Mario Jiménez. | DA

 

CARMELO RIVERO

El PSOE vela armas tras la destitución la semana pasada de sus consejeros por parte de Fernando Clavijo. Es un partido en tránsito que se mueve por una lógica precongresual que acogota sus movimientos. La crisis canaria sorprende a la gestora nacional de Ferraz en la travesía hacia la sucesión de Pedro Sánchez y aún bajo el fantasma de este, que desespera a sus seguidores sin decidirse a optar de nuevo a la Secretaría General en unas primarias. Ayer precisamente, el día después de que una cumbre de sanchistas del PSOE invocara la reaparición de su demiurgo para contener la ascensión de Susana Díaz, el portavoz de la gestora y hombre de confianza de la presidenta andaluza, Mario Jiménez, aceptó la entrevista con DIARIO DE AVISOS en clave canaria. Conoce bien nuestros entresijos y no disimula que su partido está dolido con el PP por socorrer al presidente tras desalojar al PSOE.

Jiménez es el portavoz parlamentario de un PSOE hegemónico en su comunidad, y tras el tumultuario comité federal de octubre que puso fin a la era Sánchez del no es no a Rajoy, el rostro -y el deje andaluz- de este joven político de Moguer, de 45 años, ha irrumpido en la escena política nacional formando tándem con el presidente de la gestora, Javier Fernández. Uno y otro cortados por la misma tijera, dos políticos sin afeites, de natural campechanos.

-¿Cómo ha encajado Ferraz que Clavijo corriera a gorrazos a los consejeros socialistas en Canarias?

“La sensación que yo tengo es que las dificultades internas y el proceso que se está viviendo dentro de Coalición Canaria (CC) han influido, y Fernando Clavijo no ha sabido resolver la situación, en contra de lo que han hecho otros presidentes, y al final se ha plegado a los intereses de quien le estaba tironeando, con esa apuesta otra vez por el insularismo que no tiene sentido. Su papel ha sido pésimo. Se había convertido en uno de los presidentes más poderosos de toda España, por la influencia del voto de Oramas en las Cortes, y, de repente, se echa en brazos del PP; por lo tanto, ese voto ya no es nada, no vale nada, y ha malversado esa posición política estratégica que tenía, que podría haber servido para poner en su lugar, por primera vez desde hace tiempo, la agenda canaria. Ha cometido un grave error, podía haber, incluso, jugado con la posición de CC con nosotros. Era un puente, se hubiera maximizado la capacidad política de los representantes canarios en las Cortes. Y ahora todos los días este hombre va a tener que estarle rogando al PP que le dé estabilidad”.

-¿Cuál va a ser la reacción del PSOE?

“En primer lugar, Fernando Clavijo tiene que ir al Parlamento y expresarse públicamente sobre las razones por las que ha llevado a la comunidad autónoma a una situación de desgobierno absolutamente injustificada y con una irresponsabilidad enorme, bajo un proyecto político que no se sabe a dónde va. Sobre todo, tiene que explicar qué va a pasar ahora, cómo pretende gobernar. Y tiene que haber un posicionamiento de todo el mundo, no solo del PSOE, sobre quién se vincula a ese proyecto en caída libre y quién no se vincula”.

-¿Cómo ha actuado el PP?

“PP y Coalición han pactado, no me cabe la menor duda. Porque esas maniobras que hace el PP en el Parlamento con respecto a las enmiendas que estaban planteadas al Fdcan, y que de tener una posición en una sesión la cambia por la contraria en la siguiente, está claro que reflejan que hay un pacto. En ese momento la agenda canaria voló de la mesa de Mariano Rajoy, Clavijo la tiró por la borda”.

-¿En qué quedó la confluencia PSOE-PP, que, alentada por los acuerdos nacionales entre ambos, llegó a sembrar la teoría de una Gran Coalición en Canarias?

“Ahora mismo esa posibilidad no nos conviene. Pero sí es verdad que hay un clamor mayoritario en los partidos en Canarias a favor del cambio, excepción hecha de CC y ahora del PP, por esa compra a precio de saldo que ha hecho del voto de Ana Oramas. Pero hasta hace 20 días había ese clamor de gentes tan dispares como Podemos, PP o Nueva Canarias planteando la necesidad de un cambio político en Canarias. Desde luego, nosotros no vamos a formar gobierno ahora con el PP”.

-¿Les ha defraudado?

“Está claro que el PP ha hecho un giro irresponsable a última hora. Todo el mundo tenía claro que era una necesidad imperiosa un cambio político en Canarias, pero pasa que ahora el PP ha replanteado sus intereses, y se ha vinculado de esa manera sorprendente a Coalición Canaria”.

-¿Le culpa de abortar el cambio?

“El PP se ha convertido en un tapón para impedir que se produzca el cambio político en Canarias. Y esa será su responsabilidad”.

-Insisto. ¿Qué le corresponde, o mejor, qué piensa hacer el PSOE para alimentar esa llama?

“En la vida parlamentaria, a partir de este momento nos queda ejercer una oposición rotunda y responsable; somos un partido vinculado a la gente estemos en el Gobierno o en la oposición. Y ya que CC y PP han decidido que la agenda canaria desaparezca del tablero, nos encargaremos nosotros de que esté presente en el debate nacional y de que, en un escenario parecido al que ocurre en las Cortes Generales, ocupemos la centralidad en la política canaria y podamos ejercer una tarea de fiscalización del Gobierno, en sintonía con nuestro programa, que se estaba realizando por parte del PSOE, en una labor magnífica de Patricia Hernández y nuestro equipo de consejeros en el Gobierno. Sería injusto y perjudicial para Canarias que esa tarea y esos proyectos en marcha los haya tirado por la borda la irresponsabilidad y la falta de capacidad política de Fernando Clavijo. Se ha puesto en evidencia él y ha arrastrado a su propia formación política”.

-¿No corre riesgo el PSOE de quedarse en un segundo plano?

“Hay una cuestión no menor, y es que vamos a vigilar y denunciar muchas cosas. Asistiremos a una fase de entreguismo de Clavijo al PP, eso está claro, como ya dije. El día 17 hay una Conferencia de Presidentes y a partir de ahí se va a abrir un debate fundamental para el futuro de las comunidades autónomas, y, especialmente, para Canarias, que es la financiación autonómica. Fernando Clavijo no va a poder abrir la boca en esa conferencia; tendrá que tragarse las lentejas que le ponga el PP y nosotros vamos a denunciarlo. Tenía la oportunidad de jugar fuerte en ese debate y, con el paso que ha dado rompiendo el pacto, acaba de arruinar las posibilidades que tenía Canarias de poder tener, por primera vez, un sistema de financiación autonómica suficiente que reconociera la situación diferencial de su distancia e insularidad. Como Clavijo se ha convertido, con esta maniobra, en una especie de súbdito del PP, no abrirá la boca, no levantará la voz y Canarias no resolverá ese problema”.

-Citaba la centralidad de su partido tras ser expulsado del Gobierno. Era el espacio histórico de CC, como eje perpetuo de todo pacto posible. ¿Quiere decir que es la penitencia por el abrazo del PP?

“Totalmente. El PSOE ocupa la centralidad en las Cortes, donde no se aprueba nada sin nosotros, y así va a seguir. Y Clavijo tenía buenas relaciones con nosotros, como socios de gobierno que éramos. De repente, por una maniobra inconcebible, pierde esa posición y CC se convierte en un partido subordinado a los intereses del PP, lo cual es inexplicable. La decisión de Clavijo de romper el acuerdo con el PSOE tiene una grave trascendencia en términos políticos e institucionales, y para las Islas, terrible”.

-¿Consideran en el PSOE la postura canaria del PP como una agresión?

“El PP no le debe nada al PSOE, ni nosotros al PP. Pero sí tememos que lo que ha hecho constituya una agresión para Canarias”.

-PSOE, Podemos y NC forman un bloque progresista de 27 diputados en el Parlamento. Podemos promueve una mesa de diálogo para censurar a Clavijo. ¿Qué dice Ferraz?

“Más allá de esa fórmula, es cierto que hay un bloque progresista en el Parlamento canario. Y hay que evitar que se produzca un volantazo a la derecha en las políticas del Gobierno canario, ni una situación especulativa con la Ley del Suelo, o una involución en políticas sociales, o en medidas de regeneración democrática, o que con la reforma del Estatuto de Autonomía se dé marcha atrás a cuestiones esenciales. Vamos a evaluar la situación en Canarias y adoptar decisiones”.

-¿Debe someterse Clavijo a una cuestión de confianza?

“Sí, él mismo tendrá que constatar qué mayoría tiene en el Parlamento. Antes debe dar una explicación como presidente del Gobierno ante el Parlamento de por qué ha hecho lo que ha hecho, y después, en efecto, explicitar con qué apoyos cuenta en realidad”.

-El PP asegura que no le daría su confianza. ¿Le cree?

“Eso habrá que verlo. Creo que ahora mismo hay mucho juego de posicionamiento, no queriendo dar la cara”.

-¿En cabildos y ayuntamientos el PSOE piensa censurar y recuperar posiciones?

“Se ha producido un cambio en el ámbito del Gobierno canario. A partir de ahí, en cabildos y ayuntamientos se verá qué es lo mejor que podemos hacer”.

-¿Por qué el PSOE no ha presentado la moción de censura que se presentía, ni la que ahora le reclaman otras fuerzas por dignidad?

“La dignidad del PSOE se ha visto en la gestión en el Gobierno canario de la vicepresidenta y los consejeros socialistas, que ha sido de altura, lo mejor del Gobierno canario, sin lugar a dudas. Ahora veremos cuáles son las decisiones que hay que tomar”.

-En Asturias, Javier Fernández (PSOE) salva los presupuestos autonómicos de 2017 gracias al PP. ¿Qué diferencias hay entre Canarias y Asturias

“Se trata de una circunstancia específica de Asturias. Son personas y situaciones distintas que en Canarias”.

-¿En verdad, el PSOE tiene claro su voto para los Presupuestos de Rajoy?

“Muy claro. No los vamos a apoyar”.

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Gorbachov, entrevista en La Mareta

Carmelo Rivero

De pronto, a última hora de la tarde, se abrió una puerta lateral de La Mareta y Mijaíl Gorbachov y su esposa, Raísa, salieron, informales, a dar un paseo, rompiendo su retiro en la residencia. Gorbachov escribía sus memorias en Lanzarote, en las primeras vacaciones en el extranjero de toda su vida, en compañía de la exprimera dama soviética, que iba a morir de leucemia siete años más tarde. Con las secuelas aún recientes del golpe de Estado que sufriera un año antes, me encontré de frente a un Gorbachov deportivo, en mangas de camisa y con zapatillas de deporte, pantalón corto y una gorra con la que se cubría la célebre mancha de vino en su frente. A paso ligero, caminamos, a su zaga, ocho kilómetros en hora y media.

Ya no era el presidente de la URSS. Ni su país existía, siquiera. El propio Gorbachov había tirado la toalla el 25 de diciembre de 1991-hizo ayer 25 años- y anunciado en el Kremlin la disolución de la Unión Soviética. Como Suárez, se marchó, pero había derribado una dictadura para dejar pasar a la democracia. Era un hombre de dos palabras: perestroika y glásnost. Con la primera había pretendido reconstruir un imperio que apenas crecía al 2,8% (tras décadas de oro, en los 40, 50 y 60). Con la segunda instauró la transparencia. Yo lo conocí de cerca, lo conocí caminando, y un día me dio un abrazo delante de todo el mundo y me puse colorado. También me sonrojaban las zancadillas que se daban Agustín Torres y Dimas Martín, los reyezuelos de la isla, disputándose el agasajo del anfitrión. Se llevó un timple de recuerdo.
Era buen marchador que nos dejaba exhaustos a todos, a los escoltas, a su amigo e intérprete Wladimir Persov y a los escasos periodistas que cortejábamos la ilusión de que nos concediera una entrevista. Teresa Cárdenes, Rafa Avero y yo no cejábamos en nuestro empeño. Raísa -aficionada a los pantalones elásticos y las pamelas- mantenía el ritmo. Tal para cual, del Kremlin a Teguise.

Ahora que estoy a punto de cumplir esa edad, recuerdo decir de Gorbachov que no parecía tener 60 años. A Persov le caíamos bien. Nos deslizaba algunas pistas sobre el destronado amo de una de las dos potencias del planeta. “Esto es lo que más le gusta hacer: caminar. Y nadar”. Gorbachov no hablaba español ni inglés, pero aprendió pronto una palabra que nos decía con don de mando: “Adelante”. Raísa aprendió otra: “Gracias”. Vi filmando a los turistas vídeos del matrimonio del siglo chupándose los dedos por el documento. Entonces, aún no conocíamos Internet.

Concentrado en avanzar, lo distraían los volcanes y le hacía comentarios a Raísa y Persov. La primera vez se detuvo solo para quitarse una piedra de la zapatilla. Raísa jugaba con sus manos para sujetarse el sombrero de paja de las embestidas del viento conejero, al hacerse una foto con un ciclista que lucía el torso desnudo sin camiseta. El fotógrafo era el médico Igori Borisov, que los acompañó en el viaje.

