Fernando Jáuregui: “Con el ‘procés’ habrá condena y después indulto, y nuestro hombre, aunque suene a barbaridad, es Junqueras”

 

 

 

-El libro que coordina abarca todos los ángulos de la foto de un país de hace 40 años. Cuenta Pedro J. Ramírez en él que Suárez le dijo: “Todavía no he empezado a mandar. ¡Ya verán de lo que es capaz este de Cebreros!”. Conmueven algunos testimonios de una generación de periodistas que casi encarnan la historia que cuentan. ¿Y a usted, qué sabor de boca le dejó?
“Todos los que estamos ahí hemos nacido entre el 38 y el 58, somos gente que hemos vivido mucho. Todos tenemos la sensación de que luchábamos por otra cosa, por algo más que por el interés de nuestro medio; en el libro se nota que la información era un arma política; estábamos saliendo de lo que salíamos y empezando la andadura de la Transición. Y lo que estoy notando es que ahora esos mismos que protagonizamos este libro hemos perdido el sagrado fuego y estamos ya más en abuelo cebolleta, sin darnos cuenta de que nos encontramos frente a una segunda Transición. Desgraciadamente, ahora no tenemos a Suárez que dé la vuelta al Estado como a un calcetín en 11 meses, pero estamos ante una segunda Transición tan importante como la primera y tenemos que recuperar el concepto del periodismo como un sacerdocio laico. Ese ha sido un poco el sabor agridulce que me ha dejado este libro coral hasta cierto punto extenuante.”

-Da gusto, no obstante, leer de una tacada cómo vieron nacer la democracia 150 periodistas y fotoperiodistas, tantos ojos a la vez… 
“No son todos los que están, pero están desde Cebrián hasta Pedro J., lo cual ponerlos en el mismo libro no deja de tener mérito. Desde Anson hasta Fernando Ónega o Miguel Ángel Aguilar… Yo que sé… Nativel Preciado, Pilar Urbano… Pero repito que hemos perdido todos, yo el primero, la capacidad de indignarnos ante los motivos que dan nuestros representantes públicos todos los días. Eso lo hemos perdido. Aprecio por ello que ustedes en DIARIO DE AVISOS estén haciendo un periodismo crítico, que cuestiona los hechos. Eso me encanta.”

-¿El destino ha querido que estas elecciones de abril nos aboquen al déjà vu de 2016?
“Es el peor pasado que se nos puede repetir. Ya hemos superado los riesgos de ruina, de quiebra o de golpismo militar; en cambio, ahora estamos en una involución social muy seria derivada, sobre todo, de Cataluña, que ha desencadenado una insolidaridad absoluta entre los jefes de los partidos; es decir, han perdido todo deseo de ser estadistas. Yo no sé qué va a ocurrir. Ha ocurrido lo que nadie podía haber imaginado y todavía puede ocurrir lo que nadie puede imaginar. Y lo peor sería tener que repetir elecciones en septiembre o en octubre. Como en 2016…”.

-¿Cómo juzga a Sánchez?
“Cuando oigo a Pablo Casado hablar de Sánchez como si fuese uno más de los golpistas que quieren romper España me parece excesivo. Pero Sánchez no se ha comportado como un estadista, sino como un egoísta. A él lo que le importa es seguir en la Moncloa, eso es verdad. Presentar la censura y ganarla con quien fuese era legítimo. Pero mientras no entregue España… Ahora contraviene las reglas de la democracia, que no las de la legalidad, con los decretazos. Hombre, usted está en funciones y no puede querer cambiar el país en 15 días. Ha tenido ocho meses para hacerlo. Y estas cosas, por estética política, hay que consensuarlas.”


-¿Cedió a los separatistas?

“No, de hecho ahí está la ruptura, ese no ha sido su pecado. El pecado de Sánchez ha sido con el resto de los españoles, que no nos ha cuidado, no nos ha hecho ni puñetero caso”.

-¿A qué se refiere?
“A cómo ha estado omitiendo llegar a pactos y consensos con los demás, incluso con la sociedad civil. Él sabía perfectamente que la nueva ley de educación que preparaba la señora Celaá no iba a salir, me consta. Ha sido un postureo. Si tú vas a cambiar el sistema de los motores diésel y vas a hacer una revolución, tienes que pactarlo, eso no puedes hacerlo porque se te ocurre a ti. Sánchez ha vivido de ocurrencias. Ese ha sido el problema”.

