LAS CÁBALAS DE PAULINO RIVERO

 

Las declaraciones del presidente Paulino Rivero al director de Diario de Avisos, Juan Manuel Pardellas, ponen de manifiesto algunas claves de la estrategia económica de su gobierno y otras de política interna referida a CC, en vísperas del Congreso de esta organización. El jefe del Gobierno canario pone en lo alto de la agenda con Madrid la demanda de un sistema de financiación propio para las islas, que supondría sacar al archipiélago del régimen general. El sistema vigente –que contó, es cierto, en su día con el apoyo de CC, del que ahora se desdice- se ha revelado pernicioso para el archipiélago, que pierde cada año 600 millones.

La reivindicación promete tensar la cuerda, toda vez que coincide con la iniciativa del Gobierno de Rajoy –avanzada por el ministro de Economía, Luis de Guindos- de meter en cintura los presupuestos autonómicos, mediante una supervisión –o fiscalización- que chirría a oídos de Canarias, Cataluña y País Vasco. Estas tres comunidades –quizá las únicas con razones históricas, idiomáticas y, en nuestro caso, geográficas- legitimadas para obtener un trato diferenciado por parte dela Haciendadel Estado, se oponen a la tutela de Madrid porque consideran que es una injerencia innecesaria, toda vez que ya existen filtros más que suficientes para velar por el interés general del ajuste fiscal.

El presidente canario zanja en esta entrevista –publicada en dos entregas- toda conjetura acerca de su relación con el ministro Soria, cuyas dudas al respecto las califica de una “novela’ sin fundamento. Y sobre el espinoso capítulo impositivo, admite que está a la espera de saber qué hace Rajoy con el IVA para actuar, en consecuencia, respecto al IGIC.

Una última vertiente desliza en sus declaraciones, ya en clave partidaria. Sobre la elección de presidente de CC en el congreso convocado para sustituir a Claudina Morales y analizar el mal resultado del 20-N, no se autoexcluyó. Junto a Antonio Castro y J.M. Barragán, los dos aspirantes en principio hasta ahora, ironizó –sin postularse abiertamente- sobre la posibilidad de cambiar los estatutos del partido durante la asamblea, precisamente, para permitirle concurrir sin la actual incompatibilidad. Tanto la confrontación interna entre líderes a la que asiste CC desde hace tiempo, pero sobremanera desde el 20 de noviembre, como la previsible ‘pelea’ con Madrid cuando lleguen los recortes de marzo a las comunidades autónomas, dibujan a un Paulino Rivero que vela armas para librar batallas simultáneas en ambos frentes, conciente de que se juega no ya esta legislatura, sino quién sabe si la nominación como candidato para un tercer mandato.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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