Cebrián, Aznar y otro cantar

Cebrián y Aznar protagonizaron en tiempos turbulentos de Prisa y el PP a la greña cierto incidente histórico que estuvo a punto de costar la cárcel al periodista y al editor Jesús Polanco. Ahora, las circunstancias -el caprichoso azar- ha traído a la portada de DIARIO DE AVISOS a Juan Luis Cebrián y a José María Aznar, por separado, y ambos han expresado opiniones que han dado la vuelta a España, en mitad de la carajera preelectoral. Las reflexiones del periodista y del político establecen las coordenadas del desafío en las urnas que está a punto de producirse -dentro de un mes-. Cebrián sostiene -así titulamos en Primera- que conviene a España un acuerdo del PSOE y Ciudadanos (Cs), al que denomina como “derecha moderada”. Aznar, en cambio, prorrumpe en un grito de auxilio: “Temo por el futuro de España”. El expresidente del Gobierno y del PP barrunta que si Sánchez reedita el pacto con los separatistas, se rompe el régimen constitucional, y se acabó lo que se daba. De manera que en una misma semana hemos puesto el foco en dos faros de opinión que han puesto a pensar al resto de los españoles, y a los líderes de los grandes partidos envueltos en la nube de los lazos amarillos y las pistolas de Abascal. Quizá porque en Canarias el tempo es sugerente y calmo como un sinuoso manto de mar, Cebrián expresó una idea conciliadora y sensata de centrismo entre felipista y suarista, que son las madres nutricias de toda una concepción democrática, ahora mismo ante su mayor prueba de fuego, necesitada de voces convincentes que espanten los demonios y los fantasmas en vías de exhumación.

El prudente Ábalos -el ministro y secretario socialista de Organización- abrazó, de inmediato, el pacto del PSOE y Cs, de Sánchez y Rivera, en una entrevista en EL ESPAÑOL, que parecía coger el guante de Cebrián en la portada de nuestro DIARIO. La portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, y la expresidenta andaluza Susana Díaz realimentaban ayer el mismo mantra en sus intervenciones públicas. Por ahí parece que va a ir la cosa, si las encuestas no mienten y gana el PSOE y necesita a Cs para no caer en la hoguera del procés.

Como quiera que Aznar inyecta sangre a la idea de un pacto a la derecha, incluso a la ultraderecha con tal de que el socialista no se vea tentado de repetir el trampantojo del diálogo fruto de la censura a Rajoy, habrá que pensar que las urnas van a decidir si España se gobierna a la italiana o a la española, que es como siempre fue después de la Transición, con partidos moderados de izquierda y derecha, hasta que Sánchez experimentó un triple salto mortal que lo ha dejado flotando en el aire, a la espera del escrutinio del 28-A. ¿Será Rivera el colchón providencial que salve al PSOE de una amarga victoria, como diría Alfonso Guerra? Casado (PP) ya sabe, en clave Aznar, que no puede fiarse de Cs, salvo que las tres derechas sumen para gobernar.

¿Y en Canarias? ¿Quién hará de centro ante un muy probable triunfo holgado del PSOE, a tenor del arrastre de las encuestas nacionales -todas- en esa dirección? ¿Qué piensa hacer, en su caso, Torres? ¿Pactar con CC, como antaño, reavivando las cenizas de la censura de Hermoso a Saavedra, o buscarse cobijo en Cs y otros curbelos de viaje? Canarias es un caso aparte, pues si la izquierda suma, entonces, ese será otro cantar.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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