-¿Como líder tiene recorrido político?
“Yo creo que los milagros duran el tiempo que duran y los gatos tienen siete vidas nada más. ¡Quién sabe! Lo de Sánchez es todo un puro milagro: su resurrección dentro del partido, ganó las primarias, y luego hizo una carambola y fue presidente… ¿Cuántos milagros le quedan en la recámara? ¿Puede repetir este Gobierno Frankenstein que le ha llevado a la Moncloa? Creo que ahora nadie le creería. De aquí solo salimos con un Gobierno de coalición de centro-derecha o de centro- izquierda, pero con el centro, es decir, el señor Rivera será vicepresidente de un Gobierno o de otro. O presidente, según los resultados electorales”.

-¿La hora de Rivera?
“Y no lo digo por las encuestas, que de las encuestas no me fío. Lo digo por la pura lógica. Yo no me creo eso de Rivera de no pactaré jamás con el PSOE, porque ya lo dijo de Rajoy y Sánchez, y pactó. Es el que tiene más posibilidades de salir bien librado”.

-¿Más que Casado?
“Pablo Casado es un señor muy respetable, con muchas cualidades, muchísimas. Desde Adolfo Suárez no había visto a nadie con tantas cualidades políticas como él; por ejemplo, la cercanía, la simpatía, el valor. Conocí mucho a Suárez y esa empatía con la gente la tiene él y no la tienen los demás. La tiene hasta un grado altísimo. Los demás, no”.

-Ese sello de Suárez se ha convertido casi en método…
“Era un tipo que te escuchaba o parecía que te escuchaba, te miraba atentamente a la cara… Jugaba al mus contigo y no te dejaba ganar, era lo único que le faltaba, yo jugué mucho al mus con él y siempre me ganó, pero aquel tipo te miraba de aquella manera. Lo acompañé en alguna campaña electoral para El País, y le vi hacer lo que nunca había visto a un político: un grupo de jóvenes le estaba abucheando a unos 300 metros y él fue a su encuentro con la mano extendida y les dio la mano a todos. Y luego yo me quedé hablando con ellos. Puedo asegurar y aseguro, como diría él, que esos chicos, por lo menos en esa convocatoria electoral, le votaron, estoy seguro. Y Casado tiene eso. Pero su propia gente está un poco escandalizada de hasta dónde está llegando. Casado no puede salir en el Parlamento a decir que el jefe del Gobierno es golpista o dedicarle los 19 epítetos que le dedicó. No puede estar jugando con Cataluña como una baza electoral más, porque la situación es gravísima. Si todo lo reducimos al 155 sí o 155 no, la vamos a joder”.

-¿Vox de quién es un hijo putativo?
“Del conflicto catalán, de la misma manera que Podemos lo es de un conflicto social muy serio que teníamos los españoles. En Andalucía votaron a Vox 400.000 personas y en el resto de España lo van a hacer ahora tres millones, puede sacar unos 30 diputados. Nada de cordón sanitario. A mí Vox me da más miedo que un nublado, a los periodistas nos odian, hasta el punto de que Abascal, en un rifirrafe, me dijo que él estaba encantado con la política de Trump con los medios de comunicación. Pero hay que respetar la voluntad de los electores”.

-¿Y hay un pulso en la derecha por ver quién es más Vox que Vox?
“Yo creo que Pablo Casado comete un error, porque todavía en España, como en los tiempos de Suárez y como siempre, se vota centro. Y quién sabe si el gato Sánchez puede tener una octava vida, que sería hacia el centro, porque Podemos se le está hundiendo”.

-¿Qué le pasa a Podemos?
“Podemos no tiene solución si no se marchan Pablo Iglesias y su señora, que no tiene talla para esto. Pablo tiene el mérito de haber conseguido cinco millones de votos, así, de la noche a la mañana, hay que reconocérselo. Pero a Pablo Iglesias le traicionó Pablo Iglesias. ¿Sabes donde murió Pablo Iglesias? Murió exactamente el 22 de enero de 2016, después de ver al rey, que se planta ante los medios de comunicación y dice: “Me conformo con ser vicepresidente del Gobierno, jefe del Servicio Secreto, jefe de Televisión Española, el Ministerio de Hacienda y le dejo a Pedro Sánchez como una sonrisa del destino (textual) la posibilidad de ser presidente”.

