La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/AMBROSIO JIMÉNEZ (promotor y constructor): “Yo soy franquista, pero me empiezan a gustar cosas de Podemos”

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Fotos: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

Creador de un territorio propio que lleva su cuño en Los Majuelos (La Laguna), se acuartela en ese fuerte con añoranzas de Tejeda (Gran Canaria), “el pueblo más bonito de España”, donde nació hace 70 años, y repasa medio siglo de vida empresarial, en el que enarbola como un trofeo la cifra de 40.000 puestos de trabajo generados por sus centros comerciales. “Me han vuelto a hacer lo de siempre: pararme la obra”. Dice que desde que empezó de promotor ha tenido que superar una suspensión cautelar tras otra como la que acaba de paralizar su sexto proyecto, el de Las Torres, en Adeje. “Pura envidia”, resume. Aquí reflexiona sobre qué ha aportado en todo este tiempo al desarrollo de Canarias; cómo crearía empleo masivo si fuera un día presidente; cómo sin hablar idiomas se tutea con las multinacionales y qué opina de la Ley del Suelo. En este encuentro con Ambrosio Jiménez Quintana, padre de siete hijos con su novia de la infancia, Elena -abuelos de tres nietos-, y presidente de Construcciones Industriales de Tenerife (Cointe) y otras sociedades, uno de los empresarios totémicos de la Canarias de cemento y sudor en la frente, se desmonta un mito (“es mentira que me haya arruinado alguna vez”) y se traza una figura desconocida: “Soy franquista, pero me empiezan a gustar cosas de Podemos”.

-¿Entonces, no le asusta Podemos?

“Yo soy franquista, pero me están gustando algunas cosas, algunas declaraciones de Podemos. Tenía reparos por su dureza. Pero igual estamos equivocados. Ya hay hasta gente millonaria en ese partido. Podemos es como cuando mi suegro vendió las vacas porque venía Felipe González y luego levantó España. Con lo que yo no estoy de acuerdo es con la independencia de Cataluña, porque detrás va Canarias”.

-¿Ese peligro sí le asusta?

“No, no me asusta, porque tendríamos a los americanos a los cinco minutos aquí y puede ser lo mejor. Lo que digo es que este país no está tan mal y se lo quieren cargar en dos días”.

-Interesa escrutar el Ambrosio profundo. ¿Estudió de niño?

“No había tiempo para eso. Había que trabajar. Si no se ordeñaban las cabras, no había leche. Mis padres sí fueron a la escuela en los tiempos de Alfonso XIII”.

-¿Y cuándo fue a la escuela?

“Nunca. Aprendí a leer y escribir con mis hermanas. Eso es todo lo que sé. No he leído un libro en toda mi vida”.

-¿Sus padres qué le enseñaron?

“A trabajar de sol a sol. Empecé a trabajar desde que empecé a caminar. Mi madre me llevaba a echar de comer a las vacas a La Solana. Diez kilómetros caminando. Mi padre iba con mis hermanas a los tomateros en Tasarte, herencia de mi abuelo materno. Yo jugaba después con los niños al escondite”.

-¿Y por qué se abrió camino en Tenerife?

“Porque éramos muchos, 12 hermanos. Vine a Güímar con 14 años, en el 59, y fui a dar con don Pedro Modesto, porque unos primos de mi madre, exportadores de tomates, hablaban mucho de él en casa tomando café. Empecé cargando revuelto a mano con una carretilla en la playa de La Viuda. Sacaba grava de la finca de don Pedro y su hermano, don José Agustín. A los dos les debo lo que soy hoy en Canarias. Un día, vi una pala mecánica en Santa Cruz, y don Pedro me dio 70.000 pesetas. “Manolo, mañana vas conmigo a comprarla”. Era costumbre cambiar los nombres a los chiquillos. El resto, 30.000 pesetas, me las prestó don Francisco de la Rosa, que tenía camiones. Dejé de cargar a mano para hacerlo mecánicamente. Mi primera empresa la fundé con esas 100.000 pesetas, que les devolví con el trabajo. ¿Don Pedro Modesto y su hermano? Dos caballeros. De esos ya no hay”.

-¿Qué es un caballero para usted?

“Un señor de palabra, que la cumple, pase lo que pase. Una persona puede ir para delante o para detrás, pero lo peor que puede tener es no tener palabra. A los hermanos Domínguez les vendí un solar en Tamaraceite sin firmar un papel. Bastó con darnos la mano. Esa mano se apretó hasta el último segundo. Unos caballeros. Santiago Puig me dejó impresionado, un caballero. Regaló el solar para hacer el hospital del Sur al Gobierno de Canarias por conciencia: devolver algo al pueblo, no como otros que no dan nada. Y un caballero es mi amigo, mi padre, mi hermano Antonio Plasencia, para mí y para mi familia. Plasencia y yo somos uno”.

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-¿Por qué los ricos de Canarias no se unen por una obra filantrópica?

“Eso debe salir del Gobierno, reunirnos a todos para una obra benéfica. Y saldría adelante. Además, desgrava”.

-¿Se ha llevado algún palo en la vida?

“¡Un palo! ¡Una viga! Una vez en Los Majuelos, en el 84, se soltó un cable y me cayó una viga encima, que me abrió la cabeza. Me pudo haber matado”.

-¿Vio las estrellas?

“Vi a la Virgen del Socorro, la patrona de mi pueblo. Cuando lo cuento dicen que estoy loco. Ni el obispo me cree. La vi llorando abrazada
a mi hijo mayor y perdí el conocimiento. Le prometí un manto”.

-¿Le protege en los negocios?

“En el 96, me pusieron una denuncia unos comerciantes de Telde y me pararon una obra. Entró en mi oficina un cura amigo, Domingo Guerra, y me vio mirando a un crucifijo. A ver si Jesús me arregla lo de Telde, le dije. Cogió el crucifijo y lo puso sobre el armario. ‘Dios tiene cosas más importantes que hacer’. Le conté la promesa incumplida a la Virgen. Y me dice, ‘llama ahora mismo a las Hermanitas de Garachico y regálale el manto a la Virgen’. Cumplí mi promesa y un día me llama el procurador: ‘La Audiencia ha levantado la suspensión’, cuando tenía en contra al sanedrín de Las Palmas y al Zorro Plateado. Yo digo que arriba hay algo”.

-Ahora necesita de la divina providencia en Adeje.

“Son los mismos de siempre por lo mismo de siempre: la envidia. Tengo licencia de Comercio, del Gobierno canario, para 22.700 metros cuadrados, avalada por el TSJC, y la de movimiento de tierras para hacer el centro comercial del barranco de Las Torres. Ahora me paran de forma cautelar una licencia urbanística para 62.000 metros cuadrados, en base a un informe desfavorable del Cabildo que no procede. Pienso que ni el Cabildo ni el Gobierno estén contra mí. Pero existe un trato desigual. Hay un centro comercial en Canarias, cuyo empresario no ha dado la plusvalía al Ayuntamiento, una obligación legal, ni ha hecho las mejoras de enlace. Yo, que nunca he denunciado, es la primera vez que lo hago. Si me denuncian, me defiendo”.

-¿Cuántos centros comerciales ha generado?

“Cinco en Tenerife y Gran Canaria, y, si Dios quiere, serán seis con Adeje. Unos 40.000 puestos de trabajo. Ahí están. Desde el primer Alcampo, en La Laguna, en el 90”.

-Que también se le atragantó en los tribunales.

“Algunos empresarios son los mismos de ahora. Presionaban al Ayuntamiento contra mí. Lo sufrí mucho. En los 80, por trabas, unos americanos no hicieron una pista de esquí en Montaña Pacho (La Laguna) en un solar mío. Yo con lo que dice la ley, con las plusvalías. Al Ayuntamiento de Telde: 2.200 millones de pesetas por dos centros; al de Las Palmas de Gran Canaria, 1.900 millones y 157 viviendas; al de La Laguna, 750 millones, el Pabellón Santiago Martín, un colegio y cuatro campos de fútbol. En La Orotava: 1.000 millones de pesetas a los empresarios de Apymevo para rehabilitar los comercios. En Tamaraceite, me quedé con la zona comercial y el Ayuntamiento con 3.000 viviendas”.

-El Banco de España alertó el viernes del coste de la incertidumbre política.

“España lleva tres meses parada y se está yendo el dinero como agua. En el sur vamos a invertir con Leroy Merlin 200 millones de euros al 50% y se van a crear 3.000 puestos de trabajo, pero ya me están diciendo los socios que se llevan la inversión, no entienden las pegas a nosotros y a otros no. Cada proyecto mío ha sido una historia de boicot, y siempre gané en los tribunales”.

-¿Qué necesidad tiene de decir que da dinero a los partidos “como un detalle”?

“Porque no tengo nada que ocultar. No cabe duda de que a todos los partidos se les da para la campaña electoral. Yo les he dado. Legal, ingresado en una cuenta y declarado a Hacienda, por debajo de las cuantías autorizadas e igual a todos. No solo di dinero al PP, también le di al PSOE, a CC, a los curas, a la Guardia Civil… Hasta hoy, gracias a Dios, no me han tocado por ninguna denuncia de corrupción”.

-¿No le incomoda salir en los papeles de Bárcenas?

“Yo defiendo que si se da, se diga. Yo lo digo. En los papeles del caso Bárcenas salió mi nombre y no he tenido problemas. Di y está recogido en mi contabilidad. Es legal y además desgrava. Otra cosa son las mordidas. ¿Qué no se dan? Que no que va. Yo solo hablo por mí. La ley sabe lo que yo hago. Y la Guardia Civil y hasta los servicios de inteligencia saben a la hora que me acuesto y a la hora que me levanto”.

-¿Cómo surgió su relación con las multinacionales?

“Del modo más sencillo, Alcampo tocó en la puerta de mi oficina y llegamos a un acuerdo. ¡Quién me iba a decir a mí que firmaría con grandes multinacionales, como Alcampo, Leroy Merlin, Decathlon, Makro e inglesas!”.

-¿Cómo forjó su trinchera: Los Majuelos?

“A finales de los 70, en la efervescencia del MPAIAC, cogimos con Plasencia las obras de los cuarteles bajo el efecto Cubillo. Y de ahí pase a Los Majuelos en 1979. Estaba entre Santa Cruz y La Laguna, el grueso de la población, y compré dos millones de metros cuadrados. ¡La Milla de Oro!, como la bautizó Andrés Chaves. Fue mi gran acierto. Pero me equivoqué”.

30/03/2016 FotografÖas a Ambrosio Jimenez. Empresario, Hotel Mencey. Santa Cruz de Tenerife

30/03/2016 FotografÖas a Ambrosio Jimenez. Empresario, Hotel Mencey. Santa Cruz de Tenerife

 

-¿Cuál fue el error?

“Mi mayor error fue cuando cogí el dinero que me pagó Alcampo, 2.000 millones de pesetas, y seguí trabajando. Luego incrementé esa fortuna, pero tenía que haber parado. No sé si hubiera sido el hombre más feliz del mundo o el más jodido del mundo. Pero hay que vivir”.

-Alguna vez ha dicho que se arruinó dos veces.

“Debo matizarlo. Nunca me arruiné. La ruina es cuando se lo quitan todo a uno. Mal de dinero. Cuando no se vendía. Eso sí. Hacía naves y las alquilaba. Después construí El Trompo, en La Orotava, que es nuestro. Sigo en pie y con recursos. El día 15 pagué 15 millones de euros por los terrenos del Sur. Ya son míos. Los que me denunciaron querían quedarse con ellos”.

