Exigió a Fomento que incluya a Tenerife en las redes transeuropeas EUROPA DEBE DEPRECIAR EL EURO, SEGÚN CARLOS ALONSO EN ‘LAS MAÑANAS DEL MENCEY’


Carlos Alonso, actual vicepresidente primero y consejero de Economía, Competitividad, Turismo y Movilidad del Cabildo de Tenerife, se presentó en ‘Las mañanas del Mencey’ con el ‘no’ rotundo del pacto de CC y el PSOE a la propuesta del Ministerio de Fomento ante Bruselas para incluir únicamente a Gando y el Puerto de la Luz y de Las Palmas en el paquete canario financiable dentro de las redes transeuropeas de la UE. Su protesta ante los micrófonos de Teide Radio Onda Cero, en defensa de las instalaciones portuarias y aeroportuarias de Tenerife, no ocultaba la desazón de un agravio teñido de favoritismo político. De ser así, las autoridades españolas deberán corregir sobre la marcha sus pretensiones por un elemental sentido de cohesión. Los tiempos del pleitismo parecen haber pasado y se impone un riguroso sentido del equilibrio en las políticas de inversión públicas, dados los vientos que corren (en contra).

Alonso no simplificó las relaciones de Canarias con el Estado y con la UE, como alguna vez se dijo, bajo la máxima “mal con Madrid, bien con Europa”. Pero reconoció que, además del incierto proceso de negociaciones que las islas afrontan ahora con Bruselas ante la perspectiva de financiación hasta 2020 (el presidente Paulino Rivero viajó a la capital comunitaria esta semana para los citados asuntos y la defensa de un apremiante plan de empleo), existe un lado oscuro de ese nuevo anclaje del archipiélago en la actual Europa en recesión: el reciente acuerdo agrícola con Marruecos, por ejemplo, claramente perjudicial para los intereses canarios (y andaluces y murcianos). “Le pedimos al Estado español firmeza en la queja por ese acuerdo y que, a su vez, demande compensaciones”, señaló.

En alusión a África, reclamó conexiones adecuadas para un transporte aéreo imprescindible, y no disimuló la inquietud con que desde el Cabildo se contemplan las recientes revueltas en Senegal (país con el que la corporación insular mantiene una excelente política estratégica de cooperación) en contra del actual presidente Wade, en  vísperas de unas nuevas elecciones.

En materia de recortes, defendió el papel de las empresas públicas del Cabildo, al ser cuestionado sobre ellas por Leopoldo Fernández, y citó todas las que tienen que ver con la generación de energías renovables a través del ITER. Valoró sin excesivo entusiasmo el proyecto de instalar en Canarias una réplica de Las Vegas, auspiciado por un conocido promotor norteamericano. Puso el acento en la flamante campaña de promoción ‘Tenerife, volcanes de vida’ para la isla baja, y justificó la demanda del Cabildo ante el Gobierno canario para gestionar directamente el Parque Nacional del Teide.

En relación con la renuncia de Spanair, que ha provocado una espiral de precios y una nítida pérdida de plazas Canarias-Península, reconoció que negocian con Iberia y otras compañías la manera de cubrir esa vacante en verano e invierno, ante el impacto negativo que podría ocasionar en el ámbito turístico.

Resaltó la buena marcha del Parque Tecnológico de Cuevas Blancas, promovido por el Cabildo, cuya licitación ya es una realidad y las obras pertinentes están en la cuenta atrás, con el fin de que concluyan antes de 24 meses.

Alonso regresó, en la recta final de la entrevista, al estado de la crisis y las políticas europeas para atajarla. A su juicio, se comete un craso error poniendo el acento exclusivamente en  la austeridad. “Son necesarias, en paralelo, medidas de estímulo. El euro debe ser depreciado, para situarlo en  su valor real. Y de acometerse esta medida, Canarias saldría beneficiada turísticamente: vendrían más turistas británicos, desde luego, dada la mayor competitividad de la libra esterlina.

Ante la pregunta de Óscar Herrera, “¿es usted el sucesor de Ricardo Melchior”, Alonso respondió: “El Cabildo no es ninguna monarquía y el presidente no creo que tenga  ganas de dejarlo, vista la dedicación que me consta que le presta”. El móvil de Carlos Alonso vibró a menudo durante la entrevista. Todas las llamadas perdidas eran, precisamente, de Ricardo Melchior. Alonso bromeó: “Ya lo ven ustedes, el presidente no para”.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión Comentarios desactivados

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