-¿Qué opina de Rajoy?
“Tiene muchas culpas. Ahora, al testificar ante el juzgado de los golpistas del proceso, se evadió y nos debe la historia, nos tiene que contar qué pasó de verdad en aquellos días y en todo el tiempo transcurrido entonces. Él y Soraya Sáenz de Santamaría tienen que contar muchas cosas. Rajoy fue más lo que no hizo y debió hacer que lo que hizo, fue un hombre que se confió, pero tuvimos suerte de que actuase de una manera moderada, porque imagínate si hubiese actuado como ahora quieren hacerlo Rivera y Casado o Vox”.

-¿Rajoy pecó por omisión más que por acción? 
“Claro, y por eso la historia le juzgará para bien o para mal. Pero la omisión no se la quita nadie. Yo le vi despachar con Artur Mas 23 peticiones que se podían haber atendido y no le hizo puñetero caso”.

-¿Se siente vetado en TVE?

“Sé que me han borrado porque no me han vuelto a llamar, que no es lo mismo que decírtelo mirandote a la cara, que sería lo lógico. No creo en las purgas porque nos hayan quitado a unos cuantos carrozas. Ya en tiempos de Zapatero, decidió que por las razones que fuesen yo no podia seguir en Onda Cero como tertuliano, y lo consiguió”.

-¿Cataluña tiene solución?
“Al final se impone la cordura. Bismarck decía que España era el país mas fuerte del mundo porque los españoles llevaban siglos intentando destruirse y no lo habían conseguido. La conllevanza con Cataluña la consiguió un señor que se llamaba Adolfo Suárez, que se entrevistó con un señor que se llamaba Tarradellas, que venía del exilio en circunstancias muchos más dificiles que estas, y consiguieron una tregua que duró 30 años. Ahora tienen que desaparecer Torra y su mentor, y hay una cosa esperanzadora, que es la división ya irremediable e irreversible entre las fuerzas separatistas. Oriol Junqueras, que es una barbaridad decirlo y hay que entender por qué se dice, es nuestro hombre, el único con el que se puede dialogar. Lo que pasa es que tenemos que recuperar a Oriol Junqueras después de meterlo en la carcel, porque ahora, y sé que es muy polémico decirlo, a Junqueras lo pintas de negro y sale Mandela de cara al exterior”.

-Deduzco que sostiene que no se debió meter al procés en prisión… 
“Ha sido una locura. Yo creo que son culpables de un golpe de Estado y que hay que pagarlo, pero en su momento. No puede ser que estos señores se vayan a tirar mas tiempo en la cárcel que Tejero. La instrucción de Llarena ha sido demasido severa, porque estos señores ni son asesinos ni violadores ni ladrones, son lo que son, golpistas. Ahora viendo el juicio, les escuchas y parece que lo único que querian era hacer obras de caridad”.

-¿Habrá condena y después indulto?
“Tengo la absoluta seguridad. Siendo Marchena el que está presidiendo el tribunal, que lo está haciendo muy bien, va a haber condena seria, si no por rebelión, sí por sedición, malversación, y esté el Gobierno que esté, va a haber un indulto”.

-¿Y el desenlace será que un día Junqueras sea presidente de Cataluña?
“Lo doy por hecho”.

-¿Qué supone la llegada de Arrimadas a Madrid?
“Es una persona con un tirón electoral brutal, que yo he comprobado personalmente. Es crítica, hace unos diagnósticos estupendos. Pero no me vaya usted a Waterloo con un cartel como si fuese la ministra de Exteriores de Tabarnia, deje eso para Boadella. A veces me da miedo el radicalismo excesivo de Ciudadanos.”

-¿Si usted fuera Rivera, qué haría?
“Me pongo en su mente. Yo la intentaria convertir en la presidenta del Congreso”.