-¿Con 70 años, a qué aspira?

“El del Sur será mi último proyecto. Y a dormir y jugar al dominó. Que trabajen mis hijos”.

-¿Por qué no entró en la operación de Las Teresitas?

“Porque no era lo mío”.

-El debate del estado de la nacionalidad ha sido el de la Ley del Suelo. ¿Le gusta la Ley Clavijo?

“Me gusta. Todavía hay que darle un retoquito, para que haya menos burocracia”.

-También se tambalea la moratoria turística. ¿No hay riesgo de un nuevo desarrollismo?

“¿Cuál ha sido el error más grande que ha cometido Canarias? La moratoria. El dineral que tiene que pagar el Gobierno por parar los
hoteles”.

-¿Qué haría, de ser presidente un día, para crear empleo masivo en Canarias?

“Eliminar todos los obstáculos a las inversiones, a las licencias. Ventanilla única. Como en Estados Unidos: el mismo día te dan la licencia y la pagas”.

-¿Por qué es reaccionario?

“Franco no me hizo nunca nada malo. Y había respeto”.

-¿Y la democracia no le gusta?

“La democracia es buena. Pero el respeto no es el mismo”.

-¿Siempre ha sido gordo?

“De joven era guapito y flaco. Cuando hice la mili, estaba de buen ver. Tengo foto. Lo que menos me gusta de mí es la barriga. Peso 110 kilos, pero soy bueno de boca”.

-Buen cliente de Los Limoneros, su refugio dorado.

“Buen aparcamiento, buena comida, buen servicio, buen sitio. Allí he comido y hecho negocios. Como en casa”.

-Somalí, esa es una palabra de su cosecha.

“Yo al sommelier lo llamo somalí, que es más fácil. También inventé la palabra alquilino, por inquilino. Está mal dicha, pero me gusta. Dije que le iba a vender a Madonna un solar en Los Majuelos y la gente creyó que venía la cantante. Me refería a McDonald’s. En noviembre del 89 le pegué un susto a Francis Leoputre, exdirector general de Alcampo, ya jubilado. Subiendo la escalera delante de mí, le agarré la pierna por la corva y le ladré como un perro, ¡guau! Y no se asustó, se descojonó. La vida hay que tomarla con guasa. No sé lo que es la depresión”.

-Baraje y ponga en la mesa políticos que valore.

“Pedro González, Elfidio Alonso, Ana Oramas, Clavijo… Saavedra, Hermoso. Clavijo es de esa escuela. Yo creo que va a atinar. Tenemos presidente para rato si sabe rodearse de buena gente, y, como decía Pepe Monagas, coge la raya canela. Tiene que tratar a todos por igual, no llevarse de cuentos. Es muy joven y tiene que sacar a las Islas para delante. En Las Palmas los empresarios lo quieren un montón”.

-Vuelva a barajar y cite a políticos nacionales.

“Traté a dos buenos presidentes: Felipe González y Aznar. A esos son a los que el rey tendría que llamar ahora. Porque el problema que tenemos no lo arreglan estos: es como una pelea de herencias, cuando los hermanos acaban a la greña”.

-¿Para usted cuáles son los pilares de la sociedad?

“La Iglesia, el Ejército y la Justicia son las tres patas”.

-¿Qué opina de quienes hablan del duopolio Plasencia-Ambrosio?

“Los que hablan mal de nosotros es porque no nos conocen, como si fuera pecado ser de aquí e invertir en tu tierra”.

-¿Qué imagen cree que da?

“Buena, yo no he hecho mal a nadie”.

-¿Qué sueño no ha cumplido?

“Ir a Argentina, pero tengo miedo a los aviones”.

-¿Dónde pondría la capital de Canarias?

“En La Laguna”.

-¿Cuál es su afición preferida?

“Las vacas. Pero me las robaron. Está pendiente el juicio. Al ladrón lo voy a perdonar, ha pasado mucho tiempo. Es un animal muy noble. Yo hablo con las vacas y ellas me escuchan”.

 

LA MANO

Ambrosio, el noveno de 12 hijos de José y María, dos agricultores de Tejeda, es un personaje de carne y hueso. Recuerda en su léxico y modales, si omitimos el mostacho, al entrañable Pepe Monagas en la versión canónica de José Castellano, con aquella voz aguardentosa. A tal punto que no resisto la tentación de pedirle que narre con la voz fatigada el célebre monólogo con el compadre Regorito, cuando Monagas se desespera navegando a Venezuela sin ver tierra firme: “Saca el napa, Regorito; saca el napa, por Dios te lo pido. Si son islas, nos salvemos; si son cagadas de moscas, ¡que Dios nos coja confesados!”. Ambrosio se explota con el cloquío perfecto de Monagas en ese chiste antiguo que parece hasta alegórico del desgobierno actual, y cuenta, poniéndole a todo ambrosía, que en la mili el capitán Puyol le reprochó una vez, “¡recluta, coja el paso!”, y él tuvo que confesarle que, con permiso del general Machiñena, se había ausentado a ver cómo iban las palas mecánicas de su empresita en el Sur, y le faltaba práctica para el desfile de la jura. Entonces, el capitán, envarado, se dirigió al pelotón: “¡Servir a la patria no es solo venir al cuartel, también es crear puestos de trabajo!”. Y lo disculpó. Hay personajes ambrosianos en Canarias. Personas sin estudios, con una inteligencia natural para hacer dinero, que desprenden bonhomía. Son, a menudo, corpulentos, macizos y rurales como vimos en Bola de sebo de Maupassant, e imponen respeto: ¿puede alguien sin haber pisado una escuela ni leído un libro en su vida hacer fortuna con su empresa durante más de medio siglo? Le sorprende la pregunta y exclama: “¡Yo qué sé!”. Y levanta una mano para que la vea. Con las manos empezó cargando revuelto en una carretilla. Está orgulloso de sus manos. La mano que le dio a Clinton. “Mi dinero me costó”.

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Por qué no me callo. CAMPANA DE CRISTAL

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Palmira, tras ser recuperada por el ejército sirio de manos del Estado Islámico/bbc.com

 

Hace mil años un visir de Oriente Medio hizo una redada de maleantes, pero no los metió en una cárcel, sino en un palacio con las mujeres más hermosas, y, al cabo de dos meses, les dijo, “no les prometo un harén de huríes en un paraíso ultraterreno, sino aquí, así que tráiganme las cabezas de los terroristas y les regalo dos meses más en la gloria de este edén”. El relato me lo hizo Alberto Vázquez-Figueroa, criado entre beduinos y tuaregs en el desierto, al hilo de ‘La barbarie’ –su actual novela- y de esta ola de terror que nos invade de París y Bruselas a Lahore, en Pakistán, donde los asesinos se explayaron en un parque infantil abarrotado un domingo. Le pregunté al coronel Cobo, analista estratégico del Ministerio de Defensa, si el ISIS, Daesh o Estado Islámico (EI) era vulnerable: “Si cae Alepo se llega a Raqqa, y si cae Raqqa, adiós al Daesh.” Las últimas noticias sobre la ofensiva de Bachar el Asad –ese personaje morigerado con solideo papal en sus charcos de sangre, que conviene a la paz, pese a todo- y la aviación rusa hablan de bombardeos indiscriminados y de una avalancha humana hacia Turquía. En la pescadilla que se muerde la cola, a Europa le interesa el asedio del protoestado islámico, pero no sabe qué hacer con los refugiados. Estados Unidos se consuela con su última pieza: el número dos de al Bagdadi, ‘jefe de Estado’ del califato. La buena noticia de la recuperación de Palmira, la milenaria ciudad caravasar de la ruta de la seda, Patrimonio de la Humanidad, es una inyección de moral en la destrucción de vidas y monumentos que infecta Siria desde hace cinco años, hasta este alto el fuego cosmético. Del valioso yacimiento grecorromano sobrevive ileso el imponente anfiteatro, donde  los insurgentes decapitaron al octogenario arqueólogo principal de la ciudad y se dieron una orgía de ejecuciones. Por esa escabechina se ‘salvó’. Dice el historiador Paul Veyne, en su obra sobre Pamira –crisol de las culturas de Mesopotamia, la antigua Siria aramea, Fenicia, Persia, Arabia, en fin, Grecia y Roma– que quien se empecina en conocer solo su cultura se condena a vivir bajo una campana de cristal. La ONU dejó de contar hace tiempo los muertos de esta guerra civil, pero se calcula que ronda el medio millón de seres humanos. Mientras las potencias y sus chamarileros montaban y desmontaban la primavera árabe en la gran retorta, la guerra de Siria ha estado a punto de provocar una guerra mundial. Si esto ya no lo es a su manera.

SUFI

 

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/ ALBERTO VÁZQUEZ-FIGUEROA: “Voy a cumplir 80 años y he vendido 25 millones de novelas, pero estoy arruinado”

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“Europa será musulmana. Ellos se reproducen más rápido”

 

“TENGO LA TUMBA RELATIVAMENTE CERCA Y ME VOY A LLEVAR EL RESPETO DE MIS LECTORES”

“¿CHAQUÉ PARA ENTRAR EN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA? ¡TÚ ESTÁS LOCO!”

“MANOS UNIDAS VA A REPARTIR EN ÁFRICA MIS BANDEJAS CONTRA EL HAMBRE Y LA SED”

“ME CRIE EN EL DESIERTO ENTRE BEDUINOS Y TUAREGS, UNOS MUSULMANES MARAVILLOSOS”

 

Por CARMELO RIVERO

 

Alberto Vázquez-Figueroa, amigo y vecino durante años del Nobel José Saramago en Lanzarote, no pierde el sueño por obtener el visado literario español. Le importa un bledo: “¿Chaqué para entrar en la Real Academia? ¡Tú estás loco!”, reniega este tinerfeño en su casa de Madrid. A punto de cumplir 80 años -en otoño-, el maestro del bestseller español, el aventurero y visionario, siente aún la necesidad de escribir. Después de haber vendido 25 millones de novelas en más de medio siglo de autor insaciable y traducido, lo necesita no solo porque le sigue resultando “divertido” el oficio de “contador de historias” que aprendió con los beduinos en el desierto, sino, sobre todo, porque está arruinado. El paradigma de escritor de éxito, que se ha codeado con Hemingway, Nicholson o su amigo Polanski, y se curtió en los campos de batalla como corresponsal de guerra, desde niño tuvo que forjarse a sí mismo tras el suicidio de la madre y la larga enfermedad del padre turberculoso. Ha dedicado más dinero de la cuenta a inventos con los que quiso hacer prodigios, como sus famosas desaladoras de ahorro de energía y agua barata, y siente que enemigos poderosos han podido con él: “Me han derrotado, lo sé, pero me llevaré a la tumba el respeto de mis lectores”. No es el Quijote luchando contra los molinos de viento, sino alguien enfrentado a Hacienda. Nada menos. “Es el cáncer de la sociedad”, proclama rabioso, y lo acaba de escribir en 368 páginas, junto al drama yihadista, ahora mismo de actualidad en Europa. La barbarie es el título de su última novela.

-¿Entonces, esto es La barbarie?

“Estos salvajes tienen prisa en someternos y Bélgica muestra una gran ineptitud policial. Pronto la mitad de Europa votará a musulmanes y la otra a la ultraderecha, como en Francia, y los partidos tradicionales desaparecerán. Europa será musulmana. Por cada musulmán que tiene siete hijos, hay un cristiano con uno, a lo sumo dos. Ellos se reproducen más rápido. El último refugio del cristianismo será Latinoamérica”.

-¿Cómo era de niño la vida entre beduinos y tuaregs?

