La Entrevista del Domingo. Román Rodríguez: “Los canarios siempre fuimos para España un verso suelto”

 

ROMÁN RODRÍGUEZ

POR CARMELO RIVERO

Uno de los candidatos a las elecciones autonómicas de mayo en Canarias ya sabe lo que es ser presidente. Román Rodríguez, que lo fue a los 43 años, el más joven hasta la fecha, entre 1999 y 2003, atravesó de ese modo dos siglos al frente del Gobierno, y vivió acontecimientos que marcaron para siempre nuestro destino colectivo. Sentado a la mesa, en Lanzarote, durante la cena de clausura de la cumbre bilateral España-Alemania, vio a dos estadistas discutiendo por la invasión de Irak, aquel desencadenante de esta ola de terrorismo yihadista que alcanza hasta nuestros días, y cuyo origen coincidió con la presidencia del actual número uno de Nueva Canarias (NC) al Gobierno: el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. “Eran los tiempos de Aznar y Schröder, y salió el tema de Irak en la cena. Alemania se oponía y España apoyaba la invasión patrocinada por Estados Unidos. Fue muy tenso, discutieron airadamente. Yo estaba en medio de los dos. La cena no llegó a los postres y el café. De repente, se levantaron y nos fuimos”, apostilla Rodríguez.

-¿Las elecciones andaluzas son un buen termómetro?

“Ha ocurrido algo significativo. El batacazo del PP es extrapolable al conjunto de España, porque allí no se castiga al PP andaluz, sino al de Rajoy. Resiste el PSOE; irrumpe Podemos con fuerza moderada, y asoma Ciudadanos con una fuerza inusitada: en cuarenta días pasa del 0 al 10%”.

-De su etapa a esta parte, el mundo se dio vuelta en la cama.

“Hay problemas añadidos. Teníamos un 10% de desempleo y nos parecía una barbaridad. Hoy hemos triplicado esa tasa: 32%, unos 340.000 parados (el 70% de larga duración). Nos propusimos eliminar en unas Navidades la imagen del coche pitando con el pañuelo de urgencia y lo logramos en diciembre de ese año”.

-¿Su mayor logro fue crear el Servicio Canario de Salud (SCS)?

“Sin duda, la Sanidad (fui médico asistencial once años) es lo que me hace sentir más orgulloso de mi paso por la política. Cuando fui presidente me mojé mucho en Europa, presidí tres años las regiones ultraperiféricas (RUP), hicimos mucho, carreteras, la segunda fase de la circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria, modernizamos las Islas…. Pero, de todo, la mayor satisfacción fue aquel proceso de cambio sanitario. Hicimos la transferencia, creamos el 061 (luego 112), un servicio de emergencia pionero en España, el primer plan de salud, construimos hospitales … Y, en fin, creamos el Servicio Canario de Salud. Cinco años inolvidables, un salto en la historia. La Sanidad dejó de ser una preocupación. Ahora ha vuelto a ser el segundo problema, según reveló la encuesta del petróleo”.

-Pese a todo, ¿Canarias es un paraíso?

“Lo de Islas Afortunadas tiene un componente negativo, a ojos de fuera. A la gente del continente hay que recordarle que el bienestar depende del modelo económico, no de la fisonomía y la naturaleza. El clima,por sí solo, no es sinónimo de felicidad”.

-¿Y somos 7 o somos 8 islas?

“Somos 8, incluida La Graciosa, que se ha ganado el derecho a tener un gobierno local elegido por sus habitantes, más que miles de municipios de España”.

-¿No renunciaríamos aun número talismán: el 7?

“Nos acostumbraríamos”.

-¿Y cómo nos trata Madrid?

“Nos maltrata. Los presupuestos nos marginan, nos imponen las prospecciones… El Gobierno de Rajoy nos ha tratado peor que a ningún otro territorio, con olvido y desconsideración. No siempre fue así con el PP”.

-¿Con Aznar no?

“Tenía palabra, cumplía con nosotros, a pesar de disponer de mayoría absoluta. Nos trataba con respeto. En contra de la opinión general, a mí nunca me resultó estirado y distante. Conmigo era afable y una vez le comenté la imagen seca que se tenía de él. ‘Los castellanos somos así’, me dijo. Yo era muy crítico con su política, pero no dejé de reconocer su lado positivo con
Canarias”.