Era agosto de 1992. Nadaron felices a orillas de La Mareta y cantaban de noche a la guitarra. Caminar se convirtió para nosotros en una rutina. Todos los días durante más de quince a la misma hora. Él siempre comprobaba en los carteles el cambio de divisas del día.

Al cabo de una semana y media, el matrimonio decidió ir de compras a Arrecife. Seguidos por la multitud, paralizaron la calle Real. Había rebajas, y Raísa compró cuatro pantalones elásticos, dos pares de zapatos del 37, una camisa negra, piezas de lencería fina, juguetes, golosinas y pañales para los nietos y hasta bastoncillos de algodón para los oídos. Gorbachov la secundaba, sin mostrar interés por nada en concreto. Le pregunté a Wladimir: se gastaron 35.000 pesetas. Los dueños de un comercio les regalaron un monedero de piel.

Hacíamos méritos a pie, mientras en La Mareta montaban guardia numerosos enviados especiales. Todos queríamos una entrevista exclusiva con el último presidente de la URSS. Yo había tenido un arrebato de osadía cuando Gorbachov aterrizó en Guacimeta: le entregué una tarjeta con la solicitud en ruso para El País. Wladimir siempre me daba esperanzas. Y largas.

Hasta que llegó el día. El intérprete exmilitar me llamó al final de la caminata: “Mijaíl Serguéievich te recibe mañana en La Mareta”. La misma nube de periodistas nos abrió paso cuando nuestro coche atravesó el portalón, y Gorbachov y Raísa nos recibieron a Lucas Fernández, Martín Rivero y a mí. Tomamos café, y yo no me lo creía, como en el comedor de su casa. Raísa, que había conquistado con su estilo a Occidente, sentada en un sofá intervenía a menudo. Eran uña y carne. Los dos salieron, un año antes, de su dacha crimeana

-donde los golpistas los mantuvieron secuestrados en agosto de 1991- con signos de devastación personal, y, aunque Gorbachov retuvo aún cuatro meses el poder asumido en 1985, se dio por vencido el 25 de diciembre de hace 25 años y proclamó el final de la URSS y de su carrera política. Su principal verdugo había sido Boris Yeltsin. Cuando sonó este nombre en la entrevista, Raísa no se contuvo y pareció reprocharle a su marido cierta permisividad con el presidente de la Federación Rusa.
Era el 1 de septiembre de 1992. “Es la primera vez que nos bañamos en el Atlántico”, nos dijo Gorbachov en mangas de camisa con el mar a su espalda. La conversación duró una hora. “Estamos descansando sin que el dolor de Rusia se separe de nosotros”.

“He pensado en los problemas del mundo y tengo que decir que en Lanzarote me han surgido nuevas esperanzas. Veo desde aquí a mi país y a Europa muy próximos. Pienso que la tarea de los políticos es no sembrar dudas. La política tiene que ser dinámica, no puede quedarse en palabras. Hay que promover nuevas organizaciones capaces de actuar. Soy partidario de que se cree un Consejo de Seguridad Europeo. Los alemanes y los franceses apoyan esta idea. Tengo la sensación de que estamos perdiendo el tiempo”.

El Premio Nobel de la Paz (desde dos años antes) admiraba a España. “Pertenezco a una generación que desde niño estuvo muy ligada a España, que vivió el drama de la guerra civil. Los soviéticos acogimos a los españoles con muchas simpatías. Y eso queda grabado y se siente hasta hoy día. Incluso, durante el franquismo, ese sentimiento mutuo existía, aunque no tuviéramos relaciones. España ha dado un ejemplo único de transición del totalitarismo a la democracia. Su incorporación a la Comunidad Europea tiene una gran importancia, porque puede hacer una especial aportación a la civilización mundial”. Hablaba de “mi amigo Felipe González” y del “potencial del rey Juan Carlos”.

Nos contó su versión del golpe: “El 18 de agosto, yo, como presidente, rechacé el ultimátum de los golpistas. Era un intento de fuerzas reaccionarias para detener el proceso de la perestroika. El golpe hizo fracasar la firma del Tratado de la Unión. Después se ha producido lo que yo llamo un zigzag. Estos días he sacado algunas conclusiones. Yeltsin se ha equivocado en el ritmo de las transformaciones. La economía en Rusia está al borde de la catástrofe. Si no actúa pronto, puede verse obligado a dimitir. Si tiene la valentía de abrazar la nueva política, quizá no esté todo perdido. Yo soy el primer interesado en que las reformas no fracasen”.
Estaba escribiendo “lo que ha pasado en nuestro país y lo que ha pasado conmigo; será mi punto de vista sobre los motivos de mi conducta, lo que me llevó a desarrollar la perestroika”. Luego bromeó: “Sé que existe el peligro de toda autobiografía: la de querer presentarse uno mismo de color de rosa; no caeré en esa tentación”.
A Gorbachov lo llamaban Gorby. “Todo comenzó con la aparición de mi libro sobre la perestroika. La gente en todos los países del mundo se identificaron con mi idea para garantizar la seguridad ante la amenaza nuclear. Acepto que me llamen así, porque es la forma que tiene el pueblo de decirme que está de acuerdo conmigo. La gente siente que o sobrevivimos juntos todos o va a pasar algo tremendo. Ese es mi pensamiento. Faltaba un dirigente que lo dijera”.

Después de haber sido el personaje clave en la distensión, el desarme, la caída del muro de Berlín, la reunificación alemana y la democratización del Este, lo apreciábamos más en el exterior que en su país: “Hasta el año 90 la mayoría de los soviéticos apoyaba mi línea. Cuando la reforma afectó a los poderes fácticos comenzaron las críticas. Tras un año sin Gorbachov la situación ha ido a peor”. Se consolaba con las cartas que recibía: “De unas 14.000, el 60% me dan su apoyo”. La última pregunta que le hicimos y su respuesta fueron estas: ¿Es consciente de haber sido el hombre que cambió el rumbo de la historia? “Sí, lo soy”.

Encuentro en Lanzarote con la pareja que gobernó medio mundo

El encuentro en Lanzarote con Mijaíl y Raísa Gorbachov, el matrimonio del siglo en un mundo que había estado dividido en dos bloques tras la II Guerra Mundial, fue distendido y entrañable. El último presidente de la URSS nos recibió a Lucas Fernández, Martín y a mí en La Mareta, el palacete de los reyes en Teguise (Lanzarote), en septiembre de 1992, un año después de sufrir el golpe de Estado de los últimos comunistas recalcitrantes, que no evitó la demolición de la URSS, hace ahora 25 años. Raísa murió de leucemia en 1999. Gorbachov vive, con 84 años.

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Por qué no me callo. PREMIOS TABURIENTE

El trofeo de los Premios Taburiente de DIARIO DE AVISOS.

El trofeo de los Premios Taburiente de DIARIO DE AVISOS.

 

Carmelo Rivero.

Alberto Vázquez Figueroa –uno de los 9 Premios Taburiente 2016 de DIARIO DE AVISOS-, cuyo vuelo imaginativo es de corresponsal transoceánico, diría que Magallanes zarpó de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) tal día como hoy (“retiñen las áncoras, trepidan las velas”, escribe Stefan Zweig)  y puso proa a Granadilla, como todo el mundo sabe, provocando una moción de censura que tendría efecto 500 años después. El navegante portugués traía el bicho de la insubordinación a bordo, como le avisó su suegro, y le montaron un ‘golpe de estado’ entre el veedor, el tesorero, el contador y un capitán. Ese virus estaba ahí. Granadilla tuvo ganas declarando su destino turístico Costa Magallanes. Tentó al bicho.  Los fantasmas de la historia salen a flote entre las aguas que surcó el marino al ‘emprender’ en Canarias –va siendo hora de ser  literales- la primera circunnavegación del mundo. Ya él mismo ofertó a España, a espaldas de su país  natal, la bicoca de encontrar las islas de la especiería, las codiciadas Molucas. Toda esta historia que empezó un 20 de septiembre de 1519, martes como hoy, tiene ese trasfondo de felonía y conjura. Pero ni España, ni Canarias son solo líderes de medio pelo y picota de alcaldes.  Los Premios Taburiente -nómina de lujo en tiempos de mediocridad- son espejo de otro país que subyace y prevalece en otros escaños de la sociedad civil. Celebran la gesta de Vicente del Bosque, que cambió la frustración de este país en 2010 en Sudáfrica con los bemoles de Magallanes. El arquitecto Fernando Martín Menis, hizo su auditorio de Torun (Polonia), que ya es una joya de edificio europea. Europa, según Merkel en Bratislava descaece, tal es su “estado crítico”, producto de una deserción a bordo, por cierto: el Brexit. Es cuestión de fe, de visionarios. Santiago Puig y padre pensaron otro sur sobre el escenario árido que encontraron y, hace exactamente 50 años, comenzaron a levantar Playa de las Américas, poblaron el desierto. Proezas. La hazaña de Olga Ramos, heredera de tradiciones musicales familiares, o del grupo Palmera, que reinventó el pop español en un cuarto de hora. Nos faltan estímulos, motivadores convincentes, héroes con su travesía, como estos galardonados. Ahora mismo, este país está perdido, como las naves del portugués. Pigafetta escribió de aquellos días sin norte un texto que hay que leer siempre en horas bajas. Si las elecciones vasco-gallegas del domingo despejan el horizonte, llegaremos a las Molucas y habrá gobierno; si añaden confusión, votaremos en diciembre, y el complot de Granadilla será parte del totum revolutum. En el videoblog de Iñaki Gabilondo en El País, el periodista nos habla de la ‘fosa séptica’ de un país que se refocila en las heces de la corrupción y demanda con urgencia sosa cáustica. Gabilondo es Premio Taburiente por ser ese faro que pone la luz larga sobre las aguas revueltas. Como Calero y Pedro Guerra, dos miradas inteligentes para un camino que hay que andar.

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Los galardonados con el Premio Taburiente 2015 de DIARIO DE AVISOS, en la gala celebrada en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife./DA

 

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/ CACO SENANTE: “Me he hartado de llorar. En mi propia tierra han publicado cosas que me han dolido”

 

Foto: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

Cuando Caco Senante recibió la noticia de que la Audiencia Nacional archivaba las acusaciones contra él en relación con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), comprendió que llevaba mucho tiempo desamparado, porque pensó para dentro: “¡Esto es como empezar una nueva vida!”. Y se dio cuenta del alivio que sentía con esas palabras. Recordó que se había obligado “a ir por la calle mirando a la gente a los ojos, para que nadie me viera bajar la vista”.

Un día, el hijo regresó llorando porque en la televisión vio con los amigos en un VIP aquella noticia despiadada de su padre imputado por “apropiación indebida”. Durante la entrevista con DIARIO DE AVISOS se le hace en ocasiones un nudo en la garganta, que es su mejor herramienta. “He pasado por un calvario de pruebas falsas y lo han sufrido mi mujer y mis hijos. ¿Qué podía hacer sino esperar?”.

Confiesa en Madrid que lleva 40 años viviendo en la capital de España como si nunca se hubiera ido de Santa Cruz y que le afectaron algunos titulares de la prensa local. “Jamás me llamaron, me dolió”. Entre los 300 wasaps y correos de felicitación por el sobreseimiento, figuran autoridades y amigos de su tierra y abrazos de cantantes que conoce en todo el mundo. El cubano Pablo Milanés le escribió: “Ya era hora de que se hiciera justicia contigo, hermano”. La causa que le tuvo en vilo se refería a nueve meses de contrato y a la compra de un timple. Una historia que parece salida de una de las películas grotescas de su faceta de actor.

-El caso es que este culebrón con final feliz le chafó el cumpleaños, tras cuatro décadas de carrera artística.
“Ha sido exactamente así. Cumplía 40 años en 2015,empecé en el 75. Tenía previsto celebrarlo y se me cayeron las ganas al suelo”.

-¿Qué hacía antes de ser cantante?
“Daba clases de español en una universidad en EE.UU., vine de vacaciones, y me ofrecen grabar un disco”.

-¿Quién le descubre?
“Torrebruno. De una manera rocambolesca, en las fiestas de San Ginés, en Lanzarote. El Ayuntamiento de Arrecife nos llama a Taburiente y a mí para reforzar la actuación de Paquita Rico, Torrebruno y Los Tamara, que iban en el paqueTE de Raphael, la estrella de otro día. Cuando bajo del escenario, Torrebruno sale corriendo detrás de mí y me ofrece grabar un disco. Devolví a EE.UU. el contrato y los billetes de avión, y me afinqué en Madrid hasta hoy”.

-En ese disco, ‘Entre amigos’, interviene Teddy Bautista. ¿Ahí empieza una amistad que dura 40 años?
“Cuando yo estudiaba Arquitectura en Las Palmas, lo abordé en una discoteca donde actuaban Los Canarios y le conté que cantaba y componía. Sin conocerme se paró y me dio bolilla. Años más tarde, en Madrid, lo fui a ver al teatro donde hacía Jesucristo Superstar, se acordaba de mí y ahí nos hicimos amigos”.

