Elon Musk y Florentino Pérez

Y ese tal Elon Musk quién es? El periodista Fernando Jáuregui, acaso con la sorna de sabio pero no de sabido, hizo la pregunta en medio de la conferencia de prensa del hotel Contemporáneo, donde presentaba la encuesta de su programa Educa 2020, junto al presidente de la Fundación AXA, y de su compañera Lourdes Carmona, directora del invento. Jáuregui reveló, en su relato de los planes que conciben los estudiantes canarios para el día de mañana, que su ídolo es ese tal Elon Musk. Una respuesta insólita en el conjunto del sondeo nacional. En ninguna otra comunidad del Estado, los jóvenes de 16 a 19 años depositan su ideal de éxito en la figura de Musk. Al veterano periodista que compatibiliza las tertulias de la Cope y de 24 horas de TVE con este peregrinaje sociológico por la España que adolece (de adolescente, para el caso), le resultaba sintomática la elección. ¿Qué tienen estos canarios en su arcadia que no tiene el españolito continental?

Alguien comenta que Elon Musk, cofundador de PayPal, es un referente en unas islas que tienen dificultad para comprar por Internet. El caso es que, a lo largo de la jornada, sondeé en mi entorno sobre el personaje y pude confirmar la veracidad del escrutinio de los jóvenes de Jáuregui. Elon Musk es toda una celebridad subterránea entre afines y fans que comparten sus afanes: Internet, las energías renovables y el espacio, los “tres problemas importantes” enunciados por el inversor e inventor sudafricano que este mes cumple 46 años y posee una fortuna de 14 mil millones de dólares. O sea que. No es casualidad que Musk, uno de los padres de Tesla Motors y Space X, deslumbre a los jóvenes canarios.

Por estos lares siempre tuvimos debilidad por los visionarios. Musk parece tener entre sus proyectos de vida ayudar a colonizar Marte para evitar la extinción de la especie humana. Y sería feliz en una isla como El Hierro, que acaba de batir su récord de autogeneración de energía limpia. Sus coches eléctricos ya causan furor en el mundo. En fin, Jáuregui mostró adrede una perplejidad bien informada. “Por algo ustedes -me dijo- son los más emprendedores de España”. Y los únicos devotos, por lo visto, de Elon Musk, que ya era un geniecillo en la infancia, a quien los pibes locales parecen querer imitar. Yo creo que en Canarias hay un vivero potencial de Elon Musk. Canarias es un laboratorio de cerebritos sin Silicon Valley, pero con mucha sordina. Ya saben, otros con mucho ruido, pocas nueces. No siento ningún complejo mirando a Trump de lejos. Mi prole es más inteligente y capaz. Vivo donde ya quisieran muchos para dejar volar la imaginación. En fin…

Una vez agotado el tema Elon Musk, le pregunté a Jáuregui, cuando pasamos al café, lo que cualquiera ante un periodista que está de vuelta: ¿Y cómo ves el oficio? con j de Jáuregui, me dijo. Así que hablamos de prensa en un abrir y cerrar de ojos y periódicos. Y hablamos de entrada y salida de periodistas. De Cuartango, al que apeó Florentino Pérez de la dirección de El Mundo, según las malas lenguas de buena tinta, por querer meter el ojo donde nadie le llamó: en Ronaldo y las islas Vírgenes. De tal modo que, como ven, termino hablando de fútbol como mis convecinos. Claro que fútbol, periodismo y política han ido confluyendo hasta tal punto, que Rajoy no se perdió la final de Cardiff que ganó el Madrid con la flor de Florentino, que es el dueño de todo el jardín y dicen que quita y pone periodistas y a este paso imitará a Berlusconi, que saltó del Milán al Gobierno y aspiraba al Quirinal.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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