ELIGIO HERNANDEZ: “VOY A DAR UN DISCURSO QUE SERÁ UNA BOMBA”

Declaraciones en LAS MAÑANAS DEL MENCEY (CANARIAS EN LA ONDA, TEIDE RADIO ONDA CERO)

 

ELIGIO HERNANDEZ

 

.El exfiscal general del Estado ingresará en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación

.”A los jueces no se les critica y deberían estar sometidos a un mayor control porque son un poder no elegido por el pueblo”

.”Un juez le dijo a una clienta mía sexagenaria, que había sido violada, que debía sentirse halagada. No pudimos hacer nada contra ese juez.”

.”Hay que militarizar más a la Guardia Civil. ¡Me llaman de derechas! ¡Somos unos acomplejados!”

.”Sería un disparate incumplir la sentencia de Estrasburgo”

.”En el Consejo de Estado me temblaban las piernas cuando tenía que hablar”

.”En el caso Faisán no hay delito. En Francia, Alemania o EE.UU. no los habrían condenado”

.”Cuando estamos juntos Laporta, Cruyff y yo, si hablan de fútbol, escucho, porque de eso no sé”

.”Todo nacionalista es como un avión, si se para, cae”

 

Eligio Hernández, de vuelta de casi todo, admitía este lunes, momentos antes de que arrancaran LAS MAÑANAS DEL MENCEY, que “cuando empecé de juez, muy joven, era un verdadero peligro público”. A su juicio, la toga inviste de un poder extraordinario y el juez incauto se envanece y puede llegar a extralimitarse en el desempeño de sus funciones. Minutos después dijo delante del micrófono que ultimaba un discurso de ingreso en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, “que será una bomba”.

 

La entrevista fue realizada en el citado espacio de ‘CANARIAS EN LA ONDA’ (TEIDE RADIO ONDA CERO), que dirige y conduce Marlene Meneses, con la participación de los habituales contertulios: Leopoldo Fernández, José Antonio Pardellas y el que suscribe.

 

En esa próxima intervención piensa hacer una dura autocrítica del papel del juez en la sociedad española. Y se escandalizó de la memoria del fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que cifró en 268.000 los asuntos penales tramitados en las dos provincias (el 70% de los cuales va a parar a la jurisdicción penal), y sólo 8.000 (menos del 4%) llegan a juicio, con un total de 6.000 condenas.

 

“Los jueces, a través de las asociaciones profesionales, reivindican más medios y reformas legales, pero no se preguntan qué es lo que deben hacer ellos y no hacen”, declaró el abogado, exfiscal y exjuez, natural de la isla de El Hierro. Partió de la base de que hay “un déficit democrático, porque en este país, salvo algún periodista aislado, no se critica a los jueces, y deberían estar sometidos a un mayor control porque constituyen un poder que no es elegido por el pueblo.” Hernández Gutiérrez se apresuró a aclarar que no es partidario de la elección de los jueces.

 

Advirtió nuevamente que pensaba hacer (en su discurso de ingreso en la citada academia) “una crítica implacable de los jueces, fiscales y, en parte, también de los abogados.” De estos últimos, llamó la atención sobre un dato: “En Madrid hay más abogados que en toda Alemania. ¿De qué vivirían si no es gracias a esta judicialización excesiva?” Fue inesperadamente refractario hacia quienes imparten justicia sin sentido de la medida. “Los jueces admiten todo y no tipifican nada.”

 

Puso un reciente ejemplo extraído de la experiencia personal en su despacho: “Me encargo de la defensa de un general de división de la Guardia Civil y le pregunto antes al juez de qué delito se le acusa. Investigan supuestamente hechos, que terminan siendo archivados ante la inexistencia de delito alguno.” También aludió a otro cliente, Pedro Doblado, del caso del Parque Marítimo. “La juez no quiso decirme de qué se le acusaba y, como demostré, era imposible que hubiera cometido malversación.”

 

“No soy más listo que los demás”, dijo, “sino un español que ha estado en el poder legislativo, ejecutivo y judicial.” Y en un momento de la entrevista admitió que “hay una utilización fraudulenta de la justicia, consentida por jueces y fiscales.” No obstante, se reconoció “orgulloso de los jueces y magistrados españoles, porque la mayoría son honestos.” Lo que no obstó para que se preguntara en voz alta: “¿Quién custodia a los que custodian? No está resuelto ese tema.” Hizo referencia a un caso de violación: la víctima, su cliente, era una mujer sexagenaria que habría sufrido la agresión, y al juez no se le ocurrió sino comentarle que debía sentirse halagada. “No pudimos hacer nada contra ese juez”, recordó Hernández.

 

“Hay mucho juez criptomilitante”

 

El exfiscal general del Estado con Felipe González no se mostró partidario de reformar la Constitución, “salvo para cambiar el Consejo General del Poder Judicial, que ha sido un fracaso.” A su juicio, “en la judicatura hay mucho criptomilitante.”

