LA HUELLA DE LA HUELGA

 

Miles de personas se manifestaron al término de este martes en todo el Estado, como colofón a la segunda huelga general convocada por los sindicatos contra la política de recortes del Gobierno de Rajoy, que, pese a todo, recibió un balón de oxígeno, el mismo día, desde Bruselas, al felicitarle el comisario económico y vicepresidente de la Comisión Europea, Olli Rehn, por el ajuste fiscal y las reformas, si pasamos por alto la demanda de información sobre sus planes para 2014.

 

El impacto del paro en la industria y su repercusión desigual en el transporte y el comercio, mayor, menor o similar que  la movilización de marzo, deja el sabor de boca de una protesta masiva, que se suma a la de Portugal y resto de Europa en una jornada ecuménica del corazón sindical de Europa contra el diktat de Alemania en esta crisis económica y social del continente.

 

El día y la noche de esta huelga tuvo sus rasgos característicos. Salí a pasear muy temprano. Las calles matutinas de las principales ciudades de la islas semejaban las de una mañana cualquiera de domingo, y eso quiere decir mucho: el éxito evidente de un sobreesfuerzo duplicado en tan poco tiempo para censurar la receta oficial contra la recesión, que se revela hasta el momento poco eficaz en la lucha contra el déficit y que, por el contrario, ahonda el pozo de las cifras de paro y pobreza en todo el Estado, especialmente en Canarias.

 

Los principales sindicatos convocantes del paro general de este 14-N, CC.OO. y UGT, calificaban en la víspera de “escenario del miedo” el creado por el Gobierno de Rajoy a través de un ajuste férreo “que nos condena a la depresión”. Juan Jesús Arteaga y Gustavo Santana, secretarios generales de estos sindicatos en las islas, respectivamente, respondieron en ‘El Envite’ (TVC), el martes, 13, a las preguntas de Carlos Sosa (director de Canarias Ahora), Teresa Cárdenes (directora de 7.7 Radio), Manuel Mederos (director adjunto de Canarias 7) y Leopoldo Fernández (Diario de Avisos).

 

Las posibles pérdidas económicas de la jornada (entre 3.000 y 5.000 millones, según pronóstico que citó Leopoldo Fernández) es “insignificante en comparación con el coste real de las medidas del Gobierno”, a juicio de Juan Jesús Arteaga, que no dudó al final del programa de animar a la gente “a no consumir” como método de protesta, lo que fue objeto de reparos en un sector de la bancada periodística.

Laminar los derechos canarios

Carlos Sosa fue el primero en preguntar y eligió el miedo por tema. Le secundó Teresa Cárdenes, que alertó de la desmovilización del mundo laboral, por temor a perder el trabajo y el sueldo del día, y calificó de ”trato humillante” el que dispensa el Gobierno de Rajoy a los canarios, “introduciendo mínimas variaciones en los Presupuestos”. Algunos de los recortes más significativos son los que afectan al Plan Integral de Empleo (PIEC), la desalación y el convenio de carreteras, según expusieron los distintos participantes.

 

Cárdenes dijo que “se están laminando los derechos históricos de Canarias, como el REF”, y criticó la apatía sindical en esta reivindicación. “Nosotros fuimos los que propusimos, a ese respecto, en el seno del Consejo Económico y Social, el recurso de inconstitucionalidad a los Presupuestos estatales de 2013, que ha sido admitido a trámite”, repusieron los representantes sindicales.

 

Tanto el dirigente de CC.OO. como el de UGT cuestionaron también las políticas que sigue el Gobierno autónomo y la postura de la patronal tinerfeña, que augura 5.000 despidos en la Administración. “Nosotros decimos que las cosas se pueden hacer de otra manera”, afirmaron, al tiempo que lanzaron esta pregunta al aire: “¿Dónde están los 15 millones que estaba obligado a aportar el Gobierno autónomo para el plan de empleo, que ya sufre una merma estatal de 42 a 10 millones?”

 

El modelo productivo local

Manuel Mederos, director adjunto de Canarias7, recordó que esta es la novena huelga general de la democracia: “Antes había objetivos concretos, pero en esta ocasión es una amalgama de asuntos como en una urna donde cabe todo”.

