Antonio Plasencia, a ‘Las Mañanas del Mencey’ (Teide Radio Onda Cero) “ALGUNOS CREYERON QUE SE PODÍA CONSTRUIR HASTA EN EL PICO TEIDE”

 

-”En Canarias hay muy poca corrupción”

-”Si el políticos es honesto no se deja comprar”

-”Teresita era una novia y se nos perdió”

”Hay que ir pasito a pasito, no sea que te partas la cabeza”

.Conoce a Hugo Chávez y lamenta la crisis de Venezuela, su “segunda patria”

-”Galván Bello iba a Madrid y convencía a los ministros”

-Soñaba en convertir el Toscal en una especie de Brujas

-”Santa Cruz no tiene el frío de La Laguna y podría emularla con éxito”

-Propugna que los candidatos no “supernecesiten” el sueldo de la Administración

 

 

“En Canarias hay muy poca corrupción”, aseveró el constructor Antonio Plasencia, presidente de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), en ‘las Mañanas del Mencey’ (Canarias en la Onda), en Teide Radio Onda Cero. Considerado el paradigma de los promotores de la etapa de expansión, Plasencia criticó el ‘boom’ de “constructores  de aluvión”, que llegaron a creer que “aquí se podía construir hasta en el Pico Teide”. Sobre el caso de las Teresitas, que se eterniza en los tribunales, ironizó: “Teresita era una novia y se nos perdió”. El lema de este empresario que sigue levantándose a las seis de la mañana es “ir pasito a pasito, no sea que te partas la cabeza”.

 

La entrevista fue realizada, bajo la conducción de Marlene Meneses, por Leopoldo Fernández, José Antonio Pardellas y el que suscribe.

 

Plasencia, hijo de la emigración, se refirió, con cierta nostalgia, a su “segunda patria”, Venezuela, que lo acogió siendo muy joven, en el 48, antes del desarrollismo de la ‘era Pérez Jiménez’, y aludió a Hugo Chávez, que regresó a Caracas en la madrugada del domingo tras ser intervenido en Cuba: “Conozco al presidente, tuve el honor de participar en una comida con él en el sur de Tenerife, y es una lástima la situación económica del país, con la devaluación y la caída del acero, el aluminio, la ganadería…” Cifró la tristeza que le produce Venezuela con un ejemplo gráfico: “Un bolívar eran 30 pesetas y ahora, un euro equivale a 40.000 bolívares.”

La entrada a Santa Cruz

Incluso a la plantilla de uno de los más prósperos constructores de los años de crecimiento de Canarias, como es el caso, la crisis le ha pasado factura; de ahí que Plasencia haya reducido en una quinta parte su número de trabajadores en este lustro de contracción económica (de 1.600 ha logrado conservar unos 320 trabajadores). De la práctica paralización del sector no hay mejor ejemplo, a su juicio, que el escaso uso de la maquinaria pesada. “Cabe citar tan siquiera las obras del anillo insular y el puerto de Granadilla”, señaló.

 

El presidente de Fepeco criticó “la lentitud de las obras de la entrada de la ciudad (por Santa Cruz de Tenerife)”, que, en su opinión, pone de manifiesto un olvido imperdonable: “que no se haya previsto probablemente en el pliego de condiciones que había que trabajar las 24 horas del día.” Puso un ejemplo de la parsimonia de una Administración paquidérmica, al citar el caso de los trabajos realizados en la Avenida Tres de Mayo. “Tardamos dos años para modificar cinco millones, mientras en otros sitios prácticamente no hay retrasos para cantidades muy superiores”. Plasencia echa la culpa de las demoras y frenos a la inversión, “a los gobernantes de esta provincia”. Una crítica que extiende a los dirigentes autonómicos, que pecan de “incoherencia”, según dijo, porque son presas de la burocracia legislativa europea, española y canaria. “A veces son excusas en las que se escudan, y otras es innegable la maraña de trabas para obtener licencia y emprender una inversión productiva”, declaró.

 

Personalmente, lleva 45 años en la construcción en Tenerife, y puede dar fe, según dijo, de la escasa cualificación técnica de muchos funcionarios y políticos.

