SALVADOR GARCÍA, DIRECTOR DE LA REFINERÍA: “NO HUBO NECESIDAD DE ALERTAR A LA POBLACIÓN”

SALVADOR GARCIA REFINERIA FOTO

 

Declaraciones a LAS MAÑANAS DEL MENCEY (‘CANARIAS EN LA ONDA’), de TEIDE RADIO ONDA CERO

 

La Refinería de Santa Cruz de Tenerife no daña seriamente con su actividad la salud de los vecinos, ni ha superado niveles de contaminación que justificaran lanzar una alerta pública, según su director, Salvador García, que quiso tranquilizar a los ciudadanos con un mensaje de normalidad: “En 2013 estamos mejor que en 2012 y el año pasado ya lo estábamos respecto a 2011.” Pese a que la industria lleva dos meses inactiva por las condiciones adversas de los mercados internacionales de crudo y refino, no va a ser desmantelada y volverá a funcionar “en cuestión de semanas”.

 

“Queremos actuar con prudencia en esta polémica y evitar alarmas innecesarias”, declaró el director de la Refinería en LAS MAÑANAS DEL MENCEY (‘CANARIAS EN LA ONDA’, de TEIDE RADIO ONDA CERO).

 

Reconoció que el nuevo plan de calidad del aire se debió a “un número de rebasamientos horarios registrados”, y añadió, al pedir la conductora del programa, Marlene Meneses, una respuesta clara sobre la conveniencia de informar a la opinión pública durante esos episodios, que “la Administración no tuvo que alertar a la población, porque no se dieron las circunstancias en ningún caso”. En relación con ello, describió la ‘malla’ conformada por una decena de cabinas de medición ubicadas en los alrededores de la industria, “la cual garantiza que cualquier anomalía es detectada”.

 

Las conjeturas sobre el futuro de la Refinería revoloteó insistentemente durante la entrevista que el director de la industria concedió a TEIDE RADIO. “Todas las refinerías del mundo se desmantelarán en algún momento”, señaló ambiguamente por toda respuesta.

 

La Refinería es una instalación icónica en una ciudad que se expandió en el último siglo hasta envolverla materialmente, pese a que, como recordó José Antonio Pardellas, en su origen, en 1929, se emplazaba en una zona alejada. En aquella ocasión, la noticia tuvo realce nacional y fue cubierta, en calidad de reportero, por el mítico  prosista catalán Josep Pla.

 

García aseguró que durante casi un lustro ininterrumpido “se han cumplido todos los parámetros de ‘emisiones’ de nuestras chimeneas, que requieren una autorización ambiental integrada; por cierto, en Tenerife, es la más severa de toda España, dada la cercanía de la Refinería a la ciudad.” En cuanto a las ‘inmisiones’, que son las que miden las estaciones localizadas alrededor de la industria (una red de vigilancia promovida por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno canario para identificar el impacto de la Refinería, “porque sintió una lícita preocupación en su momento”), el director de la compañía sostiene que “hay que tener en cuenta que no es sencillo interpretar los valores registrados, siendo necesaria la participación de expertos.”

 

Impacto en la salud

 

“En una determinada caseta”, prosiguió explicando, “hubo unas horas en que se produjo una desviación sobre un valor objetivo. Pero quiero garantizar que el impacto sobre la salud es mínimo”, aseguró, y reiteró que “todos los parámetros de emisiones e inmisiones se controlan”, consciente, como desglosó Leopoldo Fernández, de que fenómenos ocasionales adversos (calima, inversión térmica…) pueden incidir en la calidad del aire que respiran los santacruceros.

 

Los consumos de crudo refinado en el mundo evolucionan a la baja desde 2011 –en España han caído un 7%- , afectando a los precios, y esa es la única causa que explica que la Refinería de Cepsa, en Santa Cruz de Tenerife, haya parado su producción desde hace dos meses, levantando toda clase de conjeturas. El director de la industria, Salvador García, recordó que en Europa han cerrado varias refinerías, y en España no es la primera vez que alguna suspende temporalmente su actividad. Justificó la medida en factores de rentabilidad, siempre expuestos a la situación en terceros países, como ilustran en la actualidad los casos de Egipto y Siria.

 

El coste que representa para la compañía este parón es “millonario”, señaló en respuesta a una pregunta directa de Leopoldo Fernández. ¿Para cuándo la vuelta a la normalidad?, quise saber. No dio una fecha concreta, pero habló de semanas. “Difícil precisarlo, cuando las oscilaciones de precios dependen de problemas políticos y de competidores en condiciones ventajosas”, se lamentó. ¿Quién provee de gas butano a Disa?, abundó José Antonio Pardellas. “La actividad q       ue para es la de refino; el resto se mantiene.”

 

La Refinería emplea directamente a unos 350 trabajadores y, con el personal indirecto de las distintas contratas, la plantilla se eleva a unas 1.000 personas.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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