Vino y se fue

Anochece en Anocheza, después de un memorable día en la casa de Ramón en hogareña compañía. Los últimos invitados dan largas a la despedida. Algunos no volverán a verse hasta el próximo año, por lo que se hace engorroso decir adiós. La parranda entona el canto del cisne. Atrás queda un tenderete que define el sentir de esta consagrada reunión de amigos en honor a San Andrés y de culto al vino. La primera vez cuesta subir la pendiente, pero la expectativa de lo que nos espera hace más llevadera la pista que conduce a Izaña. El premio por acometer la ruta de las laderas es una reparadora vista del valle de Güímar, completada con una miradita al litoral de Santa Cruz. Un ratito en coche y otro andando. Un aserto popular sentencia que sin la caminata no sabe igual la comilona.

Lo que comenzó siendo, en la década de los setenta, una ocurrencia de bodegueros se ha convertido con el paso del tiempo en una tradición que, sin embargo, ha ido a menos.

Para la romería compraron una figura en miniatura. Es costumbre que la talla se rompa por culpa de la cargacera del portador, aunque en esta ocasión se ha acortado el recorrido debido a la crisis económica y a desgraciadas circunstancias personales. “Al principio cubríamos unos tres kilómetros a pie, de aquí a la carretera”, evoca Ramón Rodríguez Izquierdo. “Hoy en día apenas participan unas cuantas bodeguitas”, se lamenta este empresario y a la sazón directivo de la Federación de Lucha de Tenerife.

Al anfitrión no le sale barata la organización de la fiesta, aun cuando los productos son en su mayoría de propia cosecha. Los nueve integrantes del núcleo familiar de Ramón preparan el banquete desde las cuatro de la tarde de la víspera, con alguna colaboración externa. Castañas, pata asada, chuletas, fabada, queso y gofio amasado, entre otros ingredientes, dan la bienvenida a los comensales. Ahora bien, el plato estrella es la sopa de cabra. De beber, caldo de uva blanca, cerveza de barril y refresco. Antes de iniciar el periplo, café y dulces.
“Tierra de Dios es la de Güímar, donde el vino no se embarca”, versa la copla. “Por mucho que se coseche, entre los suyos se gasta”. Quien siembra con generosidad recoge abundancia, habría que añadir para concluir.

Publicado el por DNM en Reportajes ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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