das, dan, darán siempre lástima los rencorosos como tú.

       
  11. juan carlos cruz estrada

    Carmelo,me quedé de piedra ahora leyendo la noticia,solamente decirte que los que hemos madurado con tus comentarios con tus entrevistas somos muchos y que no te sientas en este momento sino querido por muchas personas que aprecian tu trabajo ,seguro que levantaras las audiencias de la emisora a la que vallas ,que no te van a faltar,y que con respecto a lo de los años que estuviste sin cotizar no tengas dudas de que vas a tener miles de testigos para que la causa salga a tu favor,un abrazo.

     
  12. Fernando Meneses Martín

    Estimado Carmelo, te envio un abrazo de apoyo y reivindicación de tus derechos. Admiro tu profesionalidad y buen hacer en tu etapa en esta emisora y otros medios. El mundo no se acaba aquí. Gente como tu tendrá nuevos escalones que subir. Seguro….Me pongo a tu disposición.
    Fernando Meneses, concejal de comunicación y prensa del Ayuntamiento de Tacoronte.

     
  13. Periodista en paro.

    Carmelo, vayan por delante mis ánimos, mi identificación con tu caso como periodista en paro, y todo mi respeto profesional hacia tu trayectoria, pero si no quisiste o no te dejaron formalizar tu situación en 32 años, tu idilio no debería haber durado tanto y lo sabes perfectamente.

     
  14. Rafael Flores

    Ánimo amigo. La mediocridad de los falsos profetas que rondan por los medios serán pastos de sus propias carnes putrefactas. Tu vales mucho, demasiado diaria yo. Pero no pasa nada, a un torreon como tu nadie ni nada podrá tirarlo por los suelos.

    Hace muchos años, en un curso de realización y producción de radio, impartido por Gilberto Alemás, mi maestro, y al que tu asististes como profesor, recuerdo que me dijistes que esta profesión nace desde el corazón y como tal debes sentirla. Esas palabras me marcaron y he seguido tu ejemplo aunque lamentablemente, despues de muchos años en los medios terminé en la calle como una vulgar colilla. Al día de hoy, despues de 28 meses, aún no he cobrado ni un duro. Eso sí, con esfuerzo, con ganas y con el pensamiento de que ni un solo hombre/mujer de este mundo me iba a hundir, he levantado cabeza. Si yo he podido, un ignorante de la vida de 46 años, tú, un hombre como pocos, capaz de himnotizar con la palabra y un gran corazón… saldrás adelante.

    Todo mi apoyo Carmelo, te seguiré escuchardo en la radio de mis sueños y en la que tu siemrpe serás la voz amiga de mis pensamientos.

     
  15. lector delblog

    Hola,

    No soy de Tenerife, ni tan siquiera de Canarias pero llegué vía el blog de Carnicero. Ante todo lamentar la situación, debe ser muy duro que te echen tras 32 años pero no deja de sorprenderme lo inocentes que somos los trabajadores en relación con la empresa.

    ¿Cómo puede estar alguien 32 años trabajando en una empresa sin tener contrato? ¿Cómo puede llegar uno a los 54 y plantearse regular la situación?

    Es más, ¿cómo puede uno tenerle tanto cariño a Xuáncar y a Polanco después de esto? ¿Acaso crees que no tenían nada que ver?

    Increíble lo de la SER pero también increíble la dejadez de los trabajadores 🙁

     
  16. emefese

    Señor, no le conozco de nada, pero me llamó la atención que otro despedido de la SER, Carlos Carnicero, hiciera un artículo en su blog y sin dudarlo pensé que se trataba de otro ‘acto socializado de la izquierda’, la izquierda que no queremos nadie. Me solidarizo con su causa, que parece más que justa y que espero que el juez que tenga que hacerse cargo de su caso tenga el suficiente sentido para distinguir la diferencia que hay entre ley y justicia.

    “Lo que las leyes no prohiben, puede prohibirlo la honestidad”

    Esta frase de Lucio Anneo Séneca es lo suficientemente explícita para que injusticias de este tipo no tengan cavida en esta sociedad.

    Mi solidaridad y mi respeto.