-¿De qué se le acusaba?
“De apropiación indebida, fraude documental y delito societario. La SGAE me había pagado durante nueve meses 3.000 euros mensuales para tratar de resolver problemas en Canarias, y la UCO de la Guardia Civil lo cuestionaba porque solo había dos correos electrónicos que hablaban de ello. La SGAE aportó 28 correos electrónicos que lo acreditaban. Y yo facilité una relación de 36 personas con las que me reuní en ese periodo.El 1 de julio de 2011, al día siguiente de la reelección de Teddy al frente de la SGAE, lo detienen junto a otros directivos. Yo era consejero y asumí un rol de responsabilidad. No podía ni salir huyendo ni mirar para otro lado. Al cabo de tres años, me imputan en algo plagado de irregularidades desde el minuto uno”.

-¿Y cómo se cuela un timple en el caso?
“Lo metieron a última hora, sin opción de defensa. Era un disparate. Totoyo Millares ofreció un timple de su propiedad, ilustrado y firmado por Rafael Alberti, con la idea de que presidiera en una urna la sede canaria de la SGAE en Las Palmas. Hice gestiones, Teddy lo condicionó a que hubiera presupuesto y el director económico financiero lo vio posible. Totoyo puso un precio, 20.000 euros, y se le pagó. El fiscal lo valoró en 3.000 y pico euros, por un peritaje mediante una foto. ¡Una foto! ¡Cuando ha de comprobarse la sonoridad!”.

-¿Qué hay detrás de la ‘operación Saga’ (el caso SGAE)?
“En estas cosas hay que buscar a dónde ha ido el dinero que ya no recauda la SGAE, para poder pensar quién monta esto. La SGAE facturaba lo que facturaba y ahora factura lo que factura: menos de la mitad. Aquí hay intereses económicos, políticos y de adversarios de los derechos de autor. Se propusieron descabezar la SGAE, acabar con ella, y lo consiguieron. Bajo el mandato de Teddy (1995-2011), la SGAE se convirtió en una de las cinco entidades de gestión de derechos de autor más importantes del mundo. Era una mercería y él la transformó en una empresa de esa envergadura. Teddy no se casaba con ningún político. El error fue no medir la fuerza de los enemigos”.

-¿Cuándo está previsto juzgar todo el caso?
“No se sabe. Esto es tan absurdo que empezaron buscando 300 millones, después bajaron a 30, más tarde a 3 millones y por último a los 50.000 euros, que reclamaron tanto a Ramoncín como a mí, sin ninguna consistencia. Siento una alegría con ira, porque te ves humillado. Una vez en la Audiencia Nacional, ante un juez y un fiscal, se me reclamó una factura de 50 euros. ¡Los mismos que iban a juzgar a los de las tarjetas blacks por millones! Y les expliqué que me salía más barato alquilar un coche en el aeropuerto de Gando que pagar un taxi”.

-Alguna lección habrá sacado de este viacrucis.
“Sí, claro, he sacado muchas. Como dice García Márquez, “qué fácil es recordar para quien tiene memoria y qué difícil es olvidar para quien tiene sentimientos”. Y yo tengo las dos cosas”.

-¿Ha llorado?
“Me he hartado de llorar. En mi propia tierra han publicado cosas sin preguntarme que me ha dolido. Un día mi hijo regresó llorando. Estaba con los amigos en un VIP y de pronto en la tele leen: “Caco Senante, imputado por llevarse el dinero de la SGAE”.

-¿Cómo se siente ahora?
“El viernes de la semana pasada, cuando leí el auto del archivo de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, lo primero que pensé fue, comienzo una nueva vida. Y me di cuenta lo mal que he estado. Llevo años yendo por la calle poniéndome como obligación mirar a la gente a la cara, a los ojos. Yo no quería que nadie me viera bajar la vista. Ya no lo tengo que hacer”.

-¿Ahora qué plan tiene?
“Resarcir a mi mujer Nuria y mis hijos Arancha (29 años) y Carlos (16). Las redes tienen cosas buenas, pero también son la guarida de los cobardes, y me imagino lo que han debido soportar sobre su padre. Mi mujer ha estado conmigo en todo momento. Te refugias en tu familia, tus hermanos, tus padres que ya no están”.

-Una madre repostera y un padre poeta y militar.
“Mi madre, Rosalba, era una artista haciendo huevos moles, y mi padre, José María Senante, era un militar jurídico que amaba tanto la poesía que dejó el Ejército por ella. Como le obligaban a pedir permiso para dar recitales y a él lo que le gustaban eran los poetas malditos, Lorca, Alberti, Miguel Hernández, renunció a la carrera militar”.

Agustín Millares Sall

Agustín Millares Sall

 

-Explica mucho su afinidad con Agustín Millares Sall.
“Siendo estudiante de Arquitectura en Las Palmas, leo en el periódico un poema suyo, No vale. Me impresionó. Agustín me acogió como un hijo, y yo me iba por las tardes a su casa a escucharlo embobado. Empecé a tocar la guitarra y fui su primer compositor musical. Así salieron Yo poeta declaro, Saludo, Contigo, Canción de la calle…”.

-’Yo poeta declaro’ es una de las mejores canciones de la Transición.
“La compuse entre el 74 y el 75. Cuando regreso de Estados Unidos, Agustín la escuchó y le gustó. Una noche en Denia (Alicante), una chica me reconoció en un bar y me dijo, “yo me sé una canción canaria”, y me cantó Yo poeta declaro”.

-Hizo una canción a los presos del MPAIAC. ¿Se metió en el nacionalismo hasta el cuello?
“Me impactó la huelga de hambre de siete presos del MPAIAC en Salto del Negro y compuse Siete. Estuve muy cerca de Pueblo Canario Unido (PCU). Aquel movimiento nacionalista tenía razón de ser, no nos equivoquemos. En el 77 me llamaron para el primer mitin electoral de PCU en el Estadio Insular de Las Palmas, con Carlos Suárez, el látigo negro, y Fernando Sagaseta. Discutían si decir Canarias libre y socialista. Abría yo y lo primero que dije en el escenario fue, “compañeros, viva Canarias libre y socialista”, y se formó un corre-corre”.

-La Transición se hizo con canciones. ¿Por qué la ‘indignación’, el 15 M, no?
“Es verdad y recurren a las canciones de los 70, a Quilapayún. Ha habido falta de creatividad. La gente joven tenía que haber hecho canciones válidas para el momento. Es un movimiento con compromiso, pero sin canciones”.

-¿Hubo gente que se le rajó?
“Sí. Ha habido quienes fueron amigos y se dedicaron a escribir en los periódicos contra mí. En la vida pasan cosas lamentables. Pero luego hay gestos como el de Alejandro Sanz el otro día de empezar sus conciertos en Canarias con el Mojo Picón, me pareció un detalle y un honor. He recibido más de 300 wasaps que agradezco mucho”.

-Con Milanés, tras introducir la Nueva Trova en España, lo supongo aún amistado.
“Hicimos un disco juntos, Pablo es uno de mis grandes amigos. Me mandó un correo: “Ya era hora de que se hiciera justicia contigo, hermano”. Hace poco comimos en Madrid. También con Silvio pasé una tarde riéndonos mucho y recordando cuando iba a Tenerife y se quedaba en mi casa. Él fue el que me aconsejó que me llamara Caco Senante en lugar de Juan Carlos, porque veía que me llamaban así en las entrevistas”.

-¿Cuándo saca los discos de salsa tuvo una corazonada?
“La salsa no se conocía en España. Todo empezó porque conocí un disco de Rubén Blades y fue el espejo en el que me miré. Después hice un disco con él, pero lo primero fue Chateaubriand, con Una gaviota en Madrid.

-Esa canción parece compuesta con la melancolía de estos años. ¿Cómo nace?
“La escribí caminando por La Habana, pensando en la importancia radical del mar para un canario. Acerté con la frase, “¿qué es lo que haces tú aquí, una gaviota en Madrid?”, caló colectivamente”.

– ‘Mojo picón’, en cambio, tendría más que ver con su estado de ánimo tras el auto.
“La hice para que no gustara. El disco se llamaba Mojo picón, salsa canaria, pero no tenía una canción con ese título y el director de la casa discográfica se empeñó. No me apetecía quitar ninguna. Me metí en un despacho, cogí una guitarra y en diez minutos la hice, con la rima en on, que es la más grosera fonéticamente. Cuando se la canto, me dice, “maravillosa”. No me lo quería creer. Y el equivocado fui yo. Me salió sin querer una canción muy pegadiza que sigue viva después de 35 años. Pero no es mi mejor tema ni de lejos. Hay otros: Loco veneno, Pásame factura, Esta forma de querer, que llevé a la OTI en el 85, o Y ahora que te has ido”.

-Marisol le cantó este último.
“Pepa es una gran amiga, una mujer con un par de narices: cuando dijo se acabó, se acabó, y se retiró. Una de las grandes cantantes y actrices de este país”.

-¿A propósito, su faceta de actor, nada residual, cómo surgió?
“Un día me tropiezo en Madrid a un amigo de la infancia, de cuando veraneábamos en Alicante, y era director de cine. Me metió de extra en Con el culo al aire, pero como no tenía presupuesto terminé haciendo un papel importante. He hecho quince películas. Lo último fue en Óscar, el color del destino, de Lucas Fernández, donde hacía de marchante de arte con Toni Cantó”.

-¿Y cuál es la anécdota del hombre de las mil anécdotas?
“No es una anécdota. Pero un día pensé lo que le habría gustado a mi padre saber que he conocido a tres premios Nobel: Saramago, Vargas Llosa y Arafat”.

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Caco Senante con Arafat en Ramala./cacosenante.com

 

-Vi una foto suya con Arafat, ambos sonrientes.
“Fui a actuar a Palestina. Y nos recibió en su cuartel general de Ramala (Cisjordania). Cuando estuvimos cara a cara, le dije, voy a contar al mundo lo que he visto. Y me respondió, “yo le estaré siempre agradecido”. La foto recoge ese momento. Tengo la certeza de que lo mataron. En aquel encuentro alguien le preguntó si se había llevado dinero para Suiza, y él dijo, “¿para qué quiero dinero en Suiza si no voy a salir nunca vivo de aquí?”.

-¿Cómo entró en contacto con José Saramago?
“Pilar del Río, su mujer, era amiga mía, y un día vino a ‘a Bodeguita, a mi restaurante, y me dijo, “Caco, resérvame una mesa, porque te quiero presentar a mi novio”. Fue al aeropuerto a recibirlo y volvió con él. Era un señor mayor que ella. Comimos juntos, jugamos al billar y nos hicimos amigos. Era una gozada cuando nos veíamos”.

-¿Y Vargas Llosa?
“Por los toros. Nos ha unido nuestra defensa de la fiesta. Hemos coincidido los dos con Sabina. La primera corrida la vi de niño con mi padre en 1956. Por la isla pasaron grandes figuras: Julio Aparicio, Luis Miguel Dominguín, Paco Camino… La sociedad aboga por la conservación de las especies. Si no existieran las corridas, el toro bravo desaparecería. Y está el arte. A mí me enganchó esa suerte de ballet del ser humano con un animal de más de 500 kilos que te puede matar en cualquier momento. Vi la cogida de Víctor Barrio. Enseguida supuse su muerte, he visto muchas cornadas”.

-Cornada la de la imputación por la SGAE.
“Sí, esto ha sido un Mihura que ha habido que lidiar de cualquier manera”.
-En este ‘stand-by’ recibió el año pasado el Premio Taburiente de DIARIO DE AVISOS. ¿Le ayudó?
“Es que yo nunca me he sentido reconocido en mi tierra a nivel oficial. En la calle sí. Pero no había recibido un premio. El único que me ha dado uno ha sido DIARIO DE AVISOS, el Premio Taburiente. Me emocionó. Siempre estaré agradecido a Lucas Fernández y a Plató del Atlántico”.

-Le recuerdo con Ernesto Cardenal en una velada lagunera en el Museo del Cosmos.
“Un alumno me regaló un libro de Cardenal en Estados Unidos y me cautivó. Años después, cené en México con él en casa de un amigo. Cuando se acabó la velada, como en México DF los trayectos son de hora y media, pensé,voy a estar hora y media hablando con el poeta. Pero nos sentamos en el coche y Cardenal apoyó la cabeza en mi hombro y se quedó frito. El día que le propuse ponerle música a su poesía me dijo, “mira, Caco, a mí la música no me interesa nada”. Después, le encantó”.

-¿Tiene proyectos?
“He estado muy bloqueado. Tengo proyectos. Celebrar los 40 años de carrera. El otro día en La Pérgola, de Bilbao, fue de las actuaciones más bonitas de mi vida. Y me ha dado moral. Algunos me quisieron retirar, pero no han podido, y hasta el otro día había interferencias políticas para que no se me contratara. Ahora, con toda la bocanada de aire nuevo, me apetece mucho cantar”.

-¿A los 66 años qué objetivos tiene pendientes?
“El Madison Square Garden, donde presenté a un artista en un festival de Tito Puente, por su disco número 100, y el Viña del Mar,donde Sabina, Isabel Parra y yo salimos a arropar a Pablo Milanés cuando se quedó afónico en una canción. Tengo esas dos cuentas pendientes. Yo soy hombre de escenario”.

