La Entrevista del Domingo. José Manuel Soria: “No me quiero jubilar ni eternizar en política”

José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo y presidente del Partido Popular de Canarias. / FRAN PALLERO

 

“Veinte años en la vida política son muchos años. Mi compromiso es con Rajoy; una vez que no esté el presidente, yo tampoco seguiré en política y me dedicaré a otra cosa”. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, anunció ayer, por sorpresa, en el curso de una entrevista con DIARIO DE AVISOS, que piensa abandonar la política cuando concluya su etapa en Madrid. No desveló su destino, pero aseguró que no querría jubilarse como político y solo permanecerá en activo en el PP “mientras Rajoy cuente conmigo”. Al día siguiente, lo dejará todo.

Soria arropó a los candidatos de su partido en el Magma, en Adeje, en un acto abarrotado por militantes y simpatizantes, que escucharon el aliento del presidente del PP canario ante las elecciones de mayo. En el acto también tomaron la palabra el candidato al Cabildo y presidente insular del partido, Manuel Domínguez, y la candidata a la presidencia del Gobierno, Australia Navarro.

-¿Pensó alguna vez que podría ser ministro cuando se afilió al PP?

“Me afilié en el 92 y en el 95 me metí en política activa como candidato a la alcaldía. Hasta hoy. Nunca me lo planteé, la verdad”.

-¿Y ahora qué se plantea?

“Hombre, pues llevo 20 años, ¿no?, en política activa. Son muchos años. Nunca me he planteado seguir toda mi vida en política. Lo que sí sé es que voy a estar en política mientras esté Mariano Rajoy y mientras él siga pensando que le soy útil. Pero en la siguiente etapa, yo ya no estaré y me dedicaré a otra cosa. Mi compromiso está con Rajoy, mientras esté Rajoy y mientras el presidente quiera contar conmigo. Desde luego, una vez que no esté el presidente, yo tampoco seguiré en política”.

-No podía imaginar que me iba a decir esto.

“Le estoy dando una primicia”.

-Lo veía, y creo que todo el mundo, como un político que tenía ambiciones de largo recorrido.

“Ya llevo 20 años y no me quiero jubilar ni eternizar en política. No deseo verme con más de 70 años mendigando un puesto”.

-¿Qué representó para usted la llamada de Rajoy al Gobierno?

“Para un canario que llevaba muchos años ya en la vida política y que es funcionario del Estado, como es mi caso, que entré en la Administración como jefe de sección, jefe de servicio, después subdirector general, y en política como alcalde, luego presidente del Cabildo, viceconsejero de la comunidad…, que el presidente del Gobierno te dé la oportunidad de formar parte de su gabinete con una cartera ministerial de esta entidad, Industria, Energía, Turismo y Telecomunicaciones, es uno de los mayores honores que se puede tener en la política y en la vida”.

-¿Qué ha sido lo más difícil?

“Han sido tres años de extraordinaria dificultad. España, cuando el PP llega al Gobierno al final de 2011, no es que estuviese al borde del precipicio, sino que ya estaba cayendo, estábamos agarrados de una rama, y la tarea era titánica: volver a recuperar la posición de superficie, de suelo firme y poder avanzar. Ha sido duro, difícil, complicado, pero lo estamos consiguiendo”.

-¿La crisis, a su juicio, ya acabó?

“No se puede decir categóricamente que la crisis está acabada, pero sí que hay recuperación. La recuperación es evidente. Donde había recesión, hoy hay crecimiento y donde había destrucción de empleo, hoy hay creación de empleo. Pero mientras haya 4.300.000 parados no podemos decir que hayamos superado la crisis y, por tanto, es muy importante persistir en estas políticas para que la recuperación no sea efímera y para que sea irreversible. Por eso hace falta que durante los próximos años siga gobernando el PP y se sigan aplicando las políticas que tan buen resultado están dando”.

-¿Las encuestas lo contemplan?

“Yo suelo ver una página web, Spanish polls, donde te dan mes a mes la evolución del voto en España desde noviembre de 2011. Es una combinación de muchas encuestas (incluye la del CIS y todas las demás) y, por tanto, tiene un índice de fiabilidad muy grande. Y ahí sale que el PP sigue siendo claramente la primera fuerza política en España. Es verdad que, desde al año 2011, que sacamos un 44%, hasta ahora, algunas encuestas nos dan una pérdida de hasta 20 puntos. Eso hay que entenderlo en la dificultad de la gestión económica que hemos hecho y en la percepción por parte de muchos votantes del PP de que no hemos gestionado bien el problema de la corrupción”.

-Rajoy admite que esto último les ha hecho mucho daño.