-En esta moviola, pasamos de la bonanza a la crisis.

“Y al desafecto a los políticos e instituciones. Es un clima social inédito en 35 años de democracia”.

-¿La crisis por sí sola desencadenó este alud?

“La crisis y la corrupción producen este enfado. Cada vez menos gente es más rica y más gente más pobre. Es el reparto de la injusticia”.

-Usted es médico. Doctor, ¿cuál es su diagnóstico sobre la enfermedad de Canarias?

“Como una persona mayor, con múltiples dolencias crónicas, sufre pluripatologías. Paro, servicios públicos deficientes, modelo económico frágil, baja productividad, dificultades de encaje en el contexto del Estado español y Europa… La crisis en Canarias quizá no sea coyuntural, sino estructural. Un tema muy serio”.

-¿Usted tiene la receta?

“El cambio es el camino. Lo que nos ha pasado no es una maldición divina, sino una política ultraconservadora imperante en Europa. No ha ocurrido lo mismo en EE.UU. ni en el Reino Unido. Es la hora de las urnas.En Grecia, los socialistas pasaron en cinco años del 40% al 3%. ¿Por qué van a retroceder PP, PSOE y CC?”.

-Dígamelo.

“La gente los responsabiliza de la austeridad. Cuando uno cae en desgracia, la corrupción indigna más”.

-¿Que las nuevas opciones les quieran comer la merienda le molesta?

“Somos respetuosos. Esas fuerzas son la puerta de escape al enfado. Nosotros, NC, somos una alternativa a la crisis política. No hay mal que por bien no venga. Los tres grandes tienen ahora 57 de 60 escaños, y retroceden entre 12 y 15. Son dos meses decisivos. El bloque conservador bordea el 31, en cuyo caso echaremos de menos a este Gobierno. Otro vendrá que bueno te hará”.

-Ha vuelto la política, pese al desencanto.

“Afortunadamente,se encauza por ahí. Sí, la gente ha vuelto a hablar de política en los bares. Y alguna tertulia de televisión supera los cinco millones de audiencia”.

ROMÁN RODRÍGUEZ

-¿R.I.P. al bipartidismo?

“En el verano de 2011, PSOE y PP se pusieron de acuerdo para modificar el artículo 135 de la Constitución y controlar el déficit. El origen del final del bipartidismo lo localizo ahí”.

-Adecos y copeianos se turnaban en Venezuela hasta que Chávez los fagocitó y luego se hizo el harakiri.

“Lo conocí bastante y al principio tenía el apoyo masivo de los empresarios, hasta que se produjo su involución”.

-¿Qué hay de cierto de su apoyo al golpe de Estado a Chávez, de los empresarios, en 2002?

“Eso es un cuento. Recibimos la primera versión oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, de que Chávez había renunciado, y luego se supo que era falso, que se trataba de un secuestro,y posteriormente fue restituida la legalidad institucional. Yo tuve muy buena relación con Hugo Chávez. Dio una conferencia en el Parlamento. Tenía un discurso muy claro sobre América Latina, como el patio trasero de Estados Unidos. De las tres largas conversaciones que mantuvimos (dos en Caracas y una en el Mencey), deduje que había un Chávez en la distancia corta y otro en la televisión. Era un político con criterio, muy cualificado. Pero lo escuchabas en Aló, presidente y te echabas a temblar. Una vez me hizo esperar en Caracas, por un entierro en los ranchitos del nieto asesinado de un conocido suyo. ‘Vengo de estar con ellos sentado en el suelo, porque no tienen muebles’, me dijo. América no se puede juzgar con nuestros cánones”.

-Contra el desencanto, ¿qué hace el Parlamento canario?

“En la reforma del reglamento de la Cámara, el patrimonio de los diputados queda al descubierto y se endurece la incompatibilidad: un parlamentario puede escribir poesía o novela negra, pero no tener una consulta de traumatólogo o un despacho de asesor fiscal”.

-Su partido cumple diez años. ¿CC lo engañó a usted?

