Ventajas y riesgos, según Miguel A.Ballesteros. LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE CANARIAS EN EL GLOBO TERRESTRE

 

La importancia geoestratégica de Canarias ha sido históricamente un secreto a voces, porque, aunque es un tema que se prefiere omitir casi con pudores supersticiosos, a la primera de cambio salta a la palestra, como ahora mismo con motivo de la guerra de Malí. El concepto da para mucho. A los militares les interesa, sobre todo, la vertiente geopolítica en términos de seguridad; a los economistas, en términos comerciales y turísticos.

 

A la gente de a pie, que se desayuna con esta palabra, geoestrategia, sin saber muy bien a qué atenerse, lo que le compete, supongo, es saber en qué medida repercute en su bienestar el hecho de que unos expertos digan de cuando en cuando que este archipiélago posee envidiables alicientes desde ese punto de vista. La renta de posición.

 

Vengo de asistir a una ilustrativa conferencia en el Círculo de Amistad XII de Enero, en la capital tinerfeña, abarrotado de público (cierto que, mayoritariamente militar, y, asimismo, escasamente femenino, pese a que de tres preguntas una fue de una mujer), impartida por el general Miguel Ángel Ballesteros, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Un sabio en la materia. El acto, que, a tenor del éxito de audiencia, organizó el mando de Canarias, en colaboración con el IEEE y el Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias (Cátedra ‘General Gutiérrez’), tenía un título catalizador: ‘El valor geoestratégico de las islas Canarias’.

Islas geopolíticas

El conferenciante concentró la atención del público como si se tratara de una película de suspense, dado que todos presentíamos –contaminados de cierto catastrofismo ambiental- que en cualquier momento asomaría en la exposición una mala noticia: “¡Señores, viven ustedes en un polvorín!” Sin embargo, pasaban los minutos y nos iba desglosando convenientemente las verdades ocultas que entraña vivir sobre un volcán durmiente del mundo occidental, esta zona ardorosa del noroeste africano.

 

Un volcán, a priori, en calma, como digo, cuyas columnas de humo anuncian, al parecer, solo ventajas a nuestra economía y parecen mostrarnos un camino halagüeño a poco que interpretemos acertadamente los retos.

 

“Les hablo de la gran importancia de Canarias en la posición que ocupa en el globo terrestre”, señaló el general Ballesteros enfatizando el mensaje nuclear que nos deparaba la velada. La geopolítica, ciencia acuñada por el geógrafo sueco Rudolf Kjellén (1864-1922), autor de ‘El Estado como organismo viviente’, nos dice, a juicio del conferenciante, que estas islas son, por lo visto, un lujo para Europa, por su apertura a África y al Viejo y Nuevo Mundo, como una plataforma natural de relaciones humanas, económicas y de estabilidad.

 

Nuestra pequeña Macaronesia (Canarias, Cabo Verde, Azores, Madeira y Salvajes) se imbrica en la piel de un área de intereses comunes más amplia y cada vez más interconectada. El papel coaligante de Canarias, como eje de las piezas de ese puzle intercontinental, se cotiza al alza. Somos África en  Europa y viceversa, y –cabría decir no sin revisar toda nuestra historia reciente- gozamos del escudo protector del Tratado del Atlántico Norte, que en su artículo 6º establece que las islas de países miembros al norte del Trópico de Cáncer somos de su incumbencia.

Zona planetaria privilegiada

En esa compleja entropía de cosmos particulares, que comprenden Europa, el Mediterráneo y el Atlántico, en que se desenvuelve España, estamos los canarios viéndolas venir, uniendo cabos con cierta perplejidad histórica y muchas veces pensando en las musarañas. Hemos pasado de demonizar los parabienes de la OTAN a felicitarnos por estar bajo su paraguas, a la primera amenaza yihadista a menos de mil kilómetros de aquí. Marruecos, Argelia, Mauritania, Senegal…, el Sahel, son lugares que se han convertido en territorios vecinos de la noche a la mañana, aunque hubieran estado ahí todo el tiempo, sin moverse. Nos importa lo que les pasa y nos sentimos impelidos a hacer algo por su mayor o menor seguridad, a sabiendas que está en juego la nuestra.

 

Estamos en una “zona planetaria privilegiada”, aseveró el conferenciante que departía con auxilio de mapas y gráficos para avalar las potencialidades geopolíticas de las mismas islas que la Antigüedad calificó de ‘afortunadas’ por pura intuición.

 

Tanto los canarios como el conjunto de los españoles radicamos en un área del globo favorecida por condiciones de desarrollo y bienestar, sin duda, excepcionales, dada la concentración de riqueza por encima de nuestras proporciones demográficas, y tenemos una clara dependencia, como el resto de Europa, del brazo armado del imperio americano, como columbró el geógrafo Saul Bernard Cohen. La débil Europa, carente de ejército propio y de unidad de criterios en materia de seguridad, se dejó socorrer siempre por EE.UU. hasta el otro día, como prueba la guerra de Bosnia.

