Por qué no me callo. LA NOCHE Y EL DÍA

Por lo visto, el fin del mundo se arrepintió a última hora. Como hay vida después de la crisis, tras el ‘baktún’ que clausura una era maya e inaugura otra. Iker Casillas en el banquillo es como el final de la era Mourinho, para entendernos. Todo acaba y empieza (como la noche y el día). En su catilinaria a la ministra Fátima Báñez, la diputada Patricia Hernández le censuraba que frivolizara con el ‘exilio’ del joven parado español que emigra. Conozco historias de esa facción juvenil de talentos despedidos que hacen las maletas: una vez segregados en España, reciben ofertas del Instituto Max Planck, de Munich, o de universidades de EE.UU. No tengo la menor duda de que serán más felices donde les quieren que donde les echan, bajo el rótulo inmisericorde de los ‘recortes’ a la ciencia. Los mayas se las ingeniaban con la ciencia y el fútbol. Detrás de las partículas fractales del Gordo que rascamos el sábado, radica la metáfora de la ciencia indigente indignada: con un décimo de esos, más de un proyecto prosperaría. Todo nace de la nada. La Escuela de Actores, encerrada a cal y ‘canto’, coreando consignas contra los presupuestos, por el valor de un décimo del Gordo se salvó del cierre. ¿Alguien vive ajeno a la deriva del sistema? Es tan sencillo zozobrar. Con Franco (no) vivíamos mejor. Juan Cruz contó el jueves en el I. de E. Hispánicos que en  su barrio portuense, de niño, “no había libros, ni llegaban los periódicos”, y –añadió en privado- el alcalde no lo recibió “porque era un pordiosero”. Hoy guardamos las formas, pero esta ‘buena’ noche miles de niños en Canarylandia no tendrán qué cenar. De ahí lo admirable de las becas de la fundación Carlos Salvador y Beatriz a escolares isleños. Y de la fundación de Juanka de los niños con enfermedades huérfanas, o de las ‘toneladas’ de solidaridad que invocara Mírame TV. Unos ángeles cantaron el ‘Gordo’ en el cielo de la boca. Otros ángeles anónimos pasan a tu lado con una sonrisa prestando ayuda.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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