 

El secretario general de CC.OO., Juan Jesús Arteaga, defendió la idoneidad de esta segunda huelga general a Rajoy en ocho meses, “porque de marzo a hoy ha habido una batería de medidas que exigían una respuesta y nos tememos que pronto habrá otra cuando se produzca el rescate”.

 

Gustavo Santana reiteró, por su parte, que “el Gobierno canario tenía margen de maniobra”, y añadió que “los recortes canarios vienen de atrás. Y no olvidemos que suspendieron todas las negociaciones colectivas en el sector público; les sugerimos la reposición de algunos impuestos y no nos hicieron caso: hoy no tendríamos problemas de financiación.” Los sindicatos reprochan al ejecutivo canario que no haya dado un giro al modelo productivo  local, basado en tres pilares: la hostelería, el comercio y el transporte.

 

La política de la huelga

Leopoldo Fernández y Manuel Mederos tildaron de “política” la huelga, “porque va contra un gobierno y no contra los empresarios”. Arteaga quiso matizar que “no se trata de una huelga contra el Gobierno, sino contra las medidas del Gobierno”, lo que no convenció a los dos periodistas citados; por el contrario, Carlos Sosa celebró el carácter “requetepolítico” de la huelga. Estimulado por esta última opinión, Arteaga se animó y dio un paso más para negar “que la política sea solo cosa de políticos; defiendo que los sindicatos están formados por ciudadanos que tienen una opinión y la dan”. Teresa Cárdenes lamentó la distancia de los políticos respecto a la situación de “indigencia” de muchas familias, cuando todavía aprueban gastos superfluos en el funcionamiento de instituciones como el Congreso.

 

En el último tramo del programa, que contó con las ya habituales inserciones humorísticas de esta temporada a modo de viñetas, a cargo del monologuista Aarón Gómez y los actores Wiso & Rod (en ambos casos sugirieron adoptar el método de huelga ‘a la japonesa’), se abordaron la reforma de las administraciones y los planes de inversión.

 

Arteaga no desistió de transmitir la idea de que el paro es “la mejor herramienta de la democracia cuando no queda más remedio”. Y Santana aludió a la “doctrina del shock”, según la cual el Gobierno está desmontando las conquistas sociales  y “la gente acepta cualquier cosa, mediante este efecto psicológico, por temor a lo peor”. A continuación, se desmarcó de la posible política de reducción de empleos públicos por parte del Gobierno canario en 2013, a causa de los recortes de los presupuestos estatales, y de la tendencia privatizadora de servicios en Educación y Sanidad.

 

Tanto él como Arteaga se instalaron en la sospecha de que, a través de un comité de inversiones, pueda estarse favoreciendo cierta “economía especulativa” en el archipiélago.

 

Cara y cruz de los desahucios

Dado que la semana ha estado marcada por diversos acontecimientos relacionados con la ola de desahucios y la suspensión de los mismos “en caso de extrema necesidad”, por parte de la patronal bancaria, periodistas y dirigentes sindicales, reunidos en esta edición de ‘El Envite’, analizaron el problema. Entre el suicidio de una mujer en Barakaldo al perder su casa y el final feliz de la huelga de hambre en  Tenerife de Carmen Omaña (Bankia accedió a un alquiler social tras retirar las cuentas el alcalde de la capital), todos coincidieron en la magnitud del drama y confiaron en un acuerdo entre el Gobierno y el PSOE para cambiar la obsoleta Ley Hipotecaria. “La gente ve que el Gobierno rescata a los bancos y no a las familias”, se lamentaron Sosa y Cárdenes. Mederos dijo que “la banca vive en estado de imposición, se impone en los mercados y hasta diríase que en el Gobierno”. Y Leopoldo Fernández valoró el papel de los jueces con autos que han hecho entrar en razón a bancos y políticos. “los bancos, en la práctica, se han convertido en atracadores”, señaló.

 

Los líderes sindicales consideran que “los políticos están ‘hipotecados’ con las entidades financieras a la hora de modificar la Ley Hipiotecaria, ya que el PP con su mayoría absoluta podría hacerlo por sí solo”.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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