Clases medias de otra Europa

Una de las grandes válvulas de escape del contingente humano encerrado en una parte considerable de Europa fue la caída del muro de Berlín, que facilitó la incorporación a la UE de grandes masas de población, cuya clase media comenzó a viajar multiplicando los efectos del turismo internacional. En 2012 se registraron 1.000 millones de turistas en el mundo.

 

Canarias, por ende, se ha beneficiado, según relató el general Ballesteros, de la (llamémosla así) geoestrategia europea de sumar estados y generar grandes mercados emisores y receptores, con España y Francia a la cabeza de los destinos más favorecidos. Citó el plan estratégico promocional del Gobierno canario, hasta 2016, y aprovechó para sugerir, en calidad de estratega, la conveniencia de alargar el horizonte, tanto de las previsiones nacionales como canarias en esta materia, “por varias legislaturas”, con el fin de dar sentido y oportunidad a las grandes inversiones requeridas.

 

Canarias es el extremo meridional de Europa, cuyos atractivos naturales (clima, playas, paisajes, cultura europea y hospitalidad) le permiten apostar por nuevos clientes; entre ellos citó los emergentes ‘brics’ (Brasil, Rusia, India y China), preferentemente dos: Brasil y Rusia. A su juicio, Brasil, cuyo interés en acercarse a la UE es evidente en la actualidad, “tiene en Canarias al territorio europeo para cercano”.

 

Con datos de Aena, 2011 y 2012 dibujaron una progresión turística hacia las islas particularmente aleccionadora. Nuestros clientes preferentes, británicos y alemanes, siguieron liderando las estadísticas, pero ambos decayeron un 3%, mientras noruegos, suecos y, sobre todo, rusos crecieron exponencialmente. Rusia, más del 30%, porque en este país de indudable bonanza económica y ambiciones de potencia preteridas, han crecido las clases medias, y éstas salen en busca de los mares calientes y desarrollados: o sea, Europa, Canarias.

El hub insular con la T4

Habló, entonces, el director del IEEE de la relevancia de “la posición” para las rutas aéreas. Sin más rodeos, afirmó que los canarios estamos en condiciones de ser un ‘hub’ (polo de distribución) cohesionador de rutas internacionales en íntima connivencia con la T4 de Barajas. En el mapamundi de esas autopistas del cielo, nuestras islas se prestan a desempeñar tal papel complementario con el aeropuerto de Madrid para Iberoamérica, África y Europa, teniendo en cuenta que América del Sur y África están aún poco conectadas y lo estarán cada vez más en el futuro. “El que se posiciona primero se hace con ese enorme negocio”, advirtió. Nuestro único competidor potencial es Casablanca, pero estamos en inmejorables condiciones de aglutinar a las compañías aéreas, Aena y todo el sector en función del enclave que ocupamos “dentro de Europa”.

 

No por muy repetido, lo hemos asimilado aún y conviene insistir en ello. Aquel hallazgo repentino de Bill Clinton, cuando “descubrió” con sorpresa la proximidad de Canarias a África y la declaró, por tanto, antesala natural de su país para entrar en el continente, es una evidencia incontestable desde el punto de vista comercial. A ojos de la OTAN, juega un papel clave en la recepción y tráfico del apoyo marítimo.

 

¿Por qué si es un clamor la condición de Canarias como base de desarrollo tecnológico de las empresas que se instalan en África, aún seguimos discutiendo el cómo y cuándo, dando la sensación de una pérdida de tiempo imperdonable y, a su vez, dando ventaja a los competidores rezagados que sí se han puesto las pilas? Es uno de los misterios clásicos de este siglo para un barco en busca de rumbo definitivo sobre el que vivimos dos millones cien mil pasajeros atónitos.

 

Canarias exporta cada vez más a América del Sur y diez veces más (aunque a la baja por la crisis) a la UE. Pero de modo creciente estamos mirando a los mercados de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), que debe su actual popularidad al papel que le toca jugar (pese a ser un club eminentemente económico) en la guerra de Malí contra el islamismo radical.

 

Dada la importancia del comercio minero en países de aquí al lado (Mauritania, la propia Malí…), que mueve un volumen de 50.000 millones de dólares, obviamente nuestras islas podrían ser el centro logístico de las empresas del sector en esta región. China compra el uranio mauritano. Marruecos posee unas 80 empresas mineras. Los puertos canarios ofrecen ventajas indiscutibles.