“Unos musulmanes maravillosos; los tuaregs daban libertad a las mujeres, que no tenían la obligación de llevarlo. Yo era un niño semisalvaje. Todo lo que aprendí se los debo. Lo de contar historias. Me sentaba con ellos por las noches en torno a la hoguera a oír sus relatos. El más importante no era el más valiente, sino el mejor contador de historias”.

-¿Nada que ver con estos radicales?

“Estos son unos fanáticos financiados por países ricos del Golfo con el techo de cristal. La Meca (Arabia Saudita), a la que peregrinan millones de personas todos los años, está a 80 kilómetros del mar Rojo, transitado por decenas de miles de barcos.Un día se la incendian, como ya ha ocurrido. Una chica española fue detenida en Lanzarote intentando reclutar esclavas sexuales para el Estado Islámico, y una de mis lectoras se fue a Londres y se convirtió al islam y me pidió en un correo que la ayudara a expandir la ‘verdadera religión”.

-¿Rescataría los misiles de la paz en Lanzarote que promovió con Manrique y Zerolo?

“Se me ocurrió en mi novela El anillo verde: un monumento a la paz que nunca se hizo, con dos misiles abrazados, un Scud ruso y un Patriot norteamericano, que están abandonados en un almacén. Sería bueno desempolvarlo bajo el terror actual”.

-¿Qué les diría a Merkel y Cameron?

“Que está bien que se relajen en las Islas por las presiones a que están sometidos. Pero que para arreglar esto no caben preconceptos; hay que partir de cero”.

-¿Su novela es un desahogo?

“Es un alegato periodístico tras los atentados de París, que coincide con los de Bruselas. Me rebelo ante el fenómeno de los refugiados. Europa es insensible con los niños ahogados y está sumida en el desgobierno, como España, que lo estará siete meses más”.

-¿Está cabreado?

“No es para menos. En la novela soy un abogado delincuente. Hacienda es parte de la barbarie. Es el cáncer de la sociedad, nos corroe y corrompe. Ciudadanos honrados pierden, por culpa de Hacienda, la virginidad, cobran en negro y hacen trampas”.

-¿Qué le pasó con Hacienda?

“Me pusieron una multa de casi un millón de euros por una infracción inexistente, alegando que no existía mandamiento judicial para la pensión que yo pasé durante nueve años a mi exmujer cuando se metió a monja. Aporté el documento y el tema está estancado. Mi verdugo en el caso, un tal Buenaventura, jefe del gabinete del secretario de Estado, cayó después implicado en las tarjetas black de Caja Madrid. País”.

-¿Qué le quedan ganas de hacer en la vida?

“Un poco de justicia. ¿Cómo es posible que el agua sea tres veces más cara que el petróleo? El negocio sucio del agua es mayor que el del tráfico de armas. Las empresas embotelladoras, francesas, logran que se corrompa el agua de beber para que no se pueda cocinar con ella. Llevo 20 años luchando. Y cuando vieron que tenía alguna posibilidad, me mandaron a Hacienda”.

-En Coltán abrió la caja de Pandora de esa roca negra.

“Es un mineral imprescindible en la fabricación de móviles y ordenadores. Aviva las guerras del Congo. Fui el primero que habló del coltán y me busqué enemigos. No querían que se hablara del tema, había intereses”.

-¿El hambre es su legado?

“Estoy muy contento con esa novela, porque Manos Unidas va a regalar miles de mis bandejas en el desierto. Las ONG cometen un error. La ayuda humanitaria de cereales no sirve en África porque no hay agua para cocinar, Hay que convertirlo en gofio (como los canarios, bereberes, incas y mapuches) mezclado con agua. Mis bandejas pueden paliar el problema en el Sahel”.

 

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-Con el calor del sol y el rocío de la noche.

“Se me tenía que haber ocurrido hace sesenta años. Es una bandeja metálica negra, que al sol en el desierto coge en dos horas 150 grados de temperatura y puedes cocinar. Por la noche hay mucho rocío, que recogíamos con un platito antes del amanecer para que no se evaporara. Se me ocurrió la solución más sencilla del mundo: practicarle un agujero a la bandeja e inclinarla, y todo el rocío va a un recipiente. Una ong llevó la bandeja a Kenia, al Lago Turkana, y me dijeron, ‘oiga, es estúpido, pero funciona”.

-¿Por qué se crió en África?

“A mi padre y su familia los metió Franco en la cárcel. Lo condenaron a muerte y después nos desterraron a África; yo tenía meses. A la muerte de mi madre, mi padre, del disgusto, pasaría años hospitalizado de turberculosis, y fui a vivir con mi tío Mario en el desierto en Cabo Juby, al lado de Tarfaya. Después estudié buceo con Cousteau”.

-Era un palillo cuando lo entrevisté en La Laguna.

“Todos los buceadores éramos unos palillos, estábamos todo el día debajo del agua, y en el 57 todavía no había traje de neopreno; buceábamos a cuerpo serrano”.

-¿Cómo era el comandante en la distancia corta?

“¡Uff! Tenía un mal carácter del diablo, pero era un militar justo. No daba el título de profesor a quien no tuviera sangre fría; se ahogaba mucha gente haciendo submarinismo. Fue mi maestro”.

-Hombre rana en Ribadelago. ¿Cómo fue?

“Apocalíptico. Enero del 59. Traté de olvidarlo y lo borré de la mente. 140 y pico muertos. Yo era el jefe del equipo que rescató brazos y piernas del lago Sanabria, un lago helado. Nos meábamos encima para calentarnos en los trajes de goma. La presa había roto y arrasado ese pueblo de Zamora de noche. A los cincuenta años volví para un documental de televisión y me emocioné. Le pedí parar a Agustín Remesal y sonaron las campanas tocando a muerto. Fue una experiencia paranormal”.

-¿Es verdad que inventó drones para náufragos?

“Los Serviola-SB. Los menciono en mi novela Medusa. Pequeños submarinos o barcos de superficie sin tripulación, con una lancha neumática para el rescate. Funcionan con pilas de litio. ¿Cuál es la paradoja? Que me los quieren comprar los traficantes de drogas”.

-Siempre le gustó “navegar con bandera de pendejo”, como dicen en Venezuela.

“Sí, dar la vuelta al mundo. Una vez me aventuré en un barco de vela. En África he vivido veintitantos años y en Sudamérica, catorce. También en la Polinesia. He navegado mucho. No eres de ningún sitio, sino de todos”.

-En su despacho, las fotos recuerdan amores y guerras.

“Ocho, nueve guerras y revoluciones, como corresponsal de Destino, La Vanguardia y TVE. La de Chad, en los 60, fue la más dura. En Bolivia, a 4.000 metros te daba soroche, te dolía la cabeza y encima te pegaban tiros. Cubrí las de Guatemala, Ecuador, Guinea Conakry… La de Santo Domingo, en el 65, fue una guerra de Gila; era por la tarde-noche, se sabía a qué hora iba a empezar, y la gente preguntaba, ¿oiga, van a disparar hoy o no? Me dieron un tiro en una pierna en la batalla de Puente Duarte. Llegué al hotel sangrando. Me hirieron en la pantorrilla, pero con la adrenalina ni me enteré”.

-¿Ha tenido mucha baraka en la vida?

“Lo único que he sido es eso, un superviviente nato con mucha suerte”.

-¿Qué ha sido de sus compañeros de batallas?

“Muchos han caído por el camino. Miguel de la Quadra Salcedo está pachucho. Para lo que ha sido ese hombre maravilloso, fuerte y valiente, que escuchaba pasar las balas sin inmutarse, me dice el otro día, ‘ay, Albertito, estoy acojonado’. Le habían operado de corazón y puesto prótesis en una cadera. Era muy particular: se quedaba dormido, y le gritábamos, ‘¡Miguel, Miguel, que vienen los malos!’, y él frito. De pronto, se ponía de pie y salía como si le hubieran metido un cohete en el trasero”.

-¿Al cabo de un fecunda carrera, cómo tiene las arcas?

“Voy a cumplir 80 años, he vendido 25 millones de novelas, pero estoy arruinado. Por haberme metido a redentor y haberme enfrentado a gente poderosa. Es el precio que se paga. Podía haberme quedado escribiendo libros tranquilamente, pero me volqué en proyectos como las desaladoras y pisé intereses”.

-Tras lograr ser un escritor de éxito, se busca la ruina.

“Cuando quise ser corresponsal de guerra sabía que me exponía a que me pegaran un tiro. Cuando ya era un escritor famoso, decidí hacer cosas no para mí, sino para los demás. Y al final me han derrotado, lo sé, que les den morcillas. Nadie se lleva a la tumba el dinero que ha robado. Yo tengo la tumba relativamente cerca y me voy a llevar la honradez y el respeto de mis lectores. Mis hijos me han salido todos buenos, pero no les podré dejar dinero. Quién sabe si se hubieran echado a perder”.

-¿El éxito se le resistió?

“Tardó relativamente. Empecé a los 16 y llegó a los 40”.

-Con Ébano, que cumple 40 años de su edición.

“Sí, con Ébano”.

-Quiso llevar al cine Ciudadano Max, con Robert Mitchum en el papel de Maxwell.

“Cierto, pero la novela era muy mala. La muerte del magnate en aguas canarias sí era interesante”.

-Hombre de cine, ¿ha sido un seductor?

“En realidad, nunca lo he sido. Con 28 años, me traje a la Península un Panhard et Levassordeportivo blanco. He hecho veintitantas películas con los mejores actores y actrices. Ahora quieren rodar en las islas, donde es muy rentable, Fuerteventura y Garoé. Y he sido siempre muy sincero con las mujeres: yo soy un golfo, no soy fiel ni a mis libros, porque muchos no se lo merecen”.

-¿Cuándo se enamoró de escribir?

“Desde pequeñito en el desierto. Lo único que podía hacer era leer novelas de Julio Verne, Joseph Conrad, London, Stevenson, Kipling…, y decía, yo quiero ser como estos: escritor. Más que escritor, he sido un contador de historias, y cuando me estén enterrando diré, un momento, que se me olvidó contarles algo”.

 

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-¿Qué le dicen sus lectoras?

“Que las cojo en la cama y no las dejo dormir”.

-¿Con cuántas (lectoras) se habrá acostado así?

“Eso no se dice”.

-¿Cuál es de todas sus novelas su favorita?

Tuareg. Y Cienfuegos, que quieren llevar a la televisión”.

-¿De cuántos libros reconocidos es padre?

“De noventa y tantos. No se cuentan ni las novelas ni las mujeres”.

-¿Está en forma?

“No estoy enfermo. Nunca lo he estado. Solo tomo, cada cierto tiempo, medio alka-seltzer. Voy a ser el muerto más sano del cementerio”.

-¿Cómo recuerda a los suyos, a su tío, a su abuelo?

“Mi abuelo José Rial era el farero de Lobos. Ahora estoy escribiendo la historia de la familia, de él, del faro, del tío José Antonio, que fue un padre para mi hermano en Venezuela, como mi tío Mario lo fue en mi caso”.

-¿Es amigo de escritores?

“No me trato con escritores, gente aburrida. Sí, con los extranjeros, con Frederick Forsyth, Ken Follet o Dominique Lapierre. Forsiyth y yo éramos los mimados de Plaza y Janés, los que más vendíamos, no había celos entre nosotros. Chacal o Los perros de la guerra son dos grandes novelas suyas. Un día comiendo en Casa Lucio se me acercó un joven y me dijo que desde los 14 años me leía y quería ser corresponsal de guerra y escritor como yo. Ese discípulo es un gran autor: Arturo Pérez Reverte”.

