Cebrián

Cuarenta años de democracia. Cuarenta años de país y de El País. Se dice pronto. Juan Luis Cebrián es un periodista convertido en icono de la Transición. Todo discurrió sorprendentemente. El miércoles, en el Foro Premium de DIARIO DE AVISOS,el propio Cebrián revivía los orígenes del acontecimiento y contó que el periódico comenzó a ser rentable a las pocas semanas de salir a la calle. Había hambre de un diario así, cuando urgía engendrar la democracia como fuera. Nos tocó celebrar, dar la bienvenida al parto de un periódico nacido para describir y, en ocasiones, apuntalar el cambio político español como una revelación. Se da la circunstancia de que nuestro más que centenario DIARIO DE AVISOS llegó a concertar con Prisa, editora de El País, la edición conjunta de los dos periódicos en 1976, tras mudarnos de La Palma a Tenerife, y el matrimonio no se consumó por poco, pero los lazos permanecieron indemnes. “Yo lo que quiero es ser director de DIARIO DE AVISOS y vivir en La Palma”, le decía a Cebrián su maestro, el periodista Jesús de la Serna, a quien estreché la mano reverencialmente cuando era defensor del lector de El País. Cebrián, que es académico de la lengua, sabe apreciar la importancia que tiene ser uno de los diarios más antiguos en español de España y el mundo. El País viene de brindar por el 40º aniversario y nuestro DIARIO se dispone a conmemorar, en 2020, la friolera de 130 años pasando de mano en mano de generaciones de canarios.

Hemos refrescado, junto a Cebrián, en calidad de anfitriones, la historia y la memoria de un cuarto de hora en mitad de dos siglos. Todo ha sido trepidante, pero a España no la reconoce ni la madre que la parió, y no hace falta mencionar al autor de esta cita. En vísperas de la refriega electoral, el periodista alerta: asistimos a un crisis mundial de la democracia. Y no serán los líderes -de que carecemos-, sino la fortaleza de las instituciones, lo que nos ampare.

Inevitablemente, la mirada del director fundador de la cabecera talismán en 1976 se posa ahora sobre la doble cita críptica con las urnas y ya titulamos la primera del jueves con su idea concéntrica: “Convendría a España un Gobierno del PSOE y Ciudadanos”, al que llamó “la derecha moderada”. Un pacto de puentes rotos. Otra cosa es que Sánchez y Rivera tengan para entonces la misma idea en la cabeza, pues ahora la tienen caliente; lo razonable es que sea la aritmética postelectoral la que dicte los abrazos pertinentes. Cebrián viene de reportar otra España, la de Felipe González y las extremidades del Gal. Una España todavía rancia que se resarcía de cuarenta años de dictadura y se encontraba, al fin, en brazos de Europa como una democracia doncella, que también ahora es otra Europa como España no es la misma, sin ETA pero con el cisma del cataclismo catalán. Y lo que procede, a su juicio, es decirles la verdad:”No van a ser independientes”. Pero ni las urnas nos sacarán de este galimatías con el lazo amarillo al cuello, por los menos, según Cebrián, durante quince o veinte años más.

El Foro Premium del DIARIO asistió, de la mano del escribano ilustre del proceso transitorio de aquellos felices años setenta, a una especie de reencuentro con el milagro español. Fue la gesta de la generación de Cebrián, la de Suárez y el rey y El País. Con la desmemoria que estrecha tanto los cauces de la lucidez intelectual de los profetas de hoy, ningún ejercicio más necesario a estas alturas -sobre el abismo de unas elecciones antes de saltar con paracaídas o tirarse de cabeza- que revisar lo acontecido desde el año uno en que salieron a la calle El País en Miguel Yuste, en Madrid, y el DIARIO DE AVISOS en la calle Santa Rosalía de Santa Cruz de Tenerife tras una pechada de 86 años consecutivos en la Isla Bonita donde quería vivir Jesús de la Serna. La historia de lo que somos está en estas dos manchetas como en un correlato, que fluyera en paralelo, en el centro y la periferia, hasta que los dos periódicos se la jugaron con sendos editoriales en defensa de la democracia y la Constitución el día que Tejero intentó abortar la peripecia de los años libres con un intento de golpe de estado de pacotilla. Ahora nos asaltan otros enemigos con otras armas, como el sigiloso Steve Bannon, exégeta y mentor de Trump. Vox es la exhumación de Franco, el franquismo sociológico, dijo Cebrián, hijo del director de Arriba.

Con todo, El País se registra en el censo de los diarios que superaron el golpe fallido y la tramontana de la crisis, y nuestro ancestral diario suma a esos roles dos guerras mundiales y la independencia de Cuba. Sale el tema de Fidel en la conversación , porque Cebrián entrevistó al Comandante -y cita a Tad Szulc, el biógrafo que me aficionó al personaje como un periodista poseso hasta que lo conocí y, a su vez, entrevisté- y aquel diálogo fue muy controvertido en 1985 (América Latina está en una situación explosiva) porque contrarió al padre de una revolución mitificada por toda la izquierda española. No empaña aquel contratiempo su ranking de mejores entrevistados: Fidel Castro y Margaret Thatcher. Y el estadista español de finales de siglo fue Felipe González, para quien mejor ha conocido a dios en el poder y después de bajar a la tierra.

¿Tanto ha cambiado, entonces, el mundo, Europa, España, incluso Canarias? Cuando Cebrián vino por primera vez a la Isla lo llevaron a Taganana, que es el pueblo-barrio de Santa Cruz de mi infancia. Y esta semana me contó que le mostraron el bucólico edén de Anaga como paradigma del atraso de la Isla. Todos estos mundos locales y universales han cambiado para mejor, no sufren la rémora y precariedad de antaño. O sea hemos dado un salto digital, que es la hazaña de este siglo que Cebrián vislumbró en los 90 cuando escribió La red. Pero, con todo, padecemos la esclerosis de una sociedad que cuesta más trabajo adivinar por donde va. García Márquez, buen amigo de Cebrián, decía de los desencuentros familiares que la única receta válida era no quedarse anclado en los problemas, sino seguir adelante con ellos a rastras hasta deshacernos de su nociva compañía como de un lastre.

Pronto leeremos la segunda entrega de sus memorias. Y de las nuestras.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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