     
  17. Jorge Vegas Santana

    Sólo una cuestión Sr. Rivero, ¿ cómo pretende cobrar el paro si continúa Vd. empleado por la televisión autonómica como director y presentador del programa El Envite? (al menos así aparece en la web del ente). Estoy seguro que eso que manifiesta con reiteración en esta reflexión de su blog no es más que un simple desliz, porque de otra manera no se entendería que pretenda Vd. -saltándose a la torera la legalidad y máxime en la actual coyuntura económica- cobrar la prestación por desempleo y seguir como trabajador por cuenta ajena en el ente autonómico. ¿ O es que aquí tampoco le han dado de alta en la Seguridad Social?. Mírelo a ver cristiano, pida una vida laboral, no vaya a ser que le vuelva pasar lo mismo…

     
  18. Fabián Viera

    Cuanto lamento esta noticia. No puedo creer que no vuelva a oir su comentarios siempre tan acertados. Sinceramente hoy es un día muy triste para mi. Ánimo y mucha suerte.

     
  19. victorio

    Carmelo: La vida nos tiene preparadas sorpresas de toda clase. La que te ha tocado a tí este lunes es de las que jamás esperas.
    Espero que con tu fuerza, tu valía y tu espíritu indomable de luchador, como el de los grandes puntales de nuestra Lucha Canaria, consigas que la Justicia haga justicia y te compense de tamaña injusticia, aunque nunca podrá reparar todo el trabajo, ilusión y dedicación hacia quien ahora tan mal te paga.
    Un abrazo y¡ánimo!
    Somos miles los que estamos contigo.

     
  20. ALBERTO SUÁREZ ALBA

    No nos conocemos en persona, mi muy querido compañero y amigo Carmelo, pero supe de tí antes de ahora. Te lo juro. También te juro que me indigna conocer esta vergonzosa ¿peripecia? a la que te ha condenado la Ser, esa emisora que fue y ya no es (al menos, la misma). Tampoco Polanco era un angelito, pero…
    Soy, compañero, un periodista de ya 70, jubilado, que en su día hasta dirigió en Bilbao “La Gaceta del Norte”, y que terminó pasándose a la Comunicación e Imagen, y al final mismo, antes de pasar a pensionista, a la enseñanza universitaria del Periodismo.
    Te entiendo, te comprendo, te lo aseguro, y por eso te envío estas líneas de apoyo. Que al menos te servirán para saber, gran Carmelo, que tienes otro amigo. Abrazos muy fuertes, compañero.

     
  21. Maripily García León

    Lo siento mucho..es realmente una verdadera injusticia…se por lo que estas pasando…sólo te deseo que Dios te ayude asuperar esto y que veas nuevos horizontes abiertos llenos de suerte y felicidad …”Cuando se cierra una puerta ,Dios abre mil ventanas”….amanecera y veremos….

     
  22. Rosi

    Me conmociona conocer tu noticia, tu estado, tu ánimo. Aunque presupongo que personas como tu no tienen problemas para sobrevivir a la adversidad, porque en tu talante y maneras se define un hombre racional y visceral a proporciones que van mucho mas allá que la supervivencia. Animo y buena suerte en este nuevo reto que la vida te ha trazado. Ilusión y trabajo para continuar. Además tienes un “ángel” que te guía los pasos.
    Abrazos sinceros

     
  23. Antonio A. Delgado Núñez

    Admirado Carmelo. Dicen que no hay mal que por bien no venga (hasta lo dijo Franco ante la tumba de Carrero). Saldrás adelante.Eso nadie lo duda. Un abrazo.

     
  24. celi

    Jolín,Carmelo no sé los años que te llevo oyendo,en el comentario o en los desayunos.Casi todos los que llevo cosiendo desde los trece años con la radio a mi lado.Cuando leo lo que te ha pasado ,pienso que el desarrollo de la mente humana en superioridad al resto de los seres vivos, no está siempre tan claro,por favor.
    No te desanimes,mírate en los ojos de tu niño que es lo las grande y no permitas que hagan leña del árbol caído.Seguro que, igual que yo,hay cientos o miles de tinerfeños que te quieren ver o oír muy pronto en algún canal o emisora,porque tiene que ser así.Y que se te haga justicia.Un abrazo.
    ,

     
  25. Alicia

    Lo siento Carmelo, lo siento mucho!
    He pasado por una situación parecida. Un despido sin palabras, dejan de hablarte, de responder tus llamadas, tus correos, de pagarte, … Por supuesto tampoco cotizaron por mi porque “había que hacer un esfuerzo para que la empresa saliera adelante…” Das todo y más por ellos y nada te agradecen. Siempre quieren más y más y, al final, mira qué resultado!
    Espero, confío y deseo que todo lo que hemos sembrado lo podamos recoger en algún otro huerto. Ánimo y p’lante que valemos mucho!!!!!!!!!!!