¿Como ha quedado la figura del rey?
“Muy tocada. Creo que es el mejor rey de toda la historia de España. Y aún le espera otro calvario como el de 2016. Tendrá que llamar a Esquerra en la ronda de la investidura; imagínate que vaya Rufián, que se vería obligado a hacer el papel de Rufián y montar un pollo”.

-¿Y cómo cotiza la imagen del padre, el rey emérito?
“Ha quedado tocado para la historia; no está procesado por ser quien es, lo ha dicho el fiscal. Fue la gran figura de una época, pero después, y bien que lo siento, porque es parte de nuestra historia, se echó a perder”.


-¿Qué ha supuesto la propuesta de exhumar a Franco?

“Un error monumental, yo quiero que Franco se largue de allí cuanto antes y dejar de glorificar al dictador, pero eso tienes que estudiarlo. Yo quiero que en España lo que hagamos es un Arlington español, joder, un cementerio de todas las víctimas. Ahora que has ido a ver a Machado y a Azaña, tráetelos para acá, coño, aprovecha, en vez de estar haciendo decretazos a troche y moche, para que Macron que te los devuelva”.

-¿Le inquieta esta interinidad del Gobierno?
“Sí. Yo confío en que algunas cosas se reconduzcan, como el brexit, que tendrán que repetir el referdum y lo edulcorarán, como hicimos nosotros con el de la OTAN. Es que lo que no conviene, no conviene. Pero a mí lo que me preocupa ahora es que nos hemos quedado sin Ministerio de Exteriores. El mundo está cambiando, pero estamos con el ministro pensando en si va a ser vicepresidente de la Comisión Europea. Me da pavor un periodo en funciones superlargo”.

-El martes se para todo.
“Se paran todas las Administraciones. ¿Cuánto tiempo podemos permitirnos estar asi? Es que yo no quiero ser Italia, ni quiero a Salvini aquí, no quiero ese golfeo…”.

-¿Ha ido últimamente a Venezuela?
“He ido mucho y ahora temo que acabe en una guerra. Yo tengo un buen amigo que se llama Fernando Jáuregui, como yo, periodista, en Venezuela, y solamente digo que su hija, que es una chica estupenda, pasó la Navidad en mi casa porque se ha tenido que ir de allí. Porque no es cierto que se coma tres veces al día, lo siento señor Errejón; se han ido cinco millones de venezolanos huyendo, más que de la represión política, del hambre. No sé si Guaidó es el hombre, pero es lo que hay. Me da mucha pena que un señor como Leopoldo López siga en la carcel de su casa. Su propia mujer, Lilian Tintori, es otra figura carismática. Guaidó será mejor presidente que Maduro y más demócrata a pesar de estar puesto por el dedo de Trump, que es lo peor que te puede pasar”.

-¿Lo detendrán mañana cuando regrese?
“No sé si se atreverán, es que Trump es capaz de hacer buenas sus amenazas, es decir, que es capaz de intervenir militarmente, es que Trump es un bestia. Y de hecho. España, eso me consta porque me lo ha dicho Borrell, está con una aprensión terrible ante esa posibilidad”.

 

HAY SABIOS INCLUSO PERIODISTAS, O NO HABLARÍAMOS DE JÁUREGUI

Jáuregui, por fin, es un freelance sesentón al que picó la avispa del periodismo para siempre. Cuando dejó el diario digital que dirigía y financiaba empezó la vida que había anhelado mucho tiempo atrás. Jáuregui lo ha vivido todo en el periodismo español y ha escrito libros de memorias propias y ajenas. Es una de las plumas y voces más reconocibles de la prensa de este país, al que no hay mejor testigo que pueda dar testimonio más fehaciente de las historias y los protagonistas del último medio siglo. Acaba de coordinar con un equipo selecto de colaboradores un libro monumental de casi 500 páginas sobre la etapa más deslumbrante de España: la que nos atañe directamente desde la Transición hasta hoy. Es un mosaico de fedatarios de la evolución política de una dictadura que devino democracia y a mucha honra. Pero que ahora es sometida al escrutinio de los herederos de la generación que hizo el cambio sin derramamiento de sangre. En esta entrevista realizada en Santa Cruz de Tenerife el pasado jueves el periodista se desahoga.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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