GOLPE AL ESTADO

El ‘golpe al Estado’ de los controladores aéreos españoles este 3-D contra el Gobierno de Zapatero, a ojos de Europa, es una reedición de aquel ‘tejerazo’ paleto y montaraz que tanto nos avergonzó en su día. Esta ‘alqaedada’, que han asestado un golpe impensable a la economía, a la imagen, a la estabilidad de un país sumido en una profunda crisis, pasa a la historia de las chapuzas más célebres recreadas por Luis Carandell. A Canarias, el paro le retorció el cuello y la dejó sin aire.

El presidente Zapatero, ya entrada la noche, firmò la orden de militarizar el servicio público del control aéreo, como quien decide in extremis repeler un ataque en toda regla contra los intereses del Estado apretando un botón. Habían sido violentados los derechos de los ciudadanos del país, como si todos hubiéramos quedado presos, sin poder movernos, a expensas de unos activistas invisibles, pero capaces de cegar el cielo y suspender todos los vuelos. Los controladores comenzaron a abandonar masivamente sus puestos de trabajo a media tarde, como miembros de una secta camino del degolladero. Estaban debidamente sincronizados, como protesta por los acuerdos que el Consejo de Ministros había adoptado horas antes sobre la regulación de su jornada laboral -que no incluye a partir de ahora los permisos y bajas-, y paralizaron los aeropuertos obligando al cierre del espacio aéreo, como si de un atentado fundamentalista dantesco se tratara. 

Con la militarización del servicio, los absentistas se exponen a ser acusados de sedición, penado con años de cárcel, y ya anoche la Fiscalía de Madrid abría diligencias para establecer la posible comisión de esa figura delictiva. Fue el presidente canario -por tratarse la suya de la comunidad más afectada por el aislamiento aéreo, a falta de Renfe y carreteras por territorio continuo- el primero en mencionar las dos medidas: la intervención del Ejército y la actuación de la Fiscalía. Canarias, como Baleares, es la víctima propiciatoria de las continuas huelgas encubiertas de los controladores, pues el malestar social está asegurado. pero esta vez, la ‘yihad’ del colectivo cruzó una raya peligrosa, como si perdiera los estribos, para ejercer más allá de una medida de presión, un chantaje con “rehenes” -los propios ciudadanos, en opinión de José Blanco, erigido en ministro antimafia de un sector enfrentado al Gobierno-.

Las pérdidas turísticas de Canarias y el conjunto del Estado, en la operación salida del puente de la Constitución, pasan a un segundo plano, con ser considerables, y cobra toda su trascendencia el pulso  político que han querido librar los controladores -el sindicato USCA usó la estratagema de convocar una rueda de prensa autoexculpatoria a la misma hora que se ‘enfermaba ‘ a la vez más de la mitad del colectivo- midiendo sus fuerzas con el gabinete de Zapatero. En tiempos de gloria sindical -antes del monumental descrédito que ahora soportan-, el mismo gremio alardeaba de tener cogido al gobierno por sus partes pudendas y de hacerlo caer si quisiera.

La jornada del caos mostró los rostros de los pasajeros en tierra con la palidez y la ira, en efecto, de unos rehenes bajo un secuestro fantasma, cuyos autores se atrincheraban en un hotel cerca de Barajas. La destemplaza de Rajoy, retenido en Canarias, era tan visible como su desconcierto al vacilar entre el instionto procedimental de meterle caña al Gobierno o a unos incívicos profesionales de dudosa simpatía entre los votantes.

