En LAS MAÑANAS DEL MENCEY (TEIDE RADIO) GARA ROJAS, LA ANALISTA CANARIA DE LA OCDE: “NO HAY QUE QUEDARSE INACTIVOS”

 

Esta semana hemos girado la cabeza al oír el acento canario de la portavoz de la OCDE que transmitía los resultados del estudio ‘Panorama de la educación 2013’, la más completa fotografía escolar de la población del mundo y la más actualizada. Esa voz inconfundible de una paisana correspondía a la tinerfeña Gara Rojas González, una sólida estadística de la División de Innovación y Medidas de Progreso Educativo, de la Dirección de Educación de la OCDE. Su diagnóstico del caso español era ambivalente de modo intencionado, exultante para unas cosas y regresivo en otras. Los españoles mejoran (lejos de la media europea) en FP, que es una de las obsesiones que el vicepresidente José Miguel Pérez llevó a EL ENVITE (TVC) de este martes, diríamos que con claras muestras de ansiedad (“Hacemos la mayor oferta de la década y todavía es insuficiente”) si no fuera porque damos pasos de gigantes obligados por la vieja rémora de una tierra bajo mínimo educativos hasta hace treinta años, que fue ayer.

 

Gara Rojas dijo hoy en LAS MAÑANAS DEL MENCEY (Canarias en la Onda, Teide Radio Onda Cero) que hay que estimular a los jóvenes y adultos a “estudiar más FP”, porque es el futuro. El futuro laboral de una población cruelmente herida por la crisis. El paro juvenil aquí está cada vez más cerca del 70%. Una barbaridad que explica –sin muchas expectativas- que mañana y pasado se celebre en Bruselas un Consejo Europeo que quiere poner sobre la mesa 60.000 millones de euros –vía BEI- para incentivar a las pymes a contratar jóvenes en paro. La analista canaria de la OCDE se congratuló, pese a todo, en antena “por algunos datos positivos: la tasa de desempleo es menor a mayor formación titulada”.

 

Su caso –su caso personal de isleña trasterrada por vocación- puede guiarnos para entender esto último y, además, qué hacer si el destino te puso en un archipiélago a hacer cálculos estadísticos del mundo. Gara Rojas se licenció en la Universidad de La Laguna, consiguió dar el salto a Luxemburgo y disfrutó de tres años de experiencia impagable en la oficina estadística de la Comisión Europea, Eurostat, auténtico laboratorio de datos macroeconómicos con cuyo respaldo el BCE ejerce su política monetaria del euro y la UE establece las llamadas políticas estructurales.

 

En ese departamento están perfectamente radiografiadas las regiones ultraperiféricas como la nuestra, conocen al dedillo nuestros talones de Aquiles y nuestras singularidades, y supieron, por cierto, cuándo dejamos de ser región  objetivo 1 –una de las más deprimidas- porque nuestro PIB alcanzaba el 75% de la media. Gara Rojas pasó allí, en ese verdadero edén estadístico, la ‘mili’ que la dotó de todo el bagaje que necesitaba para desembarcar nada menos que en la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, donde se cuecen  las economías de 34 estados, y las luces y sombras de todos se armonizan para promover el crecimiento que se les permite en un mundo cuyas vacas adelgazan o engordan cíclicamente.

 

La educación es la baza que jugamos los seres humanos para protegernos de la tiranía. Pero esta es la prueba de fuego del siglo que transcurre. ¿La crisis consiente los caros desafíos de la educación o desiste de sus conquistas si no le salen las cuentas? En este reto nos va el porvenir. La voz de la canaria que relataba los datos educativos de un mundo que boquea la crisis todavía en 2013 evita ser catastrofista. En la radio nos dijo esta mañana que cada país da las becas con criterios diferentes, que algunos conceden préstamos a los alumnos, que han de devolver al Estado con su primer trabajo. Lo decía en medio de la vorágine sobre las becas del ministro Wert (entre el 5 y el 6,5 de nota se juega ese partido).

 

Pero los jóvenes tienen derecho a decidir su futuro sin presiones. Marlene Meneses, Leopoldo Fernández, José Antonio Pardellas y yo teníamos in mente la misma pregunta: “¿Qué decirles a nuestros jóvenes en paro: que se queden o que emigren?” Y Gara –cuyo nombre guanche, al parecer, fue idea del padre y de la madre a la vez- dio una respuesta que me sorprendió tratándose de una tinerfeña que trabaja en Luxemburgo como analista de Educación de la OCDE, desde hace dos años: “¿Salir o quedarse? No quedarse inactivo”. Luego amplió su máxima: “Seguir formándose o crear su propio negocio dentro o fuera de la isla, y ser flexibles: salir unos años, si se tercia, y volver cuando las condiciones lo permitan. Marcharse no tiene por qué ser la primera opción.” Recordé una carta de Risto Mejide que circula en las redes sociales: ‘No busques trabajo’. Créatelo.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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