“Es el problema que más daño nos hace, a pesar de que este ha sido el gobierno que más medidas anticorrupción ha tomado: por primera vez en España hay una ley de Transparencia, un estatuto del alto cargo de la Administración para limitar y controlar aún más sus actividades y una ley de la actividad económica y financiera de los partidos para transparentar las donaciones. A pesar de eso es un gobierno respecto al cual existe la percepción de que no lo hemos gestionado bien. Creo que tenemos un problema de comunicación”.

-¿Se comprometen a acabar con la corrupción?

“Nosotros no decimos que vamos a acabar con la corrupción, porque la corrupción cero no ha existido nunca ni va a existir. Siempre habrá quien esté dispuesto a corromper y a corromperse. Ahora bien, se lo vamos a poner más difícil. En Valencia, el presidente Rajoy acaba de presentar el programa marco municipal, que tiene un capítulo especial dedicado a este tema”.

-En España se ha instalado, a este respecto, el “y tú mas”.

“Lo que más me molesta es la corrupción de los que están en mi partido. Eso de que haya corrupción en otros partidos me parece muy mal, pero para mí no es ningún consuelo. La que más me disgusta es la de personas en las que el PP ha depositado su confianza y nos han traicionado. En esta legislatura no se han producido esos casos, son anteriores, pero me avergüenzan, le han hecho un daño irreversible a la sociedad y al partido. Esto no lo hemos gestionado bien y, por tanto, tenemos que gestionarlo mejor”.

-El papa Francisco dijo ayer en Nápoles: “Una sociedad corrupta apesta”. Usted fue víctima entre comillas de una acusación de corrupción en el caso Salmón.

“Sin ningún entrecomillado, porque yo tuve una persecución en toda regla. Desde el primer día que me acusaron de que se me había pagado algo por parte de un empresario (unas vacaciones), saqué los documentos que acreditaban que era absolutamente falso. Desde que anunciaron la querella, la pusieron, se instruyó y se archivó pasaron cuatro largos años que no se los deseo a nadie. Al final, la justicia se impuso y quedó acreditado que se trataba de un asunto falso. Lo peor fue que una vez archivado, recurrido y nuevamente archivado, quienes me habían interpuesto la querella, que fueron los socialistas canarios, utilizando a otra persona, salieron en el Parlamento seis de sus diputados y me dedicaron el turno de control del Gobierno entero, para solicitarme que dimitiera, porque aunque la justicia lo hubiese archivado argumentaban que ya yo estaba condenado en la calle. Esa fue la democrática postura del PSOE de Canarias en nuestra comunidad autónoma”.

-¿El caso había prescrito o carecía de fundamento?

“La juez nunca dijo que estaba prescrito, eso lo decía el PSOE. Lo que dijo la magistrada está muy claro en el auto, que demostró que no había ningún fundamento”.

En tierras de Canary Wharf

En una ocasión contó la historia en una conferencia en la Universidad de Oxford y todos se quedaron boquiabiertos. Canary Wharf, el complejo de negocios londinense, debe su denominación al buen nombre de los vinos canarios tras la incorporación de las islas a la Corona de Castilla. Los ingleses, portugueses y franceses afincados en Canarias demostraron talento y visión comercial empleando sus esfuerzos en el cultivo de la vid. Fue un hallazgo de dimensiones históricas; entre otros, el célebre malvasía deslumbró a Shakespeare en Falstaff. La leyenda de los vinos canarios que alegraban los sentidos y perfumaban la sangre cruzó los mares hasta ese muelle inglés, y su excelente reputación acabó bautizando el puerto coloquialmente y, por último, con carácter oficial. “Hoy resulta que el distrito financiero más importante del mundo recibe, por esta razón, el nombre de Canary Wharf”. Soria conocía la historia por razones familiares y profesionales. Durante cinco años de excedencia como técnico comercial y economista del Estado, antes de que la política lo rondara, se implicó de lleno en un oficio ajeno por completo a todas sus vocaciones anteriores. Primero quiso ser diplomático y voló a Caracas tras terminar la carrera de economista con una beca de comercio exterior en tiempos de alternancia entre adecos y copeianos, y trabajó en la Oficina Comercial de la Embajada. “Fue en el año 80. Por tanto, hace 35 años. Pensaba que aquello me iba a ayudar a conocer mejor el mundo de las relaciones exteriores”. Pero entonces cambió de opinión y orientó su destino hacia un Ministerio ocupado por un socialista, Carlos Solchaga, que sigue siendo su amigo.

Trabajó seis años en Economía y Hacienda, con la plaza en propiedad de técnico comercial. Eran tiempos de cambio en España, de mayoría absoluta de Felipe González, y de reconversión industrial. “Fue un gran ministro, su partido se lo puso difícil”. Solchaga murmuraba elogios de Soria en el Ministerio pero nunca lo captó. Y el economista canario, de pronto, volvió a saltar de empleo. Ni la diplomacia, ni el Ministerio: la empresa familiar. Con la citada excedencia pasó un lustro de vida en la empresa privada familiar, sustituyendo al padre fallecido. Por eso conoce la historia de Canary Wharf.

Don Manuel Soria Segovia, un granadino que llegó a Las Palmas con su padre maestro destinado a una escuela en El Ojero, barrio de Teror, y que conoció en Telde a Pilar López Pérez, con la que se casó, terminó trabajando para su suegro, Valerón, exportador de tomates. “Mi padre tenía un oficio muy conocido en la Canarias de entonces, era receptor de fruta en el Reino Unido”. La madre se llevó a Soria a Inglaterra a los dos meses de haber nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Y vivieron allí siete largos años en otra isla donde hay un barrio con un distrito que lleva nuestro mismo nombre. De manera que, con la excedencia en el bolsillo, volvió a los lugares de la infancia, y a los barcos del padre, que se había especializado en el transporte marítimo desde Canarias al Reino Unido y Holanda. “Fueron cinco años en los que me dedique justamente a eso. Cargábamos los barcos de tomates, pepinos y hortalizas desde Tenerife y Gran Canaria a Rotterdam y Reino Unido”. El futuro ministro hubo un período de tiempo en que permaneció en esas aguas, sin poder imaginar cuál iba a ser su siguiente puerto, el de estos últimos 20 años: la política. Un día, Jerónimo Saavedra, lo llamó. “Me ofreció ser consejero de Industria en su Gobierno, en el año 91. No quise. Todavía no estaba afiliado al Partido Popular. Quería seguir en la empresa familiar y ni me lo planteé”.

-¿Ser imputado es suficiente para no estar en política?

“A mí ya me ha pasado. Al final del día, cada cual tiene que saber íntimamente qué es lo que ha hecho y lo que no ha hecho, si tiene responsabilidad o no la tiene. Si uno sabe que ha hecho algo que no debió hacer, lo que le sugiero es que de inmediato tome la decisión de marcharse. Le hará un bien a su partido, a su familia y a la sociedad. Y a la política. Pero nosotros a una persona que llama un juez para que vaya en compañía de su abogado no lo podemos condenar, porque las sentencias en este país tienen que seguir poniéndolas los jueces”.

-¿Usted ha apoyado, por ello, a Fernando Clavijo, de Coalición Canaria (CC)?

“Un imputado no es un condenado. El señor Clavijo no está condenado, está imputado”.

-¿Qué opina de Clavijo?

“No lo conozco mucho, pero me parece una persona cordial en el trato personal, creo que es una apuesta por la renovación que ha hecho su partido”.

-¿El pacto CC-PP está hecho?

“Cuando se habla de pactos en Canarias siempre está una misma fuerza política, CC. Y no quiero decir yo que nosotros descartemos a ninguna otra. Nosotros, hasta el 24 por la noche, no vamos a hablar de pactos”.

-¿No descarta otras fórmulas?

“Es que creo que no debe descartarse nunca que haya otro tipo de alternativas. En Canarias es verdad que con esta ley electoral es imposible una mayoría absoluta. Es una ley electoral tremendamente injusta. En 2011 nosotros le sacamos 60.000 votos a CC y, sin embargo, obtuvimos el mismo número de diputados, 21”.

-¿Es partidario de cambiar el sistema electoral?
“Habría que cambiarlo para disminuir el desequilibrio tremendo que hay en el mismo, pero es que todas las propuestas que hemos visto sobre la mesa no son para disminuir el desequilibrio, sino que son para aumentarlo”.

-La candidatura de Australia Navarro cogió a muchos con el paso cambiado.

“El foco se puso en una dirección y no donde se tenía que poner. No hay ningún presidente ni presidenta del partido en Canarias con tanto tiempo al frente de una organización insular como Australia Navarro en Gran Canaria, que es la isla donde tenemos más apoyos. Australia Navarro tiene una experiencia política como pocos en nuestro partido. Ha sido senadora, consejera del Gobierno de Canarias, al frente de la Consejería de Presidencia y, por tanto, conoce todo el Gobierno por dentro. Ha sido parlamentaria y lo es, así como portavoz del grupo. Es miembro, por designación directa de Mariano Rajoy, del comité ejecutivo nacional del partido. Era la persona que mejores condiciones tenía para ser candidata y creo, con respecto a las demás candidaturas, que es la mejor que se puede plantear hoy en la política canaria para acceder a la presidencia del Gobierno”.