-¿Qué es lo mejor de escribir?

“Escribir. Lo divertido es escribir. Y olvidar. Cuando rodábamos Océano en Lanzarote, Giovanni Bertolucci, el productor, llegó tarde al almuerzo. ‘Perdona,la escena de la muerte de Rogelia me ha llevado tiempo’. Y le pregunto, ¿por qué has matado a Rogelia? Y él me recuerda que Matías Quintero la mata en la novela. Lo había olvidado. Lo divertido es escribir y olvidar”.

-¿Qué novela escribió más deprisa?

El perro. En un fin de semana. Llevada al cine con éxito”.

-¿Cómo quiere que le recuerden?

“Como el hombre de la bandeja”.

-¿Cuál es la fórmula de un bestseller?

“No existe. Es un misterio, como me pasó con Ébano. ¿Quién me iba a decir que la saga de un pastor gomero, como Cienfuegos, iba a vender millones de ejemplares? Ahora quiero escribir cómo será el mundo dentro de cinco años, porque esto va deprisa, como la caída de una piedra. El mundo que viene será menos divertido que el que dejo atrás”.

EL VAMPIRO

Cuando afirma aquí que nunca se pone enfermo, no está gastándonos ninguna broma. Hace casi cincuenta años, mientras escribía uno de sus primeros libros, La ruta de Orellana, sufrió en la Alta Amazonia de Ecuador la mordedura de un murciélago vampiro en la muñeca derecha. Esa noche dormía al raso cerca de Papallacta, un pueblo intrigante para la ciencia, porque sus habitantes tienen una salud de hierro y son longevos. “Desde entonces, no sé lo que es ir al médico”. Los laboratorios Pfizer, bien informados de la insólita inmunidad del escritor canario, le pagaron generosamente para que les diera una conferencia y una muestra de su sangre tras el encuentro con el murciélago hematófago. “Piensan sacar alguna vacuna, un sustituto del sintrom”.

Vázquez-Figueroa da el perfil del mito del Drácula de Stoker, es alérgico a los ajos. “Si pruebo algo que lo contenga, sufro vómitos aparatosos de sangre, hemorragias catastróficas”, como quedó constancia en el vestido estampado de la actriz Emma Penella durante una cena. El mar -que le dejo sordo de un oído-, la selva y el desierto le rondan siempre en la cabeza. Si duerme del lado izquierdo, piensa cosas, y del lado derecho las imagina. No quiere que lo entierren boca arriba, porque nunca ha logrado dormir así.

 

Alberto Vázquez-Figueroa: “Europa será musulmana. Ellos se reproducen más rápido” publicado por →29 marzo, 2016

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EL REPOSO DE LOS GUERREROS

 

angela merkel y david cameron

 

MERKEL Y CAMERON, LAS DOS CARAS DE EUROPA, DESCANSAN EN CANARIAS

Libran dos batallas decisivas: la canciller alemana, la crisis de refugiados, y el premier inglés, la amenaza del Brexit

 

Merkel y Cameron, que descansan en familia esta Semana Santa en La Gomera y Lanzarote, respectivamente, polarizan toda la atención en la actual encrucijada de Europa, abatida por la crisis, los refugiados y los atentados yihadistas, como el pasado 22M. ¿Con qué estado de ánimo vienen la canciller alemana y el primer ministro británico? Los dos políticos conservadores se la juegan a la vuelta de la esquina, como si aquí guardaran descanso antes de librar la batalla final.

Todos coinciden en que este es uno de los períodos más críticos del proyecto europeo tras la II Guerra Mundial. No cambiaron de planes y viajaron, como tenían previsto, a la RUP canaria pese a los atentados de Bruselas. Y quizá han hecho lo correcto, pero no faltará quien se los reproche.

Una Merkel menguante en las urnas que se erige en la ‘papisa’ de los refugiados, ha perdido cierta jerarquía en las cumbres de la UE. La dama de hierro usa ahora guante de gamuza. Y Cameron, trágicamente uncido a la condena del ‘Brexit’ –la hipotética salida de Reino Unido de Europa- si pierde  el plebiscito del 23 junio, sabe que está ante la mayor decisión de su vida. Y tiene con él a la City.

Representan las dos caras de la UE, la que empuja hacia dentro y la que empuja hacia afuera, son el mito romano del dios Jano, y ambos distan de gozar, en estas horas bajas del club, del prestigio de los líderes históricos del sueño europeo de la paz del pasado tras la última gran guerra. Es otra Europa, que sale noqueada de una crisis económica pavorosa, con millones de parados, y apenas rastro de sus más nobles ideales.

Quienes arriben del infierno sirio a partir de ahora a las islas del Egeo serán expulsados a Turquía, único filtro del éxodo, que agita un debate social entre cierta indiferencia de los gobiernos ante los cadáveres de niños y adultos.

Europa es un volcán y cae por un barranco. Dos paisajes coherentes para estos dos líderes. Merkel y Cameron vienen a las islas (como sus compatriotas, nuestros mejores clientes) a hacer terapia, a cargar pilas. La mujer que lleva una década en el poder y llegó a ser la más poderosa del mundo (según la revista Forbes) sufrió el día 13 un preaviso electoral a su Unión Demócrata Cristiana (CDU) en tres länder donde la ultraderechista y euroescéptica Alternativa para Alemania (AfD), que lidera la xenófoba y locuaz Frauke Petry, trata de replicar en Alemania lo que Marine Le Pen (Fuerza Nacional) encarna en Francia. Era el primer test de islamofobia tras la política de brazos abiertos de Merkel a la marea humana de Oriente Próximo. Los ‘tumultos sexuales’ de Nochevieja en Colonia avivaron el rechazo.

¿Merkel se ha humanizado? Timonel antipática de la crisis con su fiel escudero Schäuble –ministro de Finanzas-, implantó la austeridad a machamartillo y confrontó con Grecia hasta avergonzar a su compatriota Günter Grass en aquel poema (‘La vergüenza de Europa’) en defensa de Grecia obligada a beber de la copa de cicuta. Pero ya no es la que era.  Tras nuestro 20D, sirvió de fugaz ejemplo a quienes preconizaron sin éxito una gran coalición, dada su alianza con el socialdemócrata Sigmar Gabriel.

Mientras ella y su esposo, el catedrático de Físicoquímica Joachim Sauer, hacen senderismo por tercera vez en La Gomera, Cameron y su esposa Samantha y sus tres hijos (perdieron en 2009 al cuarto, que era el mayor) también repiten visita a Lanzarote y parecen preferir la playa. El premier tory, que no es ajeno a la crisis de refugiados y la cruzada yihadista, ha venido a Lanzarote, a la paz de Saramago, que sirvió de inspiración al Nobel, y  al ‘centro del mundo’ del locuelo Houellebecq, a poner los calderos al fuego de la crisis, la seguridad y los populismos que aterran al continente.

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/JOSÉ SEGURA: “Pedro Sánchez sufre un acoso ignominioso en el PSOE de los barones y la baronesa”

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Fotos: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

 

A muchos compañeros diputados les daba vergüenza en el aeropuerto de Barajas decir al taxista, ‘lléveme al Congreso, y se quedaban en cualquier esquina de Madrid”. José Segura Clavell retrata así el descrédito social de la política. El veterano parlamentario socialista vive otra vida desde enero (“juego al frontón, nado, voy al gimnasio y cojo la bicicleta”); dejó atrás el escaño y ahora, como experto en materia energética y transportes, colabora “con fundaciones y grupos académicos que valoran mi rodaje y formación”.

Cierra un ciclo de casi 40 años de experiencia política (presidente del Cabildo, alcalde de La Laguna, senador, diputado y delegado del Gobierno) con fama de trabajador estajanovista. Se marcha tras ver nacer la democracia en su país y en algún otro, como Rumanía en calidad de observador, de intervenir en la cumbre del cambio climático de Copenhague, o de estrechar la mano a Gorbachov y Mandela. Ha sido portavoz del PSOE, en asuntos claves de las últimas décadas, y en algún caso ha votado un “no” respondón contra ciertos poderes fácticos. Florentino Pérez nunca le perdonó que se opusiera a la indemnización millonaria por el proyecto Castor.

Puerta con puerta, se fraguó entre él y Pedro Sánchez una amistad de años de despachos colindantes, que trajo al líder del PSOE a Tenerife con su familia y los llevó a promover juntos algunas enmiendas de ley, como la del sector eléctrico, o a compartir confidencias que hoy llevan a Segura a salir en defensa de su amigo, “acosado ignominiosamente por los barones y la baronesa”. Segura se apea de la política, a los 71 años, con cinco tomos de memoria sobre su gestión en la pasada legislatura y lamenta, en esta entrevista, que su propio partido en Canarias no lo escuche. “Quiero rendir cuentas ante la ejecutiva regional y no me han dejado hacerlo”.

-¿Qué quiere decir, que su partido pasa de usted?

“Que lo he intentado, tras militar desde los años 70, sin éxito. Ni siquiera han acusado recibo. Siento la frustración de que mi propio partido no me haya dejado explicarme, salvo algunas agrupaciones locales. Ningún diputado hace una memoria de gestión como este cura que está aquí. Se ha degradado la calidad política. No se trabaja”.

-¿Entonces, es la pereza uno de los pecados capitales?

“Hay vagos en la política canaria y en la española. He visto en las Cortes gente que dedica más tiempo a los pasillos y al bar que a la actividad parlamentaria. Hay mucho vago en política que habla cínicamente de regeneración y no rinde cuentas. Y debería ser una obligación con rango de ley”.

-¿Usted se ha ido por mor de la regeneración?

“Era un compromiso familiar anterior. Pero, en mayo de 2010, Zapatero regresó de Bruselas con las malas noticias de la crisis y continué porque no soy un cobarde. Íbamos a sufrir una paliza electoral. Ahora me he ido con cero euros de indemnización y la pensión de profesor titular universitario de Física. Hay mucho de boquilla con la regeneración. En el 83, cuando accedí a la presidencia del Cabildo, el notario Cruz Auñón se me quedó mirando asombrado. Me presenté para hacer una declaración voluntaria de bienes, sin que nadie me lo pidiera”.

-¿Podemos y Ciudadanos traen la decencia a la política?

“No, no. Yo creo que algo aportarán, pero objetivamente desde el 21 de diciembre los parlamentarios están cobrando 3.000 euros netos de sueldo y 1.400 de dietas para comer y quedarse en el hotel o en la pensión de la Paca. Si se disuelven las Cortes en mayo, habrán cobrado cinco meses sin producir, porque la vida parlamentaria con un Gobierno en funciones es de perra chica”.

-¿Qué piensa de Sánchez el diputado que ha estado más cerca de él?

“Teníamos los despachos pegados. En la anterior legislatura iba de 11 por Madrid y entraron 10; conseguí una plaza para el PSOE en el Consejo de Seguridad Nuclear, para Cristina Narbona, se corrió la lista y Pedro Sánchez accedió al Congreso. Siempre me asombró su fortaleza de carácter, su confianza en sí mismo. Pedro Sánchez sufre un acoso interno sin precedentes en la historia del PSOE. Nunca al secretario general han osado acosarlo ignominiosamente como lo han hecho los barones y la baronesa, que se han endiosado. Pese a ello, su obra maestra es el pacto con Ciudadanos”.

-¿Habrá elecciones?

“Me fastidia pensar que sí por la altanería de Iglesias y la corrupción del PP. No descarto a independientes avalados por Podemos en un Gobierno de Sánchez”.

