El talentoso habitante ideológico

Es “un político astuto con una asombrosa habilidad, como un felino en la jungla, para oler las oportunidades o el peligro”. Así describe la diplomacia estadounidense a José Luis Rodríguez Zapatero en los papeles filtrados a Wikileaks. “Al tomar decisiones y formular su política, apela a su audiencia interna, especialmente a los votantes de fuera de Madrid, a cuyos habitantes ve como gente aislada en sus asuntos y alejada de las preocupaciones y opiniones de la mayoría de españoles. Él se dirige más al gallinero que a los de la primera fila. Pelea continuamente por el apoyo de uno o dos millones de votantes indecisos o abstencionistas”.

Zapatero se define como utópico, feminista radical, rojo, laicista, talentoso, íntimo, naif y agradable. El epíteto de “bobo solemne” es la consecuencia de llamar “patriota de hojalata” a Mariano Rajoy. Maniático de los bolígrafos (“Siempre compruebo que llevo uno verde”, El Mundo), Zapatero identifica su biografía con la de la Constitución y se ve como instrumento de una transformación social profunda. “El cumplimiento de una promesa” es el “punto básico” de su concepción de la política, en el deseo de “no fallar” a quienes confiaron en él el 14 de marzo de 2004.Medalla de Oro de León, el presidente del Gobierno se cataloga como “habitante ideológico” y preconiza “la diferencia como variedad de respuesta”. Después de dos legislaturas “de derechas”, presumió en 2005, España “ha tenido un año de derechos en el que se ha abierto de manera irreversible un tiempo de progreso, igualdad y cohesión sobre tres conceptos: paz, ciudadanía y talante”. Por eso, el ministro Jordi Sevilla justificó un viaje familiar a Londres en avión oficial en que Zapatero “es distinto al resto de los mortales”.
El filósofo Gustavo Bueno lo tacha de “irresponsable, inculto y con ideas de adolescente”. Abducido por “el pensamiento de Alicia en el país de las maravillas”, confesó en Marie Claire que lo de la alianza de civilizaciones se le ocurrió paseando por los jardines de la ONU.
El “cambio tranquilo” empezó por Posada. Al de Administraciones Públicas se le escoñó su sillón en el banco azul, por lo que brincó al escaño de la ausente Villalobos –la de Sanidad– para una cura de humildad que devolviera el equilibrio al Consejo de Ministros.
Rodríguez Zapatero recolectó el voto de castigo al despilfarro de la mayoría absoluta de Aznar López. El manejo de la información movilizó a la ciudadanía, que saboteó las encuestas en un insólito vuelco electoral. La rebelión de última hora paró el reloj de Rajoy, cuyo caudal dilapidaron en los despachos de Exteriores, Interior y Defensa.
Los leones de las Cortes se miraban de reojo en una sesión de investidura con pinta de proceso constituyente. Sus señorías respiraban otro aire en el ambiente. La distribución de escaños prometía perspectivas de serena confrontación y animosa colaboración en aras del ineludible consenso para la “reforma limitada” de la Constitución.
Una mañana, ZP se llevó a Pepe Bono a Toledo en un coqueto tren de alta velocidad sin la E de España (AV), meses antes de que el titular de Defensa rompiera filas tras la conversión de Cataluña en “nación”. Como a nadie le amarga un dulce, se dejó querer para competir con su amigo Alberto Ruiz-Gallardón a la alcaldía de Madrid y corneó al toreador. Desvencijado el empate técnico en marzo de 2008, al astado le encasquetó el cencerro del Parlamento, que el cabestro matraquea con bonhomía.
Nacido el 4 de agosto de 1960, José Luis Rodríguez Zapatero (Leo) posee “una delineada concepción de la vida, en la que se refleja la nobleza de su corazón”. Junto a “una energía poco común” y a su “fuerte orgullo”, aparece “la aspiración no tanto al dominio como a ser el guía de los demás”. En la carta astral de ZP, la pitonisa Mara Arén conjetura: “Se transforma fácilmente con sus impulsos y pasiones. Sus ojeras serán cada vez más pronunciadas”.
Los rasgos grafológicos trazan una personalidad impaciente y ansiosa. El análisis de José Bolívar para Época perfila contradicciones entre las dimensiones intelectual y afectiva de Rodríguez Zapatero, que “experimenta temor y angustia hacia el futuro”. El novelista gallego Suso de Toro se cuadra ante este “militar civil” de pasta de boj, “la madera más dura”.El “esfuerzo de concentración” extenuó al ínclito en Tengo una pregunta para usted, de TVE. Dos horas de pie ante cien ciudadanos sentados en unas gradas bien merecían un café. El precio era lo de menos. “Ochenta céntimos”, respondió a un agente inmobiliario. Eufórico, al día siguiente se rascó el bolsillo e invitó a unos periodistas en el bar del Congreso. Pagó la ronda con un billete de veinte euros: a 0,70 la taza.
En la SER, Montserrat Domínguez le inquirió si su hipoteca era de tipo fijo a variable.  “Tipo fijo, sí”, contestó sin dudar. “O sea, que se está librando de la que está cayendo”, apuntó la directora de A vivir, que son dos días periodista. “Bueno, la verdad es que se está sufriendo la consecuencia de la elevación de los tipos de interés y soy consciente de que hay un buen número de familias que eso lo sufren en los bolsillos”, agregó el presidente. Su esposa, Sonsoles Espinosa, le mandó un mensaje al móvil para corregirle: “Te has equivocado. Nuestra hipoteca es variable”. Sujeta, por tanto, a la subida de tipos que fija el Banco Central Europeo. El matrimonio compró una casa en Las Rozas (Madrid) cuando Zapatero fue elegido secretario general del PSOE, en 2000, y se trasladaron a vivir a la capital desde León.
En noviembre de 2008, a Zapatero se le desprendió el zapato izquierdo mientras los periodistas lo abrumaban en los pasillos del Congreso. Más sonoro fue el tropezón en el que incurrió meses después, al pronunciar la palabra follar en lugar de apoyar durante una rueda de prensa junto al presidente de Rusia, Dimitri Medvédev. Más adelante, en un pleno, sustituyó Cámara por cama.
Con ese currículum, tienta a la risa que la imagen del torpe Mr. Bean, personaje interpretado por el actor británico Rowan Atkinson, encarne a Zapatero en la web de la presidencia de turno de la Unión Europea.

Publicado el por DNM en Reportajes ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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