 

De su conocida admiración hacia la Guardia Civil, que estuvo llamado a dirigir (en su caso, fue nombrado Luis Roldán, en uno de las mayores errores de la etapa de González), hay abundantes pruebas; incluso, ahora sigue rebelándose contra quienes denuestan la labor de dicho cuerpo, y lamenta haber tenido que defender, como se indicó antes, a un general de división del mismo, denunciado por uno de sus guardias. “Hay que militarizar aún más a la Guardia Civil, aunque muchos me miren con cara de sorpresa. ¡Pero si la gendarmería francesa es una creación de la revolución moldeada por el genio militar de Napoleón, que no era un tonto! ¡Y me llaman de derechas a mí! ¡Somos unos acomplejados!”

 

La polémica sentencia de Estrasburgo, que tumbó la ‘doctrina Parot’, refleja “la incapacidad de los políticos”. Entiende el malestar de los familiares y víctimas del terrorismo, “humanamente comprensible”, pero en esta ocasión trató de resituar el fondo de la cuestión: “La redención de penas por trabajos proviene de Franco. Había 26 campos de concentración y había que echar gente fuera. Por cada dos días de trabajo, uno menos de prisión, para todos los delitos, hasta 1995. Y en 2006, se aplica con carácter retroactivo a quienes cometieron delitos antes de ese año la llamada doctrina Parot. Algo que era sabido que era ilegal, según el artículo 93 de la Constitución. No se pueden resolver los problemas a golpe de Código Penal.” Descartó, por “disparatada”, la insinuación de incumplir la sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos. “Dura lex sed lex” (ley dura, pero ley).

 

Este político y hombres de leyes, que habla con claridad meridiana, confiesa que ya no lo llaman sus compañeros como antes para dar conferencias, porque no se muerde la lengua al cuestionar deficiencias de la propia carrera judicial. “Los jueces, a veces, le hacen decir a las leyes lo que las leyes no dicen”, afirmó repitiendo las palabras de Alejandro Nieto, coautor con  Tomás Ramón Fernández, de un libro de correspondencia sobre los límites y las carencias de la justicia, titulado ‘El Derecho y el revés’.

 

Cuando Hernández Gutiérrez formó parte del Consejo de Estado sintió cierto miedo escénico a tomar la palabra, por insólito que parezca en alguien como él de probada locuacidad y presencia pública. “Allí me temblaban las piernas, porque sabía que hablaba para gente de la talla de Landelino Lavilla o Herrero de Miñón”, contó en clave confidencial ya avanzada la entrevista.

 

La fusión de los ayuntamientos canarios

 

Preguntado por distintos temas de actualidad, sólo rehusó opinar de uno que confesó no haber estudiado debidamente: la legitimidad o ilegalidad de la moción de censura en el Ayuntamiento de Tacoronte. Sobre la reforma de la Administración Local, este piñero ‘militante’, no se sintió aludido en lo que se refiere a la pervivencia del último de los municipios constituidos en Canarias, el de El Pinar. “Hay 8.114 municipios en toda España, de los que más de 5.000 no cumplen las condiciones legales y deberían ser suprimidos. Abogó por la fusión en Canarias del Puerto de la Cruz, Los Realejos y La Orotava, dado que “ya no hay núcleo poblacional territorialmente diferenciado.” En el mismo caso estarían en Tenerife, Arafo, Candelaria y Güímar, y en Gran Canaria: Guía y Gáldar, y Agüimes e Ingenio.

 

El espionaje masivo a cargo de los EE.UU. (y sus inmediatos aliados) no le deja indiferente. “Esta especie de Gran Hermano descarado no encaja con la democracia, cuya versión norteamericana es la más perfecta, pero se ha ido viciando víctima de los poderes económicos. Y ya hay militares de prestigio que le han dicho a Obama ‘no’ a algunas cosas, como lo del ataque a Siria, aunque todavía no trascienda públicamente.”

 

En puridad legal, a su juicio, “no hay delito” en el llamado ‘caso Faisán’. “Lo que hay es una actuación de la policía, seguramente por una directriz política, para salvar un proceso de negociación. Los han condenado, pero deso no habría pasado en Francia, Alemania o EE.UU.”

 

“Impedí la prescripción del caso Marey”

 

Por un momento, regresó a su período al frente de la Fiscalía General del Estado, para repudiar la ‘guerra sucia’ contra el terrorismo. Criticó el papel jugado por el exjuez Baltasar Garzón, que primero guardó el caso Marey, según dijo, para reactivarlo cuando González no lo nombró ministro. Y subrayó un dato histórico: “El que impidió que ese caso prescribiera fui yo. Felipe González me dijo: “Sabes que eso nos va a causar un gran problema, pero te apoyaré con todas las consecuencias”. Eso es la historia.”

