LOS PRESUPUESTOS RESPONDEN ‘NO’ A LA CALLE

 

Las partidas siguen adelgazándose, como se ha hecho costumbre, y los presupuestos generales del Estado para 2013 aprobados hoy por un Consejo de Ministros extraordinario, que deberán obtener luz verde en el Congreso, reinciden en las mismas muletillas: reducción del gasto e incremento de los ingresos vía impuestos.

 

La única acción que en la práctica anima la actividad económica, que Bruselas demanda con urgencia a España, es un plan de ayuda de 2.000 euros por cambiar el coche y múltiples reformas aún inconcretas que el Gobierno promete aprobar no antes de medio año.

 

Llama la atención el diagnóstico del eurocomisario económico , Olli Rehn, contento con las reformas impulsadas por España, hasta el punto de confesar que algunas ni siquiera las había pedido Bruselas, como las referidas a investigación, desarrollo e innovación. Rehn saca los colores al Gobierno en una de las áreas restringidas presupuestariamente, en lo que ha sido interpretado como un palo de muerte al futuro del país.

De Grexit al puro de Rajoy

España, envuelta en una ola de protestas en la calle, que lejos de remitir amenaza reanudarse este fin de semana, es el único país del mundo que enfrenta cinco crisis a la vez, según Nicholas Spiro (analista de Spiro Sovereign Strategy): económica, bancaria, de deuda soberana, política y constitucional. Son demasiados calderos al fuego. La crisis multiplica la distancia de Madrid respecto a las autonomías y aviva el fuego soberanista en las más predispuestas, como Cataluña (elecciones el 25 de noviembre) y País Vasco (elecciones el 21 de octubre).

 

Portugal, como España, afronta revueltas. Y lo mismo Grecia, que, a causa de las movilizaciones, rectifica algunas medidas de recorte. El fantasma de Grexit (su expulsión del euro) remite. Pero los focos apuntan a España, el mascarón de proa de la crisis del sur de Europa. La prensa internacional (en particular, The New York Times, con reportajes sobre el estado caótico del enfermo comatoso llamado España) no perdona una: a Rajoy lo fotografió Al Yazira fumándose un puro en las calles de Nueva York (una No-Smoke-Zone). Las imágenes de represión policial del 25-S alimentan ese perfil hosco de un país metido en muchos frentes que no logra cauterizar ninguna herida.

 

La hucha de los pensionistas

Tan solo las pensiones (el Gobierno asegura haber roto la hucha de este capítulo para cumplir con las prestaciones de este año, dado el déficit de la Seguridad Social), las becas y los intereses de la deuda (40.000 millones se tragará este concepto) crecen en las nuevas cuentas públicas que ya sugieren entre los sindicatos la discusión sobre una posible huelga general. El ministro De Guindos adelantó que propondrá al pacto de Toledo elevar la edad de jubilación, para adecuarla a la esperanza de vida.

 

La clave de bóveda de la crisis no es solo la austeridad, sino el hábil crecimiento (lo acordó la cumbre europea de junio y nunca más se supo), que apenas Francia se atreve a demandar en el seno de una Unión Europea abducida por Alemania, reacia a la reactivación hasta que pasen más años de ajuste los países en recesión. Pero la propia Bruselas ha demandado a España planes de crecimiento, porque la estricta disciplina de restricción del gasto no sacará nunca a la economía española del hoyo, ni reducirá las cifras de paro.

 

El crecimientop de boquilla

En este último sentido, De Guindos elevó a este mismo Consejo de Ministros un paquete de 43 leyes de estímulo, que desplegar en el próximo semestre. Son enunciados de intenciones proclamadas vagamente por ahora, sin cuantía ni apellidos de sectores capaces de generar empleo y PIB.

 

En ese tótum revolútum se anuncian desde reformas del sistema eléctrico o telecomunicaciones hasta una ley de garantía de la unidad del mercado.

 

El superagente de las Autonomías

Figura, asimismo, la autoridad fiscal como órgano y persona física independiente que, a modo de policía cualificada, advertirá de los desvíos presupuestarios de las autonomías.

 

Caza mal este agente especial de supervisión de las cuentas de las comunidades autónomas con la idea que tiene Europa de lo que deben ser políticas de crecimiento, pero consta en el batiburrillo de leyes, sembrando dudas sobre la verdadera fe del Gobierno en ese reto de impulso de una economía que necesita medidas de incentivo y despegue.

 

Canarias hace cuentas

La falta de concreción de cuánto resta la tijera, en este caso, a cada autonomía y a Canarias, en particular, impide conocer el impacto de los nuevos presupuestos en el bolsillo de los canarios. Ana Pastor, la ministra de Fomento (el Ministerio de referencia de las inversiones públicas, que seguirán cayendo hasta 2024), sigue sembrando el desconcierto sobre el descuento de residentes. Anuncia que recortará la partida sin reducir la subvención, harto complejo de entender.

 

Claro que estos presupuestos contienen nuevos recortes. Deja a salvo de momento a los pensionistas, sin aclarar si actualizará sus ingresos de acuerdo con el IPC, pero congela por tercer año el sueldo de los funcionarios (pierden la mitad de los días ‘moscosos’), con la promesa de devolverles las dos pagas extras. Crea un impuesto a las loterías, del 20% para premios superiores a 2.500 euros. Al impuesto de plusvalías, añade la supresión  de la deducción fiscal a la compra de vivienda.

 

Es tal el volumen de intereses a pagar por la deuda, dadas las condiciones desmedidas impuestas por los mercados, que el ajuste de los Ministerios del 8,9% para cumplir con el objetivo de déficit pierde toda efectividad.

 

En el corredor del rescate

Contrasta con las negativas previsiones de los organismos internacionales (España solo reconoce una contracción del 0,5% para 2013, la mitad que otros pronósticos no gubernamentales), el vaticinio del ministro Montoro de que el próximo será el último año con recesión en España.

Bajo tales coordenadas, está siendo la semana más crítica en las bolsas tras el remanso de casi todo septiembre por el efecto Draghi, toda vez que los mercados se han fiado de la declaración conjunta de Alemania, Finlandia y Holanda (la banca española no podrá recapitalizarse directamente) y, por el contrario, desconfían de la disciplina autonómica contra el déficit (a la vista de la rebelión de Cataluña). Un panorama que altera la agenda de Rajoy de repensarse hasta después de las elecciones gallegas (21 de octubre, como las vascas) si pide el llamado ‘rescate suave’ a Europa para el conjunto de la economía del país. Al Gobierno le crecen los enanos.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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