-Pues a seguir en el escenario como Aznavour, que continúa cantando con más de 90.
“En Bruselas, en una reunión de sociedades de autores, le dije, ¿me puedo poner de rodillas?, no sé cómo mostrarle mi admiración. ¡Qué grande es!”.

-Y ha sido siempre canijo. ¿Caco y el sobrepeso es un caso de identidad?
“Sí, claro. Ahora estoy en 110 kilos. He llegado a estar en 130. Eso ya va conmigo, tengo una imagen y un físico, que ya no pegaría aparecer de otra manera sobre el escenario”.

-Que se lo digan al del Parque García Sanabria, que se desfondó.
“¡Aquello fue apoteósico! En unas fiestas de mayo, terminé de actuar y la gente pidió otra; volví corriendo al escenario y, al llegar al centro, una tabla cedió y me fui por el agujero. Tuve suerte, la guitarra se destrozó. Al día siguiente sacaron una viñeta en el periódico con el título: “La caída del imperio romano”.

 

HUEVOS MOLES
En los 80 sonó con ímpetu aquella canción salsera, Mojo Picón, y su autor, Caco Senante, se vio abocado a la gastronomía antes del boom de Master Chef. Pero lo llevaba en los genes además de en el peso (110 kilos) y hasta en el apellido.Los huevos moles de Rosalba sentaban cátedra en las pastelerías. El nombre de la repostera tinerfeña quedó asociado al célebre postre. Algunos restaurantes disimulan que lo usan cuando ven entrar a los hermanos. “Pero es un orgullo que de ese modo inmortalicen a nuestra madre”. Doña Rosalba cocinaba en casa unos cabritos en adobo y conejos en salmorejo, que explican que el cantante montara en Madrid La Bodeguita de Caco, de cocina canaria y caribeña, tras el fiasco incomprensible de un disco a dúo con Rubén Blades. Perpetuaba recetas maternas y era una embajada de la papa arrugada con mojo. Hace poco, abrió en la avenida Tres de Mayo Don d’Caco, una tasca musical con delicatesen familiares y reminiscencias de infancia marisqueando en Candelaria. Pero la burocracia no tuvo contemplaciones con ese don que el hijo había heredado de la madre.
 
Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Por qué no me callo. TERESA DE CALCUTA, ¿UN CAMELO?

Madre Teresa de Calcuta/www.eltitotomas.com

Madre Teresa de Calcuta/www.eltitotomas.com

 

Carmelo Rivero.

Ricardo Melchior me contó que en un vuelo Madrid-Roma se sentó junto a unas monjas que le resultaron familiares, de Santa Cruz, La Laguna o Garachico, pero no le entendieron cuando quiso trabar conversación. Y supo que se trataba de la Madre Teresa de Calcuta  y sus ‘misioneras de la Caridad’, vestidas con el sari blanco orlado de azul. Ella le pidió que ‘negociara’ con la azafata cambiar la comida por una bolsa de caramelos para sus niños de Calcuta. Cuando la santa –lo es desde hace dos semanas- bajó del avión, Melchior le llevó la maleta. El aspecto menudo y frágil de la Nobel de la Paz daba pena, pero no parecía desolada. Sonriente, le dio las gracias y dejó al marcharse cierta estela de grandeza, como decía su amigo Dominique Lapierre. Era y es un mito. Pero no está a salvo de su leyenda negra correspondiente, como todo mortal al que premian, y la santidad es el Nobel divino. Arrecian las críticas sobre su pasado carca, prosélita de Juan Pablo II, enemiga de la teología de la liberación y, en cierta etapa de su vida, apóstata, según las cartas de su crisis de fe. Todos los mitos tienen los pies de barro. Benedicto/Ratzinger, que era un inquisidor despiadado y luego fue un papa culto rodeado de víboras, asegura ahora en un libro de conversaciones que no dimitió por sentirse amenazado, pero los papas también mienten. Es verdad, todo es mentira. Cada héroe comporta su propio villano. En el mundo editorial es célebre el lado oscuro de cada autor, y uno teme entrevistar a sus dioses favoritos por si se le caen del altar. No conocí a García Márquez y por más que oigo hablar de su carácter destemplado, hago oídos sordos. Alberti era uno de mis santos poetas y, como yo era un imberbe y él traía sus copas de un almuerzo, me dijo en el Mencey que si le iba a preguntar las mismas “chorradas” de siempre (“Lorca, la guerra, el exilio”), me ahorrara la entrevista. Se ve que yo también tenía mi carácter, y le dije, que se quedara con las respuestas que yo me quedaba con las preguntas, y me fui. Y todavía oigo a mi espalda sus disculpas, pero por soberbia o timidez dejé al hombre con la palabra en la boca. De Alberti se decían cosas, pero hay mucho de envidia y chisme. De Neruda y José Feliciano he oído burradas. Ahora están poniendo a parir a Rilke, porque no se bañaba en el mar y era dudoso con las féminas. Sobre Mercedes Sosa sí fui testigo de sus reacciones poco comunistas de pija de la pampa, pero cantaba ‘Gracias a la vida’ y le perdonabas todos los pecados. A mí Whitman me parece un poeta monumental y era enfermero voluntario en los hospitales durante la Guerra de Secesión, pero algunos lo ponen como chupa de dómine. Y acusan a Juan Ramón de explotar a Zenobia. Y no queda títere con cabeza. Teresa de Calcuta no sería perfecta, era una prescriptora del dolor ajenos, de acuerdo (cuando enfermó dicen que voló en primera a un hospital privado de California). Pero tiene mis respetos por la vida de entrega que llevó, aunque mintiera y los caramelos fueran para ella.

 

Rainer Maria Rilke

Rainer Maria Rilke

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/ LEONCIO AFONSO, centenario: “En cien años no había visto tantos tontos juntos en política”

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Fotos: FRAN PALLERO

Por CARMELO RIVERO

“El matrimonio salió bueno, sin peleas”. La vivienda de tres plantas, con las voces al fondo de los hijos ya jubilados, es un pozo de vida. No en vano, también doña Evelia, la paisana palmera con la que se casó, será en noviembre una mujer centenaria. No han sido cien años de soledad. “El mundo son la gente que te rodea; si es grata, lo pasas fenomenal”, explica el primer geógrafo de Canarias, Leoncio Afonso, que hoy cumple cien años de edad en La Laguna, la ciudad que lo adoptó. En su casa de la calle de Herradores, que compró a mediados de siglo por 250.000 pesetas, rodeado de libros, con ese olor a tiempo y la tarde entrando por la ventana de su despacho, nos recibe sonriente. Es buena señal y también lo es una de sus respuestas: “Cualquier tiempo pasado fue peor”. Doctor honoris causa de la Universidad de La Laguna, no ha recibido, incomprensiblemente, el Premio Canarias.

El lector más antiguo que tiene DIARIO DE AVISOS, el “periódico de nosotros, los palmeros”, ni chochea ni anda con paños calientes. Es un hombre bien informado, gracias a Internet, que se rebela contra “estos tontos de la política española que han perdido todo el sentido de la realidad que tuvo la Transición”. Critica agriamente a Pedro Sánchez. Elogia a Felipe González. Llama “esaborío” a Rajoy. Y a quien mejor pone es a Pablo Iglesias. “Ese chico llegará a presidente.”

Afonso es el último superviviente de una generación de sabios oficiales y está vivo “porque de niño era un enclenque, y creé defensas”. Para ser feliz y optimista pone dos condiciones. Una es “relativizar los problemas”, dice mientras se aplica, tras las fotos, las sondas nasales conectadas al maletín de aire para compensar la disnea de antiguo fumador de puros: “Yo le quito siempre importancia a las cosas”. Y la otra es el humor. Aunque le jugó una mala pasada cuando se desternilló delante de Franco.

-Cuéntenos cómo pasó.
“Las pasé moradas. Me dio un ataque de risa delante de él. Me hizo gracia que al entrar en el despacho, el ujier nos decía, “¡cuidado con la alfombra!”. Y entonces se me vino la imagen a la cabeza de un tipo llegando, tropezando y cayendo de bruces. Porque si te avisan es porque alguien cayó. Era una alfombra de un palmo de gruesa y como entran mirando para él, gente nerviosa, es posible que den un traspié y salgan de narices. Evité que Franco me enfocara”.

-A más de uno le clavó los ojos, me consta.
“Era pequeñajo. Esa fue mi primera impresión. Y un témpano, un tipo frío. “Frío y asesino”, según alguna biografía. Aquella fue la primera vez que lo visité en El Pardo. Yo era decano del Colegio de Doctores y Licenciados”.

-Y ahora es centenario. ¿Cómo lo logró?
“Supongo que soy longevo porque fui enfermizo de pequeño y desarrollé las defensas. En una familia campesina era un problema tener un hijo enclenque. Como no servía para trabajar en el campo me pusieron a estudiar. Era el octavo de diez hermanos, todos, salvo yo, campesinos, en Breña Alta. Gracias a ello llegué a catedrático y no a campesino. Cuando probé la Coca-Cola me recordó a las medicinas que me hicieron tragar, me provocó rechazo y la aborrecí”.

-Según Carlos Silva, se le calcula medio millón de puros fumados.
“No sé cuántos, pero fumé mucho durante mucho tiempo, y ahora me ventilo los pulmones con oxígeno”.

-¿Se alimentaba bien?
“Normal. Nunca he cometido más excesos que fumar. Y tuve tres hijos”.

-¿Hizo deporte?
“Caminar. Me encantaba lo que ahora se llama senderismo. Aquí hemos dicho siempre vereda”.

-¿Qué significa para usted llegar a cien años?
“Un caso de suerte. Soy un afortunado, pero también un cadáver social. Se han muerto los amigos y enemigos y me he quedado solo. De mi generación soy un superviviente”.

-Y no era una generación cualquiera.
“¡Qué va! Gente muy buena. Juan Álvarez Delgado me trajo a La Laguna en el 42. Creó la Facultad de Filología Clásica en la Universidad y al no haber titulados en Historia pensó en mí. Después fui el primer profesor de Geografía. Estuve veinte años solo. Yo era el sabio oficial de Geografía. No había otro. María Rosa Alonso era afectiva, tenía mucho desparpajo. Telesforo Bravo, Alejandro Cioranescu… Con Marcos Guimerá Peraza fui a la guerra. A Carmelo García Cabrera lo llamábamos Carmelito, tomatito, cachimbita, por lo de gordito y la cachimba. Los hermanos García Cabrera eran gente estupenda. Pedro, el poeta, que estuvo preso en Fyffes, tenía mal carácter. Con Diego también pasé la guerra. Se llevó la guitarra hawaiana, y la tocaba con Santamaría, el cocinero de la compañía. Ahí nacen Los Huaracheros, en el frente. Mi oído no me permitía tocar en el grupo. De nuestra compañía regresamos todos. Ni un herido”.

-¿Cómo fue al principio el franquismo, la dictadura?
“Todos recordamos lo duro que fue la guerra y la inmediata posguerra, que fue malísima. Comprenderás que se pasó mucha hambre. Un brasileño, Josué de Castro, escribió una Geografía del Hambre en el 56 e incluyó a España. En La Palma el que cultivaba papas tenía papas para comer”.

-Cumple cien años y España sin Gobierno.
“Ya lo sé, estoy al día por Internet y la prensa. Mi impresión es que estos tontos políticos han perdido bastante el sentido de la realidad que tuvo la Transición. Ella fue la que lo recuperó. Y se ha vuelto a perder. Sobre todo, quien la perdió, y es una lástima, es el mentecato del Pedro Sánchez. El Partido Socialista no pudo llegar a menos. Por suerte, no hay enconamiento social”.

-¿Usted, que se ha bebido un siglo entero, cree que la historia se repite?
“La única ventaja de toda esta tontería es que no va a haber otra guerra. El socialismo en España, en la Segunda República, no dejó gobernar a Gil-Robles, y cuando te pasas de rosca la parte contraria se vira, y vino la guerra civil. En la Transición, la izquierda, consciente de ese riesgo, se moderó. Eso lo supo ver Felipe González”.

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-Tras su juicio demoledor sobre Sánchez, ¿qué opina de González?
“Ese lo hizo bien, sí señor, las cosas como son. Las diferencias entre Felipe González y Pedrito, vamos… El PSOE tuvo siempre buena gente, con mucha categoría. ¿Qué le ha pasado? Si dejan al Pedrito tonto este, vamos a elecciones. ¡Cómo se ha cargado al partido! ¡De los 202 diputados que tuvo Felipe a los 85 de este, ya me dirás! Yo he tenido simpatía por ellos. Ahora, aunque el partido lo quiera cambiar, tiene dificultades”.

-Es una maravilla lo bien que conserva la cabeza.
“Disimulo mis limitaciones. No he estado desocupado ni me he aburrido nunca. Me acuerdo de las cosas y procuro no acordarme de que anda por ahí ese, el alzhéimer”.

-Empezamos la entrevista hablando de su risa. ¿Siempre tuvo buen humor?
“Pues sí, es que es muy importante. Mira, yo siempre a las cosas les quito importancia, es mi reacción inmediata. Y no falla, se ven de otra manera”.

-¿Los canarios somos distintos o nos gusta creerlo?
“Bah, somos como los de todas partes. Iguales. Yo no creo que ser isleños nos haga diferentes”.

-¿Qué tienen las Islas de bueno y de malo?
“Las condiciones climáticas son favorables. Es un tópico, pero es verdad. ¿De malo? El relieve. Somos islas abruptas. La virtud del canario es el sitio donde está. En una encrucijada de comunicaciones. Las rutas atlánticas. Como los beneficios de ello no llegan a todos, la gente no es consciente”.

-¿En estos cien años qué ha pasado?
“Mucho”.

-¿Y qué es lo que más le llamó la atención?
“La revolución electrónica nos cambió radicalmente la vida. Antiguamente rezaban el rosario antes de acostarse. Ahora ven la televisión”.

-¿Hemos ido a mejor o a peor en el último siglo?
“Siempre a mejor. El pasado siempre es peor”.

-¿No le estremecen los atentados yihadistas?
“Sí, pero siempre me digo, tú no estás allí. Antes pasaban cosas y no te enterabas. Ahora, en Chihuahua, México, le dan una puñalada a un tío y a los cinco minutos lo sabes”.

-¿O sea, que este mundo es mejor que cuando era niño?
“Bastante mejor”.

-¿El hombre tendrá que mudarse de planeta por el cambio climático?
“Eso son elucubraciones. Algo muy improbable. No digo imposible, porque imposible no hay nada”.

-¿Cómo fue la Segunda Guerra Mundial?
“Nos coincidió con el final de la nuestra y la hambruna. Los campesinos se defendían mejor que la gente de las ciudades. Yo estaba ya en La Laguna”.

-¿Oía rumores de que Churchill y Hitler nos querían invadir?
“Se comentaba. Incluso, en Fuerteventura hubo una base de submarinos alemanes, en el sur, en Jandía”.

-¿La Laguna que ha significado para usted?
“Pues el mundo donde he vivido. Tu mundo son las relaciones con la gente; si es grata, lo pasas fenomenal”.

-Por estas calles paseaban Viera y Clavijo y Unamuno.
“El que paseara Unamuno o Viera y Clavijo, qué más me da. Está bien para hacer cantos de sirena. Mi vida no está influida por eso”.

-Iba a preguntarle por Viera, Betancourt y Galdós, ese trío, pero quizá me suelta otra…
“Agustín de Betancourt fue un canario a lo bestia. Viera y Clavijo fue tan bueno que su Historia sigue siendo la biblia canaria. Y Galdós es universal. Eso de que se sacudió el polvo de sus zapatos al marcharse no me lo creo. Lo que pasó es que le cuadró quedarse en Madrid”.

-¿A quién ha admirado usted, en realidad?
“A don Manuel Terán, que fue catedrático de Geografía en Madrid, y a Óscar Domínguez”.

-¿Y de la política española de estos cien años?
“Azaña era una gran cabeza y Besteiro también”.

-¿En la España de hoy baja mucho el nivel?
“En cien años no había visto tantos tontos juntos en política. Rajoy es un esaborío. El de Podemos, el de la coleta, es listo, muy listo, incluso inteligente; ese sabe a dónde va. Puede llegar a ser presidente. Ahí hay madera. Pablo Iglesias le da sopas con honda a Pedro Sánchez. Rivera está verde”.

-Pregunté por sus logros y hazañas y me citaron los cursos de estudios canarios que abrió a la sociedad.
“Es que no salían de un círculo cerrado de Leopoldo de la Rosa, Buenaventura Bonnet y otros. Cuando los sacamos a la sociedad se produce algo: sirven de apoyo al nacionalismo. La historia es la más importante arma política. ¿Qué argumento te dan los catalanes o los vascos? Quienes dábamos conocimiento de la tierra, Telesforo, María Rosa, Cioranescu y yo, no éramos nacionalistas, pero el nacionalismo se nutrió de la labor divulgativa que hacíamos, como arma política”.

-Recuerdo su Geografía de Canarias en seis tomos. Pero ¿cuál de sus obras prefiere?
“Góngaro, sobre la toponimia. Esa es mi obra preferida”.

-A Juan Régulo, garafiano de nacimiento, le gustaba buscarle los tres pies a la palabra Canarias, que se politizó.
“Hombre, claro, por el nacionalismo. Pero nadie ha acertado en el porqué del nombre Canarias. Los archipiélagos se llaman como las tierras que tienen enfrente. De la palabra Ganaria, las tierras de Ghana, los bosques al sur del Sáhara, sale Canaria”.

-El Teide, un volcán, un símbolo, ¿qué es?
“El Teide es un señor volcán espectacular y le encanta a todo el mundo. No es un invento nacionalista. Los grandes volcanólogos europeos venían a verlo. Leopoldo von Buch, el célebre geólogo y naturalista alemán, lo visitó en 1815 y nos explicó el origen del Valle de La Orotava con la teoría del deslizamiento, que sirve para el Golfo de El Hierro”.

-¿Cree que el volcán Cumbre Vieja de su isla palmera cederá algún día y habrá un deslizamiento catastrófico?
“¡Ah, no tanto! ¡Esa teoría es exagerada! Por ahora es un fenómeno improbable”.

-¿Qué caracteriza geográficamente a las Islas?
“Ser distintas y parecidas. La más antigua, Fuerteventura, con millones de años, y la más joven, El Hierro, que ni siquiera tiene un millón. En un congreso internacional de volcanología había dos aviones contratados: uno para ir a Lanzarote y otro para Fuerteventura. La excursión a Lanzarote se suspendió y todos se apuntaron a Fuerteventura: más interesante que ver las lavas es ver las raíces de los volcanes. La erosión te ha quitado 3.000 metros de materiales de encima, y ves lo que hay debajo”.

-Fundó y dirigió la Escuela Oficial de Turismo. ¿Lo vio claro?
“No era difícil adivinar que iba a ser una fuente de riqueza. Yo veía cómo llegaba la inversión. Aquí entró mucho dinero. Los hoteles, salvo García Sanjuán, los hacían empresarios de fuera. En esos años 60 se produce la emigración campesina a las ciudades. Por algo venían Agatha Christie y muchos ingleses al Puerto de la Cruz: por el clima. Se vio desde el siglo XIX. ¿Por qué se construye el Taoro?”.

-¿Lo de Islas Afortunadas le gusta?
“¿Por qué no? Es que para la mitología era el sitio a donde iban a descansar las almas de los muertos virtuosos. Las Afortunadas son las islas de los muertos”.

-¿Le intrigó San Borondón?
“Sí, porque es divertido”.

-¿Qué le interesó más: la etapa de consejero del Cabildo o de concejal lagunero?
“Lo interesante es lo del Cabildo. Es que el Cabildo no tiene más obligaciones que las que se impone. En mi época era la beneficencia. Ahí destacó como presidente Isidoro Luz Cárpenter, un hombre encantador, alto, fuerte, simpático, bonachón. Fue alcalde del Puerto de la Cruz y bajo su mandato despegó turísticamente”.

-Usted viajó mucho a América.
“Mucho no sé; me he movido por allí. En Cartagena de Indias estuve cuatro veces”.

-¿La división provincial de 1927 fue positiva o negativa?
“Yo diría que positiva. Las Palmas siempre quiso ser la capital, y llegó a serlo. Tenía la Audiencia, el poder político, administrativo y judicial, y el Obispado, hasta que aquí se creó la Diócesis. Lo tenían todo y les llegaba el dinerito contante y sonante. Pero cuando se hace el reparto de la Autonomía, Tenerife se queda con el Parlamento y ellos con la Delegación del Gobierno. Y se equivocan. El delegado del Gobierno no pinta nada. Una vez dije en una conferencia de geopolítica que esa rivalidad nos había venido muy bien. El pleito ha sido muy fructífero. Los Hermanos de San Juan de Dios piden ayuda al Cabildo para establecerse en Tenerife, les dicen que no y amenazan con irse a Las Palmas; entonces les dicen que sí. Era un fuerte estímulo para hacer cosas. Ahora, el pleito ha amainado. Las Palmas ya sabe lo que ha perdido. Claro, el Parlamento pinta bastante más que Hernández Bento”.

-Estoy ante el lector más antiguo de DIARIO DE AVISOS, un lector centenario de un periódico con 125 años.
“Yo escribía en el DIARIO DE AVISOS. Era el periódico de la isla, de las familias, estaba en las casas. Los periódicos eran de opinión política. Tardaron en transformarse en papeles de información. La prensa de papel tienen un no sé qué. Pervivirá, lo cual no quita que yo lea también los portales de Internet y escriba algunas cositas que mando a Andrés Chaves a El Diario de Tenerife”.

-¿Cuál ha sido la aventura de su vida?
“La Cátedra. Fue lo que me propuse. Y enseñar. Me siento querido en mi tierra. Solo he recibido muestras de afecto. Se ve que no fui tan mal profesor”.

-¿Le ve futuro a Canarias?
“El mismo que a España. Y es un futuro bueno. Si la opulencia no convierte a la gente en vaga”.

-¿Cuál es el problema de Canarias?
“Los canarios. La pregunta es si podemos mantener el Estado de bienestar. Y la respuesta es que lo veo difícil”.

-¿Debemos tener cuidado con algo?
“Con los tontos de la política. Hay muchos en Canarias y en toda España y hay que apartarlos. Desde el momento en que los políticos empezaron a cobrar se echaron a perder. Ni de consejero ni de concejal percibí un céntimo; me costaba dinero: iba al Cabildo y cogía el tranvía. Ahora los profesionales de la política son los mediocres de la sociedad”.

-¿Le quedó algo por hacer?
“Mucho. Si hubiera tenido un ordenador hubiera escrito más”.

-¿Con cien años qué sueños se tienen?
“Me gusta aprovechar el soporcito de la cena a ver si cojo el sueño”.

LO LLAMABAN LEONOR
Si aguanta un poco más, Leoncio Afonso Pérez llegará a ver coches volando. Cada mañana, a las once, baja a la calle en silla de ruedas por la escalera adaptada de su casa -una segunda planta- para tomarse un café en el bar de Óscar. Ya no hay barreras insalvables. Cuando la guerra de África, un hermano suyo se evadió a Cuba, “o hacías la milicia y te mandaban a Marruecos a que te mataran”. Para evitar que a los hijos los movilizaran, en El Rosario les ponían nombres de mujer a los varones. “El más común era Leonor”. Era un tiempo de atraso y limitaciones si lo comparamos con los avances de hoy. Un día, reunido en Madrid, para pacificar un conflicto que Afonso agitaba en la isla (contra la reforma de las Enseñanzas Medias), el subsecretario se lo llevó al despacho del ministro de Educación, “para que llamara a Tenerife y parara la protesta”. El teléfono del ministro anulaba todos los demás y tenía prioridad. “Antes, pedías una conferencia y podían tardar en dártela hasta quince horas”.
Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?

Por qué no me callo. RELECTURA DE ESPAÑA

Carlos Barral en un retrato de Oriol Maspons.

Carlos Barral en un retrato de Oriol Maspons.

 

Carmelo Rivero.

Carlos Barral tenía tan solo 61 años cuando la diñó, legó los libros escritos –sus poemarios y memorias- y editados –sus ‘seixbarral’, en cierto modo sexis- y subió a su barca de Caronte con la pinta de capitán Ahab. Escuché en Radio 5 un reportaje sobre Barral, hombre y mito, fecundísimo, de esos que nos reconcilian con la radio en su punto, hoy tan estéril el dial. Muy joven, me dije. Yo casi los friso. Trajo el realismo mágico a este país atrapado en la realidad con autores muy consolidados como para cambiar de moda sin un motivo justificado. Barral trajo el motivo, trajo el boom latinoamericano, con su pérdida de razón y su lucidez fuera de quicio, y torpedeó las costuras de la narrativa española entonces, luego se hizo senador. Veo el Parlamento de Kafka y cómo traga sapos este país, y vuelve ese duelo literario que es un dilema para el lector/elector. ¿Votar con realismo o con realismo mágico? ¿Hacerle caso al Congreso y seguir el duermevela de 2016, trapaceando elecciones como si el tiempo transcurriera entre sábanas que cobijan la realidad de muebles viejos, o restregarse los ojos para ver que nos están tomando el pelo? Unos y otros. Todos, a lo mismo, al teatrillo de Navidad, camino de urnas, bronceados y grotescos en su Carnaval saliendo de las páginas de Rabelais. Una cosa o la otra. No tenemos más opción. Y en diciembre, esa disyuntiva se  traducirá en qué hacer: votar o no votar. Ir o no como mi hijo hace esta semana al colegio (electoral). Se empieza a llamar a esto la batalla contra la abstención, que se parece a la abstinencia (curarnos del mono a votar por adicción frenética). ¿Por qué hemos acabado en este pozo? Rulfo mezclaba a los vivos y los muertos en Pedro Páramo, cumbre del realismo mágico. Ya están los fantasmas aquí. Aquellos votos de la mesa del Congreso y los que harían falta para desbloquear la cosa con indisciplina y alevosía en las filas del PSOE. Vivos y muertos. Se ha vuelto a hablar de zombis por los pasillos del Congreso tras las investiduras fallidas, en cuyo caso Sánchez y Rajoy han quedado reducidos a hologramas. Están los famosos cadáveres en el armario. En el metro de Londres, los operarios retiraban de las vías a los suicidas y almacenaban sus cadáveres en un depósito, a la espera de la funeraria, para evitar cortes del servicio y el caos del suburbano. Pues eso, los ujieres del Congreso deberían estar habilitados para ejercer similar función. A medida que van cayendo los candidatos en las investiduras letales sucesivas, o lleguen los tránsfugas desde su trasmundo, acudan los bedeles (Paloma es una veterana, con más de 30 años de conserje) y los aparten a los cuartos mortuorios hasta su traslado definitivo al cementerio de elefantes, que ya no sería el Senado sino otra canonjía fuera, tipo Banco Mundial. Lo cierto es que estamos en este falansterio, viendo subir al estrado a gente que no son la sombra de lo que fueron o parecían. Está bien esta lectura de verano, esta pesadilla. Pero cerramos el libro sobrecogidos. Y buscamos respuestas en los episodios nacionales de Galdós para volver a la realidad.