Que una huelga salvaje nos haya devuelto a la España donde mandaban los militares no es, desde luego, la mejor noticia, en el bien entendido de que a estas alturas de la democracia lazs Fuerzas Armadas se han ganado un reconocimiento merecido por labores cívicas y solidarias que borran viejos clichés. El decreto ley que pone el control aéreo en manos del Ministerio de Defensa estaba perfectamente meditado, pues fue uno de los acuerdos del Consejo de Ministros antes de que se desatara a las pocas horas la crisis aeroportuaria. Convendremos que, al margen del efecto disuasorio del que todavía gozan en este país los militares, su intervención -amén de contar con controladores propios para suplir parcialmente las bajas- debe de estar justificada por los aspectos legales del asunto, es decir por la posibilidad, sólo en ese caso, de situar a los huelguistas entre la espada y la pared: entre volver a la consola o cometer sedición. ¿No habrá en el futuro que endurecer adecuadamente este delito -hoy castigado con un máximo de 12 meses de prisión y en el caso de los cabecillas con un tope de 2 años- en el Código Penal, cuya modificáción es inminente, como sugería ayer el presidente canario en su comparecencia? 

El caso es que Aena comenzó su estrellato de la semana con el anuncio de su privatización y lo terminó con el de la militarización. Del mismo modo que el Gobierno de Zapatero venía de pertrecharse contra el ataque de los especuladores de los mercado de la deuda y ha acabado, qjuién lo iba a decir, viviendo horas de auténtica ‘guerra’ de nervios, que nos remontaban a una noche de transistores como si leyéramos a Javier Cercas en ‘Anatomía de un instante’; de nuevo sonaron palabras como ultimátum, intervino el Ejército en auxilio del Gobierno y esta vez buscamos en las ediciones digitales de los diarios la evolución de los acontecimientos, y recurrimos como siempre a la radio, y pusimos la tele, como entonces, pero esta vez no habló el Rey, porque estaba en Mar del Plata.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

TOM HANKS EN ‘LA TERMINAL’

Los ocho aeropuertos de Canarias abren la boca y el turismo nos da de comer. No tenemos más alternativa ya metidos en la otra boca de lobo de la crisis, y no nos va mal. El número de visitantes crece, y aunque en el pasado abogábamos por la calidad antes que por la cantidad, conscientes del número excesivo de camas dde nuestra planta alojativa, hemos terminado por sucumbir al vellocino de oro de la masa, que pernocta y deja una lluvia fina de dinero, a todas luces provindencial.

Tiempo habrá de renovar hoteles y apartamentos obsoletos (si algún día la quimera se vuelve verdad) y, entre tanto, que se llenen  cuanto más mejor. Son tiempos de vacas flacas, la sed de ingresos aparca axiomas tomados por sabios y se impone salir del paso a trompicones, con la lección aprendida, con el turismo de memoria. El turismo está respondiendo a un desafío histórico, sobre sus hombros recae la hazaña de sacar las islas a flote en medio de esta crisis larga y antipática.

Y las noticias que se tienen de la evolución de la demanda dibujan un panorama alentador: un millón de turistas más el año que viene, de la mano de Ryanair, según el anuncio del Gobierno canario, que ata en corto este convenio con la reina del low cost para que inyecte viajeros a las islas y monte cuatro sedes.

Las cuentas de una  oleada de turistas como ésa, cifra, en números redondos, la ‘llegada’ de 1.500 millones y el gobierno calcula que creará entre 25.000 y 30.000 puestos de trabajo. Son las previsiones de un gobierno, y, por tanto, cabe concederle ciderto margen de euforia, pero por mucho o por poco que yerre en el pronóstico, todo se andará, será un’ chute’ turístico en toda regla.

¿Qné sucede? Que controladores, pilotos (para el Sepla es parte del manual de estilo) y trabajadores de Aena moscas con la privatización que hoy aprobará el Consejo de Ministros, parecen conjurarse en un pacto fáustico para hacer de nuestros aeropuertos en Navidades un infierno. Supondría un descalabro para las arcas resentidas del primer sector de laeconomía insular, y el daño de imagen del caos aeroportuario en fechas sensibles alcanzaría una gran magnitud,  como en el ayuno del tragaldabas que suplica la ración hasta vejarse, con los miles de viajeros tirados en las terminales como Tom Hanks en el aeropuierto JFK en la película de Spielberg y las islas dando el espectáculo en toda Europa de un destino trampa. La ratonera.