"Lo que más me molesta es la corrupción de los que están en mi formación política”. / FRAN PALLERO

-Cierta exégesis política sugiere que usted ha querido facilitar un pacto con CC.

“Yo a esas cosas nunca les he prestado la más mínima atención. Llevo mucho tiempo en política y no me dejo llevar por ese tipo de cuestiones”.

-Otro nombre que ha dejado a muchos en off side. Resulta raro ver a Bravo de Laguna fuera del PP.

“Sí, es muy raro. La verdad que terminar toda una trayectoria política como un tránsfuga ciertamente no es la mejor manera. Pero quiero decir que, hace cuatro años, Bravo de Laguna me planteó ser candidato a cualquiera de las instituciones en las que nos presentábamos. Me dijo: “Llevo ocho años en excedencia, en el sector privado, tengo 68 años, nunca he tenido un cargo ejecutivo y me gustaría que el partido me diera una oportunidad para encabezar una lista y eventualmente poder desarrollar una tarea ejecutiva, son los últimos cuatro años de mi vida política”. Lo hablé con quien tenía que hablarlo en la dirección nacional y la respuesta fue: “Tú verás lo que haces”. Lo planteé aquí a la presidenta insular del partido, que iba a ser entonces la candidata al Cabildo, y aceptó generosamente, como siempre hace Australia. Era por una sola vez y era una persona que había prestado un servicio al partido, había sido presidente regional. Lo raro ahora es que, pasados los cuatro años, ha dicho: “No, yo quiero seguir otros cuatro”. Cuando se le ha recordado cuál fue el acuerdo, ha dicho: “Bueno, pues aunque no sea al Cabildo, si el PP me promete ir de número dos al Parlamento para luego ir al Senado como senador autonómico y que en caso de gobernar podría tener una consejería en el Gobierno y mi hijo va de número dos al Cabildo, entonces no planteo ningún otro experimento”. Y la dirección del partido regional e insular le dijo, con muy buen criterio, que este es un partido que nunca ha aceptado chantajes y que nunca los va a aceptar y que nos parece una situación absolutamente intolerable. Por tanto, es un argumento falso envolverse en la bandera de Gran Canaria. No le importa ser consejero en la oposición, en el caso de que saque algún acta, con tal de seguir otros cuatro años. No es serio”.

-¿El pulso de las eléctricas con usted tiene fin?

“Las compañías eléctricas defienden sus intereses, que son privados y muy legítimos. El Gobierno defiende el interés general. Y esto significaba en primer lugar tener un sistema eléctrico equilibrado. No lo estaba, porque había unos costes muy superiores a los ingresos. Ese agujero lo estábamos pagando todos los españoles en nuestra factura cada mes. Ya ha desaparecido el déficit del sistema eléctrico. 2014 es el primer año en el que no ha habido déficit eléctrico. Cuando se haga la liquidación definitiva en noviembre, puede que haya un déficit imperceptible o, incluso, un pequeño superávit. Pero no van a ser los 10.500 millones de déficit estructural que había previsto para 2013, y que fue de 3.200 millones. Entre 2004 y 2012 los precios de la electricidad subieron a un ritmo del 6% anual, con un incremento acumulado de casi el 70%. En 2013 los precios bajaron un 3% y en 2014 han bajado por encima de un 4%. En lo que llevamos de 2015, los precios están teniendo un buen comportamiento”.

-¿O sea que no ha prosperado ningún chantaje del sector?

“Nunca he tenido ningún chantaje por parte del sector eléctrico, ni de ningún otro sector. El único chantaje que hemos tenido en el PP fue al que me referí antes y el PP no lo aceptó”.

-¿Por qué España es un caso de éxito mundial en Turismo?

“En 2011 es cierto que tuvo un gran impacto el llamado efecto de la primavera árabe. Ahora bien, yo creo que haríamos muy mal, y el Gobierno no lo hace, desde luego, en basar la capacidad de competir de nuestro sector en el mal ajeno. Todo lo contrario, yo lo que le deseo a las democracias de Túnez, Egipto y otros países de la región es que se asienten, porque solo desde la estabilidad política, desde la democracia, podemos atacar el mayor problema que hoy tiene el mundo, que es el yihadismo y el terrorismo del Estado Islámico. España tiene unos atractivos extraordinarios, no solo el clima y el sol. Somos un país puntero en el mundo en gastronomía. Tenemos una capacidad de atraer turismo cultural e histórico extraordinaria: somos el tercer lugar del mundo, después de Italia y China, en ciudades Patrimonio de la Humanidad. Y somos un país seguro. España no solo aporta seguridad pública, sino que quienes vienen saben que si les pasa algo tenemos un sistema nacional de salud ejemplar en el mundo”.