-¿A quién se parece más, a Felipe González o a Zapatero?

“Pedro Sánchez se parece muchísimo a Pedro Sánchez”.

-¿Hay vida tras de la política?

“¡Es una vida maravillosa! Es como si hubiera rejuvenecido 25 años. Trabajé como un jabato”.

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-Muchos miden su eficacia por el ranking de preguntas.

“Ese es el recurso de los diputados inertes; se creen que eso es trabajar. Me hace mucha gracia cuando les veo presumir de preguntas que les redactan los auxiliares, y con el mismo formato formulan 4.027 a otras tantas partidas presupuestarias. Un engaño más a los ciudadanos. Me gustaría saber qué diputado ha sido ponente de 42 leyes como yo”.

-Usted habló en Copenhague. ¿Los canarios debemos estar preocupados por el cambio climático?

“Me dolió como canario el silencio de nuestro Gobierno autónomo sobre este tema. Lo vamos a sufrir; es una de las comunidades más afectadas. Adán Martín, al que yo quería mucho, reunió a expertos, pero Canarias está dando muestras de una ignorancia inconcebible. La comisión mixta Congreso-Senado que presidí escuchó a 150 expertos, como Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental IPCC, Premio Nobel de la Paz. Ese informe que llevé a la cumbre de Copenhague en 2009 es de lo que más orgulloso me siento”.

-¿El Plan Canarias fue un bluf?

“Me lo encargó Zapatero, lo aprobó el Consejo de Ministros aquí, en las Islas, y se publicó en el BOE. Ese denostado plan sigue siendo total y absolutamente válido. Cayó en el olvido por la irresponsabilidad de importantes dirigentes canarios. Soria lo ninguneó y Paulino se inhibió. Eran socios. No consigo entender que no haya sido una bandera del Gobierno, el Parlamento y mi partido. Se dejó morir. Madrid diría: si los canarios no abren la boca, a vivir que son dos días… Lo ridiculizaron porque Zapatero lo cuantificó”.

-Habló de 25.000 millones en 10 años.

“Eso era orientativo y no justifica su olvido. Es un ejemplo más del bajo nivel político de las Islas”.

-¿Cree que la culpa es de los dirigentes canarios?

“No es un hecho aislado. En los 90, el Gobierno y el Parlamento de Canarias tomaban la iniciativa en el REF y ahora no. El portavoz socialista Augusto Brito y el que suscribe elaboramos las leyes fiscal y económica del REF y se aprobaron en Madrid. Ahora, al tener que modificar el REF por imperativo de la UE, el drama es que el Gobierno canario ha sido incapaz de elaborar las dos leyes de nuevo y ha ido a llorar a Madrid. Negoció la parte fiscal con Montoro, que la degradó de ley a real decreto ley, bajando el REF de categoría, y la parte económica sigue sin hacerse. No engañemos a la gente. Me niego a aceptar esta pérdida de reivindicación”.

-¿Teme, como Clavijo, que vuelvan pateras y cayucos?

“Tengo la absoluta convicción de que será así y con mayores dosis de gravedad. Ahora en Níger, Mali, Burkina Fasso, Nigeria… está Al Qaeda del Magreb y la gente huirá hacia donde pueda. No son mercancía peligrosa, sino seres humanos. Vinieron 50.000. ¿Cuántos habrían muerto sin los radares del SIVE? Guardo recortes con declaraciones salvajes de políticos xenófobos de Canarias. Un alcalde me dijo, “sácame estos negros de aquí”. Eran un contratiempo turístico. Tampoco soportaban los cayucos flotando en la bahía”.

-¿Hasta qué punto habrá “mayores dosis de gravedad”?

“Fui uno de los ponentes de la Ley de Seguridad Nacional, y tuve acceso a informes de los servicios de inteligencia que me llevan a pensar que aquí se pueden dar todos los riesgos. Ya se preveían flujos de seres humanos, como estamos viendo en Europa”.

-¿Qué Europa nos espera?

“La UE puede desgajarse, tras el referéndum en Reino Unido, y sufre el auge de potentes partidos xenófobos, como acabamos de ver en tres landers de Alemania. Conocí a Merkel en La Gomera con su marido, Joachim Sauer; ha tenido una actitud digna con los refugiados. Veo riesgo de gobiernos totalitarios a la vuelta de la esquina. El radicalismo en la izquierda trae consigo, según un principio de la mecánica, el radicalismo en la derecha. En España, el bipartidismo era un logro de la democracia, el equilibrio de centro, y al quebrar brota una confrontación a muerte. Visité en Estrasburgo el cuartel general del Eurocuerpo. Europa se ha dormido en defensa y seguridad y tiene problemas fronterizos. España los tiene con cinco países, y en Ceuta y Melilla no están claras las aguas territoriales”.

-Esa fue otra promesa de Zapatero a Canarias que quedó en agua de borrajas.

“Yo fui ponente y me pregunto por qué Canarias abandonó la reivindicación de sus aguas. En tiempos de Zapatero se trazó la línea poligonal cerrada de las Islas. Y el paso siguiente era elevarla a la Organización Marítima Internacional de la ONU. No se hizo”.

-¿Había mafias en el sur de Tenerife?

“Había dos bandas de delincuentes extranjeros que se repartían el territorio y asaltaban polígonos industriales en Tenerife y Gran Canaria. En una ocasión, la de Gran Canaria actuó en Tenerife y la de aquí le mató a unos cuantos integrantes y los tiró por un barranco. Hubo un crimen de un matrimonio británico obra de sicarios y la detención del general croata Gotovina, perseguido por genocidio”.

-¿Lamenta haber ahogado la vocación científica por la política?

“No me arrepiento. Ahora leo un libro colosal: Termodinámica de la vida. Yo había derivado hacia aspectos prácticos: cómo producir frío en el Sáhara con placas fotovoltaicas en el techo de la nevera. Ese tipo de aplicaciones”.

-¿Qué le pasó con Florentino Pérez?

“Como portavoz socialista en la Comisión de Industria, me opuse a la indemnización de 1.350 millones de euros a Escal UGS, participada por él (ACS), tras el fracaso del proyecto de gas Castor, y propuse en mi partido votar en contra en el Congreso. Nadie me pudo toser. Votamos en contra”.

-¿Recibió presiones?

“Me lo reservo. Fue de las cosas más tristonas de mi vida parlamentaria”.

-Usted es culé.

“¿Y qué tiene que ver una cosa con la otra? No mezclemos a Juana con la hermana. Soy culé de toda la vida, pero ninguna animadversión hacia
Florentino. Soy culé desde los tiempos de Ramallets. Admiro la Masía de Pedrito, Messi, Piqué… Piqué, el del Periscope, al que conozco, es un tipo inteligentísimo, amigo de Zuckerberg. Cuando deje el fútbol se dedicará a las nuevas tecnologías.”

-¿Cómo se frena la corrupción?

“Hay un enorme descontrol interno en los partidos. ¿Por qué nadie comprobó el currículo falso de Luis Roldán? La primera vez que yo fui en una lista electoral dije que era profesor universitario de La Laguna y nadie en el PSOE me pidió un certificado”.

-¿Besteiro o los ERE se deben a esa falta de vigilancia?

“Si hubiera algo en Besteiro se habría detectado con los filtros que reclamo. Los cargos públicos socialistas deberíamos comparecer cada seis meses ante un comité ético ad hoc del partido para que aflorara todo”.

-¿Su Cataluña tiene solución?

“Gumersindo Trujillo era el principal federalista de la universidad española. La última vez que lo fui a ver al hospital me pidió que le rescatara su intervención en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Al aterrizar en Madrid, había muerto. Tengo su texto, España Estado federal. Ahí está todo lo que hay que hacer”.

-¿Cómo se presenta el Congreso regional?

“López Aguilar parece que aspira a la secretaría general. Me identifico con personas muy dignas que no forman parte de ningún lobby interno y que prefiero no señalar”.

-¿Qué aprendió de Galván Bello?

“Que los enfrentamientos baldíos no merecen la pena”.

-¿Qué estadista le dejó huella?

“Me impresionó Gorbachov explicándonos a los miembros de la Comisión de Exteriores la perestroika. Y me impactaron Allende y Mandela, al que visité emocionado en su despacho de presidente en Sudáfrica y nos preguntaba por Europa”.

-Usted era cercano a Zapatero. ¿Se ha sido injusto con él?

“Sí. Hay que tenerlos bien puestos para lanzar las políticas de igualdad que él lanzó, como el matrimonio homosexual o el aborto, enfrentándose a los obispos”.

-No lo nombró ministro. ¿Fue una decepción?

“No. Él nunca me lo prometió”.

-De alcalde lagunero hizo un pacto que recuerda al Congreso actual.

“Fue de cuatro fuerzas y duró dos años. A Saavedra y a mí nos pusieron la moción de censura a la misma hora y nació CC”.

-Corredor de fondo tituló uno de sus libros.

“Lo he sido toda la vida. Yo tengo mucha metralla. Y, ojo, voy a ser una voz analítica y crítica en mi partido en Canarias, que padece un empobrecimiento intelectual. Quiero ayudar a despertar conciencias dentro de un PSOE canario adormecido. Me he retirado de la política, pero no del análisis de temas como la Ley del Suelo, que me parecería una barbaridad si se convierte en una máquina de planes parciales a determinados promotores en municipios importantes que carecen de planeamiento. A mí eso no me gusta”.

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EL DURO DE PLATA “A mi padre le encantaba el mar y aquel domingo dejamos al gobernador en una casa a la que iba y nos fuimos los dos a la playa de Martiánez. Mi padre estaba contento porque yo había aprobado el ingreso de bachillerato”. Recuerda aquella excursión a los 9 años, porque el padre, José Segura Ramírez -de la Aldea de San Nicolás de Tolentino y afincado en Tenerife desde corta edad-, policía armada del parque móvil, era chofer del gobernador y ese día le pidió si podía acompañarles su hijo en la habitual escapada dominical al Puerto de la Cruz. Segura dice que su padre no lo conoció de político, pero que él -que tiene una hermana y es padre, a su vez, de tres hijos con Marina, su esposa, y abuelo de tres nietos- heredó, si bien no su pelo, sí un sentido y un sentimiento: “Me dio una gran humanidad”. Había estado más de un año en Fyffes porque unos falangistas lo sorprendieron mirando un cartel sindical por fuera de la Plaza de Toros el 19 de julio del 36”. Fue el gran amigo de mi vida. Lo quise muchísimo y me acuerdo de él todos los días”. Murió muy joven, a los 54 años (su esposa, Pilar Clavell, catalana, vivió hasta casi 90). De pronto, empezó a envejecer prematuramente, arrasado por una senilidad precoz. “Yo creo que los años de posguerra y los cigarros acabaron con su vida. Aquel día era el hombre más feliz del mundo paseando con su hijo. Y don Carlos me regaló un duro de plata por el aprobado”. El gobernador era Carlos Arias Navarro.
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Por qué no me callo. GOBIERNOS PARALELOS

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez /revistagq.com

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez /revistagq.com

 

