¿Por qué no me callo? ESCAÑOS VACÍOS

ESCAÑOS EN BLANCO

 

No es cuento infantil, pero lo parece. El PSOE baraja la ausencia de algunos diputados para que Rajoy eche a andar, acaso por un noble sentimiento paternofilial de país. En la última película de Spielberg, ‘Mi amigo el gigante’, una niña huérfana es secuestrada por un grandullón que hace de padre y la protege. Desde la noche de hadas y lobos del 26J, vivimos metidos en un laberinto de fábula. Mi hijo dibuja a ‘Pepe’ (Rajoy) y ‘Pablo Iglesias’. La política española, sin rastro de poesía, es un cuento cruento de Andersen para un país huérfano. Si uno se fija en los comportamientos, nota algunas tendencias –que es lo propio de esta sociología reticular-, y descubre, por ejemplo, que ahora le ha dado a la gente por irse. Se van de Europa los ingleses con una satisfacción que espanta, hay sonrisas y parabienes, y también se van los que propusieron irse, abandonan el iceberg que desmembraron. Es la parte cobarde de la fuga: Boris Johnson y Farage tras la hazaña de sus vidas: extirpar a Europa de sus pequeñas islas, el tumor de Bruselas. El desastre político, como el ecológico, muestra un cambio climático que asusta. ¡Que lideres! Es la moda: irse. ¡Si se quieren ‘dir’, ‘dirsen’! ¿Por qué el 48% de los catalanes –ojo, según Iceta, que es del PSOE- quieren irse? ¿Hacia dónde van los que eluden? El fin de la poesía será el fin del mundo, decía el poeta francés Yves Bonnefoy, que también se fue el pasado viernes. Es el fin de la metáfora. ¿A dónde van? A ninguna parte. El mundo no está tranquilo. ¿Cuándo lo estuvo? Si es verdad que está loco, si el mundo es Donald Trump –que adora el ‘waterboarding’, la tortura del ahogo: “Me gusta mucho”, admite estólido este mentecato haciendo el bullying a la pared-, a ver si España va a ser uno de los pocos países cuerdos que existe actualmente. Aunque se votara con  miedo. Votar con miedo es lo común desde el 11-S, el 11-M y la crisis. Han caído gobiernos del entorno por la prima de riesgo, antes del populismo ultra que pronto tendrá presidente en Austria. Votar con  miedo es de Perogrullo en la sociedad del miedo. Coalición Canaria pasó miedo la noche del 26J (hadas y lobos). Ciudadanos y Unidos Podemos sintieron miedo al ridículo. Pedro Sánchez –no me gusta la cara absorta, de ido, que pone en todas las fotos, no es broma, lo está pasando mal-, también: miedo al ‘sorpasso’. Pero es como el hambre, no llamemos tal cosa a tener apetito a media mañana. Miedo lo pasaron la semana pasada en el aeropuerto de Atatürk, en el café bangladesí y en una heladería de Bagdad donde aparcó un camión cargado de bombas y no de helados que saltó por los aires. Miedo es miedo. Lo otro son escaños vacíos en un país huérfano. Unos cuantos que se van para que llegue papá.

 

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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