Adjudicar a los de aquí

“Esto no es nuevo. Ya tuve un rifirrafe con Antonio Castro cuando era consejero del ramo, por la falta de inversión en carreteras en  Tenerife.” Recuerda que en los 90 constituyó con otros empresarios una plataforma para hacer infraestructuras, dada la inacción que se había apoderado de los gestores públicos. La mayor parte de las empresas agrupadas en la patronal del sector, Fepeco, han cerrado, según su presidente.

 

Las empresas canarias sufren un trato discriminatorio por parte de la Administración, según el constructor y dirigente empresarial. “Nos consideran algo residual, cuando lo que deberían hacer es adjudicar, dentro de la legalidad, a los de aquí, a las empresas canarias, que son las que invierten en las islas. Nosotros dejamos el dinero aquí, mientras las empresas foráneas se lo llevan a sus sedes centrales.” Pese a ese desapego institucional hacia la iniciativa local, Plasencia ensalzó el nivel tecnológico de los constructores insulares. “Las empresas canarias son las mejores de España en maquinaria”, afirmó tajantemente. También acusó al Gobierno central de condicionar a la comunidad autónoma a adjudicar a determinadas empresas nacionales con las que mantiene algún tipo de compromiso, en detrimento de los promotores locales.

 

Sin embargo, las grandes empresas nacionales acuden, posteriormente, en demanda de auxilio a los constructores canarios, que se hacen cargo, en clara desventaja, de la realización de la obra. Este es el proceso habitual, según el líder patronal. “El 90% de las ejecuciones en Canarias corren a cargo, por último, de empresas del archipiélago. Por ejemplo, el Auditorio de Tenerife es fruto en un 93 por ciento de empresas locales.”

Autofinanciarnos

En relación con la entrevista que el pasado miércoles celebraron en Madrid el presidente canario Paulino Rivero y el consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial, Domingo Berriel, con la ministra de Fomento, Ana Pastor, el presidente de los constructores de las islas occidentales lamentó ser escéptico. “Es la cuarta revisión que se anuncia del convenio de carreteras,” y abogó claramente por que “el consejero consiga la autofinanciación de esas obras pendientes.”

 

La autofinanciación sería factible, según explicó, desde el momento en que el Gobierno central garantice el pago de las certificaciones e intereses. “Automáticamente, los empresarios negociaríamos con las entidades financieras y comenzaríamos a trabajar.” Citó el acuerdo al que habían llegado con CajaCanarias en 1995 por valor de 12.775 millones de pesetas, pero la fórmula no prosperó.

El ‘no’ de Tenerife

La rehabilitación turística, desde su punto de vista, puede ser una alternativa válida a la crisis del sector, “pero el Gobierno no ha dado facilidades”. El de las Teresitas, el affaire al que se le asocia junto a otros empresarios, es, a su juicio, un ejemplo de la catalepsia propia de las grandes inversiones de la isla, o lo que también se conoce como “el coro del no”. “Teresita era una novia y se nos perdió”, bromeó sobre el contencioso pendiente en los tribunales. “Me  duele, porque San Andrés y las Teresitas serían hoy un sitio donde habría trabajo.” A continuación,  sugirió la teoría, no por reiterada, menos socorrida, de que “en Tenerife hay una vieja obsesión por destruir toda idea nueva” y se preguntó “quién financia esas campañas de obstrucción”. Citó el éxito de Binter, en manos de empresarios canarios, pero también el fracaso del gas, “por esas luchas en contra”.

 

Plasencia demandó una y otra vez “sentido común” a los políticos actuales y futuros, “el mismo que tenían los de antes, que iban a Madrid y convencían a los ministros”, y citó a Galván Bello, entre otros.

 

Ante los rumores de una pronta renuncia de Ricardo Melchior, tuvo palabras de elogio para el presidente del Cabildo tinerfeño, “un político trabajador, gran profesional”, al que dijo conocer bien.

La burocracia

La burocracia antes citada está provocando, según indicó, “que la gente que necesita hacer reformas en la cocina y arreglos diversos en la casa, se arrepienta y abandone la idea al ver que los trámites le llevarán meses y encima el Ayuntamiento le cobrará.” Sugirió que, una vez acredite el informe técnico que la remodelación no pone en peligro la estructura del edificio, el Ayuntamiento autorice la obra sin gastos.”