“No fue un asunto personal. El Consejo Político Nacional había acordado por unanimidad en 2003 un tándem entre Adán Martín y yo: él para presidente y yo para vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda, los roles de cada uno, a la inversa, en el Gobierno saliente. Después de las elecciones lo incumplieron. Me hicieron otras ofertas y no lo consentí. En 2005 se habían agudizado las diferencias, abandonamos y creamos NC. El tiempo nos ha dado la razón. Ahora se han vuelto a romper entre ellos en casi todas las islas”.

-Usted fue un candidato a la presidencia por sorpresa. ¿Olarte obró de padrino?

“Hay un mito sobre eso. Yo iba de candidato a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria. Hubo una gran tensión entre dos bloques, cuando Olarte aspiraba a la reelección y se lo impedían. Mi nombre fue una tercera vía”.

-Luego superó una moción de censura de Juan Carlos Alemán.

“Siempre la consideré legítima, pero curiosa: era contra un Gobierno que hacía hospitales y escuelas”.

-Y otro tanto hizo la Iglesia. Hay una foto del obispo de Las Palmas Ramón Echarren, con estola y manípulo, reprendiéndole.

“No a mí, la bronca era para las autoridades que no guardaron silencio en la eucaristía del Pino. El sostenía que el buen político debía ser coherente y si no era creyente, no acudir a los actos religiosos”.

-Creyentes y ateos de la austeridad los hay.

“Nosotros abjuramos de ella desde el minuto uno. Hicieron el ajuste por la vía fácil de reducir el gasto público y deprimir la economía, en lugar de perseguir el fraude y poner impuestos a las grandes fortunas. Hemos estado al lado del Gobierno canario contra los presupuestos del Estado, las prospecciones petrolíferas y la venta de los aeropuertos. Pero Canarias replicó la política de recortes como pocas autonomías”.

-¿Las encuestas qué dicen?

“No tenemos encuestas, porque no tenemos dinero. Pero hemos estudiado muchas. Vamos a tener representación en el conjunto de Canarias. En Gran Canaria, por primera vez en más de 20 años, la derecha va dividida, con la segregación de Bravo de Laguna y la irrupción de Ciudadanos. Vamos a pelear por ganar en el Cabildo de Gran Canaria con Antonio Morales (alcalde de Agüimes). Como mínimo, duplicamos en el Parlamento, de tres a seis”.

-¿Hay un pacto preconcebido?

“Si CC-PP suman 31, ese pacto está hecho. Lo tienen ya cocinado. Australia Navarro, acorde a ese fin, entregaría la presidencia a CC. Dicho con el máximo cariño que le tengo, es una candidata a la vicepresidencia”.

-¿Cuál es su alternativa?

“Abogamos por un pacto de progreso de tres fuerzas, donde caben distintas variables. El PP está en las antípodas de nosotros.CC y PP, si pactan, olvidarán los logros de la movilización por las prospecciones, que el sector de CC dominante apoyó de compromiso”.

-El excremento del diablo llamó al petróleo el padre de la OPEP, el venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo. Habla usted de logros en esa movilización.

“Sí, marcó un antes y un después. Se demostró que los ciudadanos de Canarias son capaces de movilizarse por un derecho intangible, una idea, la defensa del medio ambiente, de la biodiversidad. Tenemos dudas sobre la retirada de Repsol. En el último debate de la nacionalidad propusimos, con el apoyo de la Cámara, instar al Gobierno central para cerrar el expediente administrativo, pues pueden retomarlo después de las elecciones. Ha sido un procedente muy favorable: 160.000 personas en la calle, un hecho histórico en todas las islas. Nunca había sucedido tal cosa. Y marca un
camino”.

-César Manrique ya empuñaba el megáfono en las manifestaciones ecologistas de los 80.

“¡Qué personaje más interesante! Lo recuerdo en Agaete, yo muy joven, y él con Pepín Ramírez. Sin duda, nos marcó a todos los canarios en la conciencia del medio ambiente. Era contundente, ponía una gran fuerza en la defensa de lo nuestro”.

-¿La moratoria turística de su Gobierno bebía en esa fuente?

“Esa fue una acción importante para regular el crecimiento turístico. Se la han ido cargando en esta última década y vamos camino de barra libre, de nuevo”.

-En noviembre de 2002 la rebelión se llamó Vilaflor.

