CINCUENTA AÑOS SIN LECUONA

ERNESTO LECUONA

Ernesto Lecuona

 

.El autor de ‘Siboney’ era hijo de un periodista canario emigrado a Cuba

.Murió, enfermo de asma, durante una visita a Tenerife para conocer su origen familiar

.Fue un pianista precoz que debutó a los cinco años y componía desde los once

 

Uno de los pasillos del Iberostar Grand Hotel Mencey luce una placa de El Corte Inglés en reconocimiento al célebre músico cubano de origen canario Ernesto Lecuona, nacido hace ya más de un siglo en Guanabacoa (La Habana). El autor de ‘María la O’ pasó sus últimos días en la isla natal de su padre, Tenerife, durante los cuales residió en el hotel santacrucero, que entonces llevaba abierto poco más de una década. Falleció en Santa Cruz de Tenerife el 29 de noviembre de 1963. Hace ahora 50 años.

 

El músico expiró a las 23.30, en el hotel, víctima del asma que padecía desde hacía algún tiempo. Se había autoexiliado en 1960 rumbo a España, tras una corta estancia en Tampa (Florida), y viajó a Tenerife en busca de la huella familiar. También, su padre, el periodista canario Ernesto Lecuona Ramos, que había emigrado a Cuba, murió en Tenerife 61 años antes cuando, asimismo, visitaba su tierra. El compositor pasó la tarde en casa de unos parientes y se sintió indispuesto. Cuando llegó a las puertas del hotel, el taxista dio aviso de la gravedad del estado de Ernesto Lecuona, que apenas tuvo fuerzas para morir en la cama.

 

Lecuona es un compositor e intérprete de referencia en Cuba, donde nació en 1995. Aprendió a tocar el piano con su hermana Ernestina y fue un niño precoz, que ya actuaba sobre un escenario a los cinco años; a los once componía. Y, por razones económicas tras la muerte de su padre, se vio forzado a una prematura profesionalización. Sus zarzuelas y canciones se hicieron famosas en seguida. Uno de los temas clásicos de Lecuona, ‘Siempre en mi corazón’, fue nominado al Oscar en 1942 (que ganó Bing Crosby con ‘White christmas’).

 

Xavier Cugat abrazó su mejor repertorio y lo popularizó entre el público anglosajón y español, y tenores como Alfredo Kraus y Plácido Domingo grabaron y divulgaron su obra. El grupo Los Sabandeños ha paseado, igualmente, las canciones con sabor afrocubano del incomparable artista, en todas sus giras internacionales. Las zarzuelas de Lecuona lograron tener un espacio propio, fruto del estilo particular de este compositor en nada mimético, que redefinió el género con cierto mestizaje procedente de la influencia de la comedia musical norteamericana.

 

Jose Antonio Pardellas armonica

José A. Pardellas en plena ejecución, junto a Leopoldo Fernández (i.)

 

La partitura desapareció

 

El genio de Lecuona, que se extendió de la Habana a Nueva York, se forjó en su instrumento preferido, el piano, componía (más de 400 canciones) bebiendo en las bases melódicas caribeñas, y, dueño de una innegable facilidad para conquistar el corazón del público, alumbró títulos tan universales como ‘Siboney’. Lideró grupos y orquestas que plasmaban su vocación de originalidad e introdujo la formación latina en los Estados Unidos.

 

Lecuona compuso para el cine once bandas sonoras. Creó, además de zarzuelas (junto a ‘María la O’ comparten podio ‘Rosa la China’ y  ‘El cafetal’), operetas, ballets, revistas y óperas, como ‘El sombrero de Yarey’, su obra más misteriosa y ambiciosa, que le robó años de dedicación y nunca llegó a representarse, incluso la partitura desapareció.

 

La figura del músico cubano descendiente de canarios es recordada todos los años. En Tenerife, el pianista cubano Othoniel Rodríguez rememora, oportunamente, el repertorio y el nombre de este hijo de un paisano que alcanzó la gloria en vida y encontró la muerte en la isla en un viaje a las raíces.

 

Durante la emisión del programa ‘CANARIAS EN LA ONDA’, de TEIDE RADIO, los contertulios de ‘LAS MAÑANAS DEL MENCEY’ rendimos tributo al padre de la canción cubana desde el mismo hotel en que vivió aquellos días de vacaciones en la isla paterna, donde descansó para siempre a los 68 años de edad. En ese espontáneo homenaje al autor de canciones inolvidables, José Antonio Pardellas se soltó con un solo de armónica interpretando la universal ‘Malagueña’ de Lecuona, compuesta hace 80 años, por la que fue declarado hijo adoptivo de Málaga.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión 1 comentario

Respuesta a CINCUENTA AÑOS SIN LECUONA

  1. Francisco Alcazar

    Hace unos meses la soprano canaria Carmen Maria Garcia-Saenz luego de años de recopilaciòn y adaptaciòn rindiò un sentido homenaje en el Palacete Churchil en Las Palmas G.C.
    A

     

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