“El dinero no desaparece, cambia de sitio”

Antonio García Pérez, empleado de banca

Los banqueros están desacreditados. Han depositado su prestigio en un fondo de riesgo de dudosa rentabilidad social. Se les reprocha que evadan su responsabilidad con imposiciones a plazo fijo. Antonio no es de esos. Coordina el área financiera de UGT en Canarias.

-Ya no me hace ilusión que me digan en un banco que soy un cliente preferente…

[Risas] “Las preferentes fueron en su momento un buen producto”.

-¿Sí?

“Daban un interés alto. Las preferentes son un artículo sin vencimiento. Es una inversión para toda la vida, como el matrimonio”.

-¿Para toda la vida? Eso era antes… El interés es ahora variable.

“Hay un mercado continuo. Si querías desprenderte del dinero o de una parte, lo ponías en venta y a los dos o tres días ya estaba vendido. Hacías negocio. Al cerrarse el crédito te has quedado con un producto que no puedes vender”.

-¿Qué garantías había?

“Hombre, yo supongo que estaba en la letra pequeña”.

-Una pequeña cabronada…

“Magnificas lo bueno y suavizas lo negativo. Así está montado esto”.

-Al final, se trata de vender…

“Ningún compañero mentía sobre eso. Era así”.

-¿De quién es la culpa?

“De los que han generado esta crisis”.

-Los especuladores financieros…

“Los de arriba, naturalmente”.

-¿No van a pagar por lo que han hecho?

“Por lo visto no”.

-¿Dónde está el dinero?

“Yo hago una interpretación sencilla: el dinero no desaparece, sino que cambia de sitio. En los años de bonanza acumulamos mucho capital. Pero no se ha repartido equitativamente. Unos pocos lo han sacado del país. Y a llorar todo el mundo. ¡Ay, qué pena me da! Hay miles de millones fuera”.

-No es lo mismo un banquero que un bancario. ¿Cuál es la diferencia?

“La distancia es enorme, como de la noche y al día. Banquero es el que tiene el capital y los bancarios somos los peones que trabajamos para ellos. Obedecemos, cumplimos órdenes…”

-¿Se sienten señalados?

“El que da la cara es el que está en la oficina. Hace lo que le mandan y cobra por partida doble”.

-Muchos se han ido a la calle…

“Efectivamente. Y antes habrían perdido el empleo si no hubieran cumplido las órdenes”.

-¿Qué cara pone un trabajador cuando no ve claro un producto?

“Es que no te queda otra. Tienes que poner la cara de todos los días. Por eso, hay gente que no sirve para ser comercial. Encima, vendes el producto a las personas que conoces: a  tus amigos, a tu familia…”

-Se habrán roto muchas relaciones por eso…

“Muchas. Y amenazas a compañeros”.

-¿También?

“Claro. Por esa confianza de la que te hablaba, el cliente se siente doblemente traicionado”.

-Si los bancos normales están así, ¡cómo será uno malo!

“Me pregunto por qué teníamos que rescatar a toda la banca”.

-¿Qué son los activos tóxicos?

“Son fondos de inversión en pésimas condiciones creados a partir de hipotecas o créditos a personas con escasa solvencia económica”.

-Estoy mosqueado. Decían: ‘Vamos a crear un banco malo’. Pero ¿existe alguno bueno?

[Risas] “Este, en vez de ruin es malo”.

-Sácame de dudas.

“El banco malo pone en el mercado los inmuebles de las hipotecas fallidas”.

-No lo entiendo.

“Te lo explico. Esos activos perjudican a un banco cualquiera, porque son operaciones nocivas. En resumidas cuentas, ese organismo público liquida los pagos y el Estado asume una porción de la infravaloración del crédito…”

¡Ya, vale! Esto de la fusión bancaria es una explosión nuclear en el sistema financiero…

“Los bancarios están pagando las consecuencias de la avaricia de unos señores, los banqueros, que se han querido forrar y han metido la pata”.

-La pata y la mano…

[Risas] “El cuerpo entero”.

-¿Hay constancia de que algún banquero haya sido desahuciado por no pagar la hipoteca?

“Ja, ja, ja…”

-¿Qué sueños tiene un empleado de banca?

“¡Sueños! Los de cualquier persona. Una casita, viajar una vez al año… Los grandes sueños son de los banqueros [risa]”.

-¿No has soñado con ser banquero?

“No, ¡qué va! Yo estudié turismo”.

-Está relacionado: paraísos fiscales…

[Risas] “Los viajes del dinero…”

-¿Tu primer trabajo fue en un banco?

“No, empecé en una agencia de viajes. De ahí fui de interino, un año, al Banco Hispano Americano. Después pasé al grupo Rumasa y con la venta acabé en el Banco Vizcaya, que se transformaría en el BBV, primero, y más tarde en el actual BBVA. Comencé donde terminan los evasores fiscales [risas]”.

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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