La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/ ROMÁN RODRÍGUEZ (NC): “Si Rajoy preside España, hay cambio de gobierno en Canarias; sale el PSOE y entra el PP”

ROMAN RODRIGUEZ PERFIL

 

Fotos: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

 

Román Rodríguez no le colgará el teléfono a Rajoy, pero este necesitará Dios y ayuda para convencerle si así ha de evitar unas terceras elecciones: “Rajoy sembró vientos y recoge tempestades”, declara en esta entrevista con DIARIO DE AVISOS el líder de Nueva Canarias (NC), que fue presidente de esta Comunidad entre 1999 y 2003. El disputado voto del señor Cayo, la novela de Delibes que plasmó en la Transición el abismo entre el centro y el páramo de la periferia, ha dado luego mucho juego periodístico. ¿Necesitará Rajoy al diputado canario Pedro Quevedo para ser investido presidente, como Felipe González necesitó a Luis Mardones – el disputado voto del señor Mardones- hace poco más de un cuarto de siglo?

Como entonces, el candidato recibe presiones de Europa; en 1989, González, del poderoso vecino François Miterrand, y ahora es la recia canciller alemana Angela Merkel la que insta a Rajoy a formar gobierno cuanto antes tras la tempestad por el brexit, la deserción de Reino Unido de la UE.

A su regreso de la cumbre europea, esta semana, el presidente en funciones comenzó el cortejo de socios. El martes se reunirá con Fernando Clavijo y José Miguel Barragán, de Coalición Canaria (CC), para hablar del voto de Ana Oramas.

¿Por qué todas las miradas se posaron tras el 26J en el otro diputado nacionalista canario, Pedro Quevedo (NC)? Porque si Rajoy no seduce al PSOE, sería el voto 176, el de la mayoría absoluta, en un pentapartito no exento de reticencias entre PP, Ciudadanos, PNV, CC y NC. El disputado voto del señor Quevedo. O la abstención.

A Román Rodríguez no le hace ninguna gracia esta broma del destino. Con un no rotundo a Rajoy cerró las persianas en todos los medios. “Es un artificio mediático”, dijo. “No hay nada de nada, ni lo habrá”. Aquí admite que, llegado el caso, se sentaría a hablar.

La entrevista, tras reunirse el viernes la ejecutiva nacional de su partido, permite sondear al veterano dirigente sobre otra negociación que subyace en este momento político: la unidad nacionalista en Canarias. “Mañana mismo nos sentaríamos a hablar. Nosotros no nos comemos a nadie”, afirma, tras una década de división, y apunta que “si gobierna Rajoy, en Canarias sale el PSOE y entra el PP” en el Ejecutivo de Fernando Clavijo, que esta semana cumple su primer año.

FOTO: Andrés Gutiérrez
FOTO: Andrés Gutiérrez

-¿Ya le ha llamado Rajoy?
“No. Pedro tuvo un breve contacto el otro día con Rafael Hernando, el portavoz popular, y no se habló nada”.

-El socialista Lavandera forzó un retruécano para decir que el acuerdo del PSOE y ustedes no prevé que ustedes no acuerden apoyar a Rajoy.
“Al principio me costó entenderlo. Luego comprendí que era una obviedad”.

-¿Si le llama, usted le colgaría el teléfono a Rajoy?
“Si nos llama Rajoy, u otro, escucharemos. No es ningún secreto, nuestro candidato es Pedro Sánchez”.

-Pero los propios socialistas han tirado la toalla. ¿Ustedes no?
“Yo solo digo que lo intente Rajoy y, si no lo consigue, se articule otra mayoría. El PP obtuvo 8 millones de votos, el 33%, y 137 diputados. El PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos tienen 13,6 millones de votos, el 57%, y 188 escaños. Eso es democracia parlamentaria”.

-¿Por qué quita intriga al voto 176 ¿No les tocó la lotería con Quevedo bajo el foco?
“Es que no hay tal foco. Es una invención mediática, un artificio. Empezar la casa por el tejado. Nosotros somos pequeños, pero serios. Esas cosas se formalizan. Si Rajoy se dirige a nosotros, que haga una propuesta seria de cambio de política para el Estado y para Canarias, y, de acuerdo con el PSOE, la estudiaremos, aunque en nuestro pensamiento no esté apoyar a Rajoy”.

-¿Será Quevedo o Góngora? ¿Con o sin ustedes habrá gobierno?
“Será cosa de los grandes partidos. No descarto un gobierno conservador de Rajoy, con la abstención de quien sea. No sé si del PSOE. Pero Ciudadanos no se sienta con nacionalistas. O sea, que ya me dirá. O lo arreglan los grandes o habrá terceras elecciones”.

