LA ENTREVISTA DEL PRESIDENTE CANARIO A DIARIO DE AVISOS y EL ‘PROBLEMA DE ESTADO’

 

 

 

Los conflictos Canarias-Estado que enumera este domingo Paulino Rivero en DIARIO DE AVISOS bordean la declaración del llamado ‘problema de Estado’, que es una hipótesis sobradamente conceptualizada por el presidente.

 

La financiación, el REF, la política turística de Madrid con las islas, la desinversión galopante por parte del Estado, la supresión de primas energéticas y la pérdida de competitividad de nuestros aeropuertos, dibujan un repertorio suficientemente amplio y sensible que, tarde o temprano, acabará provocando un choque frontal entre las dos administraciones, si los recortes prosiguen agrandando la distancia entre esta comunidad y Madrid.

 

En la entrevista con el director de DIARIO DE AVISOS, José David Santos, el presidente galopa sobre uno y otro caballo de batalla evitando un posicionamiento soberanista que parecía inspirar sus primeras declaraciones contra la política de Rajoy hacia las islas.

 

Pero al postular cambios inexcusables en el sistema de financiación y en los criterios de inversión estatal en el archipiélago, dos horizontes muy alejados en el actual escenario económico, cuesta trabajo esperar un giro en las relaciones bilaterales, mientras avanza la recesión y aumenta el paro en un territorio enjaulado en su geografía, que resta margen de maniobra a la población desocupada, con costes de desplazamiento cada vez mayores incluso para emigrar.

 

Las respuestas del presidente ponen de manifiesto, además, cierta frustración al tratarse de una autonomía que se reclama obediente en los compromisos de déficit y endeudamiento, sin recibir a cambio un trato compensatorio por parte del Estado.

 

Es evidente el grado de desconfianza entre las dos administraciones y sus dos ideologías respectivas, amén de la escasa influencia política de los nacionalistas canarios en Madrid, como reconoce Paulino Rivero, que atribuye a esta inferioridad el actual atasco de las demandas canarias en Madrid.

 

¿Cabe vislumbrar en esta legislatura (es decir, en el actual equilibrio de fuerzas parlamentarias hasta tanto se celebren nuevas elecciones generales) alguna aproximación del Gobierno de Rajoy a las tesis del Gobierno de Paulino Rivero, o la mayoría absoluta del primero y la representación meramente simbólica de Coalición Canaria en el Congreso condenan al archipiélago a prolongar sin pausa su viejo síndrome, el victimismo, sin fe en que le procure éxito alguno?

 

Una legislatura de diálogo de sordos Canarias-Madrid, con más de 300.000 parados, permite hacer toda clase de cábalas, y ninguna resulta consoladora.

 

La crisis, esta crisis inaudita e inagotable, parece aconsejar a Canarias esmerarse en negociar y no solo opositar, y al Estado, en territorios con nuestras características (no me voy a extender en ellas, que están en la mente de todos), una política preventiva que en otras comunidades de la Península carece de sentido, y que consiste en poner la venda antes que la herida.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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