¿Quién habló de frivolidad?

 

En esta ocasión os hablo de la imagen, de la moda, de las frivolidades varias que rodean esta profesión. Sé que suele verse cómo una profesión frívola, superficial, que sólo nos importa la imagen, pero lo cierto es que hay de todo, algunos nos obsesionamos más, otros menos y a veces los roles cambian y resulta que siendo la modelo eres la menos chic del rodaje y te encuentras un gaffer con la colección de bermudas más espectacular que hayas visto nunca.

 

Cierto es que es un trabajo en el que la imagen es muy importante pero no definitoria. He trabajado con gente que su apariencia, la imagen que da, prima por encima de todo, de su trabajo, de la amabilidad, de la corrección en el trato con el cliente y el equipo, por encima de la profesionalidad y el trato cordial. A veces, parece que están perdidos, que no saben quienes son y necesitan una etiqueta para ubicarse.

 

Es difícil dedicarse a esto si tienes una autoestima un poquito floja, porque a fin de cuentas, vas a presentarte a castings en los que te juzgaran por tu talento, tu presencia, tu simpatía y en ocasiones, simplemente por tu imagen. He asistido a castings en los que no he dicho nada más que mi nombre, da igual lo inteligente que sea o lo convincente que pueda llegar a ser recitándote un texto, en ese momento, sólo importa que seas la rubia de metro ochenta que buscan. Yo no es que tenga una autoestima muy férrea, y menos cuando empecé, pero se ha fortalecido con el tiempo a golpe de roturas de corazón, pero basta un mal día o un director grosero para que se me caiga a pedazos. Creo que esto es lo que menos me gusta de mi profesión, lo cruel que puede ser a veces, que a pesar de lo fuerte que pueda mostrarme, consigue convertirme en una quinceañera acomplejada y esa actriz que sube a un escenario haciendo sonar sus tacones se vuelve chiquitita.

 

Sí, queridos, las actrices y modelos tenemos complejos, muuuuchos complejos, y no sólo en cuanto  a nuestro aspecto, pero ese es otro tema. Ahora bien, quiero desvelaros los grandes secretos tras la cámara, antes de que salte el flash o digan acción. Los actores/modelos, solemos llegar al set sin maquillaje (porque es como hay que ir) apenas con algo de crema hidrante, es decir, con nuestras divinas ojeras ocupando media cara, el pelo recién lavado, sin productos domadores de cabello, ni plancha alguna que valga y vistiendo lo más cómodo que pudimos encontrar sin ser nuestro pijama, que de buena gana nos hubiéramos dejado puesto, ya que hay que presentarse en la localización a eso de las seis de la mañana. Oséase, que mucho glamour no emanamos.  Luego, tras una hora u hora y media, según la cara traigas, en maquillaje y peluquería, te visten y te conviertes en un ser humano apto para la cámara y el papel couché. Entonces ya pasamos al set y empiezas a poner caritas, morritos, sonrisitas y lo que mi hermana llama “cara de asco de modelo” que consiste en estar seria pero no enfadada, dulce pero sexy, con la boca entreabierta y ojillos de perro pachón, y con los morros apuntando al objetivo pero sin que se note, es una técnica muy depurada durante años y que ha pasado de generación en generación de modelos, nunca pasa de moda, y por si no fuera suficiente, manteniendo posturas imposibles sobre unos tacones de vértigo. Y mientras haces todo eso, tal vez, estás conteniendo la lágrima porque tu relación se derrumba, o porque tu familia tiene problemas, pero la cámara no debe saberlo.

 

Por si esto os parece poca dosis de realidad, os diré que los actores/modelos también tenemos celulitis!!! Y engordamos!!! Y tenemos que depilarnos!! Y nos salen granos!!!  Y como Murphy es así de majo y odia a nuestro gremio, seguramente te saldrá de día antes de un shooting que tenías marcado desde hacía un mes. También nos sentimos inseguras cuando abrimos una revista y vemos esos cuerpos esculturales, esas pieles impolutas y esos cabellos divinos sólo aptos para diosas que vendieron su alma para ser ángeles terrenales, pero queridos, mi autoestima se tomó un descanso el día que comencé a trabajar en una productora y pude ver a un fotógrafo retocando una foto. Estimados compañeros, el mejor amigo de la modelo no es Christian Dior es el Sr. Photoshop Pude observar como una chica monísima se convertía en divinísima, sin un poro, con un brillo en la piel fabuloso y vi cómo le daban una tajada a un lado y a otro de su esbelta cintura para que pareciera aún más diminuta, tiempo después trabajé con esta chica, la vi en persona y os aseguro que todo ese retoque era innecesario, era preciosa, y aún así  la convirtieron en fascinante.

 

En fin, con todo esto sólo quiero decir, que no os dejéis engañar, sois estupendos tal y cómo sois, los actores y modelos cuando estamos aprisionados en una pantalla o en una revista, no somos nosotros, somos productos creados para hacerlo todo más bonito y al parecer, para hacer sentir a la gente miserable, jeje. Yo, a pesar de dedicarme a esto y ser consciente de que el tiempo pasa, ya no tengo veinte años, ya me cogen para hacer papeles de madre, y la belleza que pudiéramos tener ahora mismo desaparecerá o cambiará pero siempre, siempre, siempre seremos inteligentes, seremos elegantes, tendremos una cierta cultura y sobre todo, por encima de todo, seremos buenas personas, porque esas son las cualidades que debemos trabajar, después de todo, no podemos luchar contra el tiempo. Tal vez no me ponga todos los días la crema nutritiva pero sí me preocupo de tener palabras amables y pasar tiempo con la gente que quiero, y creo que este es el mejor consejo que puedo daros, que cuidéis la belleza más importante que es la que sale de dentro, para todo lo demás quedan las cámaras.

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