Aquí cada cual se gobierna a su antojo. Existe la tentación de los gobiernos paralelos. Hágase un gobierno a la sombra mientras tarda el de verdad. “A veces fulgurece”, decía Neruda. Si España se olvida de formar gobierno, esos lobbys se pondrán las botas. Juegan con fuego los gobiernos convencionales cuando se demoran tanto y dejan un gobierno en funciones que es como el gato de Schrödinger, que está vivo y muerto a la vez. Los partidos pierden el tiempo y pierden el oremus; siempre alguien termina gobernando con o sin gobierno. Hoy de nuevo la tribu toma el poder y cada gallo manda en su corral. Twitter, por ejemplo, es un gobierno paralelo mundial que cumple diez años de mandato. Una década de aquel tuit tan poco ingenioso del fundador Jack Dorsey: “creando mi twitter”. Estos héroes de la aldea global fundan sus gobiernos urbi et orbi y se pavonean por encima de la ley con su almacén de tuits en el Big Data como si llevaran un revólver en la cartuchera. El parlamento de hoy es la red, de la que procede la última camada de políticos españoles. En la crisis sin gobierno, España se gobierna en Twitter, entre otros capitolios, donde se mandan recados Pablo Iglesias y nuestro huésped Pedro Sánchez, y a veces es noticia el apagón de Errejón para que se note el cabreo. Hemos pasado de la alta política encastada en los cruces de la Transición a un esnobismo de chisgarabises bailando el Twist. Hasta que cuaje y se haga nueva arqueología. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, sentenció Monterroso en la gran prehistoria de los 140 caracteres. Obama, que pisa Cuba con una palabra –deshielo- tras una perífrasis de medio siglo de desencuentro, es autor de uno de los tuits más replicados (“Four more years”), con la  noticia de su reelección. Y ahora hay una guerra de hashtags a favor y en contra de Lula camisa roja, un cierto agiotaje de jueces y políticos retuiteados a la greña. Merkel y Cameron harán las Canarias en Semana Santa con Europa y Twitter en llamas por el acuerdo sonrojante de los refugiados y aparecen flotando dos cadáveres infantiles como dos pajaritos azules caídos del cielo en el mar Egeo. Pero en nuestras cumbres, don Nicomedes Carballo, 80 años, el último cabrero de Izaña, le dice a Norberto Chijeb: “Yo aquí lo tengo todo, no hay crisis, ni jaleo, solo trabajo”. Y ahora vas y lo tuiteas, como dice José Mota.

Nicomedes Carballo Fariña, el último pastor de Izaña/FRAN PALLERO

Nicomedes Carballo Fariña, el último pastor de Izaña/FRAN PALLERO

 

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/José Carlos Mauricio: “El mayor error político de las Islas fue la ruptura de Coalición Canaria”

José Carlos Mauricio

José Carlos Mauricio

 

Por CARMELO RIVERO

De niño, prefería el color verde, pero si ha de escoger entre el rojo o el amarillo, el político de Gáldar no lo duda: “Rojo, sin ánimo de revancha”. El día que Carrillo hizo público en rueda de prensa que aceptaba la Monarquía y la bandera, en la foto está José Carlos Mauricio sentado a su derecha. Era el miembro más joven del comité ejecutivo del PCE, que acababa de reunirse bajo el ruido de sables por su legalización, y él había sido el encargado de dirigir -“me tocó ese turno por casualidad”- la fase más crítica del cónclave comunista, en la que Carrillo le dice, “dame la palabra”, y anuncia a sus miembros el giro que hay que dar para saltar por encima de la historia y abrazar la democracia. Mauricio ahora va a cumplir una década alejado de la política y escribe sus memorias. En noviembre cumple 75 años. Vienen nuevas elecciones, le dice el olfato al exportavoz de la era dorada de Coalición Canaria (CC) en Madrid con cuatro diputados. Sigue considerando necesario un partido nacionalista ‘fuerte y unido’, cuya bandera, ‘aún más que el Estatuto, es el REF’, afirma el exconsejero de Economía y Hacienda.

-¿Pasó al retiro o a la reserva?

“Yo me retiré de la política totalmente. He tenido encuentros informales con Paulino y Clavijo, aunque estoy desvinculado del partido. Hace casi diez años perdí mis últimas elecciones, Saavedra arrasó, pero lo que me retiró fue la muerte de mi mujer de cáncer. Me quedé tocado. Me salvó escribir. Yo empecé de periodista”.

-¿Va a haber elecciones?

“Sí. Y si el PP se estanca, Rajoy se irá, y gobernará con el PSOE y Ciudadanos (C’s). ¿Eso reforzará a Podemos en la oposición? Según Andreotti, estar ahí es lo que quema”.

“Los canarios fuimos débiles en la primera Transición y lo somos ahora en la segunda”

-¿Y qué va a pasar en Canarias?

“El mayor error político de las Islas fue la ruptura de CC. Por las luchas de poder entre Gran Canaria y Tenerife. En una década, desde mediados de los 90, el final de González y la etapa de Aznar, nos hicimos fuertes en la debilidad: convenios, planes de empleo y educación, financiación y REF. Llegamos a tener cuatro diputados en Madrid y dimos un vuelco a las relaciones Canarias-Estado. Fuimos débiles en la primera Transición y lo somos ahora en la segunda”.

Foto histórica. Mauricio, a la derecha de Santiago Carrillo, que a su izquierda tiene  a Marcelino Camacho, en la rueda de prensa a raíz de la legalización del PCE./Foto Archivo ABC

Foto histórica. Mauricio, a la derecha de Santiago Carrillo, que a su izquierda tiene a Marcelino Camacho, en la rueda de prensa a raíz de la legalización del PCE./Foto Archivo ABC

 

-¿Tiene porvenir el nacionalismo?

“Es necesario, por eso fui uno de los fundadores de CC. Pero, tras más de veinte años en el poder, se ha degradado, y es una pena, hay gente joven y capaz de hacer un partido progresista y solidario, no tan conservador e insularista, cuya prioridad sea un plan contra la pobreza. Definamos qué nacionalismo. Nuestro fuerte es el REF, más que el Estatuto. En el preámbulo del decreto de Puertos Francos, de 1852, está el germen de todo: la lejanía y la insularidad. Hay que llenar de contenido nuestro hecho singular, recogido en la disposición adicional tercera de la Constitución. Somos distintos por distantes y ustedes no se enteran, le dije a Aznar. Y me dijo, ‘ah, ¿entonces lo que defiendes es un nacionalismo geográfico?’ Y tenía razón. La fórmula de Gobierno nacionalismo-PSOE me gusta. Pero el PSOE también tiene que refundarse y el nacionalismo debe ser uno. De eso escribo ahora en Los caminos del futuro”.

-¿Usted ve reconciliándose a CC y NC?

“O se unen o los dos van al precipicio por separado”.

-Investidura fallida, un hecho insólito. ¿Hay remedio?

“Estamos en la segunda Transición. Yo viví la anterior y también eran cuatro partidos. Ahora son tres con PSOE-C’s. La crisis económica devino en política y la democracia española está enferma de corrupción, con una Constitución envejecida y el poder mediático alineado, sin su función crítica. La experiencia histórica demuestra que estas transiciones o se hacen desde el centro o acaban mal. ¿Qué sería lo ideal? Un gobierno PSOE-C’s que se apoye a ratos en Podemos y a ratos en un PP reformado. Están el Suárez, el González y el Carrillo. Pero sobra Fraga”.

-¿Este es un partido a dos tiempos?

“A cuatro, como en baloncesto, con elecciones incluidas. Hemos asistido al teatro de los insultos. Ahora, los partidos van a estar pegados a las encuestas. Si Rajoy no se va, que se cuide de que un Bruto de Galicia no conspire contra él en los idus de marzo, como en el Julio César de Shakespeare. Ese Núñez Feijóo no es un producto televisivo fabricado en Madrid, es un político de talla.Si el PP se reforma, se come a Rivera”.

-¿Qué no tiene Iglesias que sí tenía Carrillo?

“Altura de miras y generosidad. Como Suárez, que venía del Movimiento. “¡Qué suerte no tener mayoría absoluta!”, me dijo Suárez, “para poder pactar con la izquierda sin que Fraga me coma”. Iglesias empezó bien, transformando el 15M en un partido y sacó un 20%. Pero se le ha subido la fama a la cabeza, como el vino. Los ingleses lo llaman ‘cabeza de Pony’. En lugar de una agenda social, pide la vicepresidencia, Defensa y Eliot Ness y los Intocables”.

“José María Aznar me propuso el Ministerio de Trabajo, y se lo dio a Zaplana porque le dije que no”

-¿El portavoz sin papeles más reconocido del país cómo ha visto a estos oradores?

“A mí me daban premios no por hablar sin papeles, sino con moderación. Cuando el GAL -que sacó Iglesias de un modo desagradable-, a los que acusaban a González les pareció bien mi intervención, y al PSOE que fui respetuoso. Cuando estuve en el Parlamento austríaco, leí en el frontispicio: ‘Deja aquí todas tus bajas pasiones y solo entra acompañado con tus buenas razones’. Aquí todos han entrado con sus bajas pasiones, las razones las dejaron en la puerta. Hay riesgo de un declive histórico de 10 años”.

JOSÉ CARLOS MAURICIO

-¿Es la hora de Sánchez pese al retroceso de la izquierda europea?

“Empezó siendo poquita cosa y los retos lo han hecho crecer. En la normalidad cuajan los mediocres. Tiene madera, pero aún no es sólido. Solo Renzi va saliendo adelante en Italia, con la socialdemocracia desmoronándose en Europa, porque Corbyn (Reino Unido) es la extrema izquierda”.

-¿Usted salió del comunismo escaldado?

“No, porque fui a la Unión Soviética en el 72, cuando Breznev, y vi el desastre. El PCE no era un partido, sino el partido y había gente que hoy es del PSOE. El otro día iba por la calle y me saludaron: ‘¡Hola, Pablo!’. Era José Miguel Pérez, secretario general del PSC-PSOE, llamándome por mi nombre clandestino”.

-En la célebre rueda de prensa de la legalización del PCE Carrillo le puso a su derecha.

“Sí, yo fui muy activo en el PCE en España y en Europa entre el 65 y el 77. Esa foto fue la que dio origen a la leyenda de que yo era el sucesor”.

-Carrillo me dijo que usted nunca quiso.

“Me pidió que me fuera a vivir a Madrid y no quise. Elegí Canarias. Pero, en realidad, creo que él prefería a alguien más obediente como Gerardo Iglesias.Mi modelo era el eurocomunismo de Belinguer, del PCI italiano, el del compromesso storico con la Democracia Cristiana. Un tipo delgado, aristocrático, cautivador. Lo conocí en un viaje a Italia con Vázquez Montalbán y Solé Tura. Fue el político más interesante de Europa de los últimos 50 años. Nunca he oído hablar a nadie en público como él. Esa vez, en Roma, hablé para los brigadistas internacionales, y me saludó un ruso en silla de ruedas: el que había tirado el primer avión de Franco que atacó Madrid, con Hemingway de corresponsal de guerra. Todos cantaban Bandiera rossa. Inenarrable”.

-¿Tenía amigos en los círculos del poder de Madrid?

“Había gente como Areilza, que me decía: ‘Mi hombre en Canarias es Leoncio Oramas’. A Suárez lo traté mucho en la ilegalidad”.

-Después los legalizó.

“Voy decir una cosa en contra de la versión oficial. Quien legalizó al PCE fue, en realidad, el propio rey. Lo sé muy bien. Suárez le pidió que hablara con Carrillo. Y el rey se reunió con Carrillo siete horas, desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana, y después le dijo a Suárez: ‘Adelante, aceptan la Monarquía y la bandera”.

-¿Qué aprendió de portavoz?

“Vi que siendo un pequeño peón en una partida de ajedrez, si el peón está bien colocado, se hace decisivo al final de la partida”.

-Entre Aznar y usted parecía haber química personal.

“El segundo Aznar que puso las piernas sobre la mesa con Bush fue un desastre. Pero el primero hizo reformas serias y la agenda canaria la situó en un primer plano. Hablábamos mucho en la Moncloa”.

