Soria emprende un viaje de tres meses a EE.UU., donde hará un curso en Harvard

JOSE MANUEL SORIA MANOS

 

El exministro José Manuel Soria inicia este viernes, 10 de junio -con la espoleta de la campaña electoral- un viaje, en principio, de tres meses a Estados Unidos para estudiar en un curso de economía internacional en la Universidad de Harvard. Fue otro viernes, el 15 de abril pasado, cuando bajó el telón de su carrera política y dimitió de modo irrevocable de todos sus cargos, envuelto en la polémica sobre los papeles de Panamá y su relación con empresas familiares radicadas en paraísos fiscales. En ese momento era uno de los hombres de máxima confianza de Mariano Rajoy, y su nombre sonaba como posible delfín en las quinielas de la crisis política abierta tras las elecciones del 20 de diciembre. La caída en desgracia de Soria, en tan solo cuatro días agitados de cruce de informaciones, hizo tejer la tesis de que había sido víctima de una ráfaga de fuego amigo en la guerra de nervios de una sucesión que nunca se produjo.

Con este retiro de tres meses inicia, según su entorno, un “periodo de descompresión”, tras un rocambolesco harakiri, digno de estudio en la formación de líderes políticos. Soria se inmoló al querer dar explicaciones en tiempo real antes de contar con todos los detalles del caso. Negó, sin dudarlo, tener sociedades en paraísos fiscales, al saltar su nombre entre la masiva documentación difundida esos días sobre el bufete de abogados panameños Mossack Fonseca. Y fueron las distintas versiones que se vio obligado a ofrecer contrarreloj, en la misma semana frenética, a cada nueva revelación, las que le arruinaron la carrera política. Pese a declararse inocente de cualquier irregularidad con la Hacienda española, acabó admitiendo su fallo de información.

Ahora trata de pasar página retomando su perfil profesional -tras cerrar 20 años de ascensión de alcalde a presidente de Cabildo en Gran Canaria y finalmente ministro- y publicará un libro sobre política industrial. En su círculo comentan que el exministro de Industria, Energía y Turismo no descarta establecerse una temporada más larga en Estados Unidos antes de volver a España. El viaje al exilio americano lo emprende en solitario, sin la familia, ante la incertidumbre de su futuro inmediato.

Este es el preámbulo. Tras dos meses de apagón en que nada ha trascendido acerca de él, el político canario de 58 años quiere empezar una “nueva vida” tomando distancia de su país. De la noche a la mañana, pasó de estar sentado en el Gobierno a ser un ciudadano de a pie rodeado de miradas no siempre amistosas, tras vivir la política entre fuertes pasiones encontradas.

La intención de Soria es permanecer más tiempo en un país de oportunidades para alguien como él que habla el inglés como un nativo. Su madre se lo llevó a Inglaterra a los dos meses y vivió toda su infancia en Reino Unido, adonde volvió de mayor a tomar las riendas del negocio familiar, al morir su padre. La actividad que, 20 años después, fue causa indirecta de su desenlace político.

Por ahora no tiene decidida su reincorporación como técnico comercial y economista del Estado
Este economista que quiso ser diplomático y trabajó a principios de los 80 en la Oficina Comercial de la Embajada española en Caracas vuelve a sus orígenes, con la vista puesta en el exterior. Hasta el momento, José Manuel Soria no tiene decidida su reincorporación como técnico comercial y economista del Estado, plaza que conserva en excedencia, y que le llevó a trabajar seis años en el Ministerio de Economía y Hacienda de Carlos Solchaga antes de aterrizar en la política a mediados de los 90 como alcalde de su ciudad natal, Las Palmas de Gran Canaria.En estos dos meses, Soria ha tratado de digerir su sorprendente final, tras cuatro años y cuatro meses al frente de un ministerio influyente, desde el que pudo dirigir la política industrial, energética, turística y de telecomunicaciones, y labrarse una carrera en el seno del Gobierno y el PP.
Soria emprende un viaje de tres meses a EE.UU., donde hará un curso en Harvard publicado por → 8 junio, 2016
Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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