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La Entrevista del Domingo de Diario de Avisos/ MELISA RODRÍGUEZ (Ciudadanos): “Está completamente descartado en Ciudadanos apoyar un pacto PSOE-Podemos”

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Fotos: ANDRÉS GUTIÉRREZ

Por CARMELO RIVERO

España está políticamente, dramáticamente bloqueada, y Mariano Rajoy, que no logró la investidura el viernes, seguirá en funciones. Habrá, salvo sorpresa, terceras elecciones generales en diciembre, tras el no de Pedro Sánchez, que dejó en el aire el enigma de una alternativa. “Está completamente descartado que apoyemos un pacto PSOE-Podemos”, responde la portavoz adjunta de Ciudadanos (C´s) en el Congreso, la canaria Melisa Rodríguez, en la entrevista que concedió a DIARIO DE AVISOS. “Yo confío, y es una opinión personal, en que tras las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre, todo dé un giro y haya gobierno”, declara, contra el pesimismo general, esta diputada emergente en su partido, que ha intervenido en la semana relámpago de negociaciones entre centristas y populares para un acuerdo de investidura, al que se sumó Coalición Canaria (CC). Un pacto cuya renovación depende ahora de un nuevo escenario incierto.

En la entrevista, la arquitecta palmera nacida en Londres, que diseña joyas, se resiste a creer que han perdido el tiempo confeccionando un plan B en lugar de irse “de vacaciones, como han hecho otros diputados”. Al cabo de nueve meses sin gobierno, apela a tres sentidos: el sentido común, el sentido de la responsabilidad y el sentido de Estado.

En las sesiones del debate de investidura la hemos visto sentada en un escaño preferente, tras Albert Rivera y Juan Carlos Girauta (portavoz centrista), y en la mesa de negociaciones con el PP era uno de los seis representantes de C’s. Un bautizo de guerra no en una encrucijada cualquiera, con el país tras su peor crisis, bajo la lupa de Europa y ante el desafío de independencia de Cataluña, nada menos.

-¿Visto el ‘éxito’ de la investidura, habrá terceras elecciones?

“Todavía hay margen para llegar a un acuerdo. Yo pienso, y esto es una opinión personal, que será más sencillo después de las elecciones vascas y gallegas. Entonces, algunos partidos se replantearán su posición. El PSOE tiene sus litigios internos y está pensando en esas campañas”.

-¿En verdad, cree posible una salida negociada entre estatuas de piedra?

“No estamos con el marco mental de terceras elecciones. Si no, nos hubiésemos ido de vacaciones como el resto, vendríamos en octubre y veríamos qué pasa. En el ADN de C’s está el desbloquear y resolver situaciones. Lo que no es de recibo son más de 300 días sin gobierno”.

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-¿C’s está dispuesto a renunciar a su veto a Podemos para dar una salida a Pedro Sánchez?

“Nosotros en un gobierno en el que esté Podemos no vamos a participar. A mí los números de una alternativa no me dan. El PSOE más Podemos tendrían que sumar con todos los partidos independentistas. Si quieren intentarlo es su opción, pero no me salen las cuentas”.

-Joan Tardá, de Esquerra (ERC), y el ‘convergente’ Francesc Homs lelanzaron a Sánchez una oferta envenenada.

“Es que en Cataluña hay una situación ya grave del que otros partidos no son conscientes. Es la consecuencia de la dejadez del Gobierno durante años, pese a los avisos de C’s de que se radicalizaba la situación. Me pareció increíble la oferta de ERC y la antigua CiU al PSOE: “Oye, te apoyamos si nos das el referéndum de autodeterminación”. Espero que el PSOE no caiga en ese chantaje peligroso. Si accede, se situaría fuera de la Constitución, porque ese referéndum es inconstitucional”.

-¿Si el PSOE les pide la abstención para pactar con Podemos, qué harán?

“Hay cosas que van en la ideología y en la idiosincrasia de cada partido. Nosotros no podemos apoyar a una fuerza que alaba que Otegui se quiera presentar como candidato de Bildu, cuando ha estado condenado por terrorismo. Nuestras propuestas económicas son antagónicas. Una cosa son acuerdos puntuales contra la corrupción y por la regeneración, y otra es que facilitemos un gobierno en el que esté Podemos. Eso está completamente descartado”.

-¿Qué imagen está dando España?

“Una imagen bastante lamentable a nivel internacional. Los políticos españoles, incapaces de un acuerdo ante los reiterados mandatos de sus ciudadanos. Esa es la imagen. Este fracaso es una vergüenza delante de todo el mundo y afecta a la economía y a la marca España”.

-¿Cómo ha visto al PSOE?

“El no de Sánchez es el no del bloqueo y el ego. El PSOE dice que quiere hacer oposición, pero bloquea. Nosotros también queremos, pero desbloqueando. Hay que pensar en el país y remangarse para desencallar la situación”.

-¿Por qué evitaron pactar un gobierno de coalición con el PP?

“Ese era nuestro plan A, con el PP y con el PSOE. Rajoy también lo plantea. Pero él lo bloqueó antes y ahora lo impide el PSOE. Los dos tapones. Por eso pasamos al plan B. Rajoy nuestro candidato, pero sí hemos entendido que los ciudadanos decidieron que ganase las elecciones.En los 150 compromisos para mejorar España el PP cede mucho gracias a nuestros 32 escaños. El PSOE ha desaprovechado una oportunidad histórica de liderar una oposición con capacidad legislativa como nunca; capaz de hacer leyes, incluso, en contra del Gobierno”.

-¿Entonces, no era tal el bloque constitucional, dado el grave desafío económico, territorial y europeo?

“Lógicamente, tendría que darse ese acuerdo. Pero en el Congreso la lógica no siempre se aplica. Aquí, en el Congreso, se piensa más en intereses personalistas que en los ciudadanos de este país. Y he visto a algunos partidos irse de vacaciones, cuando otros nos quedábamos trabajando para desbloquear la situación”.

-No estuvo en la cocina del Pacto de ‘El Abrazo’ (PSOE-C’s), pero en este con el PP sí. ¿Qué tal la experiencia?

“Interesante, constructiva y enriquecedora. Además de un orgullo como canaria haber estado sentada en la mesa de negociación con el PP. Máxime cuando los nacionalistas no hacen más que repetir que Canarias no está representada en ningún lado. Hemos arrancado cosas al PP en materia de regeneración, que nadie había conseguido con más escaños.Fue duro y tenso, con momentos cordiales y desacuerdos”.

-El más polémico fue excluir el cine de la bajada del IVA cultural.

“Me tocó negociarlo. Yo llevaba los temas de Igualdad, Energía y Cultura. Lo defendimos hasta el final, pero el PP no transigió, sí en los espectáculos en directo o el deporte base. Nos hemos reservado el derecho a defenderlo por nuestra cuenta. Mi compañera Marta Rivera, responsable de Cultura en el partido y el Congreso, presentará una iniciativa”.

-¿Quién se opuso por el PP?

“Álvaro Nadal (director de la Oficina Económica de la Moncloa) dijo que no podían aceptar esa rebaja. Era el que llevaba toda la parte económica de la negociación por el PP. Y no es un tema de no poder, sino de voluntad”.

-El cine se ha vuelto un sector sensible en Canarias.

“Desde luego, es una inyección de dinero importante. Pero en Canarias no se está haciendo todo bien para aprovechar ese tirón. El Gobierno de Canarias puede afinar más, con pequeñas modificaciones, en la regulación para incentivar a las islas como plató de grandes producciones. El equipo de Cultura del partido está trabajando en eso y pediremos reunirnos con la consejera de Cultura del Gobierno de Canarias, si es que nos quieren recibir, porque les hemos pedido reunirnos sobre la Ley del Suelo, la Ley Electoral, los temas canarios, y aún no me han dado la oportunidad. Si el Gobierno canario quiere que las leyes en Madrid salgan adelante, debería reunirse con todos los diputados de las islas para remar en la misma dirección”.

-¿Podía imaginarse como arquitecta discutiendo sobre los pilares de un pacto de investidura?

“La verdad es que no. Tampoco nunca lo solicité. Cuando me afilié a Ciudadanos lo hice por convicción política, no por ambición política. Pretendía aportar mi granito de arena en un círculo pequeño, en Canarias, como militante de base, y la confianza que el partido y los afiliados han depositado en mí me han traído hasta aquí”.

-Este año no ha sido en blanco para usted.

“Empecé el año como diputada y ahora mi partido ha confiado en mí como portavoz adjunta en el Congreso. Me siento muy orgullosa y es una gran responsabilidad. Intentaré hacerlo lo mejor posible. Cuanto más acento canario se escuche en Madrid, mejor, sobre todo cuando algunas fuerzas sostienen que los canarios dentro de los partidos nacionales no tenemos nada que hacer. Me siento halagada por mi partido por contar con esta palmera en este momento histórico para nuestro país”.

-¿Mañana en la ejecutiva de su partido van a hablar del futuro?

“Del futuro a corto plazo, nosotros no hablamos de futuribles: que los dos grandes partidos se sienten a hablar. Insisto en que espero que después del 25 se despeje el horizonte.”

-¿Están cabreados en C’s por este segundo fracaso?

“Bueno, cabreados no. Lo que se ha visto es mucho electoralismo y poco país. Este país no se merece que los políticos salgan de una reunión diciendo, como Sánchez, que era “prescindible”. Eso es faltarle el respeto a los ciudadanos”.

-¿Ve a Rajoy noqueado o cree que lo volverá a intentar?

“Deducimos que Rajoy, por lo que ha dicho, seguirá buscando apoyos. Los 170 síes son uno más que cuando Zapatero salió investido en 2008”.

-¿Si no hay presupuesto antes del 15 de octubre, los canarios notaríamos la reprimenda de Bruselas?

“Si Bruselas nos sanciona con la retención de ayudas, veremos qué fondos vamos a tener. Los presupuestos estatales deben estar para esa fecha o Bruselas nos penaliza y seríamos el primer país sancionado en la UE”.

-¿Cómo ha visto a Albert Rivera en el debate?

“Estoy orgullosa del presidente de mi partido; el suyo ha sido el único discurso de Estado. Ha sido conciliador y claro”.

-¿Cómo es ahora la relación Rajoy-Rivera?

“La personal no lo sé, pero la política es cordial y tranquila, igual que con Pedro Sánchez y otros líderes políticos. La que no es ni cordial ni tranquila es la de Sánchez y Rajoy”.

-Ni la de Rivera-Iglesias, que lo llamó “el chiclee de MacGyver”.

“Pues qué quiere que le diga, lleva mes y medio de vacaciones, siendo comentarista de la vida política. No hace nada por desbloquear y cree que llamándonos en la tribuna el chicle de MacGyver gana rédito político”.

-Debate de investidura en un Congreso bronceado…

“Sí, yo, la verdad, estaba viendo los tonos de piel de distintos diputados y me miraba los brazos y me veía tan blanca, que, al final, se nota quién ha estado de vacaciones cogiendo el sol y quién no. Algunos diputados me han dicho que han veraneado en Canarias y que yo estaba pálida. Debo de ser la canaria más blanca de este verano, metida en Madrid negociando. Y yo les decía que no he podido ir de vacaciones a mi tierra. El miércoles salí corriendo y fue la primera noche que dormí un número de horas razonables. Pero no me quejo. Había que trabajar”.

-¿Quién perdió el debate?

“La vieja política, que entró en enfrentamiento antiguos y enrocados. Y Pablo Iglesias, que quedó fuera del debate y ni se había leído el acuerdo de Ciudadanos con el PP”.

-¿Como arquitecta, qué problemas tiene este edificio?

“¿El país? Creo que tiene problemas en algunas zapatas de la cimentación, esas bases de hormigón necesarias, que quizá no están todo lo reforzadas que deberían, como evidencian los problemas territoriales. Cuando se estaba haciendo la cimentación, estableciendo las relaciones con Cataluña, no se pensó en el futuro, en el proyecto de España, sino en mercadear con partidos nacionalistas. Y al edificio le empiezan a aparecer grietas. Pero estamos a  tiempo de reforzar la cimentación si hay gobierno”.

