Miguel Ángel Aguilar en ‘LAS MAÑANAS DEL MENCEY’ “LOS PERIODISTAS NOS HEMOS VUELTO HÉROES CIVILES O SERVILES”

 

Este “no es el peor momento de la historia de este país”, dijo de antemano Miguel Ángel Aguilar, autor de ‘España contra pronóstico’, antes de añadir: “Pero sí es el de peor actitud ante los problemas, el de mayor ‘desarme’, y el escepticismo ha ganado terreno de manera muy peligrosa”.

 

El veterano periodista fue entrevistado este jueves en ‘LAS MAÑANAS DEL MENCEY’, dentro de ‘CANARIAS EN LA ONDA’, de TEIDE RADIO ONDA CERO, en una jornada marcada por la presencia de notables periodistas españoles, como Carlos Herrera, Carlos Yárnoz y Ana Bosch, que reciben por la tarde (20:00 horas, en la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias en Tenerife) los Premios de Periodismo Europeo ‘Salvador de Madariaga’. Aguilar, secretario general de la Asociación de Periodistas Europeos, que concede estos premios, presenta, a su vez, paralelamente su libro en el Parlamento en Santa Cruz.

 

La entrevista, realizada por la conductora del programa Marlene Meneses y los habituales contertulios del espacio, Leopoldo Fernández, José Antonio Pardellas y el que suscribe, giró enseguida sobre ese tránsito del tardofranquismo a la actual decadencia política e institucional, marco en el que se desenvuelve la obra del autor, ‘España contra pronóstico’. “¿Por qué digo que este no es el peor momento de nuestra historia? Porque Leopoldo recordará de sus años matritenses cómo las pasábamos entonces, eso sí que era grave; sin embargo, subrayo que en actitud hemos ido a peor, porque antes nos cerraban periódicos y la gente tenía mayor generosidad, sumaba y se ponía en la situación del otro.”

 

Al exdirector de ‘Diario 16’ y la Agencia Efe’ le llama mucho la atención que en la actualidad se haya generalizado una reiterada pregunta, ante cualquier contingencia: “¿Y yo qué gano?” “Esa pregunta nos inmoviliza. En su momento, íbamos a la manifestación por la amnistía, por una u otra huelga, no para ganar nada, salvo inconvenientes. Ahora ya no es así.” Y esa desgana que se ha instalado en la sociedad la resulta “peligrosa”, porque ha penetrado en la piel de un país que retrocede.

 

Héroes civiles o serviles

 

“¿El periodismo se ha vuelto servil?”, preguntó Pardellas. “Absolutamente”, respondió en seco. “Esta es una situación de ruina, y ese el mejor camino que conduce a la servidumbre y la docilidad”, reanudó enseguida su reflexión el columnista de ‘El País’ y comentarista de la Ser, hilvanando, a propósito de su oficio, un diagnóstico apesadumbrado. “Los periodistas estamos en una situación muy precaria. Cuando veo a un colega la primera pregunta que le hago, casi por sistema, es ¿cuánto cobras?, y la respuesta a menudo invita al llanto y la indignación, porque lo habitual es que compañeros con más de una carrera te digan que cobran 300 euros, menos que las becas que dábamos en los 80 en Efe con ayuda de las cajas de ahorros a los que empezaban: 75.000 pesetas. Y entonces, la segunda preguntas es: ¿Cómo vives?” Aguilar se hizo otras preguntas trufadas de nostalgia y sinsabor, del tipo. “¿Te acuerdas cuando bebíamos agua?, había guardias civiles, cajas de ahorros y obispos de la diócesis?”

 

“¡Claro que se ha generado una servidumbre de periodistas y empresas”, continúo protestando. “Los periodistas se han vuelto héroes civiles o siervos. Y los medios también se han debilitado, presas de la misma servidumbre”.

 

“Entonces”, repuso Marlene Meneses, “esa es una de las causas de la pésima valoración que tiene el periodismo entre los ciudadanos”. Y Aguilar la tomó de la palabra para no perder el hilo: “Naturalmente, ese es uno de los grandes motivos de la pobre consideración que se nos tiene. Si los medios, en lugar de hacerse fuertes y diferenciarse del barullo, en lugar de hacer las verificaciones, los contrastes y averiguaciones pertinentes, renuncian a todo ello y se malbaratan, malbaratan la profesión, porque la gente no es tonta, sabe que en Internet lo tiene gratis.”