La entrevista Paulino Rivero-José Blanco fió al consejo de ministros de hoy, viernes, la estipulación de garantías para el archipiélago en caso de que se consusuma esa alineación de planetas en las siete islas para asestar a esta tierra un golpe bajo tan mísero. De poder evitarse, porque Aena resuelva el conflicto de los días de descanso de los pilotos y persuada de estabilidad en el trabajo a su personal amenazado con la entrada de capital privado, o desactive el paro encubierto de los controladores, Canarias se daría esta Navidad con un canto en el pecho. Pero, entre los nueve mandamientos de Zapatero figura la venta parcial del organismo y el archipiélago, que está en contra de esta medida porque se niega a que un servicio público estratégico pase a manos privadas, permanece en medio de la refriega, llevándose la peor parte. 

Querer ignorar una y otra vez que las islas son un territorio discontinuo condenadas a volar por narices es no querer enterarse de la misa la mitad.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

EL WIKIPERIODISMO DEL FUTURO

Si el tal Julian Assange, el reverso del mito orwelliano del Gran Hermano, triunfa con su web y derriba finalmente a la secretaria de Estado estadounidense y pone contra las cuerdas (o se lleva también por delante) al mismísimo Obama, y acaba con la CIA, con la diplomacia yanqui, con el sursuncorda profundo del poder norteamericano, y monta un pollo global con los arsenaldes nucleares en manos de líderes zaheridos públicamente o quién sabe de qué `pifostio´ sea capaz, esta profesión de antiguo conocida como periodismo (la de cogérselo todo con papel de fumar, cuando no estaba prohibido) se habrá ido al garete.

Devoro los ‘papeles secretos’ de Wikileaks como usted, y, ahíto del empacho, convengamos que divierte y excita navegar por las cloacas del poder en estado puro, en su estado más sórdido e infame, pillar al espía in fraganti, con las manos en la masa. Es un gustazo. Todas las revelaciones (si lo son) publicadas hasta ahora tienen morbo, y las que atañen a España, sin desperdicio, hablan del sumidero de las chapuzas para tapar el ‘caso Couso’ (dudo de la versión de López Aguilar y Julio Pérez plegándose al embajador americano para coadyuvar en el archivo de la causa) y los tejemanejes para encubrir los  vuelos de la CIA o mercadear con los presos de Guantánamo.

De acuerdo que son unas filtraciones apetitosas, cuyo consumo no discrimina entre lectores avezados de prensa sesuda y usuarios doctos en telebasura a la carta. Pero el caso Watergate era otra cosa. Sin nostalgias del oficio prehistórico de papel y lápiz, antes del iPod, digamos que el periodismo de investigación de toda la vida se forjaba con el método meticuloso de consultar las fuentes, contrastar la información, reconstruir los hechos y acabar averiguando la verdad antes de publicarla. El hackerperiodismo (o usemos el término ‘cracker’, que prefieren los gurús del ‘software libre’) es un corta y pega compulsivo que amasa centenares de miles de documentos confidencialdes, obtenidos por procedimientos inconfesables y difundidos en la barra libre de los portales de Internet y, ahora por último, en diarios convencionales de solvencia, ante la necesidad de sublimar su fe de rigor y sortear, a su vez, problemas de distribución en la red.

No me cabe la menor duda -digo con dolor- de que este periodismo ciudadano o fulano valeroso, vengador y justiciero se va a imponer. Es más directo, hiriente y fácil. Las viejas reglas de la veracidad quedan refutadas por este envión de Wikileaks. O mucho me equivoco. Hacía tiempo que en la redacciones ganaba terreno la pereza de ponerse a investigar. Los nuevos cachorros del ciberperiodismo han hallado la fórmula, y su héroe, este rubio australiano perseguido por violación, seguramente sin fundamento con tal de cortarle las alas sus poderosos adversarios, les ha enseñado el camino (por otra parte, me alegra ver a los piratas icautos del pinchazo telefónico y el ocaso de la vida privada probando sju propia medicina, qué quieren que les diga, una cosa no quita la otra).