-Dice Rivera sobre Rajoy que uno “no debe escoger lo más guay, sino entre lo malo y lo menos malo”. ¿Lo quiere arreglar?

“Quiso decir que en política no es todo como a uno le gustaría. Bloqueamos o llegamos a un acuerdo para desbloquear. Lo menos malo es desbloquear. Lo guay es que hubiésemos ganado nosotros las elecciones”.

-¿Cuando dijo estar dispuesto a perder la credibilidad cambiando el voto por el bien de España estuvo desafortunado?

“Los ciudadanos han observado que hemos llegado a la política para implantar la coherencia del diálogo y el centro político. Podemos hablar a nuestra derecha y nuestra izquierda. A eso se refería Albert Rivera”.

-¿Por qué este pacto pareció menos efusivo que aquel con el PSOE?

“Con el PSOE era de gobierno y con el PP es de investidura. De los 150 puntos que hemos concertado con el PP hay 100 que ya estaban en el acuerdo con el PSOE y que fue ratificado por sus bases y militantes. La negociación con el PP no fue fácil, hasta la noche del sábado no se cerró, a pesar de que la vicepresidenta dijo el viernes 26 que se iba a firmar en un par de horas”.

-¿Cuál ha sido el tema que más le ha costado aceptar al PP?

“La reforma institucional”.

-¿Senado y diputaciones?

“Exacto, de hecho nosotros seguimos queriendo eliminar las diputaciones, y el PP no. Hemos conseguido que se les reduzcan mil millones de gastos. Y quiero puntualizar que las diputaciones no tienen nada que ver con los cabildos insulares. Los nacionalistas canarios llevan año y medio con esa pataleta. Los cabildos no están en riesgo, ni jamás Ciudadanos ha pensado en quitarlos”.

-¿Qué le pareció la incorporación de CC al pacto?

“Nosotros no negociamos con CC; el que tenía que recabar votos era el PP. Muchas de las propuestas de nuestra agenda canaria casualmente las hemos visto recogidas en ese acuerdo PP-CC. No vamos a entrar en quién lo dijo primero. Defiéndalo quien lo defienda, lo que es bueno para Canarias es bueno también para nosotros, así que bienvenido sea”.

-¿Si tras las elecciones vascas, en contra de lo dicho por Aitor Esteban, el PNV apoya a Rajoy, ustedes se sentirían incómodos?

“No es un tema de comodidad o incomodidad. Lo lógico es que Rajoy busque apoyos. Se trata de tener o no tener visión de Estado. Los políticos debemos pensar antes en el país que en la espalda de nosotros mismos. Hemos suscrito un acuerdo para este proceso de investidura. Ante un segundo proceso, el comité ejecutivo de mi partido, del cual formo parte, deberá ratificar o no su vigencia. Si otros partidos no van en contra del mismo, pueden sumarse sin problemas. Pero en esos acuerdos están la unidad de España y el no a los referéndums de autodeterminación. Ahí no vamos a dar marcha atrás”.

-¿Pedirían al PNV que no cruzara esa línea roja?

“Nosotros no, lo debería hacer el PP si quiere contar con nuestro apoyo”.

-El acuerdo PP-C’s supone aumentar el gasto. ¿Cómo sin elevar los impuestos?

“Para nosotros no es un gasto. ¿Cómo se recupera? De la amnistía fiscal, de que los empresarios paguen (impuestos de sociedades) y del ahorro en instituciones”.

-¿La ‘estrella’ del acuerdo, el complemento salarial, en qué se traduce para una familia necesitada?

“Una familia donde uno de los progenitores cobre 650 euros y tenga varios hijos, por ejemplo, pues al mes acabará percibiendo unos 1.050 euros (a través del IRPF). Se incluyen las ayudas del plan contra la pobreza infantil”.

-¿Qué dirán ustedes si el PSOE veta a Rajoy ante una nueva investidura?

“Habría que sentarse a hablarlo. Formalmente, eso no se ha puesto sobre la mesa”.

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EL CONGRESO Y LOS BALCANES

“¿Pero tú te llevas bien con todo el mundo?”, le preguntó  un compañero de partido, al verla saludando afable a unos y otros en días de caras largas en el Congreso como han sido los de esta semana de votaciones estériles. “¿Yo? Claro”, le contestó Melisa Rodríguez, que alardea de buenas relaciones con diputados del PP, PSOE, Podemos, PNV…”Con ellos son con los que tengo luego que sentarme a negociar en las comisiones, y mejor llevarse bien que mal, ¿no te parece?”. Cree que este debate ha puesto de manifiesto algo que oxida a la “vieja política”: la crispación. “Rajoy y Sánchez no lo pueden negar: son la vieja política tirándose los trastos a la cabeza”. Y regresa a su diplomacia palmera particular que motivó aquel comentario: “No podemos llevarnos a la greña en la vida normal”.  Esa lección la aprendió visitando los Balcanes sobre las cicatrices de la guerra. “Somos seres humanos”.

 

 

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Por qué no me callo. EL TANGO DE LA INVESTIDURA DEL QUIJOTE

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Carmelo Rivero

Mardones dice que no hay riesgo de un golpe de Estado. “Esto no es Turquía”. Que los militares españoles están en su mapamundi de misiones por el extranjero y tampoco tienen la varita mágica para este desgobierno de patio de colegio. La ventaja de una democracia asentada con cuarenta años respecto de la UCD de Suárez, que era sietemesina, es que los militares son civilizados y no se tiran a la piscina como el turista alemán del Loro Parque que nadó con las carpas en cueros. La democracia española no es exactamente un zoológico, pero Mardones, que es veterinario y pasó un cuarto de siglo en el escaño con esa ‘fauna’, no dudó este domingo en llamarlos “imbéciles” de abocarnos a unas terceras elecciones (“es la investidura, imbécil”, y, por tanto, la economía).  “¿A quién puede importarle mi vergüenza?” El tango como género no era triste, sostiene Borges en unas conferencias que ahora salen en libro; sino alegre y festivo, pero Gardel lo apenó, se puso a llorar como un descosido por los desplantes. España ahora mismo es un tango con esa evolución calcada: saboreó las mieles del mundo, ganó un mundial, tiraba voladores y la miró un bizco, ahora está en depresión, sin ganas de levantarse de la cama y formar gobierno. Está ‘aquijotada’, como el Caballero de la Triste Figura con la chanza de Sancho Panza debajo de la sábana. Juntos son este hazmerreír, pero en la novela conformaban una coalición alemana cuatrocientos años atrás, dos talantes a la par y funcionaba. Ahora ha vuelto el pesimismo histórico. La tozuda insania y el rencor. El Quijote como tango lo bailan dos varones y de testigo una dama. Es la sátira alegórica de la trastienda del país, y Dulcinea –como decía Galdós– encarna la idea de España que acaba de soportar la derrota de la Invencible. El libro es de autoayuda, termina por levantar el ánimo, y falta que nos hace. El sistema político español, ante este nuevo ‘desastre’, está hecho un ‘cambalache’, “problemático y febril,/el que no llora no mama/y el que no roba es un gil”. Rajoy-Rivera-Ana Oramas necesitan que los votos fantasmas salgan a miccionar este miércoles a la hora de la ‘ejecución’, para que el Quijote Rajoy baile su tango de la investidura, con un clavel en la oreja, que por eso daban risa los tangos como los vindica Borges. Rajoy, Rivera y Ana Oramas son el tripartito de Cervantes: el Quijote, Sancho y Dulcinea. Mardones dio el voto a González en el 89, cuando cayó el muro de Berlín, a cambio de carreteras; ahora es a cambio del cambio. Llevamos ocho meses con el piloto automático. Es cierto que UBER proyecta taxis sin chófer ni volante. Y luego vendrá una ‘app’ de países que funcionen sin gobierno. Pero todavía es ficción. Y es una tomadura de pelo que el taxi de este país siga en la parada sin conductor muerto de risa ocho meses. A mi hijo le regalaron en un restaurante vietnamita una bola mágica con el sabio pulpo Paul del Mundial de 2010. Le pregunté si va a haber investidura y me ha dado una respuesta ambigua. Al menos, este se abstiene.

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La Entrevista del Domingo de DIARIO DE AVISOS/ Luis Mardones: “Si hay elecciones, el ciudadano tendría derecho a pensar que sus dirigentes son imbéciles”

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Fotos: FRAN PALLERO

Por CARMELO RIVERO

El voto de Mardones marcó una época. A 48 horas del debate de investidura de Mariano Rajoy, el disputado voto del diputado Luis Mardones Sevilla, que hizo presidente a Felipe González hace algo más de un cuarto de siglo, es una foto del álbum de la historia de España que despierta un renovado interés. “Me insultaron, me amenazaron de muerte y sectores derechistas anti-Felipe me acusaron de haberme vendido por dinero.”

En diciembre de 1989, el entonces diputado de las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) tenía un voto que valía oro políticamente, pues Felipe González estaba a tan solo un escaño de la presidencia. Y el momento era clave. Tras la investidura, debía participar, sin pérdida de tiempo, en Estrasburgo, en una cumbre europea de Jefes de Estado y de Gobierno, coincidiendo con la caída -el mes anterior- del muro de Berlín, donde apoyó a su amigo Helmut Kohl para la reunificación alemana. Mardones votó sí, salvando la cara a González, que pudo cumplir la agenda como presidente. Y 27 años después, ya jubilado de la política y dedicado a menesteres académicos -como decano de la Real Academia de Doctores de España, en Madrid-, el veterano exdiputado canario de 78 años no se arrepiente, pero tampoco olvida aquel “mal trago”. Sigue al día, preocupado con la deriva del yihadismo y la inestabilidad económica. En la entrevista se descuelga con algunas perlas sobre materias sensibles de la política y la Defensa”.

-¿Rajoy correrá el miércoles la misma suerte que González con usted?

“Necesita no uno, sino seis votos fantasmas. Se votará por llamamiento y de viva voz, ya no serían tan fantasmas. Vaya situación más absurda y kafkiana. En la Asamblea de Madrid se produjo el tamayazo: dos diputados tránsfugas del PSOE acabaron facilitando la presidencia a Esperanza Aguirre. ¿Lo hicieron por dinero? Oficialmente, fue por el mandato imperativo constitucional: el diputado es el dueño de su voto y escaño. Ya hubo votos fantasmas en la elección de esta mesa del Congreso. ¿Quién dice que no se pueda repetir? Los nacionalistas catalanes y vascos, con lo de la independencia y Otegui de por medio, son capaces de cualquier cabriola. Sinceramente, creo que Rajoy lo tiene crudo”.

-¿Lo siguiente qué será?

“Elecciones. Y el descrédito total y absoluto. El ciudadano español tendría derecho a pensar que sus dirigentes son imbéciles y mediocres. Y España sería un chiste cada vez que entrara por la puerta de un organismo internacional. Hemos convertido la elección de un presidente en lo más parecido al sorteo de la Lotería Nacional, donde no se sabe quién tiene el premio gordo. El origen de este guirigay es una Ley Electoral útil para el bipartidismo e inútil para cuatro partidos. Esto es un sudoku”.

-¿Cuál diría que es la mejor solución?

“La gran coalición alemana entre conservadores y socialistas funciona. O de tres partidos”.

-CC no es el voto Mardones, pero es el 170 de esa lotería.

“Hace bien CC si apoya al PP. No es lo mismo que en el 89. Estamos en un bloqueo sin precedentes. Y esta vez son razones de Estado, no cuatro carreteras”.

-¿Qué futuro augura a Rajoy?

“Siendo el mejor currículum del Parlamento, si pierde la investidura será un zombi por los pasillos del Congreso. Estos son los peores de la escuela. También Ana Oramas tiene un dilatado servicio público. A Ciudadanos y Podemos les penaliza la inexperiencia. Buscas políticos con horas de vuelo y te quedas con dos. Para pilotar un jumbo no basta con 200 horas, mejor 4.000. Sin embargo, Rajoy es un hombre sin sitio. Cobra actualidad la doctrina Suárez. Hay que releer el discurso de su dimisión hace 35 años: ‘… no quiero que el sistema democrático sea un paréntesis en la historia de España’. Rajoy y Sánchez deberían apartarse”.

-¿Se ha vuelto un asunto personal y excluyente?

“En eso ha derivado. Si Sánchez dimite en las próximas horas sería un gesto de Estado y de sensatez. Cuando en una autopista hay un atasco, el coche que obstaculiza es apartado al arcén para dejar la vía expedita. El PSOE tiene que buscar un Felipe González como sea. Sánchez se ha empecinado en bloquear la investidura por obcecación. No creo que sea consciente de la gravedad de sus actos. Es mediocre”.

-¿Rivera ha leído mejor el partido?

“Estéticamente, sí. Pero sus seis condiciones a Rajoy son para entrar juntos en la orden franciscana; está bien, pero nada más. Puede llegar a ser un buen político si madura. Un torero le explicaba cómo se torea a un aprendiz, y este le dijo, “maestro, y después qué”. Y le dijo, “después hay que hacerlo delante del toro”.

