Por qué no me callo. GOBIERNOS PARALELOS

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez /revistagq.com

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez /revistagq.com

 

Aquí cada cual se gobierna a su antojo. Existe la tentación de los gobiernos paralelos. Hágase un gobierno a la sombra mientras tarda el de verdad. “A veces fulgurece”, decía Neruda. Si España se olvida de formar gobierno, esos lobbys se pondrán las botas. Juegan con fuego los gobiernos convencionales cuando se demoran tanto y dejan un gobierno en funciones que es como el gato de Schrödinger, que está vivo y muerto a la vez. Los partidos pierden el tiempo y pierden el oremus; siempre alguien termina gobernando con o sin gobierno. Hoy de nuevo la tribu toma el poder y cada gallo manda en su corral. Twitter, por ejemplo, es un gobierno paralelo mundial que cumple diez años de mandato. Una década de aquel tuit tan poco ingenioso del fundador Jack Dorsey: “creando mi twitter”. Estos héroes de la aldea global fundan sus gobiernos urbi et orbi y se pavonean por encima de la ley con su almacén de tuits en el Big Data como si llevaran un revólver en la cartuchera. El parlamento de hoy es la red, de la que procede la última camada de políticos españoles. En la crisis sin gobierno, España se gobierna en Twitter, entre otros capitolios, donde se mandan recados Pablo Iglesias y nuestro huésped Pedro Sánchez, y a veces es noticia el apagón de Errejón para que se note el cabreo. Hemos pasado de la alta política encastada en los cruces de la Transición a un esnobismo de chisgarabises bailando el Twist. Hasta que cuaje y se haga nueva arqueología. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, sentenció Monterroso en la gran prehistoria de los 140 caracteres. Obama, que pisa Cuba con una palabra –deshielo- tras una perífrasis de medio siglo de desencuentro, es autor de uno de los tuits más replicados (“Four more years”), con la  noticia de su reelección. Y ahora hay una guerra de hashtags a favor y en contra de Lula camisa roja, un cierto agiotaje de jueces y políticos retuiteados a la greña. Merkel y Cameron harán las Canarias en Semana Santa con Europa y Twitter en llamas por el acuerdo sonrojante de los refugiados y aparecen flotando dos cadáveres infantiles como dos pajaritos azules caídos del cielo en el mar Egeo. Pero en nuestras cumbres, don Nicomedes Carballo, 80 años, el último cabrero de Izaña, le dice a Norberto Chijeb: “Yo aquí lo tengo todo, no hay crisis, ni jaleo, solo trabajo”. Y ahora vas y lo tuiteas, como dice José Mota.

Nicomedes Carballo Fariña, el último pastor de Izaña/FRAN PALLERO

Nicomedes Carballo Fariña, el último pastor de Izaña/FRAN PALLERO

 

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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