     
  26. Mary Díaz Tavío.

    Ahora mismo, apenas puedo escribir porque las lágrimas me nublan la vista. Me parece tan vergonzoso que no puedo dar crédito a lo leído. El señor Carmelo Rivero ha sido todo un profesional de la radio o mas bién de la ser, por lo que me parece inaudito que esto ocurra y no pase nada. Seguro que habrá alguién es esta tierra nuestra que tendrá que reconocer tanta injusticia. La gente que es importante ,tarde o temprano está dónde tiene que estar. Por lo tanto no temas y piensa que esto es sólo temporal, un mal sueño del que en algún momento te vas a despertar. Mucho ánimo,en breve seguro oiremos la voz maravillosa con la que muchos tinerfeños hemos crecido.

     
  27. ana

    nunca pense que una empresa como “radio club “,no tenga a la gente regularizada ,habra que ver los demas compañeros como estan ¡¡¡cotizando lo minimo con otra categoria etc etc etc…..soy madre de un niño de 16 meses y yo fui despedida cuando me incorpore de mi baja de maternidad,que encima no cogi los dias de lactancia ¡¡¡¡ que me pertenecian ¡¡¡¡ me consolo mi hijo ,podia dedicarle todo el tiempo ¡¡¡¡pero fue como si me cortaran por la mitad ,habia dedicado 15 años de mi vida sin mirar horarios ¡¡restando tiempo para estar con mi familia y amigos cosa que antes no tenia en cuenta y ahora no veo salida laboral alguna …….asi que la gran familia siiiiiiiii de al capone .Supongo que tu tenias una gran familia tambien y has ido desenmascarandolos poco a poco …solo espero que la justicia ponga justicia ¡¡¡ vergonzoso se siente uno tannn nada.Pero ya ese lunes paso y hay que mirar a traves de otro c ristal, reinventarse ,y no nos queda otra por nuestros nenes ,y por nosotros besos ¡¡¡¡segur

     
  28. Alicia Méndez

    Siento, lo que te pasa, pero es como estamos la mayoría, sin trabajo, sin haber cotizado lo suficient, normalmente porque siempre estamos parados, o en trabajos que no cotizan.
    Pero tu tienes más suerte, aparte de ser un gran profecional, eres conocido y emprendedor. tu problema se solucionará.

     
  29. Pilar M. Clavero

    Carmelo,

     
  30. Pedro Mengibar

    Buenas tardes Carmelo : A pesar de que hayas vivido durante tantos años una situación laboral irregular a todas luces y de la cual el único culpable es el empleador ( es decir LA SER ), lo que está claro es que nadie puede dudar tu increible preparación y profesionalidad para ejercer en una labor en la que siempre has destacado. Jamas he cruzado más que un hola o un hasta luego contigo, no obstante que sepas que siempre he sentido admiración por un profesional que siempre ha rallado a gran altura. Lo de la SER de un tiempo a esta parte no me sorprende, y me temo que irá a peor. Espero que pronto encuentres una nueva ubicación desde la que podamos seguir disfrutando de tus programas y comentarios. Solo puedo ofrecerte mi respeto, mi solidaridad y como no, un fuerte abrazo y mis mejores deseos de que tengas mucha suerte.

     
  31. Jose

    No te conozco personalmente, pero intuyo que eres buena gente…esas cosas se transmiten. De un tiempo para aca la SER hace cosas muy muy raras…Animo todo va a salir bien,muy bueno para ti que no guardes rencor pero me gusta pensar que los miserables terminan estropeando su biografia.

