El pacto del guarapo

Las piezas del puzle político canario están a punto de encajar. Como saben, dos partidos casi gemelos en número de escaños, ASG y Ciudadanos, son determinantes, y desde ayer, el gomero cotiza alto. Ambos tienen una virtud similar: desactivan y engendran bombas antagónicas. Bastaba un paso atrás ayer de la ejecutiva nacional que preside Rivera, como así sucedió, para desbrozar el camino y ver más despejado el horizonte. Si, como parece, Ciudadanos descarta como socios a partidos nacionalistas y presidentes imputados, la ecuación resultante vacía de opciones un gobierno de CC con PP, ASG y Cs, que sumarían 36 diputados, la mayoría absoluta impoluta pero con un anacoluto: Ciudadanos se desmarca y no encaja en ese aquelarre que se antepone al cambio. Sin Cs, Coalición tiene que ir pensando en otra cosa.

En el maratón del hotel Iberia se vio a Ángel Víctor Torres con cierta cachaza. A unos les dio un plazo de 24 horas para confirmar el sí quiero, persuadido de que no le den un tranque en el altar; a otros les anunció que tiene una carta bajo la manga, advertido por los suyos que de esto saben sobre los tejemanejes de los pactos dobles y triples a expensas del mejor postor…. y no ocultó que desde el 26-M tiene a favor el siroco de Madrid. A la hora de pensar en canario le ayuda que Sánchez gobierne en España, pues su posición de partida ya no se limita a hacer valer a sus potenciales socios las ventajas de ser parte del Gobierno de Canarias, sino, a su vez, de contar con el viento de cola de la Moncloa. Y las dos cosas juntas son palabras mayores e inéditas desde Saavedra-González (1983-1987).

Sea esto o lo otro o lo de más allá lo que quiera que ha sembrado dudas en ASG, a nadie se le esconde que el previsible desmarque de Ciudadanos del conglomerado de fuerzas que necesita Clavijo para reengancharse hace que Curbelo deje de deshojar la margarita y se ponga a pensar seriamente en Ferraz, donde por un mal de amores Elena Valenciano lo excomulgó hace un lustro siendo senador por el incidente de la barra americana. Curbelo pidió las imágenes del acoso policial durante la detención de un hijo recién licenciado, pero la mandamás socialista le humilló públicamente y la herida quedó abierta hasta hoy. Si Torres la cierra, habida cuenta que los de Rivera no se arriman a CC, estamos en la cuenta atrás de un pacto del PSOE con Casimiro Curbelo.

En su post de este domingo, Paulino Rivero (que no se ha ido, que se sepa, de CC, pero ya es un verso suelto) elogia hasta el infinito al político gomero: “Increíble. Insólito. Asombroso. Fabuloso. Inconcebible. Sorprendente. Portentoso. Milagroso. Inverosímil”, le piropea en calidad de fenómeno político. Pero, al mismo tiempo, le avisa de que use a tiempo el llavín, pues, siendo la llave del futuro gobierno, puede quedarse fuera “si otros cierran otra puerta y echan la cerradura”. Paulino es perro viejo en trances como este, viene de la escuela de los contubernios a oscuras para no perder el machito.

Esta semana de trampantojo se irá definiendo en las próximas horas. Habrá gobierno, se huele el cambio. Y habrá revuelo, porque no será pacífico. Pero, una vez firmado, la luna de miel no será de abeja, será de palma, será guarapo.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

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