“Aprender te enriquece como ser humano”

Yolanda Jurado Ruiz, profesora de protocolo


Yolanda Jurado Ruiz, profesora de protocolo

La cortesía es una costumbre que no deberíamos perder si queremos ganar confianza social. A mi modo de entender, lo más valioso en las relaciones personales son los valores humanos. Modestia aparte, la humildad engrandece la personalidad y fermenta la lealtad. El comportamiento sobre los demás lo modela la actitud que adoptemos ante la vida, como muy bien alecciona Yolanda.

-¿A mí para qué me sirve el protocolo?

“Para podértelo saltar. Sí, sí… Pero primero tienes que conocerlo, porque no es lo mismo saltártelo por ignorancia que porque tienes un deseo consciente de no seguir el protocolo. Es una herramienta que te facilita la vida, pero que evidentemente no es un corsé”.

-¡Ah!

“Es como saber contabilidad, informática o inglés: llevas una mochila de conocimientos en la espalda que transportas a lo largo de tu vida y que se va llenando. Cada conocimiento nuevo que vas adquiriendo es un bagaje que te va enriqueciendo como ser humano. El protocolo no es solo una disciplina más que te puede venir bien para tu trabajo. Lo bonito es que lo puedes aplicar a todos los aspectos de tu vida”.

-¿Dónde se imparten las clases?

“Me van llamando de varios centros”.

-¿En qué oficio o profesión se cometen las mayores barbaridades?

“Las mayores barbaridades se cometen en las relaciones personales, que es cuando la gente flojea y cojea mucho. A ti te habrá pasado que vas a un cumpleaños, empiezan a repartir la tarta y todo el mundo comienza a comer aunque queden diez por servir. Respetar a la persona que está a tu lado es mucho más importante que conocer las normas del protocolo. De nada te vale saber que tu pan está a la izquierda si llamas la atención a un comensal que se ha confundido. Eso sería una verdadera descortesía”.

Yolanda Jurado Ruiz, con su moto ante el Parlamento de Canarias.

-Vas como una moto…

[Ríe] “Conduzco una Honda siete y medio que pesa 250 kilos. Hoy me he traído [al Parlamento] el coche [un descapotable negro].Si entras en mi Facebook de las locuras, no el profesional, me verás montando en la moto o bailando en una fiesta de salsa, que es otra de mis aficiones”.

-¿También?

“Me encanta el baile. Mira, yo estoy en salsa, en bachata, en kizomba…”.

-¿Y eso qué es?

“La kizomba es un baile de origen brasileño y de raíces africanas. Es muy de sentidos, de captar lo que la otra persona quiere, de adivinar el paso que va a hacer. Es muy curioso, porque la chica descansa su peso sobre el chico sin apoyar determinadas partes del cuerpo. Es delicado [ríe]. El protocolo es como cualquier afición, que necesitas estar al día”.

-Se me van los pies. Igual me animo…

“Te conviene. Además, por cada chico hay tres chicas. ¡A lo que hemos llegado! Hace poco, en una clase de bachata, llegó un muchacho y todas gritaron: ‘¡Un hombre, un hombre!’ Hay un montón de mujeres fabulosas en el mundo esperando a que venga ¡un hombre!”.

-Soy de otro mundo…

“Lo pasarías fantásticamente bien. Con el baile desconectas totalmente. No te acuerdas cómo te llamas ni a qué te dedicas y se te borran de la cabeza todos tus problemas, en ese instante. Aparte del ejercicio que haces…”.

-Casi se me olvida que estoy en el Parlamento de Canarias. ¿Cuándo se abre para las visitas?

“Abrimos al público los sábados de 10.30 a una y media. Si quieres soy tu guía”.

-Vale, como si fuera un museo.

“Este edificio [el antiguo] es del siglo XIX. Lo construyó el arquitecto Manuel de Oraá, por un encargo privado que le hizo la sociedad filarmónica de amigos de la música Santa Cecilia. Allí [en el fondo del salón de sesiones] había un foso para la orquesta. Posteriormente fue conservatorio, actividad que en sus últimos años compatibilizó con el Parlamento”.

-No se te escapa una…

“Conozco esta casa desde niña. Cuando era pequeñita, yo venía a clases de solfeo y de guitarra. Un poquito más grande, ya con catorce años, aquí empezaron a dar clases de arte dramático y me apunté. Más mayor, pues resulta que aprobé una plaza de funcionaria del Parlamento de Canarias. Quiero este edificio y te lo enseño como si fuera mi cocina”.

-Los dormitorios, mejor que no. La política hace extraños compañeros de cama…

[Carcajada] “En otro momento”.

Publicado el por DNM en Entrevistas, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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