-¿Le hizo algún ofrecimiento?

“Sí, me propuso el Ministerio de Trabajo, que después se lo dio a Zaplana, porque le dije que no”.

-¿Por qué le dijo que no?

“Porque yo no era del PP, y porque, como pasa con Soria, si te ponen de ministro, en lugar de defender a Canarias, tienes que defender a Madrid contra Canarias. Si a un canario lo nombran ministro, decide ser político español”.

“Lo ideal sería Un gobierno PSOE-C’s que se apoyara a ratos en Podemos y a ratos en un PP reformado”

-¿Cómo era Rajoy de ministro?

“Yo lo buscaba siempre, era un negociador comprensivo, el que mejor entendía nuestras cosas”.

-¿Qué le pasa a Europa?

“Tiene las fronteras en llamas y un millón de refugiados. Guerras civiles y gente que huye. Mala relación con Putiny, encima,Brexit. Reino Unido se quedará con un pie dentro y otro fuera. Y vamos a pagar un precio altísimo. O Europa se une política y económicamente o se destruye”.

-¿Treinta años después, votaría no a la OTAN?

“Volvería a votar no, que fue lo que votó Canarias y acertó. Y voy a contar algo: ahí nace el embrión de CC. Nos llama ATI a Las Palmas y nos dice que quiere hacer campaña con nosotros y Mardones se involucra. Cuando cayó el muro de Berlín, en 1989, debió caer la OTAN, una de las causas del yihadismo”.

-¿Donald Trump es el coco?

“Si a un exdirector de la CIA le preocupa, está todo dicho”.

-¿Está escribiendo sus memorias?

“Sí, La semilla del tiempo,las tengo a medias; será mi último libro y saldrá después de muerto”.

-¿Entonces, se moja?

“Cuento lo que he visto y vivido. Habrá cosas que a mucha gente no le guste y se cabree. Ahora, está escrito, como decía Felipe González, sin acritud. Yo me he reblandecido mucho de viejo”.

-¿Se siente querido o perseguido?

“¿Sinceramente? Me he sentido toda la vida perseguido. Yo no le caigo simpático aquí a la gente, quizá porque no lo soy, o porque me he metido con poderes fácticos mediáticos. Me votaron al Congreso, pero cuando empecé en el 77 obtuve un 4% y al final, treinta años después, saqué lo mismo. Los ingleses dicen que ‘la política es una larga carrera hasta la derrota final’. Yo cumplí esa regla”.

LA IRONÍA DEL ‘TIMES’
El joven Mauricio que lavaba platos y era camarero en Londres, en los primeros años 60, quería parecerse a Lorenzo el Percha. El portero del Colegio San Agustín, exquisito en el vestir, fardaba de viajes y amores con una judía en Tánger, pero no cambiaba Canarias por nada del mundo. Mauricio conoció al millonario armenio Nubar Goulbenkian, porque lo invitaban a ver las tricentenarias cacerías del zorro, y en los entreactos del Covent Garden, siendo un veinteañero, se cruzaba con el ministro de Guerra John Profumo, que dimitió por intimar con la amante de un espía soviético.El célebre caso Profumo en plena Guerra. La ironía de su oratoria sin papeles la adquirió en el Times, que leía entonces como un laborista seducido por las crónicas parlamentarias. Ha seguido ese hábito extendiéndolo al Financial Times, The Economist y Le Monde. Dada la fina tela que divide el periodismo y su vida, se ha repatriado en los libros y artículos que escribe con la nostalgia del oficio y de colegas, “como mi admirado Juan Cruz”. Por una proclama antimilitar en la mítica revista Sansofé, tras un recital de Gloria Fuertes “con pistolas al aire”, le abrieron un consejo de guerra y lo encerraron en Barranco Seco en la celda de Hedilla, el falangista que se enfrentó a Franco. Recientemente regresó a los sótanos de Comisaría; posó de frente y de lado para la ficha policial, y al fotógrafo le extrañó verlo sonriente. “Yo he recibido palizas en interrogatorios y ahora me acusaban de haber contratado en mi fundación a una chica cubana, novia de un amigo, que pidió el permiso de residencia. No salía de mi asombro”. También le retiraron un viejo carné de conducir, pagó la multa, y lo sacó de nuevo. “Después de 40 años, vienen estos líos”, dice dando vueltas en la noria de la vida.  
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Por qué no me callo. IL DIVO

 

Giulio Andreotti./epochtimes.it

Giulio Andreotti./epochtimes.it

 

‘Il divo’ fue una película laureada en Cannes sobre el lado oscuro de la política italiana corrompida por los demonios de la tangentópolis y tan cerca de los ángeles vaticanos. El protagonista era un mefistofélico santurrón, Andreotti, su vida, un biopic. A mí me intrigaba en los años 70 la omnipresencia del político alabeado de trajes negros que arrastraba los pies como si caminara descalzo, sigilosamente. Giulio Andreotti era siniestro, un papa jorobado de la democracia cristiana, que permaneció en el poder medio siglo con esa dejadez o en los aledaños de la cosa pública. Cuando lo juzgaron en vano bajo sospecha de ciertos lazos con la Cosa Nostra –en base a un beso ritual al capo Toto Riina-, resistía como un estafermo las embestidas de los medios y enemigos que lo querían mandar al infierno como fuera. “Mi vieja tía Mariannina repetía con frecuencia que al paraíso no se llega en carruaje”, se lamentaba. Pero nada le quitaría el aliento, sino la crisis respiratoria que se lo llevó por delante a los 94 años, hace apenas tres, después de haber sido con reiteración ministro todoterreno y primer ministro, dejando a su paso una estela de cadáveres y la leyenda de que era de hierro bajo un aspecto triste e indefenso. Tenía esa indolencia en la cara de cura y un aire de hombre corriente, que a veces parecía tierno. Al final de sus días de senador vitalicio era apenas un alambre retorcido en un escaño, pero conservaba los ojos nocturnos de búho alertas entre tantas sabandijas.

Mariano Rajoy/publico.es

Mariano Rajoy/publico.es

 

Rajoy es ‘il divo’ español, lleva la procesión por dentro, se enroca como aquel en los cargos, les adorna una infinita paciencia, cierto humor despectivo hacia los que les rodean y los dos han sido muchas veces ministros y han tocado la cabeza del poder, han tenido esa suerte o esa desgracia. Son políticos híbridos. Rajoy, cachazudo y católico taciturno, torea también los escándalos de corrupción muy a la manera desganada de Andreotti, que luego no se iba nunca de los sitios. El cansancio que trasudan todos estos decanos de la porca política, no es nada comparado con la oposición: “el poder desgasta al que no lo tiene”, decía el italiano con media sonrisa de cardenal hipoacúsico. Ambos hicieron Derecho y todo ese afán de perpetuarse tiene mucho de fenotipo, de personajes amorfos, contraídos, gafudos y hasta ciegos, como el eterno Balaguer dominicano de ‘La fiesta del chivo’. Tienen fieles, se hacen querer bajo un palio de odios, y  no le dan a todo el  mundo la mano.

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Por qué no me callo. EL DIARIO DEL 16

Lucas Fernández, presidente de Diario de Avisos, con el primer ejemplar del nuevo diseño del periódico, recién salido en la madrugada del sábado al domingo, de la rotativa de Tenerife Print

Lucas Fernández, presidente de Diario de Avisos, con el primer ejemplar del nuevo diseño del periódico, recién salido, en la madrugada del sábado al domingo, de la rotativa de Tenerife Print

 

Este año tiene su miga. 2016, sin gobierno y con estos pelos, recuerda –cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia-  a 1976, ya sin Franco pero aún sin Suárez por estas fechas, y con el DIARIO DE AVISOS saliendo como un caporal por la calle Santa Rosalía. Aquel Diario del 76, del que fui testigo con los gallos rojos de la primera redacción. Cuarenta años después, me sucede algo insólito: vuelvo a ver salir el mismo periódico centenario con aire más juvenil. Este Diario del 16 es como un pipiolo dejándose la barba por la pasarela de Tenerife Print. El sábado pasado, a medianoche, vi cómo imprimían los primeros números, un torito de punta en blanco, con qué empaque y colorido, que daba gusto verlo/leerlo. Liturgia de tauromaquia atronada por la rotativa. Salía al ruedo como un jiribilla, la cuadrilla de operarios lo zarandeaba, le daba vuelta y vuelta, embuchaba las 45 páginas extras del domingo y lo grapaba sin más protocolo. Tiene cara de investidura, y que Pedro Sánchez se las arregle. Renace en la ingobernabilidad política, no eligió el contexto. Borges decía que el ideal era Suiza, donde preguntó por el presidente (de la Confederación Helvética) y no supieron decirle. Le parecía genial; ahora se lo habría parecido España. El periodismo es un arma de doble filo, como narra Vargas Llosa en su última novela que cae en mis manos (‘Cinco esquinas’): “algo vil y sucio” o “un instrumento de liberación.”

Mario Vargas Llosa novela en 'Cinco esquinas' una historia de periodismo y poder en los últimos días del fujimorismo. /F:AFP

Mario Vargas Llosa novela en ‘Cinco esquinas’ una historia de periodismo y poder en los últimos días del fujimorismo. /F:AFP

 

Por razones familiares, la historia me incumbe: los últimos días del fujimorismo, con los execrables vladivídeos de Vladimiro Montesinos, su número dos, repartiendo fajos de dólares a políticos en el sumidero. La prensa amarilla era un arma arrojadiza del ‘Chino’ –que de la nada ganó en las urnas al Nobel-, pero cierto lobo de periodismo redentor le dio la vuelta al cuento de Caperucita, y se comió al dictador, hoy entre rejas como su mano derecha, cada uno en su jaula. La lagunera Mercedes Pinto (todas las islas leerán hoy párrafos de su novela ‘Él’ por el Día de la Mujer), clamó por ‘El divorcio como medida higiénica’ en Madrid, con Primo de Rivera, y tuvo que exiliarse en América. Amiga de Unamuno y Ortega y Gasset, murió en México en el 76. El año del DIARIO DE AVISOS en Tenerife y El País, 40 años atrás, en aquel inestable cielo taciturno de la España de Arias Navarro cuando se había ido Franco y no había llegado Suárez. La democracia española ha salido de todas, saldrá de esta. DIARIO DE AVISOS, le petit, no eligió mejor momento para refundarse.

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/FERNANDO CLAVIJO (Presidente del Gobierno de Canarias): “Me preocupa que el Frontex esté en el Mediterráneo. Si no tenemos cuidado, volverán a venir pateras y cayucos”

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Fotos: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

 

Canarias tiene un presidente joven, de 44 años, que es economista y fue alcalde. Reúne el perfil ad hoc de la nueva política, en boga en España, y, en los ocho meses que lleva al frente de un Gobierno de coalición con el PSOE, ha visto descomponerse la herencia de mayorías de la Transición entre los partidos de ámbito estatal. El político nacionalista, secretario general en Tenerife y nuevo líder en la práctica de Coalición Canaria (CC), prepara su primer debate sobre el estado de la nacionalidad (28 y 29 de este mes) mientras contempla la fallida investidura de Pedro Sánchez y exclama con media sonrisa: “Virgencita, déjame como estoy, bendita estabilidad la de Canarias”. Considera que el Archipiélago, una factoría de pactos en otro tiempo accidentados, goza, sin embargo, ahora de la cadencia política que busca sin éxito el país.

-¿La política nacional debe coger recortes de Canarias?

