EL ORO NEGRO QUE SE DISPUTAN CANARIAS Y MARRUECOS

El petróleo irrumpe, con la llegada del PP al gobierno, como una fuente de riqueza, pero también de conflicto con Marruecos. La bolsa de mil millones de barriles que el presidente de Repsol, Antoni Brufau, cifró en 2008, resurge de un estado político de hibernación tras los primeros permisos otorgados a la compañía en la etapa de Aznar, para colocarse de nuevo sobre la mesa, en medio de la mayor crisis económica desdela GranDepresión.

La presencia de un ministro canario al frente del departamento que ha de autorizar las prospecciones no es ajena a la actualidad que recobra esta ‘mina’ de oro negro de las islas depositada bajo el mar. El ministro Soria está dispuesto, como se sabe, a descongelar la concesión administrativa para que Repsol proceda a lo que el diputado popular Pablo Matos (y presidente de la comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso, la instancia clave para debatir este tema en sede parlamentaria) definió la semana pasada en ‘El Envite’ (TVC) con estas palabras: “Como canario quiero saber si ahí abajo hay o no petróleo y gas”.

El Gobierno canario no está con los brazos cruzados, pero corre el riesgo de verse desbordado por los acontecimientos, dado que Marruecos, ni corto ni perezoso (Rabat sabe de sobra en qué consiste la política de hechos consumados y aplica como nadie la máxima de que el que da primero da dos veces), se ha adelantado a proclamar su decisión de explorar, y en su caso explotar, con firmas extranjeras ese tesoro submarino. Claro que Marruecos omite aclarar por dónde piensa pinchar la bolsa, toda vez que hasta ahora nadie nos ha aclarado (y me temo al respecto que Marruecos no dudaría en invadir nuestras aguas con tal de reclamar después derechos de succión) de qué parte está el crudo (y/o gas), si de la que correspondería a Canarias o al reino alauí, una vez trazada la mediana ante la imposibilidad de fijar las200 millasentre ambas orillas.

La sospecha del general

Más de una voz ha conjeturado que la reserva petrolífera quedaría situada a 14 y36 millasde Lanzarote. El general César Muro, jefe del Mando Militar de Canarias, deslizó esta semana, en un encuentro informal con periodistas en el acuartelamiento de Los Rodeos, su sospecha de que el hallazgo de este yacimiento pueda ser el germen de una eventual tensión con Marruecos. Conflictos diplomáticos aparte, tanto sobre el petróleo como sobre la propia delimitación dela ZonaEconómicaExclusiva (jamás España ha querido formalizar la mediana para no perturbar a Rabat), la gran cuestión, o las dos grandes cuestiones son, de una parte, saber qué piensan finalmente los Cabildos de Fuerteventura y Lanzarote, reacios hasta ahora ante el peligro de una marea negra por un escape de crudo en la extracción, y qué opina, en última instancia, el Gobierno de Canarias, que ha conseguido que Madrid no mueva ficha sin su consentimiento, pero que, a fecha de hoy., es conciente de que de ese pastel no tiene asegurado ni una mínima porción, salvo los contados puestos de trabajo que genere.

El canon canario

Paulino Rivero pidió a Soria, en su primer encuentro tras el 20-N, que se establezca un gravamen en el nuevo REF para gratificar a las islas por este concepto. ¿Sometería el presidente canario este asunto a referéndum? De momento, tenemos una posible bolsa de petróleo cerca de nuestras costas bajo unas aguas que no son nuestras por indefinición o negligencia, y con el agravante de que no veríamos un euro de los beneficios, pero sí estaríamos expuestos a un desastre ecológico. Ninguna ventaja y todos los perjuicios. Si, como parece de sentido común, se acaba extrayendo el crudo para paliar la dependencia del petróleo (en nuestro caso del 97%, en el caso español de algo más del 90%), salta a la vista la necesidad de que el Gobierno central ha de ofrecer a las islas una compensación económica que no ha sido evaluada aún y sobre la que el Gobierno de Rajoy no ha dicho esta boca es mía.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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