-¿Y quién soportará esa carga de culpa?
“Hay 349 responsables antes que nosotros”.

-¿Ni una lluvia de millones para Canarias le doblaría el brazo?
“Honestamente, nosotros no estamos en ese mercadeo. Yo entiendo que CC sea más proclive. Seremos respetuosos con los procedimientos democráticos. Pero no solo nos interesan las carreteras; nos preocupan y mucho las pensiones y el derecho universal a la cobertura sanitaria”.

-Me contó Mardones que en el 89 apoyó a González para que pudiera presidir Europa y no lo humillara Miterrand. Ahora, el Gran Hermano, Bruselas, nos mira de nuevo tras el ‘brexit’.
“Me preocupa el efecto contagio del brexit. Europa se vuelve xenófoba y de ultraderecha, excepto España”.

-¿Su acuerdo con el PSOE les resta patente nacionalista?
“En absoluto. En diez años hemos ganado al PP en Gran Canaria. Gobernamos en el Cabildo y tenemos siete alcaldías (Telde, Santa Lucía, Agüimes, Valsequillo, Gáldar, Guía y Teror). Sumamos cuatro escaños en el Parlamento canario y dos en las Cortes Generales: un diputado y un senador. Tener la hegemonía de Gran Canaria es tener la del 40% de Canarias. En un momento determinado, cogí el avión y me fui a Madrid a negociar con la dirección federal del PSOE. Les dije, ¿ven esto posible? Y en septiembre estaba firmado el acuerdo electoral”.

-¿Cómo observa la evolución de su antigua casa, CC?
“En las elecciones del 2000 al Congreso, obtuvo el 30% de los votos. Ahora, menos de 8%. En el 99, cuando fui presidente, logró el 37% (26 escaños), y en 2015 obtuvo el 18% (18). En la actualidad, en Gran Canaria tiene una sola alcaldía, Firgas, y en Tenerife se le agotan las reservas a nivel municipal. Se lo tienen que hacer mirar”.

-Pero ninguno de los dos puede reclamarse nacionalista cojeando en la isla de ‘enfrente’ ¿La unidad es una quimera?
“De ninguna manera. Pero si se habla de los temas que hay que hablar. No nos fuimos del poder para volver a hablar del poder, sino del 26% de paro; de un tercio de la gente con exclusión y pobreza; de la reforma electoral; de la Ley del Suelo”.

-¿Si le llama el PNC, se pone?
“Y nos vemos mañana mismo. Yo me llevo muy bien con Juan Manuel García Ramos”.

-¿Si le llama CC?
“Mañana mismo”.

-¿El nacionalismo canario, con esta bifurcación, tiene acaso porvenir?
“Hay dos espacios, uno conservador e insularista, CC, y otro progresista, de izquierda, NC, que bebe en los manantiales de la Transición: Pueblo Canario Unido, UPC, UNI, Asamblea Canaria Nacionalista e ICAN. Hubo un momento en que nos juntamos y funcionó. Luego surgieron diferencias y nos fuimos. El espacio nacionalista es fundamental. Representamos a un pueblo, una cultura, una historia, una idiosincrasia, una singularidad, que precisan de organizaciones territoriales en primera línea. En su día dije en el seno de CC que había que cambiar de ideas, no solo de personas”.

-¿Faltan las personas que los sienten a almorzar?
“Es curioso que, en el fondo, nos llevamos bien. Todavía en CC hay gente que vivió aquella etapa, como Ruano, Rosa Dávila, Castro o Barragán. Con este presidente y el anterior tengo excelentes relaciones; con Mario Cabrera, con Ani Oramas…Para unirnos los nacionalistas, me sentaría mañana mismo con CC. Nosotros no nos comemos a nadie. Pero la realidad es otra”.

-¿Cuál es la realidad?
“Que están buscando a toda prisa dónde gastar los 160 millones del ITE (Impuesto sobre el Tráfico de Empresas) y no van a ir a políticas sociales. Nos ignoraron en la mesa del Parlamento, en el Consejo Rector de la RTVC y nos ningunearon en las comisiones. Solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena”.

-¿Fue más fácil reunificar a las dos alemanias?
“CC solo se acuerda de nosotros cuando le duele algo y suele ser en los procesos electorales. Me gustaría que también se acordara cuando hace la Ley del Suelo”.