“Era yo presidente. 30 de los 31 municipios de Tenerife estaban de acuerdo con el trazado de alta tensión, así como el Cabildo, el Gobierno y el Parlamento. Me encontraba en Fuerteventura, vi el alcance, 80.000 personas, y viajé esa noche a Tenerife. Suspendimos el trazado ipso facto. No se puede gobernar contra la gente”.

-¿Usted, que sugirió la insumisión contra los recortes, halla en la guerra del petróleo el método?

“Los ciudadanos han demando una consulta. Ese método, en efecto,sirve para reclamar una financiación mejor, el cierre del anillo insular en Tenerife, la carretera de La Aldea o el eje N-S de Fuerteventura. Y la fiscalidad. Explicar a la gente los impuestos justos y progresivos”.

-Así fue el no a la OTAN en Canarias. ¿Se retracta?

“No hay ninguna esperanza de paz por la vía de los bloques militares, como prueba el problema árabe. Sigo defendiendo la neutralidad militar. No sería una buena noticia que esto fuera una base contra terceros países”.

-España declaró la alerta en Canarias cuando el incidente del Islote Perejil, en julio de 2002, ¿lo recuerda?

“Yo tenía previsto ir a Marruecos, y Aznar me dijo: ‘Haz lo que quieras, pero no parece razonable ir en estos momentos’. Aplacé el viaje. Fueron días tensísimos. La intervención norteamericana lo apaciguó”.

-¿Usted hizo la mili?

“Sí, en la Brunete, de médico en el Botiquín. 14 meses. Fue en el año 81, el del 23 F. Me dieron una semana de vacaciones y estaba en Tegueste (Tenerife). Me incorporé a la semana siguiente del tejerazo, el intento de golpe de Estado, en el que era clave, precisamente, la División Acorazada Brunete, que finalmente no intervino.Y el clima que me encontré era de enorme tensión”.

-Su amigo Pedro Lezcano era un poeta antimilitarista.

“Era entrañable. Una persona para querer y recordar”.

-Lo conmovió Maccanti, otro poeta por otra razón.

“Sí, lo escuché pidiendo auxilio públicamente. Yo le había entregado el Premio Canarias de Literatura y pedí una ayuda económica para él en el Parlamento. Ahora se le rinden homenajes póstumos, como el Día de las Letras Canarias. Está bien recordar a la gente cuando muere, pero también hay que ayudarla cuando vive”.

-El atentado de Túnez resucita fantasmas y desvía turistas.

“Es algo execrable. Y modifica el mercado turístico, favoreciendo a Canarias, pero no puedes vivir a costa de las desgracias de los demás”.

-¿Por qué ha hecho una bandera de la tasa turística?

“De 1.500 millones de gastos previstos en obras en plazas y calles, se invierten 15 millones por año. Necesitaríamos 100 años. El turismo mueve 14.000 millones anuales en las islas. Proponemos una tasa de un euro al día por estancia. En Roma son 6 euros, en París 4, en Nueva York 5. Cataluña cobra un euro y medio y Marruecos un euro”.

ROMÁN RODRÍGUEZ

-¿Hacia dónde va NC en esta fase de reclutamiento?

“Representamos el nacionalismo de izquierda de ICAN y UPC. En su día renunciamos al poder, partimos de cero y volvimos a levantar vuelo. Ahora estamos implantados en el archipiélago (pronto en El Hierro). Nos llaman para entrar, y en otros partidos están saliendo por la ventana”.

-Pero no todos los recién llegados son nacionalistas.

“Estamos conformando un espacio de amplio espectro para una política alternativa de vocación canaria. Con gente intachable como Santiago Pérez, que va a la alcaldía de La Laguna y el Parlamento por Tenerife, y que es firme partidario del autogobierno. Con Isabel Guerra en Teror, que procede del PSOE, o Isabel Saavedra, en Las Palmas de Gran Canaria, que viene de IU y va con nosotros al Parlamento. La idea es un frente amplio”.

-Usted ya iba en la lista de UPC al Congreso con Sagaseta y aquel enorme bigote. ¿Qué nacionalismo ejerce?

“Sagaseta era un luchador insobornable. Necesitamos una gran fuerza que interprete nuestros problemas. El continente no sabe hacerlo. Los canarios siempre fuimos para España un verso suelto”.

-¿Está invocando la unificación nacionalista?

