LA PRUEBA DE FUEGO DEL CARNAVAL DE TENERIFE

 

Del drama de esta edición de la Gala de la Reina del Carnaval tinerfeño se pueden extraer numerosas lecciones para el porvenir de una clase de espectáculos cuya materia prima es altamente inflamable, y, lejos de incurrir en la fácil polución del síndrome ‘Madrid Arena’, todas las conjeturas caben a priori sobre el grado de temeridad del caso. Máxime si, como alegan las autoridades municipales, el detonador del accidente, un efecto pirotécnico de otro de los trajes concursantes, carecía del permiso pertinente. Conviene no perder de vista que lo más relevante en primera instancia, amén de averiguar la verdad esclarecedora del suceso, es la salud, la vida de la víctima inocente, la candidata del Parque Bulevar y DIARIO DE AVISOS, evacuada a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, con el 42 por ciento de su cuerpo abrasado ( de grado 3) a causa del incendio. Tras una intervención quirúrgica inmediata, se encuentra estable dentro de la gravedad, si bien los médicos consideran que su vida no corre peligro. “No tiene por qué”, aducen tras un primer examen de las heridas. Que la joven Saida Prieto, de 25 años y madre de una niña, sobreviva y sane de sus lesiones satisfactoriamente, es, sin duda, el objetivo del primer foco desde la madrugada del 7, el número en el que le correspondía haber salido al escenario del Recinto Ferial, de no haberse producido el insólito fuego en la fantasía de otra aspirante a reina, que sí desfiló. Y lo que, sin duda, reclama este siniestro sin precedentes en el escaparate de la fiesta –el acto cuya larga historia está jalonada de múltiples polémicas en torno a su formato y otras contingencias menores genuinas de la fiesta , nunca en relación a una tragedia como es el caso- no puede consistir sino en una investigación a fondo, completa y resolutiva, que despeje todas las dudas abiertas que se agolpan ahora mismo en el inconsciente colectivo de una de las ciudades, por definición, más carnavaleras del mundo. El Ayuntamiento, con buen criterio, ha suspendido la cabalgata y los bailes de las plazas de la capital. Estamos ante una crisis del carnaval, aunque incidamos con ello en la terminología fatídica al uso del momento que vivimos política, económica y socialmente. No cabe otra, este es el sino de los días que corren. Insisto, urge determinar sin margen de interpretación la naturaleza real del fuego –artificial o no- empleado en la confección de la fantasía implicada en el grave suceso. El informe de lo ocurrido es tan necesario, y ha de ser tan exhaustivo como sea posible, porque, de una parte, está en juego la vida de una persona y también lo está el prestigio del propio Carnaval tinerfeño, garante de seguridad, una marca ‘saludable’ (hasta ahora), la mejor postal de la isla, de cuya capacidad de acoger y proteger grandes concentraciones humanas (sin duda, el público de la gala lo era y pudo estar expuesto a un riesgo que desconocemos) hemos alardeado con orgullo (una vez más, hasta ahora). La foto de un traje de reina en llamas circula por las redes sociales desde anoche y en medios de comunicación; o sea, está en boca (en el  móvil) de todo el mundo. La verdad –presidida por la pronta recuperación de la joven candidata, cuyo trance personal eclipsa involuntariamente el protagonismo tradicional de la propia reina- requiere una rápida, rapidísima respuesta oficial (ese plazo inexcusable de cinco días para que el informe de la investigación esté listo ha de cumplirse a rajatabla), sean cuales fueren posteriormente sus derivaciones judiciales. Esta es –no me cabe la menor duda-  la ‘prueba de fuego’ del Carnaval de Tenerife.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a LA PRUEBA DE FUEGO DEL CARNAVAL DE TENERIFE

  1. LUIS EDUARDO FIERRO

    Dudo muy mucho de la depuración de responsabilidades (ni por el incendio de la Gomera las ha habido). La supuesta respuesta oficial, o sea, de los políticos, no tendrá la más mínima credibilidad, pues tratarán por todos los medios que disponen (además de los mediáticos que manejan) de que nada manche el carnaval (que hace mucho que se lo arrebataron al pueblo para adueñárselo los políticos y convertirlo en despilfarro negocio televisivo). Mintieron “en directo” al calificarlo de “pequeño incidente”, cuando fue un terrible accidente, y lo prueba la foto.Yo hubiera declarado el carnaval SIN REINA, porque esta chica casi se muere y le han fastidiado la vida.Pero, para los políticos, prevalece el negocio televisivo,y la imagen, sobre lo humano.Para ellos,la tecnología también prevalece sobre lo humano, como es la chorrada de titular prepotente del “escenario de luces led más grande de donde sea”, que quita puestos de trabajo de mucha gente para pagarle al de las luces y ordenadores.El ingenio “humano” es cuestión de luces, pero no de las que se compran, sino de las que no deben faltar.El uso del fuego, o bengalas,o lo que sea,no dedería de haberse permitido y eso tendrá que esclarecerse,¿quién lo permitió?.Mis mejores deseos de recuperación para Saida,que es lo más importante,y que el carnaval vuelva a ser de la gente, y no de los políticos, ni de la tele.

     

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