     
  32. Dácil Jiménez

    La verdad es que cuando uno lee cosas como que la gran pluma de Carmelo Rivero no tiene sitio en Radio Club Tenerife, no puede menos que preguntarse qué está pasando en eso que en su día llamamos la gran familia de “RADIO CLUB TENERIFE”. Posiblemente, a esta nueva generación de “jefes”, la denominación “GRAN FAMILIA”, en el ámbito laboral, les parezca poco profesional. ¡Un disparate!. Pero, Señores y señoras jefes de Radio Club Tenerife-Cadena Ser, Grupo Prisa, Prisa Radio o como c____o se llame ahora, sepan ustedes que ese “monstruo de la comunicación” que fue Radio Club Tenerife, lo fue, gracias a esa “gran familia”. Se trabajaban muchísimas horas, se luchaba por sacar adelante ese barco, no sólo porque fuera un trabajo, sino porque, además, cada uno lo sentía como suyo. En ese esfuerzo colaboraba hasta el gato.
    Este nuevo empeño por cambiar las piezas de la maquinaria que fue Radio Club Tenerife, quizás no fuera lo que en estos momentos se necesitaba. Tal vez hubiera sido más acertado elegir un capitán más adecuado o un jefe de máquinas más experto. Desde luego, alguien que, más que limitarse a cambiar las cosas, le diera el rumbo adecuado a la actual situación del sector, al tiempo que transmitiera liderazgo y confianza a los marineros.
    Mi agradecimiento a Carmelo Rivero, Xuancar, Ubaldo Rodríguez, Carlos Blanco, Juanma Pardellas, Willy García, Juan Carlos Mateu, Juanjo Toledo, Mayte Castro, María José Pérez Caldeiro, Ricardo Guillaumes, Elisa Salas y disculpen los que me dejo en el tintero. Gracias de corazón porque, gracias a ustedes “aquella” que fue mi casa durante muchos años me enseño todo lo que sé. Me enseño que es posible trabajar en equipo y ser amigos. De hecho, me quedan de esa vieja escuela grandes amistades, Conchita Trujillo, Puchi Méndez, Oscar Acosta, Nena Pérez, Malu Rijo…. Un beso enorme para todos y sobre todo uno muy especial para un hombre que durante más de 32 años confió plenamente en un proyecto, en una radio, en una familia que se llamaba “Radio Club Tenerife”. Mucha suerte Carmelo y aunque sea en un situación desafortunada, bienvenido a los que FUIMOS la gran familia.
    Carmelo, la Ley, si de verdad es justa, no puede ser ajena a 32 años de buen hacer y profesionalidad, que fueron, además, sello de identidad de lo fue Radio Club.
    Mucha suerte, un beso enorme para el bebé y para tu chica.

    Dácil Jiménez
    Ex-responsable de Agencias y Grandes Cuentas
    Radio Club Tenerife

     
  33. Mara Ferrándiz

    Te mando un abrazo enorme Carmelo!!un abrazo para hacerte llegar la energía que siento por la vida,por las nuevas cosas que están viniendo….por todos ésos momentos que nos quedan por vivir intensamente…recuerda que en la vida cuando una puerta se cierra,SIEMPREEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!se habren otras y en tu caso,serán puertas que seguro vendrán cargadas de cosas muy muy muy buenas.
    Sé cómo te sientes porque,ésa un día fué mi casa,la mejor casa del mundo,en experiencias,vivencias..y sobre todos BUENOS AMIGOS!!pero……..para nada nos sirve pensar en negativo,sentirnos mal o preguntarnos si no lo hemos hecho del todo…LO QUE HAS HECHO ES HACER VIBRAR…LLORAR…PENSAR….VIVIR…AMAR…DISFRUTAR…SENTIR…GOZAR…Y MAS a todos lo oyentes que durante todo éste tiempo TUUUU !!!!!!!!!!!!!les has regalado TU PROFESIONALIDAD!!!EN MAYUSCULAS.
    TE QUEREMOS MUCHO!!!
    Suerte querido amigo!!

     
  34. Chenín

    Hola amigo Carmelo,
    hemos trabajado juntos en muchos programas como bien sabes, desde el año 1994 hasta hace bien poco y sólo tengo palabras de admiración para ti. Todo el que te conoce de verdad sabe de tu profesionalidad y carisma a lo largo de toda tu trayectoria periodística y sólo pueden tener palabras de elogio hacia tu persona. Siempre habrá mala gente que proyectará su frustración contra aquellos que son admirados y respetados como tú lo eres, así que ni caso. Lo que te ha pasado es una gran injusticia, pero las injusticias forman parte del juego de la vida y tenemos que aceptarlo sin darle más vueltas al asunto, evitando desarrollar sentimientos de rencor, ira o envidia hacia sus causantes. Podrá pasar un mes, un año o 10 de ellos pero al final se hará justicia, no te quepa la menor duda. ¡NO IMPORTA LO QUE HAS PERDIDO HOY DEBIDO A UNA INJUSTICIA, SINO LO QUE GANARÁS MAÑANA GRACIAS A ELLA!