-¿Por qué no comparte esa ley?
“Va a triturar las competencias de los Cabildos en política territorial y ambiental. Todo el poder irá al ámbito local. La desregulación del suelo rústico, la discrecionalidad… No nos gusta el borrador nada, nada. Y les ofrecemos llegar a un acuerdo antes de que se tome en consideración en el Parlamento. Compartimos la necesidad de agilizar los trámites, pero no el dislate competencial. Creemos que la va a liar, que va judicializar más las cosas, y que no va a ser más ágil. Lo dice alguien que, siendo presidente, dedicó tres años a aprobar por unanimidad las leyes de Directrices Generales de Ordenación y Sectoriales del Turismo, que ahora se cargan para dejar solo la poesía. Hasta cinco malas leyes sacaron la pasada legislatura, que ellos mismos desmontan porque hay un ajuste de cuentas dentro del partido contra todo lo que hizo Paulino Rivero”.

-¿Usted se siente señalado cuando dicen que la Moratoria turística es un filón de indemnizaciones?
“En absoluto. No hay ni una sola sentencia indemnizatoria en relación a las leyes de Directrices de 2003 de mi gobierno. Es respecto a la Ley de Medidas Urgentes del año 2009, aprobada por CC y el PP, en la que les advertimos que el artículo 17.1, que regulaba la posibilidad indemnizatoria, era una imprudencia. Las sentencias hay que leérselas y no dicen lo que dicen algunos para echarme las culpas en sus guerras internas”.

-¿Se habla poco en Canarias? ¿Los líderes mantienen alguna línea abierta?
“Con Hermoso no coincido tanto, y espero ver ahora más a menudo a Paulino Rivero, pero con Saavedra hablo mucho, y también con José Miguel Bravo. No podemos permitirnos ignorar lo que piensa esta gente”.

-Esta próxima semana, el Gobierno de Clavijo cumple un año. ¿Cuál es su valoración?
“El primer año de Clavijo no ha tenido rumbo ni estrategia. Su bandera era el ITE, con el que iba a transformar el modelo productivo, y ha sido un fiasco, porque el Estado no garantiza su continuidad. Yo en eso apoyo a Clavijo”.

-¿Aquel rifirrafe Clavijo (CC)-Antonio Morales (NC) por el reparto del ITE era en clave de pleito insular?
“Fue una acusación gratuita. Antonio Morales estaba en clave de fueros de los Cabildos, defendiendo criterios objetivos con la Ley de Haciendas Territoriales. Quien está en clave de pleito insular es Carlos Alonso, el presidente del Cabildo de Tenerife, sobre el desequilibrio en carreteras, acusando de “canariona infiltrada” a la consejera de Obras Públicas, una majorera muy sensata. Cuando el convenio de carreteras ha sido un éxito de todos los gobiernos canarios, desde Hermoso a nuestros días”.

-¿Cómo se lleva con Podemos?
“Muy bien. Gobernamos juntos en el Cabildo y en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria”.

-¿Son ciertas las especulaciones sobre un pacto de izquierda en el Parlamento?
“No sumamos. Yo no me creo que Mario Cabrera abandone la disciplina de CC. Dimitió el secretario de Fuerteventura, José Juan Herrera, pero no hay más. No estamos en eso. Nosotros no andamos en ninguna operación conspirativa de desestabilización del Gobierno que preside Fernando Clavijo”.

-¿Ha hablado con Asier Antona del diputado 176?
“Lo felicité por el resultado electoral; nos llevamos muy bien, como me pasaba con Soria. El PP es una marca potente. No hablamos de pactos. Si, como creo, gobierna el PP, en Canarias se pondrán de acuerdo Asier y Clavijo”.

-¿Ah, sí?
“CC no tendrá ningún problema en sustituir al PSOE por el PP. Si Rajoy gobierna España, hay cambio de gobierno en Canarias: sale el PSOE y entra el PP. El PP de las Islas está envalentonado, ha sacado un buen resultado, con seis diputados y siete senadores, y está en lista de espera. Los socialistas tampoco han tenido perfil propio; se han subordinado a CC en la Ley de Presupuestos, el Suelo y el ITE. Ha mandado CC. Ya está medio trabajo hecho: en Santa Cruz y el Puerto de la Cruz se hizo; en La Laguna van camino y en el Cabildo de Tenerife poco falta. Además, creo que tienen un acuerdo de facto con Casimiro Curbelo y podrían conformar una nueva mayoría. La democracia funciona así, es legítimo”.