 

Plenel, el caso ‘Mediapart’

 

Esta última referencia hizo obvia la siguiente pregunta: ¿Las redes fundan un nuevo periodismo o lo malgastan? “Internet es la luz eléctrica. Cuando ésta se inventó, los que estaban con antorchas se quedaron sin empleo. Pero la luz eléctrica por sí sola no hizo mejores poetas, ni filósofos más profundos. Es una facilidad adicional. Eso.”

 

Aguilar sacó a colación el caso del periodista Hervé Edwy Plenel, exdirector de le Monde, cuyo proyecto de periodismo digital, el diario ‘Mediapart’, se ha erigido es un caso referencial en tiempos de  crisis. Su ‘Combate por una prensa libre’ (un librito de apenas un centenar de páginas, en la línea de los opúsculos agitadores de moda tras el ‘¡Indignáos!’ de Stéphane Hessel) ha ganado notoriedad a raíz del éxito de su propuesta informativa en Francia. Plenel, un caso paradigmático, colabora en España en iniciativas digitales como la de Jesús Maraña, exdirector de ‘Público’ y actual director de ‘Infolibre’. Aguilar contó que acababa de escuchar a este experto francés en periodismo de investigación, periodismo político y transformación digital de los medios, y, a su juicio, resultaba muy alentador. “Es un diario digital por suscripción y sin publicidad que da trabajo a 40 periodistas y están ganando dinero. Mediapart es el medio que destapó el affaire de la señora Bethencourt, que tan poco ha debido de agradar al señor Sarkozy, y el reciente escándalo del ministro de Hollande que se llevaba dinero a Suiza. Ningún otro medio ha querido entrar en estos temas. ¿Razón? Están subvencionados.”

 

Aguilar en Aguilar

 

Para Miguel Ángel Aguilar, al cabo de un viaje largo por la vida periodística de la letra impresa a Internet pasando por la radio y la televisión, en el presente momento de catarsis de la sociedad española, enfrentada a un cúmulo de casos de corrupción, como el del Instituto Nóos y las debatidas implicaciones presuntas de la infanta Cristina, “lo importante es destapar a los corrompidos, pero también a los corruptores.”

 

Le pedí que ampliara, según leí, su idea de que ‘España contra pronóstico’ (editado por Aguilar) sea “una incitación a la vigilia y un llamamiento frente a la marea de entreguismo”, como creí percibir en sus palabras desde el principio de esta entrevista. Leopoldo Fernández coincidió con él en que el avance democrático no sobrevino por generación espontánea. Aguilar se quejó de que “la gente cree que las libertades y la democracia nos tocaron en una tómbola y que es para siempre. Pero, ojo, que esto se oxida.”

 

Tampoco cree que la solución preventiva frente al desgaste institucional y político sea una dosis de normativas. “tengo una fe limitada en los cambios legales. En nuestro país, cada problema se resuelve con una ley. El Gobierno ahora pone siempre por delante, ante preguntas de cualquier naturaleza, que es el primero en la historia de España en sacar una ley de transparencia. Y yo quiero saber si esa ley va a impedir que el presidente comparezca en un plasma.”

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a Miguel Ángel Aguilar en ‘LAS MAÑANAS DEL MENCEY’ “LOS PERIODISTAS NOS HEMOS VUELTO HÉROES CIVILES O SERVILES”

  1. Manuel Dóniz

    Realmente la prensa puede ser el cuarto poder en el gobierno de un país, pero, precisamente por esta característica siempre ha estado entre las apetencias principales de los poderosos, el poder controlarla. En estas islas, donde el ansia de conocimiento no está generalizado y los periódicos son instituciones que deben tocar en muchas puertas para sobrevivir, es casi entendible la falta de pluralidad periodística ya que una prensa independiente sería en Canarias, un suicidio económico, ahora bien. existen muchos periodistas capaces de mantener una cierta independencia dentro de sus empresas periodísticas inevitablemente encorsetadas económicamente, pues bien, en esos casos todavía se puede percibir la grandeza del periodismo.

     

Añadir comentario