LOS DOS POLÍTICOS CANARIOS DEL MOMENTO EN MADRID


López Aguilar y Soria, dos ‘animales’ políticos, nunca se llevaron bien cuando ambos pisaban el mismo ‘terrero’, las islas. Ahora, en cambio, en que las derivaciones de la política nacional de sus respectivos partidos parecen llamarles a estar en Madrid, los dos anteriores adversarios grancanarios tienden puentes, quedan para verse al parecer, e intrigan en clave gestual, para acreditar la sensación de que fraguan un pacto PP-.PSOE para desalojar a CC del poder autonómico.

El vapuleo electoral que el PP infligió al resto de las fuerzas políticas del país el pasado domingo exige dosis (inéditas enla Españapartidaria) de generosidad y cautela frente a la tentación del rodillo y la borrachera de poder. La fría acogida de los mercados a la elección de Rajoy no quiere decir nada: era previsible y la situación económica no ha variado. Pero, como quiera que España ha de emerger cuanto antes de este pozo, por su bien y por el de Europa en su conjunto, Rajoy debe acelerar los contactos y encuentros con las demás fuerzas parlamentarias para tejer un pacto de Estado de salvación del país. Negar esta evidencia es abocarse al famoso abismo que nos anunciaba Felipe González y ahora todos citan con naturalidad.

La primera visita internacional del nuevo presidente cabe pensar que será a Angela Merkel, y, al menos por esta vez, no al rey de Marruecos. La prioridad está en Europa, de cuya estabilidad no hay signos claros todavía. Y no los habrá en un largo período.

Si Soria fuera ministro y Aguilar secretario general del PSOE (a última hora su actual escaño en el Parlamento Europeo se blande como un obstáculoi: los socialistas necesitan a un líder que sea diputado y capitanee la oposición) se daría la ‘paradoja canaria’: los dos acabaron en la oposición en las islas pese a ser los candidatos más votados y, sin embargo, acariciarían, como dos pesos pesados, la política nacional. Ya en tiempos de Saavedra, cuando perdió el gobierno y engrosó la oposición, lo llamó Felipe González y lo hizo ministro.

Mientras se cocinan en España (a fuego lento obligatoriamente, pues el nuevo gobierno no entrará en escena antes de un mes) las fórmulas que asegura poseer el PP para coagular la sangría de la crisis, dos canarios juegan sus bazas en las más altas esferas de sus partidos enla Villay Corte, donde se corta el bacalao. Nunca antes se dio ese fenómeno inverso, en consonancia, acaso, con una realidad política nacional que ha dado un vuelco y un giro: el vuelco protagonizado por el PP y el giro de 180 grados de los dos partidos más importantes, que mueven el banquillo para oxigenar sus capitanías, y es de esperar que, junto a los dos dirigentes citados, sean llamados a prestar sus conocimientos en esa tarea otros cualificados políticos insulares, que encuentran ahora la oportunidad de su carrera política.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Añadir comentario