“Con el abanico ahorras energía y no contaminas”

Luis Gimeno Eugui, presidente de la fundación medioambiental La Tirajala


Con el tiempo he adquirido conciencia del cambio climático. Se lo cuento a Luis, presidente de la fundación medioambiental La Tirajala. Para mí, el termómetro más natural es el cuerpo humano: cuando estoy caliente suelto prenda y me acurruco para entrar en calor. 

-¡Hola, qué calor!

[Me saluda calurosamente] “¡Muy buenas! Hoy hay un solajero de agüita”.

-¡Qué tiempo aquel!

“¡El cambio climático!”

-En cambio, la semana pasada… ¿Se saben las causas?

“Los científicos lo están estudiando. Nosotros participamos en la campaña  de la Comisión Europea El mundo que quieres con el clima que quieres. En España se han asociado otras cinco organizaciones medioambientales y en Canarias somos la única. La Tirajala pertenece a la red del pacto mundial”.

-¿De qué va esto?

“Es un proyecto que persigue ofrecer soluciones y mostrar las mejores prácticas de los ciudadanos, las empresas y de las administraciones públicas en la lucha contra el cambio climático”.

-¡Una tormenta de ideas!

“La sostenibilidad es un criterio vital en la competitividad, tanto para las empresas como para un territorio”.

-¿Cuál es el plan?

“Se trata de posicionar proyectos de particulares, instituciones, empresas o entidades sin ánimo de lucro destinados a reducir las emisiones de CO2. Aparte de cuidar del medio ambiente, dentro y fuera del mercado laboral, hay que reducir esa fuerte dependencia de los combustibles fósiles”.

-Un soplo de compromiso social…

“Claro. En el mercado laboral puedes trabajar la ecoeficiencia, la ecología industrial, que es otro concepto que no está muy desarrollado”.

-¿Cuántos socios integran esta fundación canaria, tinerfeña?

“La fundación la creamos ocho, pero activos somos tres o cuatro [ríe]”.

-¿Dónde está la sede?

“La sede está en la casa del vicepresidente, en Santa Cruz”.

-¿Puedo tener el clima que quiero?

[Risa] “Sí, bueno… La misión es reducir las emisiones de CO2. Se supone que tienes que contribuir a revertir el efecto invernadero…”

-Sería alucinante que lo eligiera en función de la prenda que me ponga…

[Risas] “¡Estaría bien!”

-[Aspaviento] Esto es normal, ¿no? Estamos en verano…

[Se lleva una mano a la frente y la sacude] “Es lo normal, se supone. Los primeros días del verano estaban fresquitos [risas]”.

-Se agradece…

“Sí, sí…”

-¿No hay una pizca de exageración?

“Todo apunta a que es verdad”.

-¿Se le está concediendo la importancia debida a las energías renovables?

“Las alternativas limpias no se están defendiendo de manera radical. Da pena. Soy de la opinión de que hay que apoyar al sector ambiental; porque cuanto más servicios y productos de sostenibilidad se introduzcan en el mercado, mejor para la economía”.

-Si no es por convicción, que al menos sea por una buena razón…

“Una fuente de energía y de ingresos”.

-El provechoso equilibrio entre el bienestar y el beneficio…

[Gesto de aprobación] “Y otra cosa importante es la prevención. Por ejemplo, comprando fruta y verdura de aquí. O el vino. El de fuera llega impregnado de emisiones de CO2, por el recorrido. Yo practico esa filosofía [risa]”.

-Los vinos de aquí también son portadores de sulfitos…

“El sulfito es un conservante, antioxidante, presente en muchos alimentos y bebidas. Su uso está limitado. Desde 2005, los vinos comercializados en la Unión Europea que superen los 10mg/l deben estar etiquetados como advertencia ante las reacciones alérgicas. Búscate otra excusa, anda”.

-Si me duele la cabeza, el vino es malo…

“Ja, ja, ja…”

-¿Al quitarte la corbata ahorras energía?

“¡Qué rollo! Hay que hacer como nuestras madres: apagar la luz. En el fondo, el ahorro energético pasa por la adquisición de unos equipos eficientes”.

-La nevera enfría, pero siempre está caliente…

“Las han sacado más modernas [risa]. Los electrodomésticos han ido evolucionando…”

-El aire acondicionado consume mucha energía y condiciona la salud, ¿o no?

“No es lo más recomendable. El ventilador gasta hasta un 90% menos”.

-El abanico mueve el aire con más naturalidad y es un sugerente complemento de moda. ¡Un suspiro de brisa que acaricia el rostro! 

“Sí, ahorras y no contaminas [risas]”.

-O abro la ventana para que entre luz diurna y fresco nocturno…

“El mago tenía razón. Hacía una casa con un muro y un patio interior. Y ahora, todos con el cristal, que da un calor que no veas”.

-¿Qué cometido desempeñan los alisios? 

“¡Muchacho! Imagínate tú las islas Canarias sin el vientito. Nos da la vida”.

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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