 

La independencia de Cataluña como tema político apasiona estos días en España, pero no es nuevo, “ya lo han intentado cinco veces”, señaló el exfiscal general del Estado, “y en una de ellas, Alejandro Lerroux decretó el estado de guerra.” Hernández reveló sus encuentros privados con conocidos independentistas catalanes, como el expresidente del FC Barcelona, Joan Laporta, al que defendió con éxito de una querella del propio club (el juez la archivó). “Cuando estamos juntos Laporta, Cruyff y yo, ellos hablan de fútbol y yo oigo, porque yo de fútbol no sé. Laporta es un tipo inteligente y simpatiquísimo. El Barça estaba en manos del establishment y llegó este hombre y se ganó a la gente, y dirigió ese club en su etapa más brillante.”

 

Comentó Eligio Hernández lo que suele decirle a los independentistas catalanes: “Ustedes llevan doscientos años diciendo que van a entrar en la tierra prometida y cuando tengan la llave no van a entrar, porque no es rentable.”

 

El error de la autonomía canaria

 

“Nos hemos equivocado”. Eligio Hernández ha llegado a la conclusión de que la autonomía canaria fue construida de un  modo equivocado. “De este modo no es viable. Jerónimo (Saavedra) está de acuerdo. Debimos hacerlo a partir de los Cabildos y que apenas unas tres consejerías de ámbito autonómico condujeran los temas regionales.” Considera que los nacionalistas cumplen su guión al denunciar desafecto respecto del Estado. “Todo nacionalista, si no se queja, es como un avión, si se para, se cae.”

 

El magisterio de Padrón Machín

 

A este bregado exluchador del deporte vernáculo, experimentado en la dura labor de tomar decisiones sobre la prisión o libertad de los ciudadanos, con una dilatada trayectoria en altas responsabilidades políticas de Estado y en Canarias (fue Delegado del Gobierno), se le quiebra la voz cuando habla de José Padrón Machín. El célebre periodista y escritor herreño, Premio Canarias de Comunicación, fue su maestro de la vida y la cultura, según explicó. “Debo tanto a Aristóteles como a mi padre Filipo”, citó a Alejandro Magno, “si a mi padre le debo la vida, mi maestro me enseñó a pensar”. “José Padrón Machín”, añadió, “puso las bases de lo que soy cultural e intelectualmente.” Tenía las ideas políticas claras, contó. “Una vez le pedí que me explicara el socialismo y me contestó: “Primero hay que tener cultura, mi hijo”. Y entonces empecé a leer a Galdós.” Después, recomendó la lectura del reciente libro de Emilio Lledó (que intervendrá el 20 de noviembre en el ‘otoño cultural’ de CajaCanarias), titulado ‘Los libros y la libertad.”

 

Galdós es un gran desconocido, lamentó. Su afición al autor de los ‘Episodios Nacionales’ ha llegado a merecer cierto desdén a su alrededor, “hasta que alguien irrefutable como el Nobel Mario Vargas Llosa va y dice que después del ‘Quijote’, la mejor novela en español es ‘Fortunata y Jacinta’, del paisano.” Aconsejó a los políticos releer al canario, que dijo que “España tendría remedio después de cien años.” Hernández Gutiérrez no tiene inconveniente en hablar de ‘patriotismo’, “aunque no les guste que lo diga a mis amigos de la izquierda”, y citó de nuevo a Galdós: “Nosotros, los más pequeños, seremos los más próximos al corazón de la patria” (sobre el desastre del 98). “Dejo el llano y subo la cuesta del patriotismo”, sentenció el autor de Las Palmas.

 

Para este jurista y vicepresidente de la Fundación Juan Negrín (el famoso archivo del expresidente del Gobierno de la II República, más de 153.000 documentos, ya está embalado en Francia para viajar a su último destino en Las Palmas de Gran Canaria), “hoy los libros están desterrados de la política, de los parlamentos, donde sólo leen unos El País y otros El Mundo”. También aprovechó para referirse a “la soledad intelectual de la judicatura”, al tiempo que recordó a Sánchez Parodi, ya fallecido, “el último magistrado humanista”.

 

Continuó hablando de Padrón Machín: “Era un autodidacta pobre que conocía mucho la obra de Galdós, y yo lo ví interviniendo entre especialistas, que lo aplaudían escuchando sus opiniones sobre el escritor”. El recuerdo de su tutor le llevó a reprender a sus paisanos: “Los socialistas de mi pueblo, que no se llevan bien conmigo, le deben el gran homenaje a don José Padrón Machín.”

 

Reprochó a su partido, el PSOE, que haya dado la espalda a la cultura. Citó a Azaña, que dijo: “Hay que redimir a España por la justicia y por la cultura.” Y a Fernando de los Ríos, “que iba a dar conferencias a la Casa del Pueblo de Baracaldo”. El mismo pesar que siente respecto a los líderes: “Yo estaba acostumbrado a Felipe y Guerra, que sí son cultos. Ahora, los demás están a años luz de ellos. El PSOE se ha convertido en un partido de políticos profesionales.” Reprodujo una conversación suya con el último presidente socialista: “Le dije a Zapatero que cómo hablaba de autonomía y división territorial si no había leído el debate entre Azaña y Ortega y Gasset.”

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Añadir comentario