EL DEBATE Y EL SÍNTOMA

 

Salir de la crisis con el varapalo de las previsiones del Banco de España es una empresa que se revela cada vez más absurda. Y en ese sinsentido de nadar contra corriente sin esperanzas de hacerlo con viento a favor, se ha abierto la primera sesión de este debate del estado de la nacionalidad, quizá con mayor indiferencia al principio que a medidas que avanzaban los minutos. El plan de las diez medidas del presidente (colegios en verano con comedores escolares, plan de empleo para familias con todos los miembros en paro, casas de alquiler social, quirófanos por la tardes, créditos para pymes y emprendedores, estrategia de crecimiento hasta 2020…) no cayó en saco roto. Esta es una sociedad desesperada y exasperada, que convive mal con el drama permanente y opta por ir tirando con vendas y tiritas. Como digo, el banco supervisor arroja un jarro de agua fría sobre la economía del país en este año (-1,5% de PIB en lugar de -0,4% y más del 27% de paro), lo que hace temer a Canarias que las soluciones a sus problemas –los estructurales y los sobrevenidos a partir de 2008- no va a llegar a corto plazo de ‘papá Estado’, de los presupuestos generales capitidisminudos. Canarias está obligada a tocar cuantas puertas sean necesarias, bien sea entre las grandes empresas americanas que –de buena tinta- desean crear aquí sus ‘cabezas de puente’-, o sea en Asia y, naturalmente, en África. Turísticamente, ya lo hace, o eso, al menos, dijo el presidente al anunciar un concurso de 10 millones para abrir nuevas rutas, una modesta iniciativa. Pero todo un síntoma.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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