“Está en nuestro horizonte. Solos no podemos cambiar las cosas. NC suma y se suma a otras organizaciones y personalidades. No nos juntamos para repartir cargos. Pongo los casos de Bloque Nacionalista Rural, de Teodoro Sosa, alcalde de Gáldar, y Roque Aguayro, de Antonio Morales, en Agüimes: 28 años de alcalde”.

-¿Contempla nexos con el PNC de García Ramos?

“Hace años que mantengo bastante relación con Juan Manuel. Cuando la ruptura con CC recuerdo una interesante conversación nuestra en el hotel Taburiente”.

-PNC o NC. ¿Las siglas son innegociables?

“Las siglas no son innegociables. Son instrumentales Lo importante son los principios, las ideas. Churchill decía que hay gente que cambia de partido pero mantiene sus principios, y gente que cambia de principios pero se mantiene en el partido. PNC son unas siglas interesantes, con mucha historia, pero solo con las siglas no consigues grandes cosas, si el pueblo no está
organizado”.

-¿Cómo se posiciona ante el soberanismo?

“Yo no soy independentista, aunque no descarto nada cara al futuro, porque el pueblo es el que decide. Sí soy autodeterminista”.

-¿Cataluña?

“Debemos aspirar a una Constitución que permita ese referéndum, como en Canadá o Reino Unido. Y creo que ganaría seguir vinculados a España”.

-¿Cantaba Al vent?

“Al vent, la cara al vent, el cor al vent, las mans al vent… Claro que sí, sin saber catalán y con el sentimiento que le ponía Raimon”.

-¿Pedro Quevedo ha logrado que Rajoy recite ese verso?

“Ni una de sus propuestas ha prosperado. Ahí estamos en el Congreso con CC. Pedro es una de las voces fundamentales. Pero le toca predicar en el desierto”.

-¿Cabe una amenaza social en Canarias?

“No hay que descartar nunca que este pueblo exija un trato justo, una vez adquirida una mayor conciencia. Esa fue la gran lección de las movilizaciones del petróleo”.

-Algo parecido, en el 77, acabó con el asesinato de Quesada en su presencia.

“Éramos un grupo de 15-20 estudiantes en ese momento en la puerta del edificio de la Universidad. Había una huelga sindical. Javier no estaba especialmente involucrado en el movimiento estudiantil. Tuvo la mala pata de estar con nosotros en ese instante, y un disparo certero de un guardia civil le atraviesa el corazón. Lo arrastramos hacia dentro del recinto y un estudiante que no he vuelto ver trató de reanimarlo sin éxito. Un asesinato nunca esclarecido. Hubo muchos disparos. En las columnas de la fachada y en la verja de la calle Delgado Barreto quedaron los
impactos”.

-En Europa habló con Chirac. ¿Conocía bien Canarias?

“Estuvimos juntos en El Elíseo, en París, y en Isla Reunión. Tenía un gran nivel de conocimiento, mostraba aprecio, comprendía a las Regiones Ultraperiféricas. Conocía los temas canarios y admiraba, sobre todo, el Astrofísico”.

-¿Qué es ahora mismo en Canarias lo primero?

“El empleo. Si el PIB crece, pero no crea empleo, de nada vale”.

-Para eso está el REF, ¿no?

“El REF fiscal está, desde luego, para crear empleo, pero tampoco hay que mitificarlo. Y el REF económico aún no está y ha de contribuir al transporte o a desalar agua. Los ciudadanos deben saber cómo les repercute el Régimen Económico y Fiscal”.

-Lo primero, el empleo. Lo siguiente ¿qué?

“Los servicios públicos. Si tienes un infarto o un tumor, ser tratado de forma diligente. Una pareja de 30 años se me acercó en Las Palmas con lágrimas en los ojos: ‘Estamos viviendo en un coche’. Con tres hijos en casas de familiares, temiendo que los servicios sociales se los quiten. Para esto hay que movilizar a la gente, como se hizo con el petróleo. Garantizar una renta básica de 500- 600 euros para luz, agua, techo y alimentación. Más inversión. Más democracia y reforma electoral. Medios públicos de comunicación veraces e independientes(hemos rechazado el nuevo Consejo Rector de la Radiotelevisión Canaria por incompatibilidad de la candidata del PSOE y por apresuramiento a diez días de una convocatoria electoral). Prohibir las puertas giratorias. Más autogobierno y un nuevo Estatuto en una Constitución reformada. No vamos a participar en esta reforma de Estatuto de despacho. Un Estatuto necesita un pueblo detrás; esta es una medalla de hojalata más para sus promotores. Y consultas populares sobre problemas relevantes, como el gas, si no hay acuerdo”.

