Etiqueta : historia

Nice to meet you

Me llamo Sonsoles García, pero podéis llamarme Son, y soy actriz y modelo. Sí, lo sé, estaréis pensando: Buufff pobrecita, que hambre va a pasar, de eso no se vive y menos aquí.

Pues llevo ya unos cuantos años dedicándome a ello y la verdad, es que no me ha ido mal, tal vez sea porque caí en esto de casualidad. Sí, nunca dije eso de “mamá, quiero ser artista”, yo tenía muy claro que debía estudiar y tener una profesión, un trabajo estable para poder formar una familia, tener una casa… el típico sueño americano pero más por la zona de EL Sauzal, pero al parecer la vida tenía otros planes para mí.

Empecé a estudiar logopedia en la Universidad de La Laguna, también, tras una ruptura, empecé a salir por ahí con mi primo y con su grupo de amigos que formaban parte de la Agrupación de Teatro de Filología, y aquí empieza lo diver. Resulta que hice bastante amistad con el grupo y un día recibo una llamada de mi primo diciendo que les faltaba una chica para un montaje y que habían decidido que fuera yo. Me puse muy nerviosa: “no no no no , yo no sirvo para eso! que dices! Ni muerta!” Respuesta: “Te vuelvo a llamar en cinco minutos para que me digas que sí”. Como veis era muy persuasivo. Al día siguiente, estaba en mi primer ensayo interpretando a la Serafina. El estreno fue muuuy divertido, se nos cayó el telón, tuve que gemir como una descosida… interesante para empezar, nunca había pasado tantos nervios en mi vida, pero me dije: valor y al toro. Ese fue el comienzo de un hermoso romance, porque esta profesión no se ejerce, no se vive, se ama.  Vinieron muchísimas representaciones más, en los teatros, muestras de teatro universitario, el CEMYR, vinieron bares, bailes, copas, absentas, amantes… fue una gran época que coroné con mi última actuación con el grupo en el Teatro Leal.

Ya casi convencida de que igual esto sí era para mí, la cosa volvió a dar un giro. Siempre me lo planteé como un hobby, ¿cómo vas a vivir de esto en Canarias? Y yo no quiero irme de aquí. Recuerdo que la gente me decía: “deberías dedicarte a esto profesionalmente”, y yo les contestaba que esto era mi vía de escape del mundo, si lo convertía en una profesión pasaría a ser una responsabilidad y dejaría de disfrutarlo. Qué equivocada estaba.

Tuve la suerte de que un renombrado director de teatro me vio en una función y me ofreció un papel para un montaje con una compañía profesional, muy bien pagado y con los mejores compañeros del mundo. Un proyecto de teatro pedagógico, de prevención en drogodependencias. Ya llevo seis años con ellos, hemos vivido experiencias brutales gracias a ello y sigo disfrutándolo cada día.

Cómo veis, el teatro existe en Canarias y se mueve muchísimo, hay grandes talentos aquí, en teatro, en cine y también, en publicidad, ámbitos en los que también he trabajado, pero esa es otra historia, y si os interesa, igual os sigo contando más adelante.