Toda región tiene riesgos

“Toda región del mundo se enfrenta a riesgos”. El conferenciante no los eludió, como decíamos al comienzo, y los asistentes, en calidad de espectadores de un relato que podía reservarnos cualquier revelación incómoda, estábamos apercibidos. Conocemos cómo se están cociendo los últimos sucesos africanos más sobresalientes. La guerra de Malí saltó a la luz tras la intervención de Francia. Y en Canarias se habla de eso sin disimulo. “La seguridad es el aspecto clave de la geoestrategia”, señaló. Canarias, protegida por la OTAN y la UE, es el territorio español y europeo más próximo a la región más peligrosa, que es el Sahel, donde opera el yihadismo a sus anchas. Pero, el conferenciante contrarrestó los temores ante una afirmación tan contundente con esta otra lenitiva: “Canarias es el territorio más seguro del mundo.” Dada nuestra renta per cápita, holgadamente superior a los países africanos del área (26.000 dólares frente a menos de 3.000), debemos prestar atención al fenómeno de la inmigración, cuyo principal polo de atracción es Marruecos, donde se concentra la diáspora subsahariana, caldo de cultivo de mafias fuera de control.

 

En términos de seguridad somos, como a nadie se le escapa, una base logística óptima frente al Magreb, zona de máxima atención geopolítica en estos momentos. Las guerra de Malí tendrá un efecto balsámico para esa región si sale bien, mientras otros contenciosos permanecen “en el congelador”, como el del Sáhara Occidental, reducido de momento al plano diplomático sin visos de pronta solución.

 

Lo que, en resumidas cuentas, vino a decirnos al oído el general Ballesteros, este miércoles, en Tenerife, es que, dada “la posición privilegiada de Canarias desde el punto de vista geopolítico”, una buena estrategia se hace necesaria para obtener los beneficios de ese escenario favorable. Recomendó aplicar “una inteligencia proactiva”, para anticiparnos con eficacia a los acontecimientos, y plasmó esta receta de futuro para los empresarios canarios que deseen instalarse en África: “Les aconsejo hacer con antelación un análisis de inteligencia económica, estudiar los aspectos humanos y legales, la seguridad, la naturaleza de las retribuciones de las fuerzas de seguridad, el grado de corrupción, incluso, y entonces apostar o no por la inversión”.

 

A  África hay que ayudarla en “desarrollo y seguridad”, insistió varias veces a lo largo de su disertación.

 

Y, respondiendo a una pregunta del parlamentario José Miguel González, reconoció que España no disponía de una estrategia de seguridad para África hasta junio de 2011.

 

Terminó subrayando uno de sus mantras durante la conferencia. El turismo canario demanda una “estrategia a largo plazo”, por fútil que parezca a quienes manejan los resortes del sector. En ese sentido, citó una frase del general expresidente norteamericano Eisenhower: “Los planes estratégicos no se cumplen nunca, pero yo no iría de aquí a la esquina sin una estrategia”.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a Ventajas y riesgos, según Miguel A.Ballesteros. LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE CANARIAS EN EL GLOBO TERRESTRE

  1. Manuel Dóniz García

    El general Ballesteros, caundo pronunció su brillante conferencia, salvo los aspectos tecnicos-militares, no dijo nada nuevo que no supieramos los canarios. Desde la anexión de las islas a la corona de Castilla, la última, Tenerife, anexionada en el año 1496, las islas han sido lugar de recalada de todas las flotas europeas con colonias desde África hasta el Sudeste Asiatico. Al mismo tiempo, las islas han sido el último lugar de recalada de los barcos europeos, camino del nuevo mundo, antes de cruzar el charco. Sin embargo, esta concepción de Canarias como valor estratégico, jamás la tuvieron todos los gobernantes de España hasta bien entrado el Siglo XX, siendo nuestras islas un lugar de olvido secular, atrasadas y en manos de caciques. Por eso nuestras islas han sido a lo largo de la historia lugares de exilio y destierro de todos cuantos las autoridades continentales quisieron castigar. El imperio más poderosos del mundo durante centurias, Inglaterra, albergó deseos de anexión sobre las islas canarias,(acordémonos de Nelson y la gesta de 1797, que si hubiera ocurrido en un puerto peninsular hubierra tenido más ecos que cuando ocurrió aqui), pero sólo el miedo de perder Gibraltar fue la cotapisa a sus deseos de anexión. El único rey que tomó conciencia del peligro de que se perdiesen las Islas Canarias, ultimos territorios transmarinos tras la debacle de las colonias de 1898 fue Alfonso XIII quien, asustado por los impoortantes vínculos comerciales isleños con Inglaterra, decidió hacer una visita a nuestro archipiélago en el año 1906 para reafirmar la españolidad de las islas, quedando desolado al ver el atraso de nuestras islas, aunque poco hizo por remediarlo. Si entonces los canarios en peso hubieran solicitado ser anexionados por Inglaterra ante el atraso secular a que les tenía relegados España, hoy las islas pertenecerían a su graciosa majestad. Por ello, ciertamente Canarias siempre ha tenido importancia geo-estratégica y comercial, antes mas que ahora ya que, hasta el año 1869 de inauguración del Canal de Suez, todas las potencias europeas con intereses en Asia, tenían que recalar en las Canarias, por ello nos tranquilizamos con muchas de las cosas que dijo en su conferencia el general Miguel Angel Ballesteros, sobre todo los aspectos de seguridad,pero muchos ya sabíamos de la posición geoestrategica envidiable de las Islas Canarias desde hace mucho tiempo.

     

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