“Mi niño, no te metas en problemas”

“Vivíamos de pobres en un piso de La Laguna”. La ciudad en los 70 y 80 era un hervidero estudiantil y una babel de jóvenes canarios de todas las islas, donde los estudios y la política iban de la mano. En el apartamento,Román, que lo administraba haciendo equilibrismos de economía de guerra, convivía con otros universitarios menesterosos. “Hice buenos amigos y lo más que agradecía era que me invitaran a comer”. Míriam, la mujer con la que se casó y es padre de tres hijos, estudiaba en La Laguna. Román aguardaba la llegada del paquetito providencial de La Aldea como luna de parasceve. Dolores, la madre, le enviaba regularmente queques, queso y unos mantecados muy ricos que ella hacía. “No nos duraba nada”. La familia del estudiante de Medicina nunca nadó en la abundancia. Gente de campo, Román y sus tres hermanos se criaron entre cultivos de tomates y verduras, admirando la proeza de unicornio de su padre, José, un hombre robusto y duro en las labores agrícolas y en el ring, un boxeador de pesos pesados que se había hecho fuerte en Telde. “Tenía un gimnasio de boxeo en un empaquetado de tomates, gratuito, para el pueblo”, y todos los hijos desde niños jugaban con la pera y el saco, y competían deportivamente, compartiendo afición con un largo centenar de vecinos adictos a los guantes y las doce cuerdas. El padre, que llegó a ser seleccionador en unos Juegos del Mediterráneo, en sustitución del legendario Palenke, los llevaba a la cafetería, que tenía un televisor, a ver boxear a Clay, Foreman y Frazier. “Y comíamos papas fritas y berberechos”.

Román era el hijo favorito, según sostiene el hermano mayor, José Rodríguez, alcalde de La Aldea. La prueba es esta: el abuelo les hizo un camión con carrocería, y José paseó en él a Román, pero le trilló un dedo con la caña, y el padre, colérico, rompió el carro. Había sido del PSOE en la clandestinidad y los hijos le salieron escorados a su izquierda. Nunca supo que Román llegó a presidente, porque murió antes, pero medio siglo después de los primeros escarceos en el gimnasio familiar, Román conserva la afición paterna al boxeo como una divisa. “El 2 de mayo hay un combate en las Vegas que no me pienso perder, así sea por Internet: Floyd Mayweather y Manny Pacquiao. ¡Con una bolsa de 250 millones de dólares!¡Esta sí que es la pelea del siglo!”. La pegada de Román, que fue presidente prematuro a los 43 años, y que lleva diez levantando por la mañana un partido pequeño para hacerlo grande una de estas tardes, hunde sus raíces en aquella humilde casa de campesinos de La Aldea, un pueblo aislado que en los años 50 estrechaba lazos por mar con Tenerife antes que con Las Palmas, para aprovisionarse de víveres en barco o estudiar en La Laguna. La madre despedía a los hijos que iban a la mili y a la Universidad con lágrimas en los ojos. Excepto a Román. “Un día le pregunté: ‘¿Por qué a mí no, mamá’. Y me contestó: ‘Contigo me quedo tranquila’. Nunca supe por qué, pero siempre supe que ella me veía seguro de mí mismo”. La madre era la única mujer de la casa. “Discretamente, ella mandaba, aunque mi padre midiera 1,86 y pesara 100 kilos. Era costurera, se mató a trabajar. Siempre nos decía: ustedes no sean agricultores, sino estudiantes”. Todos los hermanos estudiaron con beca-salario. “En mi casa se recibía un salario, que debía de representar nuestra aportación a la familia”. Víctima de una demencia avanzada, doña Dolores tampoco pudo saber jamás que tenía un hijo presidente. Siempre había sidoreacia a que Román se dedicara a la política y por eso le decía en vano: “Mi niño, no te metas en problemas”.

 

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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