-¿Usted, que es veterinario y lidió entre dos siglos con la fauna política, confía en algún mirlo blanco?

“No se vislumbra ese líder, y si no se cambia la ley electoral, no saldrá un mirlo blanco.Nadie bueno quiere entrar y los que quieren,tienen vocación de pelotazo”.

-¿Cómo se acaba con la corrupción?

“Acabar con la corrupción es como acabar con la prostitución. Después de siglos no se ha conseguido. Supone legislar sobre las pasiones humanas. Y el ciudadano al votar transforma la corrupción en la canción del olvido. Es obligatorio moralmente acabar con ella”.

-¿En la Comisión de Secretos Oficiales, a la que perteneció, recuerda lo más gordo que vio?

“El caso de Roldán, director general de la Guardia Civil. No tengo pruebas, pero cabe colegir que acordó con el espía Paesa -que fingió haber muerto- un sistema de ocultamiento del dinero robado, para disfrutarlo al salir de la cárcel”.

-¿Eso y el GAL emborronan la figura de González?

“Esto es como en los concursos de belleza. Tenía personalidad y rodaje. Tengo un buen concepto de él, no el mejor”.

-Cuénteme cómo fue lo suyo con Felipe González.

“La votación del 89 empezó con un acto de soberbia del PSOE. Felipe González ganó las elecciones por mayoría absoluta, con 176 diputados justos. Al día siguiente tomaba posesión ante el Rey y cogía un avión para viajar a Estrasburgo, a un Consejo Europeo crucial sobre la Europa central y del Este. Todo se le vino abajo cuando aquella mañana del 5 de diciembre, horas antes de votarse la investidura, el presidente del Congreso, Félix Pons, recibe la noticia de que los tribunales le quitaban un escaño al PSOE en Melilla y se quedaba sin mayoría absoluta. Antes, habían sido suspendidas las actas de Murcia y Pontevedra por irregularidades. González se quedaba con 166 diputados, a falta de uno para la mayoría absoluta. Yo era el voto 167. Me pensaba abstener”.

-Podía salir por mayoría simple en segunda vuelta.

“Sí, 48 horas después, y no tenía tiempo. Por lo que deduje, no se llevaba muy bien con Mitterrand. Temía ser humillado por el francés, que al saludarle le habría dicho, ‘¡qué tal, presidente en funciones!”.

-¿Por qué no pidió el voto a los nacionalistas catalanes o vascos? En el 93 pactó con CiU.

“Porque tanto Miguel Roca (CiU) como Anasagasti (PNV) no tenían mi capacidad de maniobra; se votaba esa noche. Hermoso lo llevó sobre la marcha al consejo político de las AIC y estuvieron de acuerdo, excepto Marcos Brito, del Puerto de la Cruz, y Antonio Daroca, de Santa Cruz. Pudimos hacer la jugada de una manera limpia, elegante y contundente. No era algo que se le había ocurrido a Mardones ese día por delante del Congreso fumándose un puro. Hermoso, Adán Martín y José Emilio García Gómez viajaron a Madrid, a arroparme, y, mientras yo capeaba el temporal en el Congreso con el auxilio de nuestro senador Miguel Ángel Barbuzano, se encerraron en una habitación del Hotel Palace a elaborar la lista de condiciones a cambio del voto. Fueron horas de una tensión horrorosa. Mi interlocutor con González era Tixiki Benegas”.

-¿Qué precio pusieron al voto?

“Terminar la red de carreteras de Canarias; obras en aeropuertos (yo había visto los baches en los accesos a Los Rodeos); la subvención al transporte de viajeros y mercancías; REF y aspectos de los Presupuestos del Estado. Se lo entregué en unas cuartillas a Txiki y aceptaron. Hice el seguimiento y tres meses después me llamó González para preguntarme si estaban cumpliendo. La verdad es que González cumplió a rajatabla lo que le pedimos a cambio de hacerlo presidente”.

-¿Qué reacciones suscitó su voto?

“Me insultaron, me amenazaron de muerte, me decían de todo, que me había vendido por dinero. Eran elementos derechistas y anti-Felipe. Telefónica tuvo que cambiarme el número de casa, porque era inaguantable. Esa misma tarde, un diputado del PP subió a mi escaño para decirme, ‘Luis, humíllalo’. Y le dije, yo no he venido a Madrid a humillar a nadie políticamente”.

-¿Usted vio el tren y se subió?

“Yo siempre creí que era una gran oportunidad para Canarias y que debíamos procurar que no hubiera francotiradores. Sabino Fernández Campo, secretario general de la Casa de Su Majestad el Rey de España, me llamó al escaño y le conté: Sabino, dile al Rey que puede empezar el discurso diciendo, ‘señor Presidente del Gobierno de España’, porque voy a votar que sí. Y así se lo transmitieron desde el Congreso por una vía cifrada”.

-¿De ahí viene el paradigma de que CC procura estar con quien gobierne en Madrid?

“Esa fue siempre mi idea. Para que las islas participen del gran banquete de los Presupuestos del Estado. Lo mejor es que en política la letra y la música sean las mismas en Canarias y en Madrid. Esto no es Suiza”.

-Eso tira por tierra cualquier sesgo ideológico. ¿El llamado nacionalismo canario es intrínsecamente pragmático?

“Ha de serlo. Esa era mi posición. Canarias no está para hacer ideología. Su política ha de ser pragmática. El invento de ATI, AIC y CC era, no lo olvidemos, la línea sucesoria de unos herederos de UCD, de centro derecha, y Hermoso era el hombre carismático de los barrios. Éramos el partido de la burguesía. En las noches electorales, ¿quiénes estaban con nosotros? Los médicos, los profesionales…, gente de clase media. No somos un país de millonarios. Nuestros adversarios históricos eran los socialistas. El error fue meter la carga ideológica en CC. En 25 años en el Congreso conseguimos mucho con pragmatismo”.

-¿Por qué usted se fue a disgusto?

“Yo quería retirarme en el 2008. Gobernaba Zapatero y éramos dos diputados por CC: Paulino Rivero, que luego suplió Ana Oramas, y yo. Siempre habíamos apoyado los Presupuestos del Estado, incluso a regañadientes. En el último momento, Ana Oramas me traslada la directriz del partido de que vote no, y voté sí, como siempre. Por coherencia. Era la última función. Terminó la legislatura y me fui a casa. Abandoné la militancia. ¿Disgustado? Sí. Me dolió. Habría querido despedirme de otra manera”.

-¿Sigue con nostalgia cómo evoluciona su antiguo equipo en la liga?

“Claro, y me fastidia verlo de farolillo rojo. ¿Por qué con alcaldías, Cabildos y el Gobierno, tiene un solo diputado en Madrid? ¿Qué transmutación se da ahí? En el año 2000, CC tenía casi 250.000 votos (4 diputados), un 30%, y hoy menos de 80.000, el 7-8% (1 diputado). Teníamos una sintonía de campaña que decía, siete deberes, siete poderes. Y ahora se reduce a dos territorios, Tenerife y El Hierro (Congreso y Senado). Tuvimos grupo parlamentario en cuatro legislaturas. Fueron muchas horas de trabajo e ilusión para ver ahora que la higuera se seca y no da higos. Porque después de uno, solo te queda cero”.

-¿Quiénes son los poderes fácticos hoy en España?

“Solo permanece la banca, y a ver qué hace ahora en Cataluña la Caixa ante la investidura.No descarto nada. Antes también influían el Ejército y la Iglesia, que en tiempos de Tarancón no tragaban a Suárez. Los poderes fácticos forzaron la dimisión de Suárez. Y Tejero dio un golpe el 23-F que abortaba el de Armada”.

-El elefante blanco.

“Sí, el cabecilla de un golpe para presidir un gobierno de concentración pluripartidista, en el que habría gente como el socialista Enrique Múgica. Al rey le molestó mucho que los golpistas zarandearan al teniente general Gutiérrez Mellado”.

-¿Y este vacío ahora es un caldo de cultivo para un susto militar o esto no es Turquía?

“Esto no es Turquía. No hay riesgo golpista en España. Tenemos un rey discreto, que obra con prudencia, y el Ejército de hoy día no está por la labor de dar un golpe, porque tampoco tiene la solución. Es más de obediencia que de iniciativa y el capitán general de Canarias es un buen funcionario que no se hace notar”.

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-¿España puede permitirse un año en blanco? Baja la obra pública (un 20%), pero el PIB sigue creciendo.

“Con el piloto automático. Hay funcionarios, el país funciona, pero no hay gobierno, y si no vuelve la política, España puede colapsar. Estamos tirando de reservas”.

-El voto de Pedro Quevedo parecía otro voto de Mardones. Pero esa hipótesis se desvaneció.

“El escenario es distinto”.

-¿Cambió el voto su estatus político en Madrid?

“Hubo gestos. Después vino Margaret Thatcher y me invitaron a una cena de trabajo con la dama de hierro. Felipe González quería que la Thatcher conociera de primera mano qué compromisos tenía el voto nuestro respecto a la política británica y el Mercado Común. Ahora los ingleses ni están en la Unión Europea”.

-Merkel hizo esta semana una gira europea de unidad.

“Los que consideramos que es de locos, por culpa del tontorrón de Cameron, pensamos que Europa debe recuperar a Reino Unido, bajo la parábola del hijo pródigo, para que los británicos entren en el sistema financiero europeo. Estados Unidos se frota las manos, ante la debilidad de Europa, con una crisis bancaria inminente. La City va a ser Wall Street, y quien tiene Internet y tiene el dólar, tiene el control del mundo. El día que el Pentágono, que es el amo de Internet, baje la palanquita deja el mundo a oscuras. Ojalá el elegido no sea Donald Trump, aunque el poder enfría”.

-¿El brexit afecta a la OTAN, su especialidad?

“Veremos qué pasa con el material que tienen los ingleses en puertos de la OTAN. Nosotros nos abstuvimos cuando Aznar planteó el ingreso en la estructura militar de la OTAN, porque no se dejaba claro a quién le tocaba defender a Canarias: si al mando norteamericano o al europeo. En los mapas de los norteamericanos las Islas Canarias no figuraban en el territorio de tierra de la OTAN, sino del mar, bajo un almirante en Washington. Se solucionó y dependemos del mando terrestre europeo en Bélgica. Lo negocié con el ministro de Defensa Eduardo Serra”.

-¿Ha habido riesgo de invasión de Canarias después de los planes de Churchill (Pilgrim) y de Hitler (Félix)?

“No, no, en absoluto. Pero siempre planteé que a las islas no solo se les defendiese de un modo militar estático, sino también con medios tecnológicos (satélites y aviones no tripulados), para garantizar que tuvieran una calidad de defensa del máximo nivel. Con el general Pardo de Santayana, Jefe del Estado Mayor del Ejército, yo mantenía contactos permanentes para saber cuál era el nivel de protección tierra-aire de Canarias como territorio que podía ser reivindicado por un país que se volviera loco”.

-¿Cuál podía “volverse loco”? ¿Marruecos?

“En el mandato de Aznar vivimos la ruptura de relaciones diplomáticas, que desembocó en el tema de Perejil, en 2002. ¿O nos hemos olvidado de lo que pasó en Perejil? No creo que Canarias por el lado europeo corra peligro. Y por el lado africano, Marruecos es el único Estado que tiene unas Fuerzas Armadas de cierta envergadura”.

EL DIARIO DE SUÁREZ

En los estertores del franquismo, pero aún vivo Franco, Luis Mardones y Adolfo Suárez recorrían juntos dos pueblos de Córdoba (Montilla y Cabra), para hacer proselitismo de la Unión del Pueblo Español (UDPE), una de las primeras asociaciones políticas, embriones de futuros partidos moderados. Fernando Abril Martorell, íntimo colaborador de Suárez, le pidió aquel favor a Mardones. “Tú conoces bien Córdoba, acompáñalo”. Y el tinerfeño, que había estudiado allí Veterinaria, fue a recogerlo en un coche de unos amigos que se lo prestaron para la ocasión. “Suárez tenía soltura, aunque luego de presidente pareciera más tímido, y me dijo que me mezclara entre la gente para escuchar las reacciones a sus palabras”. Mardones se sentó en la última fila en aquella discoteca de Montilla mientras Suárez, que era vicesecretario general del Movimiento Nacional, soltaba su speech. Era a mediados del 75, Franco entraba en barrena y aún no se habían desencadenado los acontecimientos más importantes del último medio siglo: la Transición y la democracia impulsadas por Suárez y el Rey (Mardones sería gobernador civil en Tenerife y Lérida y Subsecretario de Agricultura y de Consumo). Alguien del público le preguntó a Suárez: ¿Con qué periódicos contamos? Y Suárez dijo: “Tenemos La Voz de Ávila y acabamos de adquirir en Tenerife Diario de Avisos”. Mardones supone que alguien sopló a Suárez la operación de compra de este diario a sus propietarios palmeros y, como un lince, se apuntó el tanto.

 
Publicado el por Carmelo Rivero en Opinión ¿Qué opinas?