-¿Pedro Sánchez cómo sale de este revés?
“Los resultados están por debajo de las expectativas, pero resistió el sorpasso de Unidos Podemos. No me atrevo a prever su futuro, no conozco por dentro su partido”.

-¿Pondría fecha de caducidad al gobierno que se adivina?
“Creo que saldrá para finales de julio, a lo sumo septiembre, y durará cuatro años”.

-Diez años al frente de NC y 60 de edad. ¿Cuando mira hacia atrás qué piensa?
“Que el tiempo pasa y nos hacemos mayores. Es ley de vida. Lo importante es mantener las convicciones y la salud. Soy médico y proclamo que hay que cuidarse. Tenemos una carga genética condicionante, pero hay otra vinculada a los hábitos y la alimentación, y cuando eres mayor pones la salud en valor y haces todo lo que más ayuda cuando el cuerpo ayuda menos.”

-¿No ha vuelto a fumar?
“Lo dejé cuando una persona cercana murió de cáncer. Fue el 1 de enero de 2000. La mejor decisión que he tomado en mi vida. Tres, cuatro veces por semana recorro en cinta seis kilómetros. Y hago tres asaltos de tres minutos con el saco, con guantes y manos vendadas. Costumbre infantil. Ahora tengo un dedo lesionado, porque no es lo mismo tener 20 que 60 años. Mi padre era boxeador y tenía un gimnasio en un empaquetado de tomates, gratuito para el pueblo, La Aldea, y nos llevaba a los chiquillos a la cafetería a ver los combates por la tele de Foreman, Frazier y, sobre todo, Clay”.

-¿Sintió la muerte deALI?
“Son gente muy querida para mi generación. Antes de Internet, ya eran mitos globales. Su carisma, su coraje, su no al Vietnam. Me dio pena. Como de Mandela”.

-¿Qué hará si le piden el voto para evitar unas terceras elecciones antes de que suene la campana?
“Semejante responsabilidad es desproporcionada, injusta, improbable, no es real”.

-¿Les concierne si el PSOE decide abstenerse?
“Si el PSOE acuerda abstenerse, pues que lo haga, no nos vincularía. Que Rajoy se ponga a llamar por teléfono. Nadie llamó a nadie de NC para preguntarle”.

-¿Y si Rajoy lo llama y suscribe todas sus demandas?
“En 2011, con mayoría absoluta, quiso una investidura amplia y negoció con Oramas y Quevedo la abstención a cambio de ocho, nueve temas para Canarias. No cumplió ninguno. Yo no me fiaría”.

 

Quevedo y la ocarina de Rajoy
En Match Point, la película de Woody Allen, al tenista le sonríe el azar y se sale con la suya. Pero Pedro Quevedo Iturbe (diputado de NC y segundo teniente de alcalde de Las Palmas de Gran Canaria) no ha matado a nadie, como en la cinta, y tiene en sus manos salvar la cabeza del presidente. “No nos hemos vuelto locos, ni somos intransigentes. Hablaremos con quien haga falta para decirle lo que pensamos a la cara”. Quevedo ha practicado toda su vida el tenis, “aunque últimamente tengo la raqueta abandonada”. La noche del 26J, la pelota cayó en su pista tras titubear un instante sobre la red, como en la película. Quevedo no se lo cree. “¿Pero qué es esto del superdiputado?”. Y devuelve la pelota. “A ver si Rajoy es capaz de hacer de nuevo la cobra al Jefe de Estado”. Duda del sí del PNV y tacha a CC de altavoz del PP”. Ante las fobias de Ciudadanos no se oculta: “Soy soberanista, no independentista. Y llevé al Congreso un referéndum sobre el petróleo de Canarias, pero CiU se ausentó. Las vueltas que da la vida”. ¿Cuánto vale su voto, incluso, su abstención? “Un amigo”, ironiza, “calcula que la publicidad por ser el primero en visitar al Rey en las rondas de consulta no se consigue ni con dos millones de euros”. Entonces, ¿valdría oro? Más. Sería resucitar “políticamente a un muerto”, y Quevedo -”una investidura no es un zoco”- sabe de eso, es médico de profesión. Fue portavoz del Gobierno canario con Román Rodríguez de presidente y ya escuchó la ocarina de las promesas de Rajoy cuando en diciembre de 2011 Oramas y él se abstuvieron en su elección. “No es creíble”, sentencia este nacionalista nacido en Caracas, de 60 años, de padre de Las Palmas y madre de Bilbao, casado con la pintora Lola Navarro. “Pero yo qué pinto aquí, debajo del foco”, se rebota jocoso.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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