Por qué no me callo. LUTHER KING

 

Martin Luther King está tan vigente como hace cincuenta años, cuando, en la prometedora era Kennedy, pronunció su célebre discurso en Washington ‘Yo tengo un sueño’, al que tributó Tantoarte en el Guimerá el pasado viernes un debate-concierto-documental con la Banda Municipal, Gospel Shine Voices, Ni1Pelo de Tonto, el jugador del CB Canarias Jakim Donaldson, José Antonio Pardellas, María Begoña Otero (directora del Luther King del sur) y quien suscribe. Aún hoy, pese a la igualdad consagrada sobre el papel, en EE.UU. permanecen ciertas aprensiones xenófobas  que relata en sus memorias Barbara  Hendricks. Un jurado de Florida absolvió este mes al vigilante (blanco) George Zimmerman, que mató en 2012 de un tiro a quemarropa a Trayvon Martin (negro), de 17 años, cuando regresaba de noche a la casa de su padre con la cabeza cubierta bajo la lluvia por la capucha de su sudadera, desarmado y con una bolsa de golosinas en la mano. Las protestas agitan la olla de los viejos demonios raciales en  un país que el 28 de agosto de 1963  asistía en las escalinatas del Monumento a Lincoln, tras una masiva marcha contra la discriminación, a la emocionante arenga del líder afroamericano, adornada de bellas metáforas no exentas de una cierta candidez de mártir en la boca del lobo, al que esperaba la muerte cuatro años y medio después en el atentado de Memphis. ‘I have a dream’, repetía (“Yo tengo un sueño”) contra los capirotes del Ku Klux Klan, desde un “fecundo sufrimiento”, sin poder adivinar el color de la piel de Obama medio siglo más tarde, y antes en la Sudáfrica del apartheid la llegada al poder de Mandela (95 años recién cumplidos), Nobel de la Paz y negro como él. Pero una ola de intolerancia y ultraderecha se ensaña con Europa, como lastre de la crisis. El abominable senador Calderoli, de la Liga Norte –un bocazas racista-, llamó “orangután” en Italia a la ministra de Integración, Cécile Kyenge, de origen congoleño, y una compañera de partido, Dolores Valandro, de Padua, pidió antes en Facebook que alguien “violara” a la misma mujer negra, haciendo impunemente terrorismo con el insulto y la infamia. Y esa es la causa de la resurrección de Luther King.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Añadir comentario