En lo sucesivo, las fuentes se reducen a una: el que filtra, el soplón (lo de ‘garganta profunda’ no se puede chotear, o perdería todo su glamour). Los medios (de obtener información, de asaltarla ionformáticamente por las bravas) justifican el fin. Al fin. Hemos tocado fondo.

Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Fuga de cómicos

Leslie Nielsen (imdb.com)

A los cómicos les ha dado ahora por desaparecer del mapa. Leslie Nielsen (84 años), el de ‘Aterriza como puedas’, se ha ido haciendo mutis por el foro, y pronto nadie se acordará de él, como ocurre con todo aquél que tiene la mala suerte de morirse. A cada deceso, se impone una amnesia instantánea que borra del recuerdo colectivo quién fue ése que se fue. En un pispás. Es un efecto fulminante, y cada día resulta más efectivo el olvido póstumo de la gente que quisimos e, incluso, admiramos, a medida que nos hacemos más insensibles y circunspectos, mal que nos pese y nos pasa.

Sigue leyendo

Publicado el por en Opinión 1 comentario

La ciclogénesis

El faldón de la semana que empieza y el de la semana que viene es, como hace dos años y medio, la crisis. Pero estas primeras horas de la semana, a toda página, absorbe toda la atención la borrasca (el temporal sobre las islas), la borrasca (el temporal político sobre Cataluña) y la borrasca (el temporal de los secretos de bisutería sobre la Casa Blanca). O sea, la ciclogénesis explosiva, eso que los climatólogos llaman ‘la bomba atmosférica’.

De la borrasca atlántica queda una falsa impresión del Delta al que se parecía, en el pronóstico, calcado al original, el mismo día de hace cinco años (la famosa teoría de los ciclos que el físico palmero Guillermo Rodríguez, con poca fortuna, repitió hasta la saciedad). Lo llamaban ‘Andresito’ en las redes sociales, y antes ‘Andrés’, pero fue yendo a menos y le fueron quitando importancia (también las borrascas cotizan al alza cuanto mayor ferocidad aseguren por anticipado, es el signo de los tiempos: a mayor jodienda, mayor mérito y más cachet).

Sigue leyendo

Publicado el por en Opinión ¿Qué opinas?

‘Mas’ Cataluña en la era Zapatero

Artur Mas muestra su DNI para poder emitir su voto. / EFE

La ‘tormenta’ política catalana y la borrasca canaria (ésta, genuina meteorológicamente y de proporciones preocupantes) se desataron a la vez, acaparando la mirada del resto del Estado, que ya paladea el clásico de esta noche en el Camp Nou, al que acudirá un Laporta erigido formalmente en diputado independentista.

Sigue leyendo

Publicado el por en Opinión ¿Qué opinas?

La caverna marroquí

Los graves incidentes de El Aaiún sentencian a Marruecos, a las puertas de otro diálogo inviable de paz. No hay silencios que duren mil años, ni el silencio impuesto por Rabat –la diplomacia que hechiza- al conflicto del que pende su reino desde la marcha verde, que el sábado cumplió 35 años. Ni una década de alto el fuego acalla la voz de los saharauis; bastó hace un año una huelga de hambre para hacer saltar por los aires un cerrojo infame, y todavía hoy aquellas imágenes de Aminatu Haidar acampando en el aeropuerto de Lanzarote, como en estas jaimas arrasadas de El Aaiún, hablan por sí solas. La batalla campal de Agadym Izik erosiona aún más la maltrecha credibilidad de uno de los pocos países de la región en los que Europa quiere confiar, pese al insulto a la inteligencia de su canciller Fassi Fihri, que el miércoles se confundió de país y despotricó de los periodistas españoles en Madrid como si lo hiciera de los suyos en Rabat.

Sigue leyendo

Publicado el por en Opinión ¿Qué opinas?
« Anterior  1 2 ... 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85