    Un fuerte abrazo.

     
  35. Pablo Ródenas

    Estimado Carmelo:
    Son muchos años oyendo tus inteligentes comentarios, muchos años también pensando que confundías la contención en tu manera de expresarte con un maquillaje demasiado amable de la realidad y de sus cuatro protagonistas mediáticos, a veces literalmente impresentables. Pero ésta no es la cuestión ahora (pese a que es mucho lo que has visto en el periodismo canario, lo que has callado y lo que algún día sería de agradecer que contarás de las entrañas de los poderes isleños).
    La cuestión es que has sido víctima de una injusticia colosal, una injusticia que ilustra bien lo que le está sucediendo a centenares de miles de ciudadanos canarios, y que es intolerable. Al margen de lo que dictaminen los tribunales sobre la legalidad o ilegalidad de tu miserable despido, a nadie se le escapa que es un acto plenamente ilegítimo.
    Recibe pues en esta tan amarga circunstancia un abrazo, con toda mi solidaridad,
    Pablo Ródenas

     
  36. una amiga

    ¿Sabes lo que te digo Carmelo? …que visto lo visto y a tus 54 años, es una suerte que por fin hayas abierto los ojos, aunque haya sido de una bofetada.
    Pero… ¿tu no veías como cortaban las las barbas de tus vecinos?. … ¿cómo se te ocurre querer regualrizar tu situación por la buenas en el momento de ruptura interna , con la crisis encima y un ERE en el horizonte….?.
    Como eres una persona inteligente supongo que tendrías razones bien pensadas. Yo creo que , al echarte así , despues de tantos años y habiendo sido el sueldo de la SER tu principal entrada de haberes durante años, te da derecho a algún tipo de indemnización.
    Por la pensión de jubilación no te preocupes… de aqui a unos años todos calvos. Quiero decir que va a haber tan poco dinero en las arcas de la SS que, de seguir existiendo las pensiones, estas serán mínimas para todos. Asi que nos encontrarmos por la calle, bien entraditos en años y currando como desgraciados…
    Mi recomendación: Mira para delante, hay mucha más vida fuera (que dentro de la SER), hay gente nueva por concoer y cosas nuevas que aprender. Deja de hacer ejercicos de memoria y empieza a hacer ejercicios de proyección. Tienes un hijo del siglo XXI y la radio, esa radio, es el pasado.
    Besos y suerte.
    Una amiga.

     
  37. Arteaga

    En la Ser a nivel nacional, primero fué la pérdida de Carlos Llamas, dcon espues Carlos Mendo. Más tarde fué Gabilondo, para continuar con Carlos Carnicero. Mención a parte los “amigos” de los deportes (Paco Glez. y toda su tropa) y ahora en el plano regional te ha tocado a ti. Amigo Rivero, allá donde vayas, siempre contarás con mi apoyo incondicional, al poder seguir oyendote o leyendote en los medios en los que colabore. En fín………ánimo y vuelcate con tu familia -ahora que eres padre- que ellos si que no te fallarán.

    Un abrazo.

     
  38. jonas

    un abrazo muy fuerte ,hace tiempo que poco a poco e cambiado de dial para escuchar solo los deportes pero nunca pensé que con el tiempo tendría que cambiar de programas y ahora de-pues de este tiempo e ligo bien en cambiar por que falta la he ciencia de la ser como son calos y carmelo rivero

     
  39. Rosario Pino Capote

    Mucho lamento, Carmelo, tu cero energético. Sé que te repondrás porque necesitamos que lo hagas y porque tienes un generador potente.
    Gracias por tu contundente y equilibrada explicación a cuantas personas te hemos ya echado de menos en Radio Club.
    Me duele comprobar, una vez más, lo fácil que resulta desde el poder de las ondas (¿cuarto?) criticar contundentemente situaciones ilegales ajenas, incluso antes de que se hayan demostrado, y qué difícil guardar el mínimo respeto a la legislación laboral y a los derechos de las personas. ¡Cuantos cenotafios nos rodean en distintos ámbitos de la realidad! Mal de muchos…epidemia, que se extiende y justifica como daño colateral, mal menor, un buen fin, etc… Gracias por contarlo.
    Espero seguir beneficiándome de esa opinión tuya, clara y mesurada, sobre la realidad, que tanto contribuye a la convivencia democrática. ¡Ánimo! Con mi reconocimiento y afecto. Rosario

     

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