Cerrado por vacaciones?????

Llega el verano, sale el sol y sufrimos una invasión de veraneantes armados con sombrillas que pasan a tu lado sonrientes, como si esas terribles quemaduras solares no dolieras apenitas y te lanzan esa mirada cómplice de “vacaciooooneeess”, sin saber que tú te diriges a un rodaje en la playa de al lado.

Sí, queridos, en el audiovisual no existen las vacaciones, nunca. Si bien es cierto que el verano es una época más floja de trabajo (o eso dicen) existe esa lucha de “en verano hay poco trabajo, pero no tenemos vacaciones porque los utónomos tenemos mucho que pagar, con lo que somos tropocientos luchando por los escasitos trabajos que llegan, ahora, los que llegan te roban tres años de vida. Me hace gracia la gente que en plenas vacaciones te dice: “pero chic@… tienes que descansar unos días… ¿que vas a levantar el país tú sol@? Esús! Tienes que ir a la playa que mira que blanc@ estás!” Esa persona seguro, seguro, que no es autónomo, o lo es en una empresa maravillosa que tiene ingresos regulares y temporadas laborales, seguro, seguro, que no trabaja en el audiovisual.

La frase más repetida por estas fechas en el mundillo es: “menos mal que nos gusta nuestro curro que si no…” que si esto no lo aguanta ni Dios. Es que nos encanta, nos encanta quejarnos de ser privilegiados, porque sí, es cierto, estamos trabajando bajo un foco del tamaño del sol mientras el resto del mundo se tuesta bajo el de verdad, pero en unos meses cuando todos ellos hayan perdido el moreno y vayan palideciendo minuto a minuto en su jornada laboral puede que nosotros estemos en pleno martes de paseo por una playa de Tailandia o tomando una cerveza en una terraza berlinesa. Es así, no todo es malo, este desorden, este ir contra el resto del mundo, esta sensación de ser unos raros que no sabemos ni que estamos en verano si no fuera porque tenemos que ir a grabar los vídeos de los festivales de música propios de la época, merece la pena, cuando al final del día te vas a dormir agotado, con los pies doloridos, los hombros cargados, tu espalda intenta matarte, y tu sonríes por fin en la cama, sintiéndote satisfecho del trabajo que has hecho, que has contribuido a la magia del mundo, que cuando alguien vea ese spot que le lleve a su próximo coche, o al nuevo restaurante al que llevará a su pareja por su aniversario, o vean esa película que le hace llorar recordando un viejo amor, ahí hay una parte de ti.

Así que, quien quiere un verano de playa, de festivales y descansos perpetuos con un tinto de verano en la mano si puedes disfrutar cada día con aquello que te gusta, aunque recuperar el color humano y tomar alguna copilla, tampoco nos iría mal.

¡Feliz verano y un invierno lleno de trabajo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *