MERKEL-HOLLANDE: EUROPA SIN TIMÓN, CAPITÁN NI CAPITANA

 

 

La impresión que da Hollande es de haber iniciado un vertiginoso proceso adaptativo al cargo a la baja, que es lo peor que podía sucederle. De haber prolongado su imagen de presidente contrapeso de Merkel, Europa tendría porvenir. Pero la cumbre de ambos en Berlín este jueves revela las distancias conceptuales y efectivas de París y Berlín, la disolución del famoso eje que ahora cumple 50 años sin pena ni gloria, y la ola de incertidumbre que inunda la UE, sin rumbo, sin timón y sin capitán ni capitana.

 

A lo sumo, especularon en privado –y no en público, con un formato de conferencia de prensa que lo impedía-sobre la conveniencia de que Grecia, que pide más tiempo para hacer los deberes, merezca o no un plazo de gracia para cumplir los objetivos que le fija la troika (CE-FMI-BCE).

 

Condicionados por el categórico ‘no’ del ministro alemán de Finanzas, Schaeuble, se plegaron a las presiones internas en Alemania (en la que se incluye una voz muy influyente, la del Bundesbank), y aplazaron todo pronunciamiento hasta conocer el informe de estas tres instancias en una. Así se maneja Europa en los últimos tiempos: a base de cumbres estériles (y perezosas, como la última de junio) y de informes tras informes, que pasan a ser papel mojado.

 

En agosto, este ferragosto, que dirían los italianos, de continuas olas de calor, se han producido algunos recalentamientos en tierra. El Banco Central Alemán se opone a que el BCE compre deuda española (de ahí, el fiasco del último consejo general del instituto emisor), incluso más allá del previsible rescate del que ya habla De Guindos sin ambages.

 

Y, asimismo, el núcleo duro de la coalición de Merkel (democristiana) con los liberales, es reacio a cualquier ayuda sin condiciones a los países periféricos en dificultades (España, sin ir más lejos). El presidente del Bundesbank, Jens Weidman, actúa en el seno del BCE como el principal obstáculo para la compra de bonos a España.

 

España sigue, por tanto, en el corredor del rescate. Pero el tiempo se agota y, por si Rajoy diera un giro en contra del auxilio global a última hora, hemos visto la injerencia de S&P, animando a Madrid a pedir el rescate, sin temer ninguna rebaja de la calificación de su deuda soberana. Insospechado estímulo a tentar el precipicio. Algunos, en Europa, obran como el Dr. Muerte: fomentan la eutanasia activa en los países periféricos con dificultades, en un acto de eugenesia económica clamorosa.

 

España y Grecia, más paro el primero, mayor desastre el segundo, se parecen más de lo que queremos aceptar. Alemania, un sector del gobierno de Merkel al menos, fuerza la expulsión de Grecia del euro, por considerarlo un estado que no tiene solución. El mismo sector empieza a generar los prolegómenos de un desenlace similar para España. Son alemanes con reminiscencias autoritarias que trasladan a lo económico.

 

Es cierto que tanto la prórroga que pide Atenas (cumbre crucial este viernes en Berlín Merkel-Samarás) como el rescate que se presupone solicitará España en septiembre le salen más caros a Alemania que a otros estados miembros. Pero, en calidad de mayor potencia de Europa, ese sobrecoste esta reportándole, a su vez, claros beneficios. Es el único Estado que financia gratis su deuda, gracias a la elevada prima de riesgo española.

 

Y ya se perciben claros indicios de la recesión que viene caminando en la mismísima Alemania, pese al superávit del primer semestre y el crecimiento de sus exportaciones, en forma de rebaja de la inversión y ligero aumento del paro.

 

Donde las dan las toman.

 

Y es una pésima noticia en el horizonte (espero que lejano) de Canarias. Alemania es uno de nuestros dos clientes turísticos preferentes,

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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