 

A propósito de la campaña de ‘ITV’ de los edificios más antiguos, advirtió del riesgo de “acabar provocando embargos e, incluso, la pérdida, en caso extremo, de la vivienda, ya que costará dinero esa inspección y la comunidad actuaría, y además no está claro qué profesionales las llevarán a cabo”.

El Toscal, la Brujas de Tenerife

Aprovechó para mostrar su frustración “por no haber conseguido, pese al estudio que hicimos en su día,  convertir el barrio del Toscal en un marco como Brujas, por donde poder pasear, al tiempo que proliferaran pequeños negocios en un ambiente tradicional.” Elogió el éxito comercial de La Laguna, “gracias a su condición de ciudad peatonal” y retó a Santa Cruz “a hacer lo mismo, estando en mejores condiciones, pues no padece el frío lagunero de invierno”, si bien denunció las contradicciones de la normativa urbanística de la capital de Tenerife, que, a falta de la aprobación del Plan General, paraliza en la práctica la concesión de nuevas licencias para construir. Además, dijo que “es de risa que Aviación Civil ponga objeciones al plan de Santa Cruz, cuando La Laguna está más cerca de Los Rodeos”.

 

“La gente tiene necesidades perentorias. No podemos seguir con más del 30 por ciento de paro”, subrayó este empresario hecho a sí mismo tras vivir la experiencia autodidacta de la emigración a Venezuela. “El emigrante sabe a lo que va, a trabajar, mientras que el que está en su país siempre trabaja menos, como pasaba en Venezuela y pasó aquí en la época de la bonanza: venían gallegos, vascos…, y nos parecía mal en comparación con la mano de obra local.”

Constructores de aluvión

Admitió que ha habido mucho intrusismo profesional en su sector. Hubo un aluvión de constructores advenedizos, según señaló, como respuesta a una era desenfrenada de consumo del suelo. “Se desató una obsesión y algunos llegaron a pensar que aquí se podía construir hasta en el Pico Teide”. Un 60 por ciento del sector eran promotores de ese perfil, apuntó.

Desahucios, la banca exprime

Para Plasencia, el drama social de los desahucios es consecuencia de la usura de la banca. “El constructor no tiene ninguna responsabilidad. Los intereses de mora son excesivos. El inmueble debe ser suficiente pago de la deuda, como en otros países, toda vez que ha sido el banco el que hizo la valoración en su día. Es injusta la reclamación de una deuda restante tras la devolución de la vivienda. Sólo se explica por el afán desmedido de la banca de exprimir al cliente.” El presidente de Fepeco hizo historia sobre la espiral hipotecaria que experimentó España en la época de las vacas gordas. “Los bancos se desquiciaron cuando empezaron a bajar los tipos de interés y tentaban a los clientes para aumentar el importe de los créditos;encima la gente se sentía agradecida.”

 

 

Políticos honestos

Sobre el descrédito que envuelve por igual a políticos y empresarios a causa de los frecuentes escándalos de corrupción, se pronunció “en contra” de tales prácticas, pero hizo recaer toda la responsabilidad sobre la venalidad del cargo público. “Veo mal que un empresario ofrezca dinero para conseguir obras. Pero si el político es honesto no se deja comprar, y la gente necesitar saber que vota a políticos responsables.” Sobre las donaciones empresariales a los partidos, que han saltado a la actualidad tras conocer los presuntos ‘papeles de Bárcenas’ con la doble contabilidad del PP, defendió las ayudas “que se hagan dentro de la legalidad” y pidió luz y taquígrafos, “que se sepa, como en EE.UU., con total transparencia”. No obstante, sentenció: “En Canarias hay muy poca corrupción”.

 

Propugnó, en aras de la rehabilitación pública de la clase política, que “los candidatos sean profesionales competentes que no tengan la supernecesidad del sueldo de la Administración”.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a Antonio Plasencia, a ‘Las Mañanas del Mencey’ (Teide Radio Onda Cero) “ALGUNOS CREYERON QUE SE PODÍA CONSTRUIR HASTA EN EL PICO TEIDE”

  1. susana isoletta cruz

    ¿En canarias poca corrupcíón? como chiste tiene su mérito pero dicho con seriedad es es una burla a los ciudadanos que por lo visto debemos ser ciegos y sordos. Deseo fervientemente que no seamos mudos.

     

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