“Es bueno que los ciudadanos reflexionen. Tras años de enfrentamientos, la vida política canaria está pacificada, a pesar de que hay gente que intenta encender fuegos”.

-¿Qué Gobierno le conviene a España?

“La izquierda no suma y la derecha tampoco. Hay que mezclarlos”.

-El ministro Soria incluye a CC en la gran coalición.

“Es un gesto y comparto la fórmula. Hay que escribir en un folio las cuatro cosas que urgen; que presida quien sea, pero que se gobierne y después convocar elecciones”.

-¿Y besos y abrazos, tan de moda, cree usted?

“Vistas las señales de humo de los partidos, es poco probable. La información que tengo es que el rey no va a realizar una nueva ronda. Cada uno va a seguir con su obra
de teatro. Y es triste lo que nos cuesta a los canarios la ingobernabilidad”.

-¿Se sabe?

“Sí. Esta inestabilidad nos cuesta 1.900.000 euros diarios. Es el daño a nuestra financiación autonómica. Cuando estuve con Soria y hablamos del REF, consultamos a la Abogacía del Estado y nos dijo que un Gobierno en funciones no puede autorizar las medidas económicas de la ley. Un jarro de agua fría”.

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-Vuelve la luna de miel Canarias-Madrid. Ese era su sino.

“Había ganas por parte del Estado de recuperar la sintonía con Canarias. Nosotros también estábamos predispuestos a olvidar historias pasadas y empezar de cero. Fue un reencuentro fluido, pronto y fácil”.

-La vicepresidenta acalló voces en el PSOE. Pero usted sabe que su Ley del Suelo levanta ronchas.

“Y no sé por qué; no se toca el modelo de no consumir más suelo, un legado de los 90 en Canarias, porque ¡tenemos 54 millones de metros cuadros urbanizables todavía, para 20 años! Se habla sin saber. La ley simplifica trámites. Los planeamientos generales los aprobarán los ayuntamientos, los insulares los cabildos, y la Cotmac hará sus informes, pero ya no tendrá la última palabra. Se acabó la rémora de esperar 12 años para sacar un plan”.

-¿Creará empleo?

“Ahora el planeamiento bloquea inversiones, por tanto, empleo. El 50% de los puestos de trabajo en Canarias depende del turismo y la construcción. Con rehabilitación hay empleo. Los planes turísticos son un infierno, paralizados. Con la Ley del Suelo les quitamos el tapón”.

-¿Viene caminando una nueva Ley Turística?

“Sí. La del Suelo es una parte y queda la Ley Turística”.

-¿Pondrá fin a la moratoria?

“Hay que vivir los contextos. En su momento no sé si fue buena o mala. Pero una parte importante la han tumbado los tribunales y debemos hacer frente a reclamaciones judiciales millonarias por no haber hecho las cosas bien”.

-¿Qué piensa hacer?

“Cumplir las sentencias. Hay mucha demagogia. Gente que habla del apocalipsis del consumo del suelo. Yo conozco los datos y oigo decir tonterías. Habrá una nueva Ley Turística y la consejera ya está en ello”.

-¿Cuántos turistas ficharon en 2015?

“En total, vinieron 13.600.000. De nuevo, récord. El 70 y pico por ciento de ocupación; todavía con lo construido podemos albergar más gente. Pero hay que conseguir que duerman más noches y gasten más”.

-¿Le preocupa turísticamente el Brexit?

“Me preocupa que se devalúe la libra esterlina, se vaya o no Reino Unido de Europa. El turismo nacional fue un palo en la crisis, y ahora está creciendo más del 30%”.

-Usted predicó los errores de la política social anterior. Ahora le toca dar trigo.

“Cuando llegamos, el dinero para la Prestación Canaria de Inserción se había agotado, y pusimos 40 millones de crédito extraordinario. Aumentamos las partidas sociales en el Presupuesto de 2016 (7.100 millones) y estamos cambiando el decreto de copago de Inés Rojas, que no era satisfactorio. Habrá Ley de Servicios Sociales, un compromiso de la vicepresidenta con el sector”.

-¿Cómo funciona el tándem Clavijo-Patricia Hernández? ¿Y el pacto CC-PSOE?

“Nuestra relación de pacto es buena y fluida. Me llevo fantásticamente con Patricia. Lleva un área muy potente (Empleo, Políticas Sociales y Vivienda), que ella quiso desde el principio. Es una mujer valiente”.

-¿Le molesta la ironía de llamarle alcalde de Canarias?

“Me enorgullece, me mato todos los días para no perder esas raíces.”

-De candidato nos dijo que pensaba “resetear Canarias” para buscar empleo debajo de las piedras. ¿Está en eso?

“Le dije que tenemos 1.050.000 personas dispuestas a trabajar, pero generamos 770.000 empleos: 280.000 están condenadas al paro estructural. Por eso surge el Fondo para el Desarrollo y Cohesión de Canarias, dotado con el Impuesto General sobre el Tráfico de Empresas (IGTE), 160 millones anuales (1.600 en 10 años) que gestionaremos desde el Gobierno con ayuntamiento y cabildos sin tener que devolverlos al Estado. Nadie daba un duro de que lo íbamos a conseguir. Es para crear empleo de verdad. A finales de mes sale el decreto, y en abril comienza a andar”.

-Hubo una rencilla fea entre islas por el reparto…

“Casimiro Curbelo propuso la triple paridad como en el Parlamento y hubo esa polémica. Queremos sacar a toda Canarias del atolladero, pero alguien más egoísta puede decir, ‘no, yo quiero sacar solo a mi isla”.

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-¿Por qué a Morales (presidente del Cabildo grancanario) le disgusta su Fondo?

“Quizá no tiene la visión de Canarias en la cabeza, o no cree en una tierra igualitaria. O es una pose política. He intentado reconducir la situación con él, sin éxito. Es como si le pregunto a alguien, qué proyectos tienes que te quiero ayudar y se enfada conmigo”.

-¿Hay canarios de una y de doble insularidad?

“Lo sé bien. Y recuerdas la idea genial de Adán Martín: el Eje Trasinsular. Unir Canarias por tierra, mar y aire. La queremos rescatar, ahora es viable si se cumple el REF”.

-¿Qué tal le va de embajador del REF?

“Compruebo un gran desconocimiento. Me miran como diciendo, ‘este está loco’. He ido con el paquete llave en mano a ver a los embajadores de Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Noruega y Japón, diciéndoles, he aquí un territorio de Europa con la mejor fiscalidad autorizada hasta 2025. Y no tienen ni idea de que en la ZEC se tributa el 4% frente al 25% de Irlanda. Esta semana publicamos un concurso en la UE. Buscamos la mejor consultora para vender el REF en todo el mundo. Una potencia minera como Canadá quiere ya desembarcar en esta cabeza de playa. El cine va bien. En 2015, movió 30 millones en producciones”.

-¿La cultura es un sector?

“Es un sector que mueve 20.000 puestos de trabajo”.

-Carlos Alonso y José Manuel Bermúdez tienen pactos estables. José Alberto Díaz en La Laguna, no.

“José Alberto está yendo a más. Trabaja con paso firme”.

-¿Cómo encaja Javier Abreu?

“Lo tendrá que decidir el PSOE. Con lealtad, el pacto puede seguir igual”.

-CC se refunda. ¿Tiene plan B?

“Es una reedición del contrato público con la ciudadanía. Mucha gente solo nos conoce gobernando. CC tiene que hacer mucha pedagogía para recuperar la credibilidad perdida. El debate ya empezó de abajo arriba. Pero antes de las elecciones empezaron los cambios y, fruto de ello, aparezco yo”.

-¿La suspensión de alcaldes va en serio?

“Va en serio por incumplir el pacto. Como secretario insular, digo que la disciplina se tiene que imponer, o dejamos de ser un partido. Los ataques personales en los pueblos no caben en la nueva política. Eso se acabó”.

-¿Le tientan las siglas PNC o sigue pensando que Coca-Cola es más antigua que CC?

“No tenemos que estar cerrados. PNC pueden ser unas siglas bonitas. Pero en los nuevos fenómenos el nombre del partido es menos importante que el de las personas”.

-Más fuerzas y menos margen de maniobra para CC.

“Sí, hay más competencia y te exige. Si no somos capaces de ser mejores desapareceremos”.

-¿Qué piensa cuando oye decir que CC está acabada?

“Que ganamos en cinco islas, somos la primera fuerza en el Parlamento tras 12 años y presidimos el Gobierno”.

-Pero el sur de Tenerife es socialista.

“En efecto, y el área metropolitana y el norte son nuestros. Tenemos que hacer autocrítica. Pero, a pesar del desgaste, la crisis y la bronca interna por la elección del candidato, también están los logros. ¿Gran Canaria? Allí se rompió el proyecto nacionalista”.

-¿La reunificación es una quimera?

“Nosotros queremos la reunificación nacionalista. Nueva Canarias es la que no quiere”.

-¿Ana Oramas se basta y se sobra?

“Con un diputado colocamos a Canarias en la agenda nacional. Ana tiene las puertas abiertas en Madrid”.

-¿Le desagrada que PSOE-C’s hayan invocado la hora canaria, latiguillo y hasta arma electoral?

“Ya se han dado cuenta de que es la hora de Canarias.”

-Le pregunto al economista. ¿Teme una nueva recesión?

“Nosotros en 2015 crecimos al 3,5% y España al 3,2%. Para 2016, el BBVA nos otorga el 3,2%. En los dos próximos años, Canarias va a seguir creciendo y generando empleo, como en febrero”.

-¿Volverán pateras y cayucos?

“Me preocupa que el Frontex esté en el Mediterráneo; nos quedamos desguarnecidos. Si no tenemos cuidado, volverán a venir pateras y cayucos”.

-¿Qué planes tiene para la Radio Televisión Canaria?

“Las cosas no pueden seguir así. El Parlamento debe ver que la reforma legislativa no es la más acertada. El Gobierno quiere potenciar la Televisión Canaria; porque cohesiona y tira de la industria audiovisual. Esta bicefalia entre el Consejo Rector y el presidente ejecutivo impide que se afronten los problemas. Es cierto que se hacían cosas mal en el pasado, pero también es cierto que se hacían cosas bien. Alguien tiene que mandar y tomar decisiones. Y ahora mismo no es así”.

-¿Se ha librado de la gripe?

“Por ahora sí. En el Gobierno estamos vacunados”.

LA MOCHILA
Hay dos cosas que hacen de Fernando Clavijo un presidente sui generis: no lleva corbata y lleva mochila. Dice acerca del cargo que, de alcalde -lo fue siete años en la Laguna-, le golpeaban los problemas de la calle en la puerta a primera hora de la mañana y, de presidente, el encuentro es al revés: busca pisar la calle, hacer su reality bites (mordiscos de realidad), “porque detrás de las estadísticas yo sé que hay caras y quiero verlas”. En la mochila, junto al iPad, su legendaria libreta y algún expediente, carga el móvil como un espía: hace fotos que cuelga en el chat de servidores públicos sin perder un hábito de edil. La verdad está en la calle del wasap. Clavijo sufrió un año y medio de pinchazo telefónico, pese a lo cual asegura que no se corta hablando por teléfono, “salvo las palabrotas”. Y sigue con el mismo talón de Aquiles que cuando era karateca: el estómago, cosa que en política hay que tener. “Pero ese soy yo; procuro comer y correr a mis horas para vaciar el estrés”. No obstante, admite que son sus hijas, de diez y tres años, cuando le dicen, “papá, trabajas mucho y te echamos de menos”, quienes lo dejan “hecho polvo” sobre el tatami.
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