-¿La enemistad con Paulino Rivero es real o un cuento chino?

“No, en términos personales, yo no tengo nada con Paulino. Pero en términos políticos, cada cual es tributario de aquello que hace. Y al final, su propio partido le ha pasado factura por un desacierto muy grande queriendo culpar de todo a Madrid, cuando los canarios no somos tontos y sabemos que las políticas sociales, la política del territorio, la gestión en materia de Educación (desastrosa en Canarias) las aplica la comunidad autónoma, y que si aquí hay una tasa de paro 10 puntos mayor que el resto de España es por un desastre de gestión de la comunidad autónoma. En términos personales, no hay nada, pero sí en términos políticos”.

-¿Quién empezó la batalla de las prospecciones?

“Eso lo planteó en término de batalla el Gobierno de Canarias, pero en modo alguno el Gobierno de la nación, que aplico el sentido común. Si en España estamos gastándonos cada año 37.000 millones de euros en comprar petróleo y gas, que es más de lo que en términos netos nos deja el turismo, que es prácticamente lo que destinamos al seguro de desempleo, pues lo que tenemos que hacer es reducir esa dependencia. Y allí donde haya un operador que solicite investigar, la obligación del Gobierno es autorizarla, siempre que cumpla todos los requisitos medioambientales, como era el caso”.

-¿Le produjo decepción el resultado del sondeo de Repsol?

“Sí, sí, me decepcionó mucho, porque la historia habría sido muy distinta para España y, sobre todo, para Canarias, en términos de oportunidades de generación de actividad y empleo, con tantos jóvenes canarios que están en paro”.

-¿Fue una frustración personal?

“Estas cosas yo nunca me las tomo personalmente. Son decisiones políticas que se adoptan con racionalidad. Y a pesar del ruido que el Gobierno de Canarias pretendió hacer utilizando medios públicos, pues el Gobierno de la nación hizo aquello que tenía que hacer y que hace, por otra parte, cualquier gobierno de cualquier país del mundo de cualquier color político, sea México, Venezuela, Estados Unidos, Noruega, Italia o Brasil”.

-En cambio, la bajada del precio del petróleo sí le ha resultado providencial.

“Ha sido una noticia extraordinaria. Y en esa sí que confieso que el Gobierno no ha tenido nada que ver”.

-Tiene otro frente abierto: con el sector de las renovables.

“Ningún gobierno ha apostado como este por las energías renovables, porque ha sido este Gobierno el que le ha dado un tratamiento de ley a los incentivos a las energías renovables; ahora bien, un incentivo que lo podemos pagar los españoles, no un incentivo que no podíamos pagar en nuestra factura. Ahora tenemos un incentivo en virtud del cual se pueden hacer inversiones en materia de energías renovables. De hecho hay muchos inversores extranjeros que están viniendo a España a posicionarse en el sector, y este va a seguir siendo un sector de futuro. ¿En base a qué criterios establecimos los estándares? A los informes que nos dan los servicios del Ministerio de Industria, es decir, el IDAE, el órgano del Ministerio encargado de la diversificación y ahora energético. ¿Pedimos también opinión a consultores externos? Sí, claro que las pedimos. ¿Esos son los criterios determinantes? En modo alguno”.

-¿Por qué ha habido cierto esperpento sobre el consejo rector de RTVC?

“En la próxima legislatura, lo que vamos a plantear es que ninguna empresa privada relacionada con medios de comunicación pueda estar en la gestión de un medio público, porque ahí hay confrontación de intereses, tal como estamos viendo en el día de hoy con Canarias 7 y la RTVC . El dueño de Canarias 7 confunde todos los días lo que es la Televisión Canaria con su empresa”.

-¿Podemos y Ciudadanos ponen en peligro la recuperación?

“Como aquí llegara un Gobierno que aplicara las recetas de estas que estamos escuchando o el propio PSOE, que amenaza que si gobierna volvería a hacer lo mismo que en la etapa Zapatero, entonces volveríamos atrás. Confío en que se valore el trabajo que ha hecho el Gobierno del PP. Este año se están creando en España cada día 1.500 nuevos puestos de trabajo. Entre 2008 y 2011, los últimos de socialismo, cada día 2.200 españoles perdieron su empleo. En cuatro años, 3.400.000 españoles perdieron su trabajo. Imagínense si el PSOE vuelve al Gobierno y vuelve a las andadas”.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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